Mirando al cielo

José Antonio Martín Pereira | 11 de marzo de 2011 a las 12:29

No hace falta levantar la vista, el cielo vuelve a presentarse color plomizo. Estábamos advertidos, ya se sabe, las predicciones a estas alturas del almanaque rondan la más absoluta certeza. Así que no se extrañen, el sol tiene por delante una intrincada tarea en sus aspiraciones por reconquistar el firmamento. Siempre lo dije, si realmente añoran el celeste búsquenlo en las pupilas de la Virgen de Consolación.

Sevilla se encuentra desde hoy viernes en alerta amarilla ante la posibilidad de precipitaciones puntualmente intensas, pudiendo venir acompañadas de aparato eléctrico. Para la jornada mañana también se esperan precipitaciones en forma de chubascos ocasionales y dispersos en la primera mitad del día, disminuyendo progresivamente (manteniéndose el nivel de alerta hasta las 0,00 horas), mientras que para el domingo las previsiones determinan aguaceros más frecuentes, principalmente durante las horas centrales del día, con viento moderado del suroeste. Los pronósticos vaticinan chubascos de mayor intensidad en la jornada del lunes, menguando la inestabilidad a partir del próximo martes.

Un panorama poco halagüeño que deja tres citas en el aire: el Vía Crucis del Señor de la Sentencia, previsto para las ocho y media de esta noche; el del Cristo de la Salvación de la Hermandad de San Buenaventura, que tendría lugar en la tarde de mañana; y de las Hermandades y Cofradías, presidido en esta ocasión por la Hermandad de San Gonzalo y dispuesto para la tarde del lunes. ¡Suerte!

lluvia

Buscando apelativo

José Antonio Martín Pereira | 10 de marzo de 2011 a las 18:22

¿La Cuaresma de qué? Con la consumación del ritual de la ceniza (y los cenizos vaticinando lluvia), se antoja buen momento para puntualizar brevemente los asuntos que perfilarán el devenir en el tránsito hacia el Domingo de Ramos. La Cuaresma más tardía desde 1943 se ha presentado, como no podía ser menos, cargada de contenidos, unos serán protagonistas y otros, más afortunadamente que otra cosa, parece dejarán de serlo. Al final, cargaremos de elementos superfluos la estación espiritual anterior al Misterio Pascual.

Buscando apelativo, diferentes incógnitas presentan candidatura con intensidad variable de cara a levantar el ficticio altar andamiado a base de plataformas sostenidas por argumentos de diferente consideración. Sin lugar a dudas, dos temas parten a priori con ventaja en la carrera de la popularidad, dada la controversia generada. De un lado el cisma «Nazarenas» (decretazo en mano), implorando la primera Semana Santa en plena igualdad, y de otro el bautizado como «proyecto palio» (cada vez oliendo más a politiqueo infame), respondiendo a las pretensiones del Consistorio en su afán por conseguir lugares que atenúen, momentáneamente, los deseos de ampliación de la Carrera Oficial. A ello pudiera unirse lo referente a cambios en horarios e itinerarios (significativos en el Jueves Santo), algún que otro estreno, o la extrañeza de sentir la primera Madrugá del Gran Poder tras la brutal (y casi impune) agresión sufrida a mediados del pasado mes de junio. Por cierto, añádanle música y composiciones para todos los gustos (por desgracia) y estilos, que eso da mucho juego.

Por suerte, la presente Cuaresma huella sin el recurrente guijarro de las últimas ediciones. Monseñor Asenjo cerraba, varios meses atrás, cualquier barrunto de incorporación a la nómina del Sábado Santo por parte de La Resurrección. El resto de la película seguramente ya lo sepan. Ahora solo falta que la cancela quede bien ocluida, evitando dejar pasar demagógicas propuestas y ansias de foto, que la precampaña electoral es propicia a ello.

Atendiendo a la brújula, que no se pierda el norte.

ElMuñidor

Que no falte

José Antonio Martín Pereira | 10 de marzo de 2011 a las 11:10

Lo digo ahora. Sí, hemos colmado de agasajos a la Cuaresma en su entrada, pero existe un trasfondo necesitado de recibir argumentos verdaderos. Aquí los inexactos golpes de pecho carecen de valor, porque la realidad impera sobre cualquier tipo de métodos. Quiero que entiendan la razón por la que he decidido eludir la vasta laguna de actualidad que invita a navegar, siendo conscientes de la magnitud que pasa por nuestras manos.

