La Candelaria, y un Vía Crucis elogio de primavera

José Antonio Martín Pereira | 28 de febrero de 2012 a las 12:29

Fue sencillamente la prolongación de aquella noche de Miércoles Santo, cuando el palio de Madre de Dios de la Palma significó inesperado broche a una Semana Santa que medio se despedía por caprichos de San Pedro. Aquello de lo que fuimos privados exteriorizó en la noche de ayer entre el dorado y los lirios que elevaban en altar al Señor de la Salud, y las calles rebosaron gentío.

A decir verdad, la tarde había despertado dando síntomas de lo que terminaría siendo. Excelente temperatura, más propia de la primavera, y ausencia de celaje, a lo que acompañaba una jornada víspera de festivo en Andalucía, resultó ser la combinación perfecta para que el centro histórico de la ciudad se convirtiera en un hervidero de cofrades. A ello añádase un traslado que, tanto en su recorrido de ida como en el de vuelta, permitió estampas dignas de alabanza. La vuelta por Santa Cruz, maravillosa.

El Detalle

Tras la santa misa celebrada en la parroquia de San Nicolás, a las 18 horas se abrieron las puertas del templo para que el cortejo, encabezado por la Cruz de Guía escoltada por cuatro faroles, iniciara el trayecto hasta la Santa Iglesia Catedral. Más de 500 hermanos de La Candelaria conformaron la comitiva. En cuanto al acompañamiento musical, durante el traslado corrió a cargo de la escolanía Salesiana María Auxiliadora y capilla musical María Auxiliadora, mientras que en el interior del templo metropolitano encargada fue la Coral San Felipe Neri.

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