Vía Crucis de la Fe: relato de una jornada truncada

José Antonio Martín Pereira | 18 de febrero de 2013 a las 12:49

Cabe decir, primeramente, que los pronósticos erraron. Se esperaban más precipitaciones y durante un espacio temporal más extenso. Al final, ni lo uno ni lo otro, la climatología volvió a exhibirnos su cara de ciencia inexacta y la lluvia solo hizo acto de presencia (leve) durante las primeras horas del mediodía, justo en el intervalo en el que las primeras cruces de guía tenían que haber pisado las calles. A partir de ahí, las horas fueron desgranando lo agridulce.

La coherencia

A las diez de la mañana un técnico de la Aemet exponía a los cargos generales del Consejo de Cofradías, a los hermanos mayores participantes, y al delegado diocesano para las Hermandades, Manuel Soria, el estado meteorológico que se esperaba para la jornada: probabilidad de lluvia alta pero débil.

Posteriormente, los hermanos mayores se reunieron con sus respectivas juntas de gobierno para consensuar posturas. De nuevo en pie lo expuesto la tarde anterior, si una hermandad decidía no salir, ninguna lo haría. Poco antes de las doce del mediodía, la coherencia exponía las primeras decisiones: San Gonzalo era la primera en decir no al traslado. Tras ella, Montserrat, Cachorro, Gran Poder y Santo Entierro. Cinco muestras de cordura ante lo inevitable (a esa hora llovía), que parecían tumbar los atisbos de motín expuestos previamente por determinados hermanos mayores.

El dilema

Nada más lejos, mientras los miembros de las juntas superiores de cada hermandad decidían en sus respectivos cabildos de urgencia, el presidente del Consejo, Carlos Bourrellier, declaraba a los compañeros de Tele Sevilla lo siguiente: «igual se tienen que tomar unos riesgos que a lo mejor no se tomaban en otras circunstancias. Pero estamos en el Año de la Fe».

Con celeridad, y ante la sorpresa del gran público, Montesión anunciaba en su cuenta de Twitter que el cabildo había aprobado el traslado, llegándose a barajar la opción de salir con su Titular por las calles del barrio. La misma circunstancia planeó por San Vicente, en lo que fue un amago por salir con su paso de Misterio hasta la capilla del Museo.

La locura, eso sí, la desató la hermandad de Torreblanca, amparados en el escudo de la oportunidad única. Torreblanca solicitó al Consejo presidir en solitario el Vía Crucis, la petición se trasladó al Arzobispado, y Manuel Soria volvió a remitir al acuerdo entre las hermandades: o todas o ninguna. Finalmente, en Santa Marina el paso fue sacado hasta la puerta donde, entre algunos paraguas, se rezó la estación que les había sido asignada.

El rezo piadoso

Los fieles salvaron la papeleta. En el interior del templo metropolitano, atestado, las muestras de extremo recogimiento estuvieron muy por encima de la estructura logística. Quizás, sin los pasos en la calle, el perímetro de seguridad impuesto por las vallas estaba de más. Se discernía cierta frialdad, no obstante de aquí pueden sacarse innumerables lecturas. Con respecto a esto último, sorprendía la fácil que esquivaban el cerco determinados hermanos chaqueta, ante la impasiva mirada de los vigilantes de seguridad.

  • Jose Cabello

    Resumen de lo acontecido durante el día de ayer (que creo sabiamente pasé en mi sofá).

    – Consejo de Cofradías = Chirigota.

    – Arzobispo y subordinados = cabalgateros frustrados. Vease la distribución de las imágenes en la Plaza del Triunfo (Las más cercanas a su presencia, Cachorro, Gran Poder, Pasión, Gitanos), es decir, de las más populares).

    – Programas televisivos vistos en la tarde de ayer; Pseudoperiodistas en su mayoría, varios de ellos lejos de centrarse en lo que verdaredamente había que hacerlo, cabalgateros, oportunistas sedientos de quitarle la audiencia a sus otrora compañeros de “profesión”, en otras cadenas locales (Si fueran autonómicas y/o nacionales habría navajazos).

    – Asistencia de público a la Catedral; Insignificante comparada con la de “fieles” esperados si hubieran estado los pasos.