En la tarde de ayer, un amigo comentaba la última entrada publicada en mi Blog coetáneo (Suspiros Cofrades). Desde ese mismo instante supe de qué les hablaría hoy aquí. Piensen en su Hermandad, seguro que durante los días presentes está a rebosar de vida. Comunes son los reencuentros y abrazos, quizás sin hacerles caer en la cuenta de cómo es la situación de ese hermano con quien coincide de año en año. El calendario especifica la previa a las jornadas de reparto de papeletas en medio de una coyuntura económica nada favorable. Por ello, un servidor considera responsabilidad de las Hermandades que no falte una papeleta de sitio para aquel hermano sin posibilidades de costearla, la devoción está poco menos que obligada a entenderse, en situaciones límites como la vigente, con la falta de recursos, aunque responder implique privarse una pizca en otros asuntos.

Al hilo de lo anterior, que nadie lo olvide, las Hermandades las conformamos entre todos.

Es Cuaresma

José Antonio Martín Pereira | 9 de marzo de 2011 a las 11:31

«Pulvis es et in pulverem reverteris» (Génesis 3,19). La reflexión acerca del deber de la conversión recuerda la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte. El inicio del Tiempo Litúrgico resumido en «Matanoeiete», es decir «Convertíos», imperativo que cobra sentido cuando la austeridad del rito se transforma en la imposición de ceniza en forma de Cruz en la frente de los que creen en Dios y en su Palabra. El Miércoles de Ceniza descubre una estación espiritual especialmente relevante, acomodando la llegada del Misterio Pascual, o lo que es lo mismo, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Sevilla, fíjese, ha amanecido de Domingo de Ramos. Estrena alboroto en los pasillos de las casas de hermandad, perfume de incienso en El Duque, jazmines floreciendo al fondo de profundos ventanales enrejados, rótulos confiteros anunciando «Hay torrijas», capirotes y tela, clavel de culto en Santa Ana, enjabelgado de paredes en corrales de vecinos, azahar en la Plaza de la Concordia, velas a San Judas Tadeo en San Antonio Abad… Hoy no es un día más, sino aquel en el que arranca la Cuaresma más tardía desde 1943.

A partir de ahora, las vivencias se agolparán destronando el impávido protagonismo de los recuerdos. Es tiempo de víspera, y hasta el ceniciento color del cielo lo ha rememorado a la ciudad. La Cuaresma retorna anticipando el solemne protagonismo de la Gloria, ahora que la humanidad más lo requiere. Sean conscientes, la levedad de la llama que encendida alumbraba el anuncio y la llegada de Niño Dios, tomará fuerza nuevamente al recibir el sombreo de la perecedera señal sobre la frente, convirtiéndoles en transmisores de la verdad y el gozo.

Retengan, allí donde cobijan los delirios, cualquier grabado de los sentidos, y compártanlos con su entorno para hacerles conscientes del periódico milagro. Es Cuaresma…

ceniza

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Recogimiento extremo

José Antonio Martín Pereira | 8 de marzo de 2011 a las 16:28

El día saturado de gris invita a sumergir las reflexiones en el plano de lo místico, refugio de sensibilidades dispuesto a entorpecer posibles extravíos de la memoria en un momento, el vigente, ideal para ensalzar la vastedad que ensarta los muros. Existe una realidad por encima del almanaque, subrayando que los católicos no necesitamos esperar al Miércoles de Ceniza para rebuscar la introspección. Cada cual acude, cuando estima conveniente, a la comisura que une los bordes de su propia fe, reservando a Cristo el papel de guía y ejemplo, hoz que despeja de malas hierbas el camino trazado.

La soledad, recusada por la inherente condición de seres humanos, en ocasiones arriba con la inverosímil llave que hace girar el cerrojo impuesto sin condición por la mal llamada “sociedad del conocimiento”, revelando diferentes formas de encuentro entre lo terrenal y lo divino, y horadando los diques de la cobardía que ciertos grupos intentan levantar para anular al Dogma Verdadero.

Una de esas maneras de converger lo humano y lo bienaventurado toma cuerpo visible en San Lorenzo, a los pies del Señor, no obstante si su necesidad pasa por hallar un lugar donde todos los parámetros del recogimiento extremo se den cita, acuda cualquier tarde de viernes al interior del Convento de Santa Rosalía, sito en la calle Cardenal Spínola. Allí, el clímax que envuelve a la exposición del Santísimo Sacramento es sobrecogedor, digno de ser constatado. Si se decide a hacerlo, no olvide fijarse en el Retablo Mayor del presbiterio, obra del retablista y escultor portugués Cayetano de Acosta, entre 1761 y 1763, una auténtica maravilla.

