Preludio

José Antonio Martín Pereira | 15 de abril de 2011 a las 11:39

El Viernes de Dolores es preludio. Ahora sí, la pausada transformación ultima los flecos que conducirán a la Colegial del Divino Salvador. Hasta el cielo ha tornado el azuleo en nacaradas nubes bajas. Aromas de barrio entremezclan con el incienso de Tetuán y El Duque. Túnicas, capirotes, bacalao con tomate, mantillas, costales, cera, plata, nardos, esparto…Ya está cerca.

Cercanía, recordada días atrás, compuesta de una profusión imposible de enumerar por más que anteriormente quedaran citados ejemplos. La tradición y el sentimiento han vuelto a tomar posiciones sobre la ciudad del Giraldillo, y lo que hasta ahora era irreal hoy se intuye y en dos días será palpable con los cinco sentidos. Me atrevería a decirles incluso, que el cofrade de corazón reactiva una sensibilidad indescifrable cada vez que la Gloria agarra el robusto aldabón colgante del portalón que salvaguarda las esencias de la Sevilla barroca para eternizar varios golpes a modo de llamada. Se presiente…

Y no existe mejor manera que utilizar una hermosa estampa como regalo al cúmulo de anhelantes horas pasadas. Trasladen su interior hacia la calle Pureza, allí aguarda la Esperanza de Triana.

esperanzadetriana2011

Foto: MM