Nuevo curso: el Año de la Fe

José Antonio Martín Pereira | 18 de septiembre de 2012 a las 12:20

Quiero anunciar en esta Celebración Eucarística que he decidido convocar un «Año de la Fe» que ilustraré con una carta apostólica especial. Este Año de la Fe comenzará el 11 de octubre de 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con alegría al hombre de nuestro tiempo (Homilía de Benedicto XVI en la santa Misa para la nueva evangelización, 16 octubre 2011).

Con estas palabras, el Santo Padre convocaba a toda la Iglesia a movilizarse a favor de la gran empresa de la fe en nuestro tiempo, cosa que ni mucho menos está de más si dirigimos la óptica al heterogéneo jardín de flores y espinas que siembran las cofradías aquí en nuestra ciudad. A este respecto, monseñor Asenjo espera que el lema que los católicos tomaremos por bandera en escasos días sirva para «fortalecer nuestra fe, formarla mejor, conocer mejor sus contenidos, aquello que Dios nos ha revelado y la Iglesia nos enseña, a hacerla cada vez más viva y dinámica».

Conforme a estas premisas fundamentales, comienza el nuevo curso, o mejor dicho, las hermandades arrancan paulatinamente en sus actividades a la espera de lograr la máxima participación de fieles y hermanos. Caridad y formación sobre la palestra, pues el presente aprieta y el futuro abunda en preocupaciones, como ejes principales, por lo general, en un contexto gestado en base a los bretes para llegar a final de mes. Se presenta, de este modo, un año litúrgico complicado (aunque no más que los precedentes), al que como siempre las cofradías infundirán sus propios matices. Tiempo habrá para ir desgranando pormenores…