Olvídese pues de contar los días, y disfrute de la cercanía a Cristo como método de bienvenida al Tiempo que ya aguarda pergeñado a renovar designios.

SantaRosaliaElMuñidor

Otra prueba

José Antonio Martín Pereira | 7 de marzo de 2011 a las 16:59

Será el azahar, que está germinando, pero hay más. Un cúmulo de materialidades aventaja a la primavera en sus transformaciones. Solapadas al tránsito del minutero, contribuyen amortiguando la antojadiza dilación, retando incluso a los derroteros por los que fluye la propia prudencia. Curiosa paradoja consumada, atendiendo al pensamiento, en ley positivista: siempre las mismas, cada año distintas.

Sondeando la ciudad, o sencillamente inquiriendo su alrededor, descubrirán la inmediación ansiada, configurada a base de pequeños matices. El cuerpo toma forma, suntuosa e innegable hechura. Y lo mejor es que cualquiera, de una u otra manera, puede ser testigo de la variabilidad con la que los seres humanos moldeamos el marco en el que desarrollar los deseos. Se hacen capirotes en la Puerta Carmona, otra prueba más con la que cubrir el desvanecimiento del anhelo.

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Alivio en La Resurrección

José Antonio Martín Pereira | 6 de marzo de 2011 a las 16:53

Se acabó, y ya iba siendo hora, uno de los mandatos más conflictivos que se recuerdan al frente de una Hermandad de Penitencia en Sevilla. Juan Muñoz Jigato, el hombre empecinado en hacer de La Resurrección una cofradía del Sábado Santo, ha presentado su renuncia ante la autoridad eclesiástica después, según cuentan, de perder la confianza de su Junta de Gobierno. Abdicación, año y medio antes de la expiración de su segundo mandato, precedida por varias peticiones de dimisión que habían arrastrado el curso de la Corporación hacia un callejón sin salida. Contradicción que pone de manifiesto el carácter voluble de sus propios compañeros de viaje, los mismos que le impulsaron a librar la ilógica batalla.

Como infausto legado, una amplia lista de intentos de desplante en las intenciones por consumar el «objetivo prioritario» con que se presentó a las elecciones, poner la Cofradía en la calle el Sábado Santo, reducidos a la nulidad después de que Asenjo cerrara cualquier atisbo de apertura a esa vía. Recuerden la contundencia del Arzobispo la última vez que ambos se vieron las caras: «Para salir el Sábado Santo van a tener que esperar a que llegue otro obispo, porque yo no voy a cambiar las cosas ni para un lado ni para otro»

Con la ausencia de Muñoz Jigato, quien por cierto también ha dejado su cargo de diputado mayor de gobierno en San Esteban, se esfuma la obsesiva idea, cargada de irraciocinio, que en los últimos años sacaba los colores a la Cuaresma. Ahora será Miguel Ángel Pérez, el teniente, quien asuma el cargo hasta la próxima cita electoral, aunque esperemos, por el bien de los hermanos de Santa Marina, que la situación en la Hermandad se normalice una vez se permita la transfusión de nuevas formas de pensamiento. El listón está tan bajo que poco será suficiente para incoar el repunte.

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Primeros brotes

José Antonio Martín Pereira | 5 de marzo de 2011 a las 23:55

Mientras un servidor escribe, la lluvia no cesa en su coqueteo con el cristal. Hoy sábado (redactando a última hora), el invierno ha vuelto a recordar a los nostálgicos la irrealidad atmosférica del pasado fin de semana, bálsamo de inocente primavera. En lo que respecta a los cofrades, la profusión de eventos tiende mantenernos engañados, idealizando una coyuntura cercana pero indefinida. No ha dejado de llover durante el transcurso de la jornada, y las predicciones indican que ésta será la tónica habitual durante los primeros días del septenio que ya asoma.

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En un intento por dirigir los pensamientos hacia lo agradable, quisiera invitarle a desafiar, por enésima vez, los caprichos de una naturaleza hermosa por su imprevisibilidad. En la Gavidia los primeros brotes amenazan rebelarse a las leyes sustanciales, desbancando cualquier atisbo de protagonismo que pudiera edificar el líquido elemento. Caprichos astrales esbozan una Semana Santa excesivamente tardía, definiendo como obertura el papel del azahar. Desadormecer a los sentidos, tarea trenzada a base de atrevidos retoños…

