Monte-Sión, guiño a la Historia

José Antonio Martín Pereira | 11 de octubre de 2016 a las 11:11

Las quinielas volvieron a acertar. Pasadas las nueve de la noche de ayer, el Consejo de Cofradías daba a conocer que el Señor de la Oración en el Huerto de la Hermandad de Monte-Sión será la imagen número cuarenta en presidir el Vía Crucis de las cofradías de Sevilla. De este modo, queda patente una vez más el criterio de elección de compensación de los días, ya que el Jueves Santo era la jornada que más tiempo llevaba sin representación de alguno de sus titulares en el acto, concretamente el último fue el Nazareno del Valle en 2007.

Dicho acto piadoso tendrá lugar el próximo lunes 6 de marzo de 2017, descartando por tanto la idea que rondaba sacar el acto del lunes habitual y situarlo en los días de un fin de semana. Con esta designación, quedarán 27 cofradías por hacerlo.

Con la corporación de la calle Feria lo que implícitamente se reivindica es el guiño a las cofradías históricas, a la solera de las que siempre han estado ahí. No hay que olvidar que la Hermandad de Monte-Sión aprueba sus primeras reglas en 1588, y que la espléndida talla del Señor de la Oración en el Huerto es una obra del último tercio del siglo XVII, encuadrable por lo tanto en el barroco y próxima al círculo de Roldán según los últimos estudios publicados.

Montesion

Foto: Hermandad de Monte-Sión

El capataz cesado

José Antonio Martín Pereira | 4 de octubre de 2016 a las 10:56

Ocurría ayer a eso de la media tarde, ahora que tanto interés suscita el impacto que generan ciertos temas sobre las redes sociales, que en un país que va camino del año con un Gobierno en funciones una cofradía y una persona, el capataz cesado, se colocaran al frente entre las principales tendencias de opinión del momento. La circunstancia puede resultar anecdótica, sin embargo también es reveladora en cuanto a la dimensión que un simple relevo de funciones, cuyas razones existirán y hasta lo presente no han trascendido, puede desencadenar en los cimientos sobre los que descansa el orbe del peliagudo mundo cofrade sevillano y desde ahí ser extendido. Es para hacérnoslo mirar…

Los Negritos Sevilla

La seguridad, de nuevo a escena

José Antonio Martín Pereira | 13 de septiembre de 2016 a las 13:45

La noticia colapsaba las redes sociales en la tarde noche de ayer, hasta el punto de situar el hashtag #GranPoder como uno de los diez más utilizados en la popular red social Twitter. Los hechos ocurrían durante el transcurso de la habitual misa de 20.30 horas, cuando un individuo accedía a la capilla del Sagrario para prender fuego al paño de la mesa de altar. Un susto que no llegó a más por la rápida intervención de feligreses y del propio personal de la corporación. Posteriormente la Hermandad confirmaba que el fuego originado había destruido en su totalidad el paño de altar, afectando mínimamente a la mesa sobre la que se disponía el mismo. Además, daba cuenta que el autor de los hechos fue identificado y detenido por miembros de la Policía Nacional.

No obstante, y a pesar de que lo acontecido no llegó más lejos, la protección y salvaguarda de los bienes que atesoran las cofradías y los templos vuelve hoy copar un protagonismo que sólo renace cuando se dan circunstancias de esta índole. Por desgracia en Sevilla los robos y saqueos a hermandades e iglesias se producen con relativa asiduidad, si bien muchas veces por la cuantía de lo sustraído ni siquiera son recogidos por los distintos medios. La cuestión de fondo pasa por la ausencia de medidas de seguridad con las que cuentan la mayoría de casas de hermandad, templos o almacenes donde se guardan enseres, lo que dispara el ambiente propicio para los amantes de lo ajeno. Si a ello le añadimos la vulnerabilidad en cuanto a acciones como la acaecida en la jornada de ayer, se advierte un panorama de intranquilidad moderada que exige de un consenso común.

