Gran Poder: guión perfecto

José Antonio Martín Pereira | 7 de noviembre de 2016 a las 18:32

Seguro que en otras esferas habrán tomado buena nota, no en vano la sensación abrumadora es que los días vividos en torno a la sublime imagen del Señor del Gran Poder han superado las mejores de las expectativas. Ni la lluvia, que amenazó con hacerse protagonista indeseada, pudo más que provocar un cambio en los días de los traslados, circunstancia que curiosamente permitiría más horas de sincretismo entre la ciudad y el mismísimo Jesús de Nazaret.

Un guión al que no le faltó ni una sola nota, sin improvisaciones, en una demostración atronadora de que Sevilla sigue siendo en pleno siglo XXI robusto bastión ante el empuje de los sectores que pretenden arrinconar y reducir la fe cristiana. Por ser lo acontecido a lo largo del pasado fin de semana fue incluso una declaración hacia nosotros mismos, los cofrades, que a menudo enredados en lo secundario abandonamos lo estrictamente necesario.

Y todo sucedió conforme a la más rigurosa de las naturalidades. La multitud cerca, muy cerca del Señor tanto en los diversos actos que tuvieron lugar dentro del templo metropolitano como fuera, en dos traslados apoteósicos que dejaron imágenes difíciles de borrar. Sevilla, esta vez sí, supo ser fiel a sus orígenes, ejemplo perfecto de lo que debe ser la celebración de un Jubileo de Hermandades que quedará para siempre en los anales.

Gran Poder extraordinaria

El Dios de todos

José Antonio Martín Pereira | 3 de noviembre de 2016 a las 12:04

Mucho se ha dicho y se ha escrito. No en vano, la presencia del Señor fuera de su lugar habitual de culto en pleno otoño servirá probablemente para escribir una nueva página en la ya prolongada Historia de la ciudad. El motivo, que no es otro que presidir el Jubileo de las Hermandades con motivo del Año de la Misericordia, bien lo merece.

Es por ello que durante las últimas semanas se han repetido innumerables alusiones al origen y desarrollo de la devoción al Gran Poder, desgranado aspectos en relación al valor de la talla y publicado infinidad de fotografías y textos del ayer y del hoy. No obstante referirse al Señor supone elevar el grado de trascendencia, significa hacerlo de una de las imágenes icono en lo que al catolicismo respecta a nivel global. Sería difícil, por no decir imposible, cuantificar los sentimientos que despierta la irrepetible talla de Juan de Mesa a lo largo y ancho del mundo, pero de lo que no hay dudas es de la imagen de Jesús del Gran Poder es la del Dios de todos, por la cercanía que despierta su mirada y por el inmenso legado inmaterial que generación tras generación ha perdurado hasta nuestros días.

Llegados a este punto ligeramente podremos comprender la devoción que durante este fin de semana concentrará Sevilla, exposición entre los que recorrerán kilómetros para ser partícipes en primera persona y aquellos otros a los que la distancia les obligará a rezar de otra manera. Porque el Gran Poder es termómetro perfecto a la hora de medir la temperatura interior con la que los fieles se acercan a Dios, como si éste fuera lo que en realidad es, un vecino más en la nómina del añejo barrio en el que reside. Génesis del sevillano credo, Señor de San Lorenzo.

Gran Poder Año de la Misericordia

El Señor del Gran Poder en su paso con motivo del Jubileo de las Hermandades por el Año de la Misericordia.
Foto: Hermandad del Gran Poder

Alegato de reflejos

José Antonio Martín Pereira | 31 de octubre de 2016 a las 12:23

Alegato de reflejos acompasados. La tarde expone sus últimos intervalos entre el atronador equilibrio que le prestan las dos orillas cuando el otoño, singular en sus dominios, ha llegado para vestir a la ciudad con nuevas telas. Es como si el tiempo quisiera detenerse ahí, en la sencillez del momento, para arrebatar la perspectiva y conservarla para siempre.

