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La ilusión por volver

José Antonio Martín Pereira | 30 de enero de 2017 a las 10:47

Nada como una maravillosa ilustración. Aquella que, integrada en el extraordinario poder que le confieren la unión entre el testimonio gráfico y el recuerdo en primera persona, contribuye a mitigar el peso de la carga que todos en nuestro día a día afrontamos.

En el interior del gran templo, sobre el frío mármol y bajo la atenta mirada de muros centenarios, la cofradía se rearma de valor para afrontar el largo trecho de vuelta, y completar una vez más el círculo anual de los deseos de sus hermanos. Así con las indicaciones de una brújula cuyo norte señala Triana, la llama del Viernes Santo comienza lentamente a desvanecerse, dejando paso a lo que nunca podrá borrarse: la ilusión por volver.

Cachorro Catedral

Foto: Fran Silva

Gran Poder: guión perfecto

José Antonio Martín Pereira | 7 de noviembre de 2016 a las 18:32

Seguro que en otras esferas habrán tomado buena nota, no en vano la sensación abrumadora es que los días vividos en torno a la sublime imagen del Señor del Gran Poder han superado las mejores de las expectativas. Ni la lluvia, que amenazó con hacerse protagonista indeseada, pudo más que provocar un cambio en los días de los traslados, circunstancia que curiosamente permitiría más horas de sincretismo entre la ciudad y el mismísimo Jesús de Nazaret.

Un guión al que no le faltó ni una sola nota, sin improvisaciones, en una demostración atronadora de que Sevilla sigue siendo en pleno siglo XXI robusto bastión ante el empuje de los sectores que pretenden arrinconar y reducir la fe cristiana. Por ser lo acontecido a lo largo del pasado fin de semana fue incluso una declaración hacia nosotros mismos, los cofrades, que a menudo enredados en lo secundario abandonamos lo estrictamente necesario.

Y todo sucedió conforme a la más rigurosa de las naturalidades. La multitud cerca, muy cerca del Señor tanto en los diversos actos que tuvieron lugar dentro del templo metropolitano como fuera, en dos traslados apoteósicos que dejaron imágenes difíciles de borrar. Sevilla, esta vez sí, supo ser fiel a sus orígenes, ejemplo perfecto de lo que debe ser la celebración de un Jubileo de Hermandades que quedará para siempre en los anales.

Gran Poder extraordinaria

El vacío

José Antonio Martín Pereira | 12 de agosto de 2013 a las 12:07

«¡Qué quietas están las cosas! Y qué bien se está con ellas» (Juan Ramón Jiménez). La octava hoja de cuadriculas del año disimula pesadumbres a la par que las tardes acortan luces en su airosa búqueda de septiembre. Y en ese impasse, el vacío de los templos agudiza en la profundidad de sensaciones procedentes de la misma razón. Vacío relativo, perecedero, tácito e imperceptible, que desemboca en el reencuentro de aquello a lo que solo la conciencia acierta a ubicar. Vacío y silencio que exploran la contemplación y reafirman el origen. Varios siglos después, la imagen cumple fervientemente su cometido…

Cristo de los Cálices

Foto: @juanma_gv

Vía Crucis de la Fe: relato de una jornada truncada

José Antonio Martín Pereira | 18 de febrero de 2013 a las 12:49

Cabe decir, primeramente, que los pronósticos erraron. Se esperaban más precipitaciones y durante un espacio temporal más extenso. Al final, ni lo uno ni lo otro, la climatología volvió a exhibirnos su cara de ciencia inexacta y la lluvia solo hizo acto de presencia (leve) durante las primeras horas del mediodía, justo en el intervalo en el que las primeras cruces de guía tenían que haber pisado las calles. A partir de ahí, las horas fueron desgranando lo agridulce.

La coherencia

A las diez de la mañana un técnico de la Aemet exponía a los cargos generales del Consejo de Cofradías, a los hermanos mayores participantes, y al delegado diocesano para las Hermandades, Manuel Soria, el estado meteorológico que se esperaba para la jornada: probabilidad de lluvia alta pero débil.