La tesitura sin embargo es complicada, ya que en la inmensa mayoría de las veces la economía priva de acceder a medios de conservación más acordes al valor patrimonial y sentimental que atesoran la Iglesia y sus distintas entidades, en este caso las cofradías. Lo que parece evidente es que la preservación del patrimonio se alza como uno de los principales desvelos en el seno de las cofradías. Conservar y mantener el que existe y mejorar o enriquecer de cara al futuro son siempre objetivos prioritarios de cualquier junta de gobierno. En este sentido no cabe duda toca seguir ideando, queda mucho por hacer.

capilla sacramental gran poder

Foto: Capilla Sacramental. Hermandad del Gran Poder

Viejos zarcos

José Antonio Martín Pereira | 26 de agosto de 2016 a las 11:14

Y de repente ahora, mientras la mente divaga aturdida sobre el espesor de hojas doradas que colman el suelo, una imagen resucita viejos zarcos de aquella tarde en la que la muerte derramaba vida. Por la sombría arteria, entre balcones engalanados, desfilaba lo imponente ante la multitud atónita. Era Jueves Santo…

Exaltacion jueves santo

Impulsos

José Antonio Martín Pereira | 9 de agosto de 2016 a las 11:55

Es posible que suene a tópico, o puede que ni siquiera suene a nada porque agosto ya se sabe difumina cualquier atisbo de mensaje entre la parsimoniosa realidad de sus días. La cuestión, el fondo que es lo verdaderamente trascendental, es lo que no cambia. En un día cualquiera, y en cualquiera de los intervalos señalados por las manecillas del reloj, el trasiego al contacto con la frescura del mármol es constante. Fieles y curiosos declaran constantemente sus intenciones en dirección a Aquel de semblante familiar que siempre acoge, cual viejo doctor de toda la vida para el que palabra descanso no existe. La fe en ocasiones necesita impulsos, contacto directo, y ahí el Gran Poder se eleva como la traducción perfecta de la fórmula.

basilica Gran poder

Julio no entiende de cofradías

José Antonio Martín Pereira | 20 de julio de 2016 a las 11:28

Tras la intersección entre quincenas, y bajo la insondable sensación de aridez y ruido de obras en la que la ciudad queda sumida cuando el verano evidencia su extremo más señalado, se extiende entre los cofrades la percepción de que julio es un mes que no entiende de cofradías. Descanso agradecido, solamente alterado por la insipidez que vive en permanente estado de realidad alrededor de los que suspiran por hacer del invento su entretenimiento diario. No hay más, el curso quedó cerrado y la toma de oxígeno se torna más que en imprescindible, para buscar a Dios no se necesita más que la propia voluntad de encontrarlo.

En este sentido además, si algo tiene de buena la pegajosa etapa estival es la armonía que se respira en los templos, entre el frescor de sus pesados muros. A un lado el ajetreo y la vulnerabilidad con la que el día a día rodea de espinas la cercanía que intentamos mantener con Dios. Es momento para abrir nuevas rutas, para tender la mano a Aquel que nunca falla. Entre tanto las chicharras (o cigarras) convocan conciertos mañaneros allí donde las sombras de los espigados verdosos ofrecen cobijo, avivando la existencia de un tiempo que no merece ser despreciado.

Caviar sin comensales

José Antonio Martín Pereira | 30 de mayo de 2016 a las 10:40

En la festividad de San Fernando, patrón de la ciudad de Sevilla, aún resuenan los ecos de la última celebración del Corpus, cuya riqueza artística e Historia se determinan incuestionables pero cuyo estado actual invita cuánto menos a un ejercicio de reflexión colectivo.

Hablar del Corpus Christi en Sevilla significa remontarnos a principios del siglo XV, debió ser sobre 1400 cuando adquiere sus orígenes en Sevilla, aunque la documentación conocida sobre este acto es de 1426. Analizar los pasos y desgranar los detalles que rodean a la fiesta implicarían dedicar toda una tesis, pero no hace falta imbuirse tanto para alcanzar la conclusión de que algo está fallando, o de que en algo nos estamos equivocando.

A la progresiva disminución de público nos remitimos, en los últimos años más que evidente. Circunstancia que paradójicamente se manifiesta antagónica al regreso del Señor de la Cena a su templo a eso del mediodía, con calles a rebosar y sonido de cornetas. Y no digamos ya de la reducción del número de altares, o de la palpable falta de calidad que reflejan algunos de ellos, producto tal vez del aura conformista que hasta ahora ha hecho de telón para que ni el Cabildo Catedral ni las propias hermandades, con exceso de representación en sus cortejos corporativos, se hayan planteado una reforma que a tenor de los acontecimientos empieza a valorarse como necesaria. Al caviar, está claro, le faltan comensales.

Corpus Sevilla

Mensajes

José Antonio Martín Pereira | 20 de mayo de 2016 a las 10:07

Si hay algo que en la ciudad de Sevilla no encuentra cuantificación alguna es la fervorosa devoción que sostiene la Cruz a la que se agarra la portentosa imagen del nazareno de Juan de Mesa, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Y podremos acudir a los doctores en Teología, rescatar los versos de los mejores poetas que legaron en esta tierra, o remitirnos a las más fabulosas leyendas de transmisión oral que han perdurado hasta nuestros días y que tienen como protagonista al Señor de la mirada serena. Pero la realidad volverá a superarnos. Visto el pasado viernes, junto a la peana uno de tantos mensajes de los que a diario refuerzan el incomparable pulmón que es la fe.

