José Antonio Martín Pereira | 26 de febrero de 2012 a las 13:22
El primer fin de semana del recién estrenado período litúrgico, otorga a la ciudad que mira a la primavera primerizos antojos. Al fin y al cabo la Semana Santa, cuando corresponda, renacerá cual epítome de todos ellos, emanando cada una de las huellas que en días como los presentes las cofradías marcan sobre la crónica no escrita de su propia historia.
En la noche de ayer el objetivo de la memoria poseía cuantiosos frentes abiertos, uno de ellos en Triana, de la mano de los Titulares de la hermandad de La Estrella, que cumpliendo la cita fueron trasladados desde su capilla de la calle San Jacinto hasta la Parroquia de Santa Ana, donde a partir del próximo martes comenzaran sus cultos. Durante el transcurso del mismo se realizó el ejercicio del Vía Crucis delante del Señor de Las Penas, entre el numeroso público que acompañaba al cortejo.
El Detalle
El Señor de Las Penas estrenaba juego de nuevas potencias realizadas en plata de ley y donadas por una hermana de la corporación.