Posteriormente, los hermanos mayores se reunieron con sus respectivas juntas de gobierno para consensuar posturas. De nuevo en pie lo expuesto la tarde anterior, si una hermandad decidía no salir, ninguna lo haría. Poco antes de las doce del mediodía, la coherencia exponía las primeras decisiones: San Gonzalo era la primera en decir no al traslado. Tras ella, Montserrat, Cachorro, Gran Poder y Santo Entierro. Cinco muestras de cordura ante lo inevitable (a esa hora llovía), que parecían tumbar los atisbos de motín expuestos previamente por determinados hermanos mayores.

El dilema

Nada más lejos, mientras los miembros de las juntas superiores de cada hermandad decidían en sus respectivos cabildos de urgencia, el presidente del Consejo, Carlos Bourrellier, declaraba a los compañeros de Tele Sevilla lo siguiente: «igual se tienen que tomar unos riesgos que a lo mejor no se tomaban en otras circunstancias. Pero estamos en el Año de la Fe».

Con celeridad, y ante la sorpresa del gran público, Montesión anunciaba en su cuenta de Twitter que el cabildo había aprobado el traslado, llegándose a barajar la opción de salir con su Titular por las calles del barrio. La misma circunstancia planeó por San Vicente, en lo que fue un amago por salir con su paso de Misterio hasta la capilla del Museo.

La locura, eso sí, la desató la hermandad de Torreblanca, amparados en el escudo de la oportunidad única. Torreblanca solicitó al Consejo presidir en solitario el Vía Crucis, la petición se trasladó al Arzobispado, y Manuel Soria volvió a remitir al acuerdo entre las hermandades: o todas o ninguna. Finalmente, en Santa Marina el paso fue sacado hasta la puerta donde, entre algunos paraguas, se rezó la estación que les había sido asignada.

El rezo piadoso

Los fieles salvaron la papeleta. En el interior del templo metropolitano, atestado, las muestras de extremo recogimiento estuvieron muy por encima de la estructura logística. Quizás, sin los pasos en la calle, el perímetro de seguridad impuesto por las vallas estaba de más. Se discernía cierta frialdad, no obstante de aquí pueden sacarse innumerables lecturas. Con respecto a esto último, sorprendía la fácil que esquivaban el cerco determinados hermanos chaqueta, ante la impasiva mirada de los vigilantes de seguridad.

A la cola…

José Antonio Martín Pereira | 24 de enero de 2012 a las 10:59

El rumor ha terminado por colarse definitivamente en la órbita de la prensa morada, que espera con la boca abierta acontecimientos para otorgar o no su particular beneplácito, toda vez que ya se conoce que la Hermandad de Pino Montano ha presentado en San Gregorio oficial candidatura a ingresar en la nómina de las cofradías que realizan estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. Con esta circunstancia, ya son dos las solicitudes que cuelgan del tablón de anuncios del Consejo de Cofradías, correspondientes a sendas corporaciones de vísperas, Heliópolis y la mencionada de Pino Montano.

Y cada vez que ocurren hechos de esta índole, o siempre que cualquier asociación o grupo de fieles adquiere el carácter penitencial surgen las mismas hipótesis, acordes a la eterna cuestión del hasta dónde. Lo que es innegable es que la conjunción espacio-tiempo es limitada, con lo cual tarde o temprano se convertirá en inexcusable la opción de establecer límites reales, y no sugerencias como hasta ahora ha venido ocurriendo. Por consiguiente, parece ser que el repertorio de pretextos ligado al ‘todas tienen derecho a entrar’ se va agotando, puesto que ya no se trata ni de labor social o mérito artístico de las imágenes o misterios juto al de sus enseres, sino que la disyuntiva puede terminar por alterar definitivamente el apartado que Sevilla ha concedido a sus cofradías de antaño, las cuales ahora conviven ya no solo con la emergencia del extrarradio, sino con el extensivo repertorio de las modas ‘tataracheras’.

No obstante por el momento toca esperar, ya que ni desde Palacio ni desde el seno del Consejo existe postura firme entorno a un tema que seguro seguirá dando bastante que hablar y comentar, ahora que la Cuaresma se intuye.

Las cofradías modificarán su itinerario en el interior de la Catedral

José Antonio Martín Pereira | 4 de diciembre de 2011 a las 13:31

La noticia se hacía pública a primera hora de la tarde de ayer sábado extendiéndose rápidamente a través de los diferentes espacios digitales, y es que desde el Cabildo Catedral informaban acerca de las modificaciones que se producirán en el tránsito de las Cofradías por el interior de la Catedral, dadas las tareas de restauración que en breve se van a acometer sobre el retablo mayor del templo.