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Monte-Sión, guiño a la Historia

José Antonio Martín Pereira | 11 de octubre de 2016 a las 11:11

Las quinielas volvieron a acertar. Pasadas las nueve de la noche de ayer, el Consejo de Cofradías daba a conocer que el Señor de la Oración en el Huerto de la Hermandad de Monte-Sión será la imagen número cuarenta en presidir el Vía Crucis de las cofradías de Sevilla. De este modo, queda patente una vez más el criterio de elección de compensación de los días, ya que el Jueves Santo era la jornada que más tiempo llevaba sin representación de alguno de sus titulares en el acto, concretamente el último fue el Nazareno del Valle en 2007.

Dicho acto piadoso tendrá lugar el próximo lunes 6 de marzo de 2017, descartando por tanto la idea que rondaba sacar el acto del lunes habitual y situarlo en los días de un fin de semana. Con esta designación, quedarán 27 cofradías por hacerlo.

Con la corporación de la calle Feria lo que implícitamente se reivindica es el guiño a las cofradías históricas, a la solera de las que siempre han estado ahí. No hay que olvidar que la Hermandad de Monte-Sión aprueba sus primeras reglas en 1588, y que la espléndida talla del Señor de la Oración en el Huerto es una obra del último tercio del siglo XVII, encuadrable por lo tanto en el barroco y próxima al círculo de Roldán según los últimos estudios publicados.

Montesion

Foto: Hermandad de Monte-Sión

El capataz cesado

José Antonio Martín Pereira | 4 de octubre de 2016 a las 10:56

Ocurría ayer a eso de la media tarde, ahora que tanto interés suscita el impacto que generan ciertos temas sobre las redes sociales, que en un país que va camino del año con un Gobierno en funciones una cofradía y una persona, el capataz cesado, se colocaran al frente entre las principales tendencias de opinión del momento. La circunstancia puede resultar anecdótica, sin embargo también es reveladora en cuanto a la dimensión que un simple relevo de funciones, cuyas razones existirán y hasta lo presente no han trascendido, puede desencadenar en los cimientos sobre los que descansa el orbe del peliagudo mundo cofrade sevillano y desde ahí ser extendido. Es para hacérnoslo mirar…

Los Negritos Sevilla

La seguridad, de nuevo a escena

José Antonio Martín Pereira | 13 de septiembre de 2016 a las 13:45

La noticia colapsaba las redes sociales en la tarde noche de ayer, hasta el punto de situar el hashtag #GranPoder como uno de los diez más utilizados en la popular red social Twitter. Los hechos ocurrían durante el transcurso de la habitual misa de 20.30 horas, cuando un individuo accedía a la capilla del Sagrario para prender fuego al paño de la mesa de altar. Un susto que no llegó a más por la rápida intervención de feligreses y del propio personal de la corporación. Posteriormente la Hermandad confirmaba que el fuego originado había destruido en su totalidad el paño de altar, afectando mínimamente a la mesa sobre la que se disponía el mismo. Además, daba cuenta que el autor de los hechos fue identificado y detenido por miembros de la Policía Nacional.

No obstante, y a pesar de que lo acontecido no llegó más lejos, la protección y salvaguarda de los bienes que atesoran las cofradías y los templos vuelve hoy copar un protagonismo que sólo renace cuando se dan circunstancias de esta índole. Por desgracia en Sevilla los robos y saqueos a hermandades e iglesias se producen con relativa asiduidad, si bien muchas veces por la cuantía de lo sustraído ni siquiera son recogidos por los distintos medios. La cuestión de fondo pasa por la ausencia de medidas de seguridad con las que cuentan la mayoría de casas de hermandad, templos o almacenes donde se guardan enseres, lo que dispara el ambiente propicio para los amantes de lo ajeno. Si a ello le añadimos la vulnerabilidad en cuanto a acciones como la acaecida en la jornada de ayer, se advierte un panorama de intranquilidad moderada que exige de un consenso común.

