Propio de noviembre

José Antonio Martín Pereira | 10 de noviembre de 2011 a las 12:22

Noviembre, el mes. María, la protagonista. El negro, el color que envuelve al morado de la liturgia, simbolizando un escenario espiritual que aguarda la llegada del Adviento, y más tarde de la Navidad. Sevilla lo acepta, ahorma y refortalece como lo que viene siendo, costumbre honrosa hacia la que es Madre de Dios en el Cielo y en la Tierra. Los días, de mañanas gélidas y tardes más cortas, cercan la estrechez entre la intimidad y el consuelo. Que no se extienda un manto de desesperanza, el Adviento se acerca, y con su llegada retornará el color al atuendo de María.

Y en el anexo de la antigua Capilla del Patrocinio reposa un dolor irreal y pasajero, revestido luto, y encarnado en la sencillez letífica de una advocación que interrelaciona amparo, protección y auxilio. El rostro de la Virgen del Patrocinio, “Señorita” de Triana, evidencia el reflejo de un dolor suave y preciso, que no desvirtúa las facciones, y que, sea en un día de noviembre o en cualquiera de los que conforman la Cuaresma, invita al sosiego, a la quietud, al reposo. Una buena oportunidad para acercarse y contemplarla pasa por este próximo fin de semana, coincidiendo con el Solemne Tríduo que se celebrará en honor a la Santísima Virgen en tan gloriosa advocación.

Virgen del Patrocinio, intercede por nosotros.

Foto: María Fernández

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  • JULIO

    PATROCINIO: garantía, ayuda, auxilio, amparo, socorro, padrinazgo, salvaguardia, defensa…

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    […] Noviembre reviste con su llegada las marcas del dolor. Son los primeros días en la espera de la Esperanza, que llegará toda vez se cuenten por cuatro veces diez los amaneceres junto a la muralla. Grisaceo color ambiente que se diluye en el interior de los templos, porque allí María, incluso atraviada de oscuro, reparte bondades con su mirada y es referente de plenitud cristiana. Costumbre honrosa previa al Adviento, que toma excelsa forma, entre otros tantos lugares, en el escenario que conforma el retablo del Alma Mía, dedicado a la Inmaculada y presidido por la Virgen de la Concepción, en el seno de San Antonio Abad. María, esquema de luz en sí misma. […]