Como un suspiro

José Antonio Martín Pereira | 28 de marzo de 2016 a las 12:15

Como un suspiro. Así llegó, y así se fue. Sujeta al estricto e inalterable contador del tiempo, la Semana Santa expone cada año su naturaleza en la medida exacta que le ha sido otorgada. Desde la extraordinaria invitación que emitieran los nazarenos blancos cuando en el Porvenir el Domingo de Ramos abrió los corazones, y hasta que siete días más tarde el desenlace se fundió en los besos cargados de sentimiento y nostalgia en los pies del Cachorro de Triana, el álbum que almacena los recuerdos personales se ha compuesto de nuevas postales con la evidente intención de mitigar la nueva espera.

De este modo, a partir de hoy multitud de análisis tratarán de recoger lo acontecido. Como quien no acepta los designios del destino, las sucesivas alusiones al recuerdo exprimirán un invento que cada vez tiene más de artificial y menos de consustancial. Las observaciones cubrirán absolutamente todo lo materialmente vivido, sin embargo olvidarán a las personas, aquellas con las que compartimos instantes que por mucho esfuerzo que se ponga en recuperar jamás volverán a ser iguales porque ya forman parte del riguroso pasado.

Y qué nos queda, ¿un aura de tristeza tal vez? No, si hemos puesto interés en comprender la intensidad de estos días habremos caído en la cuenta de que el arrebato de matices no se produjo en balde. La Resurrección colma con creces cualquier atisbo de soledad.

Semana Santa resumen

Madrugá 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 26 de marzo de 2016 a las 17:20

El Jueves Santo dio paso a la noche que agudiza el vaivén de las emociones como ningún otro momento del año. Y reinó la calma. El importante dispositivo de seguridad y los efectos del frío condicionaron el devenir de una jornada que dejó menos retrasos que en años anteriores. Tiempo habrá para someter a análisis lo acontecido, pero ya se pueden extraer las primeras valoraciones positivas al respecto de horarios e itinerarios. Imponente el Señor del Gran Poder con túnica bordada, el escrupuloso transitar de los nazarenos de la cofradía del Silencio o la Macarena en cualquiera de los enclaves de su recorrido. Bien entrada la tarde el testigo sentimental lo recogió el Cachorro, y ahí es donde todo comentario se queda corto.

Madruga Sevilla

Jueves Santo 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2016 a las 12:19

El Jueves Santo es el día que se cuenta a sí mismo. Jornada de cofradías clásicas de empaque y siglos con suma capacidad para detener el tiempo en cada una de las esquinas. La tónica generalizada a lo largo de la Semana Santa volvió a ponerse de manifiesto, hubo menos público del habitual en los últimos años y resultó más sencillo poder moverse, especialmente en la franja horaria en la que el Jueves y el Viernes Santo comienzan a fundirse. A destacar la cofradía de Los Negritos y su ya clásica apuesta por un exorno floral rompedor, el transitar del portentoso Misterio de La Exaltación camino de su templo o la finura del palio de la Virgen de la Victoria entre exquisitos sones.

Quinta Angustia Jueves Santo

Miércoles Santo 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 24 de marzo de 2016 a las 3:08

El Miércoles Santo devolvió los sueños rotos. Como una película recién empezada, la soleada jornada y el nuevo brote de cofradías recuperaron al público perdido durante los días que quedaron a medias. Hubo pleno, y ésa fue la mejor noticia. Admirable el discurrir del cortejo de la Hermandad del Buen Fin, uno de los mejores formados de todo lo que llevamos de Semana Santa, así como el sello que recientemente está adquiriendo la cofradía de las Siete Palabras. Imprescindible como siempre cualquier punto por el que la corporación del Cristo de Burgos transita en su estación de penitencia, a veces chocando con un entorno humano que no pone de su parte en comprender el carácter de la cofradía y lo que ésta representa. Dentro de lo negativo además, la proliferación de campamentos de sillitas portátiles en el entorno de Orfila y San Andrés, alimentado por el paso continuo de hermandades y la permisividad a la que irremediablemente se acogen.

Buen Fin Miercoles Santo

Martes Santo 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 23 de marzo de 2016 a las 11:55

La moneda al viento que el Domingo de Ramos fue cara, ayer salió cruz. Con un escenario meteorológico similar o muy parecido, el Martes Santo derivó en una jornada aciaga conforme se iban sucediendo acontecimientos. Las cofradías del Dulce Nombre y la Candelaria fueron las únicas que alcanzaron el dintel de la Puerta de los Palos.

El Cerro abrió la jornada a pleno sol, sin que nada hiciera presagiar el cambio de rumbo que tomaría la tarde. De este modo el cielo plomizo y algunas gotas obligaron a la cofradía a guarecerse en el interior del templo metropolitano, si bien el paso de palio hizo previamente escala en el Rectorado ante la probabilidad de que el chubasco fuese a más. Los pasos permanecen en el interior de la Catedral, ya que el regreso estimado por la cofradía fue frustrado por un fuerte aguacero. Aguacero, entorno a las seis de la tarde, que provocó que San Esteban se apresurara para entrar en la Anunciación (desde donde volverían poco después de las ocho de la tarde), mientras que San Benito (que no había puesto en la calle su paso de palio) y Los Javieres regresaban sobre sus pies bajo una importante manta de agua. Previamente la cofradía de Los Estudiantes había decidido suspender su estación de penitencia, tal y como haría la de Santa Cruz horas después. El Martes Santo se resolvió en la inmensa bulla que acompañó a las dos hermandades que discurrieron por el centro de la ciudad hasta bien entrada la madrugada.