La tesitura sin embargo es complicada, ya que en la inmensa mayoría de las veces la economía priva de acceder a medios de conservación más acordes al valor patrimonial y sentimental que atesoran la Iglesia y sus distintas entidades, en este caso las cofradías. Lo que parece evidente es que la preservación del patrimonio se alza como uno de los principales desvelos en el seno de las cofradías. Conservar y mantener el que existe y mejorar o enriquecer de cara al futuro son siempre objetivos prioritarios de cualquier junta de gobierno. En este sentido no cabe duda toca seguir ideando, queda mucho por hacer.

capilla sacramental gran poder

Foto: Capilla Sacramental. Hermandad del Gran Poder

Viejos zarcos

José Antonio Martín Pereira | 26 de agosto de 2016 a las 11:14

Y de repente ahora, mientras la mente divaga aturdida sobre el espesor de hojas doradas que colman el suelo, una imagen resucita viejos zarcos de aquella tarde en la que la muerte derramaba vida. Por la sombría arteria, entre balcones engalanados, desfilaba lo imponente ante la multitud atónita. Era Jueves Santo…

Exaltacion jueves santo

Impulsos

José Antonio Martín Pereira | 9 de agosto de 2016 a las 11:55

Es posible que suene a tópico, o puede que ni siquiera suene a nada porque agosto ya se sabe difumina cualquier atisbo de mensaje entre la parsimoniosa realidad de sus días. La cuestión, el fondo que es lo verdaderamente trascendental, es lo que no cambia. En un día cualquiera, y en cualquiera de los intervalos señalados por las manecillas del reloj, el trasiego al contacto con la frescura del mármol es constante. Fieles y curiosos declaran constantemente sus intenciones en dirección a Aquel de semblante familiar que siempre acoge, cual viejo doctor de toda la vida para el que palabra descanso no existe. La fe en ocasiones necesita impulsos, contacto directo, y ahí el Gran Poder se eleva como la traducción perfecta de la fórmula.

basilica Gran poder

Julio no entiende de cofradías

José Antonio Martín Pereira | 20 de julio de 2016 a las 11:28

Tras la intersección entre quincenas, y bajo la insondable sensación de aridez y ruido de obras en la que la ciudad queda sumida cuando el verano evidencia su extremo más señalado, se extiende entre los cofrades la percepción de que julio es un mes que no entiende de cofradías. Descanso agradecido, solamente alterado por la insipidez que vive en permanente estado de realidad alrededor de los que suspiran por hacer del invento su entretenimiento diario. No hay más, el curso quedó cerrado y la toma de oxígeno se torna más que en imprescindible, para buscar a Dios no se necesita más que la propia voluntad de encontrarlo.

En este sentido además, si algo tiene de buena la pegajosa etapa estival es la armonía que se respira en los templos, entre el frescor de sus pesados muros. A un lado el ajetreo y la vulnerabilidad con la que el día a día rodea de espinas la cercanía que intentamos mantener con Dios. Es momento para abrir nuevas rutas, para tender la mano a Aquel que nunca falla. Entre tanto las chicharras (o cigarras) convocan conciertos mañaneros allí donde las sombras de los espigados verdosos ofrecen cobijo, avivando la existencia de un tiempo que no merece ser despreciado.

Caviar sin comensales

José Antonio Martín Pereira | 30 de mayo de 2016 a las 10:40

En la festividad de San Fernando, patrón de la ciudad de Sevilla, aún resuenan los ecos de la última celebración del Corpus, cuya riqueza artística e Historia se determinan incuestionables pero cuyo estado actual invita cuánto menos a un ejercicio de reflexión colectivo.

Hablar del Corpus Christi en Sevilla significa remontarnos a principios del siglo XV, debió ser sobre 1400 cuando adquiere sus orígenes en Sevilla, aunque la documentación conocida sobre este acto es de 1426. Analizar los pasos y desgranar los detalles que rodean a la fiesta implicarían dedicar toda una tesis, pero no hace falta imbuirse tanto para alcanzar la conclusión de que algo está fallando, o de que en algo nos estamos equivocando.

A la progresiva disminución de público nos remitimos, en los últimos años más que evidente. Circunstancia que paradójicamente se manifiesta antagónica al regreso del Señor de la Cena a su templo a eso del mediodía, con calles a rebosar y sonido de cornetas. Y no digamos ya de la reducción del número de altares, o de la palpable falta de calidad que reflejan algunos de ellos, producto tal vez del aura conformista que hasta ahora ha hecho de telón para que ni el Cabildo Catedral ni las propias hermandades, con exceso de representación en sus cortejos corporativos, se hayan planteado una reforma que a tenor de los acontecimientos empieza a valorarse como necesaria. Al caviar, está claro, le faltan comensales.

Corpus Sevilla