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Fotos: 6 marzo, 2011

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Habrá más sillas

José Antonio Martín Pereira | 5 de marzo de 2011 a las 13:03

Habrá más sillas. Sí, como lo oyen (o mejor dicho, leen). ¿Para ver mejor la Semana Santa? No, para promocionar el Metropol, que buena falta le hace después del escaso «feeling» generado, merced al sobrecoste y los retrasos atesorados (obviando su diseño). Según parece, existe principio de acuerdo formal entre el Consistorio y la empresa propietaria del suelo (Sacyr) para la instalación de una grada con 200 sillas en las escalinatas principales del Metropol Parasol durante la próxima Semana Santa. Supuestamente las pretensiones pasan por dar continuidad al permiso, «aunque este primer año se trataría como una actividad más de promoción de la Plaza de la Encarnación». De lo último se deduce una clara maniobra política (otra más) de cara a mayo, aprovechando el tirón de público que movilizan las Cofradías sobre el centro de la ciudad.

Menos se especifica la preferencia para la adjudicación de los asientos, ya que de manera conjunta hacen referencia a personas de movilidad reducida, con hosteleros y guías turísticos. Algo que suena, cuánto menos, raro, dando que pensar que aquí las intenciones pasan ineludiblemente por sacar tajada del impacto que tiene cualquier actividad convocada en las calles del centro, en esta ocasión la Semana Santa.

Conviene recordar que serán hasta 15 las Cofradías que transiten por algún punto de la Plaza de la Encarnación este año. El Domingo de Ramos, las Hermandades de La Cena y San Roque en sus recorridos de ida, y las de La Hiniesta y La Amargura de regreso. El Lunes Santo, Beso de Judas a la ida y Polígono de San Pablo a la vuelta. El Martes Santo, San Benito (ida). El Miércoles Santo, La Sed y Cristo de Burgos, ambas a la ida. El Jueves Santo, Los Negritos (ida) y La Exaltación (ida). En la Madrugá, Los Gitanos a la ida y La Macarena de vuelta. Y el Sábado Santo, Los Servitas (ida) y La Trinidad (ida).

A la espera de noticias que confirmen lo anterior, las intenciones apuntan que la Semana Santa venidera contará (al menos) con un nuevo punto de aforo reservado. Seguiremos pendientes.

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La pataleta

José Antonio Martín Pereira | 3 de marzo de 2011 a las 17:09

Lo caro que nos está saliendo la absurda pataleta que mantiene en pie un grupo de amigos. Hoy vuelve a recordarlo uno de los diarios deportivos de mayor tirada nacional, a través de un titular tan contundente como irreal: «Las Cofradías piden variar la fecha de la final de la Copa del Rey». ¿Las Cofradías? ¿Qué Cofradías? Aquí (en Sevilla) nadie se ha manifestado públicamente vertiendo quejas, y sin embargo por añadidura vamos dando bandazos en la misma talega. Injusto, ¿no les parece?

Pero no crean que esta circunstancia es nueva, el asunto viene de lejos, concretamente desde el pasado 9 de febrero, fecha en la cual la Asociación Nacional de Cofradías-Hermandades y Bandas (siendo benevolentes con la terminología) remitía una serie de escritos solicitando el cambio de fecha del susodicho encuentro, a razón de que muchos cofrades no podrían «disfrutar del evento deportivo». Existe constancia incluso que el grupo de amigos envió un escrito a la atención de Jaime Lissavetzky (Secretario de Estado para el Deporte), pidiéndole una entrevista para tratar el tema de la coincidencia de fecha. Además, echando un vistazo a la Web del mencionado colectivo que NO NOS REPRESENTA, es posible comprobar una serie de alardes, fruto de diversas respuestas a irreverentes escritos, los cuales, sigo manteniendo, poco favor proceden al variopinto mundo de las Cofradías. Para completar la escena, faltaría solamente un grupo de Facebook (seguramente exista alguno similar) bajo el lema «No al fútbol en Miércoles Santo». ¡Ojú ojú!

Por lo deducido, en la Asociación siguen sin darse cuenta que cada coletazo del tema cimbrea peligrosamente la estabilidad de una celebración (la Semana Santa), marcada por las garras de la desafortunada corriente laicista imperante. Si no lo creen, atiendan a los comentarios vertidos en la noticia que nos ocupa, por supuesto amparados en una libertad mal utilizada y en pseudónimos propios de la cobardía, comprobarán el clima de desprestigio gratuito generado. Todavía los habrá que sigan justificando la pataleta, aún a sabiendas de que los problemas de las Hermandades se localizan bastante lejos de una coincidencia puntual.

Ante ello, un servidor opta, como la inmensa mayoría (por no decir totalidad) de los cofrades de Sevilla, por obviar las lamentaciones mirando al frente. ¡Qué bien vamos a disfrutar de un Miércoles Santo sin bullas!

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