Dolores Cerro

Lunes Santo 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 22 de marzo de 2016 a las 12:10

El día se rompió. Desde temprano, con la negativa del Polígono San Pablo y hasta bien entrada la tarde, donde los oficiales de la junta de gobierno de la Hermandad de Santa Marta tomaban la misma decisión, el Lunes Santo quedó huérfano de la mitad de sus cofradías. Entre medias, la cofradía de Santa Genoveva decidió salir y al poco de estar en la calle volver sobre sus pies, y las de San Gonzalo y la Redención tras sendos compases de espera optaban por realizar sus estaciones de penitencia en el interior de sus respectivos templos.

Con este panorama, la jornada trató de recomponerse con las cuatro últimas cofradías. Las Aguas, con una hora de retraso, fue la primera en poner su cruz de guía bajo el cielo despejado de nubes que se hizo dueño de la entrada de la noche. A partir de ahí, el negro reivindicó la personalidad del Lunes Santo con la puesta en escena de la Vera-Cruz, Las Penas y el Museo. Cabe señalar esa parte del público que se dio cita a lo largo del recorrido especialmente de las dos primeras, ajeno por completo al corte que expresan este tipo de cortejos sobrios y derivado de la falta de cofradías en la calle. La jornada también siguió acumulando detractores en referencia al nuevo plan de seguridad puesto en marcha por el Ayuntamiento de Sevilla para el desarrollo de la presente Semana Santa.

Museo_LunesSanto_2016

Domingo de Ramos 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 21 de marzo de 2016 a las 11:17

La jugada salió perfecta. La Hermandad de la Paz fue la primera en tomar la difícil decisión de salir o no hacerlo, los partes meteorológicos proponían la tesitura al Domingo de Ramos avivando las opciones de ruptura. Pero todo salió a pedir de boca, la del Porvenir, como Jesús Despojado, la Cena y la Hiniesta retrasaron sus respectivas salidas, mientras que en el Salvador decidían que la Borriquita discurriese este año junto al Amor (tal y como sucediera en los años 2000 y 2012). A partir de ahí la tarde fue rodando a medida que el frío precedía a la noche. Cabe destacar el loable esfuerzo de todas y cada una de las cofradías, demostrando que con voluntad y solidaridad los horarios pueden cumplirse sin que la dignidad se vea afectada en el discurrir de los cortejos. Otros detalles que dejó la jornada fueron la visible reducción del uso de sillitas portátiles con respecto a otros años, y derivado de la incertidumbre meteorológica de las primeras horas, la menor masificación de las calles.

borriquita y amor

Las vísperas

José Antonio Martín Pereira | 17 de marzo de 2016 a las 16:16

Las vísperas se circunscriben en la confluencia desordenada de signos que hacen presagiar el nuevo rumbo por donde discurrirá la añoranza, toda vez la mañana soñada despierte a la conciencia con sus genuinas ráfagas de luz como sólo ella sabe. Se cruzan tópicos, alivio para la impaciencia que trata de obrarse hueco entre las frescas madrugadas de marzo. Falta poco, muy poco, y el estampido de belleza se derrama a lo largo y ancho del difuso escenario. Entretanto el símbolo de los símbolos aguarda, ahondando en las entrañas donde la conversión escribe el epílogo de una Cuaresma que lentamente se desvanece ante la ponderación de lo que está por venir.

cruces

Incienso cofrade ¨chino¨

José Antonio Martín Pereira | 15 de marzo de 2016 a las 12:08

Sumergidos en un mundo globalizado, entendiendo éste como un complejo proceso de interconexiones en el que se comparten ideales y costumbres cada vez más uniformadas, es precisamente en nuestra realidad más cercana donde el concepto adquiere su máxima expresión a través de la percepción directa. La imagen fue tomada en una de las calles aledañas (reservando el nombre) a la populosa y sevillana plaza de San Lorenzo. El incienso, icono reflejo del más puro arte minucioso en la mezcla de ingredientes aromáticos del que Sevilla conserva aún buenas y sabias manos, se comercializa entre una amalgama de productos en un clima que nada se parece al que acostumbramos a visualizar en las inmediaciones de la Colegial del Divino Salvador. Sevilla, y su diversidad…

incienso_cofrade

Puertas abiertas

José Antonio Martín Pereira | 14 de marzo de 2016 a las 10:47

Con la ciudad vestida por el aroma de sus naranjos, y bajo la envoltura del dominio de una climatología prácticamente inmejorable, una marea encendida se hizo dueña de los templos en un fin de semana de incesante actividad. Lo del sábado, y lo de ayer especialmente, podría servirnos de botón de muestra ejecutando un vago ejercicio de análisis de lo que está por llegar. Hay ganas, muchas ganas, de otra forma no se concibe la algarabía que colmaba los templos desde primera hora de la mañana y hasta casi entrada la noche. Lo que no deja claro el fin de semana de puertas abiertas más importante del particular calendario sevillano es si nos conformamos sólo con admirar, o queda hueco aún para sentir. Las acciones percibidas admiten la duda en el aire.

iglesia de los terceros