    – Asistencia de público a las Iglesias; Como si las fueran a cerrar para siempre (Por ejemplo el testimonio de un alguien que para ver a Ntr. Padre Jesús del Gran Poder estaba aguardando una cola desde más allá de la calle que lleva su nombre), ¡Señores!, que el Gran Poder, El Cachorro, El Soberano, Pasión, Ntro. Padre Jesús de la Salud, etc, están todo el año cada uno en su iglesia…

    – El Vía-Crucis; Lo que dije días pasados (Para Asenjo y suh colegah) Pero sin el divertidísimo juego de los pasitos.

    – La plebe; (Ignorantes en su mayoría) Parece que todavía no se han enterado del riesgo al que se expone el patrimonio si se sale con probabilidad de lluvia (Vease el pasado Lunes Santo el espectáculo de San Gonzalo).

    – Opinión personal; Llamenme radical si procede, pero pasó lo que tenía que pasar ante tanta imcompetencia, no se pueden sacar las imágenes a la calle por un capricho eclesiástico de un Arzobispo (Que a mi entender no debería estar en una diócesis tan importante) y de un Consejo en decadencia, con afán de protagonismo, con un máximo mandatario oportunista (eso no le viene de ahora sino de mucho antes) elegido sin democracia, que no es capaz de ver que el cargo de presidente no está hecho para cualquiera y le viene grande.

    – ¡Qué de gente hay en el Salvador los Domingos de Ramos! ¡A vé cuántos han marcao la X en la declaración de la renta!

    – Moraleja:Si la FE no fuera gratis, a ver quien la pagaba.

  • José Antonio Martín Pereira

    Amén, tocayo. Ni pongo, ni quito ni una sola coma. Me apunto a tu carro, y más con ese final.

  • JM

    Erase una vez que el obispo dijo: -Vamos a jugar a los pasitos.
    El consejo, obviamente, respondió: -Sí, bwana.
    Catorce hermandades propuesta respondieron al unísono: -Jugamos!
    Llegó el día y Dios dijo: Que llueva!
    Entonces el obispo corrigió: No juguemos a los pasitos!
    El Consejo, obviamente, respondió: -Sí, bwana.
    Algunas hermandades aliviadas dijeron: -Gracias a Dios!
    Otras replicaron: – Me llamaron para jugar y no quiero desistir por unas gotas de nada!
    Una hermandad que vino de lejos dijo: – Yo vine para jugar a los pasitos y voy a jugar por encima del sursum corda, me la suda el agua, el acuerdo común, el delegado y el mismo obispo en persona!
    Los sevillanos dijeron: – Qué desorden!
    Dios seguramente pensó: – Qué gente ésta!
    Moraleja: El espectáculo lamentable del Vía Crucis no le ha gustado ni a Dios. (Con perdón)

  • sincero

    Da igual que lloviera de verdad o no. Con más del 25% de riesgo, por ejemplo, el Gran Poder estaba claro que no salía.
    El Vía Crucis ha sido un despropósito desde el principio.
    Lo importante era la Fe, no los pasitos.
    Aps, cuidadín con la reacción del Arzobispado con Torreblanca. Lo de ayer de su Junta de Gobierno fue de traca y una clara desobediencia a la autoridad eclesiástica.

  • Triana-Bel

    Lo único, la sustancia, la “creme” la foto; lo demás es una trivialidad.

  • antonio carballo

    TODO MUY TRISTE SEÑOR MUÑIDOR.EN MI HERMANDA TENIAN CLARO QUE NO IBAN A ARRIESGAR NI UN APICE Y YO ESTABA TOTALMET DE ACUERDO.LA CIUDAD ESTABA TOMADA POR PERSONAS NO COFRADES,( CON TODOS MIS RSPETOS ),Y ALGUNAS IGLESIAS PARECIAN MUSEOS A MOSTRAR.MUY TRISTE SEÑOR MUÑIDOR,ESTO NO ES LO QUE ME ENSEÑARON MIS MAYORES,HEMOS CAIDO EN EL POPULISMO Y SI DIOS NO LO REMEDIA,NUESTRA SEMANA SANTA SE CONVIERTE EN SEMANA CULTURAL.TODO MUY TRISTE SEÑOR MUÑIDOR,TANTOS AÑOS DE TRABAJO Y SACRIFICIOS,PARA EN UNOS AÑOS ACABAR CON TANTO CONSEGUIDO.MUY TRISTE HERMANOS,QUE DIOS NOS AYUDE.