Del mismo modo, el comunicado incide en que dicha alteración no influirá sobre los horarios establecidos ni afectará en el espacio a recorrer por las diferentes corporaciones.

Así las cosas, según el Cabildo Catedralicio, la restauración del retablo obligará a desplazar las solemnidades religiosas al altar del Jubileo, razón por la cual los cortejos no podrán discurrir por la nave por la que tradicionalmente lo hacen, y así, al entrar por la puerta de San Miguel, continuarán de frente transitando por delante del monumento a Colón hasta el fondo de la nave, girando a la izquierda para pasar por delante de la Capilla Real y buscar finalmente la Puerta de Palos.

Otros aspectos que igualmente se confirman es que el Monumento al Santísimo se instalará en la Capilla de la Antigua, y serán habilitados los tradicionales servicios del interior, así como los del Patio de los Naranjos tal y como vienen utilizándose habitualmente.

En el trascoro de la Catedral por su parte se habilitará otro altar para las celebraciones ordinarias, motivo por el cual, y a falta de una definitiva decisión, el tradicional Vía Crucis de Cuaresma se verá igualmente modificado en su transcurrir por el interior del templo.

El retablo mayor de la Catedral será restaurado

José Antonio Martín Pereira | 13 de octubre de 2011 a las 11:42

Hoy finaliza el plazo de entrega de proyectos de conservación y restauración de todo el conjunto del retablo mayor de la Catedral de Sevilla. A partir de entonces, corresponderá al Cabildo Catedral de Sevilla decidir la adjudicación de dichas tareas entre un total de al menos nueve empresas de diferentes puntos de la geografía española. De este modo, treinta años después de la intervención acometida por Francisco Arquillo Torres, el mayor retablo de la Cristiandad, obra del escultor flamenco Pedro Dancart (1482), será sometido a los trabajos de conservación del dorado, limpieza, la policromía y fijado de las estructuras que así lo precisen.

El procedimiento dicta que será el próximo lunes la fecha elegida para lugar la apertura de los sobres con los proyectos presentados por las diferentes empresas invitadas a participar en dicho concurso. Asimismo, la adjudicación se conocerá pasado un mes, contando la empresa determinada a partir de entonces con un plazo de quince días para comenzar la intervención y 30 meses para finalizar el proceso, estimado a mediados de 2014.

Del otro lado, desde el Cabildo Catedral han expresado su deseo de que los andamios que se instalen para tal efecto sean visitables por el público, en un intento por aprovechar la oportunidad única de contemplar a detalle los 44 relieves tallados por artistas de la talla del maestro Marco, Pedro Millán, Jorge Fernández Alemán, Roque Balduque, Juan Bautista Vázquez el Viejo y Pedro de Heredia, además del propio Dancart.

El mayor retablo de la cristiandad

El Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla se realizó a lo largo de más de 80 años, quedando totalmente finalizado en 1564. El diseño primitivo de Pedro Dancart era un retablo de 28 metros de altura por 18 de ancho dividido en 7 calles verticales, la central de doble anchura, 4 cuerpos de altura y un banco en la parte más baja, en total contiene 28 escenas de la vida de Jesucristo y la Virgen María. Esta primera fase fue realizada entre 1482 y 1529.

En 1550, el Cabildo decidió añadir dos calles laterales a cada lado situadas en ángulo recto sobre lo realizado. Esta ampliación supuso la necesidad de tallar 16 nuevos relieves con escenas del antiguo y el nuevo testamento, por lo que el número de relieves principales ascendió a 44. Esta segunda fase se inicio en 1550 y fue completada en 1564. El conjunto se completa con un dosel a modo de techo, en el centro del mismo se encuentra una piedad flanqueada por representaciones de los apóstoles. En la cúspide del monumental retablo se sitúa un antiguo cristo crucificado del siglo XIV que se conoce como Cristo del Millón. En la parte más baja del retablo, en el centro del banco, está ubicada la antigua talla de la Virgen de la Sede del siglo XIII que le da nombre al templo.

¿Otra cofradía más?