Señor del Gran Poder

Semana Santa 2016: la imagen

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2016 a las 12:07

Desde la insondable tranquilidad que otorga el reposo, dejando a un lado los desgastados pliegues del programa de mano que ya pasaron a formar parte de aquella caja de cartón que a modo de cofre sentimental trata de conservar esencias de lo que algún día nos hizo felices, y ahora que la brújula de la ciudad apunta sólidamente hacia otro rumbo bien distinto, una estampa sirve a modo de conclusión y cierre.

No es una elección al azar, posee una explicación que es la de recalcar esa Semana Santa que no vemos y que otras personas nos relatan en tenaces intentos por describirnos lo que allí, en el preciso instante capturado sucedió. Digamos que ésta podría ser de alguna forma la Semana Santa de Sevilla que muchos fieles percibieron por diversas razones desde la distancia. Una Semana Santa atípica para los que por determinados motivos faltaron a la cita con su ciudad, o tal vez soñada para otros los cuales, habiendo nacido en otra región de Andalucía o el mundo en un futuro pretenden desgranar lo que en Sevilla se experimenta. ¿Qué más da?

La Virgen de Loreto enfila el dintel de la histórica parroquia de San Isidoro cuando el Viernes Santo, consumido prácticamente, agoniza como una puñalada clavada donde más duele. Hoy estamos en posesión de poder decir que nada ocurrió en balde.

Virgen de Loreto

Semana Santa 2016: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 30 de marzo de 2016 a las 10:52

La lluvia

La inestabilidad meteorológica prevista se hizo dueña de la primera mitad de la Semana Santa. El Domingo de Ramos, cuando todo parecía en contra, el día logró salvarse por completo con algunos reajustes horarios y recogidas a su hora. El Lunes la jornada quedó a medias, y sólo pudimos disfrutar de las cuatro últimas cofradías de la nómina. Lo peor vino el Martes, cuando se corrieron riesgos quizás bajo el amparo de las cuatro gotas que finalmente cayeron el día anterior. La mojada de los dos primeros pasos de San Benito, los de Los Javieres y San Esteban, con sus respectivos cortejos, dejan probablemente el peor sabor de boca de la pasada Semana Santa.

El uso de las sillitas

Un clásico desde 2008 en prácticamente la totalidad de los balances una vez concluida la Semana Mayor tiene que ver con las ya famosas sillas plegables y el excesivo uso que se les viene dando. Es cierto que este año se ha podido comprobar una reducción de dicha pauta, pero no menos cierto es que el uso de las mismas está lejos de desaparecer, especialmente en determinados entornos por los que transitan varias cofradías a la vez. Cuando se observa a gente joven apoltronada la deducción de lo que supone el problema cívico es bien sencilla.

Revirás eternas y palios de plomo

Tan horrendas son las interminables revirás de los pasos de Cristo, perfectamente ostensibles en puntos concretos como la plaza de la Campana, como la incesante moda a la que se aferran ciertos capataces y que consiste en no dejar que las bambalinas del paso sobrepasen ni un milímetro los varales. No hay nada más bonito que un paso de Cristo o de Misterio andando poderosamente de frente, y un palio seduciendo con su movimiento acompasado.

El comportamiento con los cortejos

Cuestión ésta imposible de resumir en unas líneas, pero francamente palpable en la calle. Va a más porque el respeto en general de la sociedad en la que convivimos decrece. Y lo peor es que este tipo de patrones del gran público empiezan a tomarse por normales, y cada año resulta más complicado hacer estación de penitencia dignamente y sin altercados.

Los abusos del comercio

Otra de las circunstancias que año tras año aumenta merced a la dificultad que supone el control estricto del sector. A lo largo de la pasada semana se ha podido ver incluso como en el interior de locales destinados a la inmobiliaria se vendían bocadillos con refresco a razón de cuatro euros y medio la broma. Luego están los que vociferan cual vendedores ambulantes de playa en medio de la cofradía despachando agua o refresco. Todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida como buenamente pueda, más ahora que el cinturón aprieta, pero tampoco podemos ni debemos dejar que la Semana Santa de Sevilla, objetivo turístico por naturaleza, caiga en las redes de la banalidad absoluta.

Cerro del Águila