José Antonio Martín Pereira | 31 de mayo de 2011 a las 11:42

Lo cierto y verdad es que el rumor poco a poco se está constatando veraz. Una corriente venida desde Heliópolis intenta colarse en San Gregorio con intenciones de obtener beneplácito para incorporarse a la nómina de las cofradías que realizan Estación de Penitencia a… ¿la Santa Iglesia Catedral o a la “Santa” Campana? Dejo la duda en el aire, en lo que viene a corresponderse con un punto de vista estrictamente personal a tenor de recientes adhesiones (no todas) las cuales vendían y proclamaban sus intenciones primeras y, casualidad de venga usted a saber qué, terminan pasando por la segunda a compases trompeteros avivando un cambio y otro cambio de costero.

Así las cosas, los días de Adolfo Arenas al frente del Consejo amenazan concluir dejando asuntos pendientes por resolver, aparte de la reordenación de la Carrera Oficial que es tema completamente utópico a día de hoy. Relativo al interés de la Hermandad de Heliópolis por abandonar el Viernes de Dolores, el propio Arenas ya manifestaba públicamente en las postrimerías de la Cuaresma que en lo que queda de su mandato no se producirán más incorporaciones, aunque no descarten movimientos de piezas, cosas más extrañas han sucedido y pretensiones, ya lo venimos comentando, existen y muchas. Desde la Corporación de Vísperas sueñan con el Martes, día supuestamente predestinado para acogerles, mientras tantean otros, con el correspondiente comodín que parece poseer el Sábado Santo por aquello de que es la jornada más despejada de cofradías. Lo del Sábado Santo es cuánto menos digno de estudio. Aparentemente nadie se fija en ése día, hasta que los hermanos mayores y delegados del resto de jornadas exponen el inconveniente de lo cargado que están los horarios (razón inexcusable), convirtiendo a la tarde previa al Domingo de Resurrección como la más idónea para seguir estirando el deteriorado invento.

La cuestión es hasta dónde puede dar de sí la letanía que plantea entre sus principales problemas (ejemplos cada Cuaresma) aquello relacionado a la compresión de horarios. Y añado más, ¿quién o qué debe erigirse al frente cuando se plantean asuntos de ésta índole? Da la sensación, por no decir resulta evidente, que lo relacionado a las nuevas incorporaciones sigue siendo dilema esquivo por cada una de las juntas que han presidido el Consejo de Cofradías, del mismo modo que seguramente por no existir parámetros en cuanto a las aptitudes artístico-iconográficas de las susodichas cofradías solo se exponga como argumento de inclusión la mayor o menor labor social realizada en el barrio (lo cual se sobrentiende debería poseer cualquier corporación), sin atender a las disimetrías que generan, una vez conseguido el objetivo, con hermandades cuyos patrimonios presentan valor incalculable, razón ésta que otrora fuera banderín de exclusividad de la Semana Santa sevillana. Veremos que ocurre…

La lluvia se lo perdió

José Antonio Martín Pereira | 15 de marzo de 2011 a las 17:01

La lluvia se lo perdió, felizmente, dejando paso a la muchedumbre. El Señor del Soberano Poder ante Caifás se vio arropado por numerosísimo público tanto a la ida, como especialmente de vuelta al barrio León. Fue un tránsito rápido, de andar poderoso y sumamente emotivo en determinados puntos del itinerario. Apunten un detalle, solamente 90 minutos tardó el cortejo desde la Parroquia de San Gonzalo hasta el interior de las naves catedralicias.

Atrás queda la incertidumbre meteorológica que turbió de indecisiones la tarde obligando a agotar los tempos en la difícil determinación. Después del piadoso ejercicio de fe, acogido una vez más por Sevilla, la digestión de lo vivido se torna en símbolos evidentes (echen un vistazo a cualquier galería de fotos). Por cierto, una de las aplicaciones del fervoroso acto era por la juventud, y fuera por ello o no, cientos de jóvenes se dieron cita.

Bien lo merecían en San Gonzalo, porque la mañana del Lunes Santo de 2010 fue cruel con ellos, y porque no cabe la más mínima duda que han puesto hasta el último soplo de ilusión por dignificar un acto fundamental para los cofrades de la ciudad.

ElMuñidor

Foto: MR