Archivos para el tag ‘Hermandades’

Participar de la cofradía

José Antonio Martín Pereira | 6 de abril de 2017 a las 12:11

Participar de la cofradía es para todos motivo de orgullo. Una sensación indescriptible recorre el cuerpo cuando, después de un largo año, volvemos a sentirnos partícipes del momento soñado, pero que a la vez vierte sobre nosotros un altas dosis de responsabilidad cristiana, de ferviente compromiso a pesar del silencio público.

A menudo durante la Semana Santa y tras ella, las redes sociales que se han convertido en altavoces rápidos e implacables, con jueces que sentencian sin antes mirarse al espejo, donde se martiriza el trabajo de las cofradías por comportamientos o malas prácticas puntuales las cuales, eso sí, degeneran la buena acción que realizan las hermandades a diario. No obstante, podemos afirmar con rotundidad que participar de la cofradía es algo muy serio, sea cual sea el puesto que ocupemos en ella el motivo esencial es hacer Estación de Penitencia por todo aquello que nos impide parecernos a Cristo.

Precisamente hacer referencia a esto último, la Estación de Penitencia, que consiste en ir en procesión desde los distintos templos la hasta la Santa Iglesia Catedral, y a su vez determina el saber entender muy bien el significado de este gesto. La Catedral es símbolo de la Iglesia del Cielo hacia la que todos los cristianos nos dirigimos, como peregrinos, con cirios que son signos de la eternidad, tras la Cruz del Redentor.

Es por ello que debemos estar preparados para el sufrimiento que conlleva el alcanzar esa meta. Nadie dijo que realizar la penitencia fuese tarea fácil, hay que vencer al cansancio, a la incomodidad prolongada, al calor o al fío, en un ejercicio de resistencia que nos debe servir para ahondar en la conversión al Evangelio, y también para fomentar la fe entre quienes asisten al tránsito de nuestros amados Titulares. De nada sirve el esfuerzo que otros hayan puesto inculcándonos la tradición o el recogimiento, si luego a la hora de la verdad nos dejamos vencer por nosotros mismos. Con la mirada puesta en lo que está por venir, dejemos el listón bien alto.

Los gitanos Sevilla

Las hermandades sevillanas: un 24% más solidarias

José Antonio Martín Pereira | 9 de febrero de 2017 a las 12:10

El Informe sobre la Caridad en las Hermandades de Sevilla expone que las Hermandades y Cofradías de Sevilla han destinado más de 5,6 millones de euros a caridad en 2016, lo que representa un aumento de más del 24% con respecto a los últimos datos de 2014. Dicho trabajo, que cuantifica la labor asistencial de las corporaciones sevillanas, ha sido elaborado por el Instituto de Investigación aplicado a la Pyme, bajo la dirección de Ignacio Valdeluértes, con el patrocinio de la Fundación Caja Rural del Sur.

Con éste último, se completa el proyecto iniciado hace dos años con la presentación de un primer trabajo sobre la aportación de las hermandades de Sevilla a la caridad y acción social, que ahora ve su continuidad con la publicación de este segundo estudio, presentado la tarde de ayer miércoles por el Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, en la sede de la Caja Rural del Sur, con la asistencia del presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Joaquín Sainz de la Maza; y el presidente de la Caja Rural del Sur, José Luis García Palacios.

El citado Informe, según los datos aportados por la propia Archidiócesis, ha sido elaborado con la colaboración del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla para hacer llegar la consulta a las corporaciones censadas, 69 hermandades de penitencia, 49 de gloria y seis sacramentales. En él han colaborado un mayor número de hermandades para la obtención de la información de modo que si en 2014 fue el 82% de las cofradías de penitencia, gloria y sacramentales las que aportaron sus datos sobre la labor que prestan a la sociedad, en esta ocasión esa cifra asciende hasta el 91%.

archisevilla

Los detalles del Informe

Ayudas en metálico y especie

Según se recoge en el trabajo, el total de personas que han recibido ayudas es de 30.429, que se vieron beneficiadas tanto con ayudas en metálico como en especie y otras actividades.

El importe total de los recursos en metálico obtenidos por las hermandades asciende a 4.011.803 euros. El total de personas que han recibido ayudas es 15.947. La mayor parte de las hermandades (77,46%) conceden ayudas para alimentos, que normalmente se canalizan a través de los economatos sociales promovidos por las propias corporaciones.

El pago de recibos atrasados de energía eléctrica, agua, alquileres y de cuotas de préstamos hipotecarios le sigue en importancia como necesidad más atendida (76,06%). A continuación, las becas de estudio y material escolar (70,42%). Estos porcentajes de los tipos de ayudas solicitadas y concedidas dan una idea bastante aproximada del mapa de necesidades de la población.

El valor total de los recursos en especie entregados asciende a 1.620.215 euros, lo que supone un incremento del 61,28% con respecto al anterior informe. Este aumento tan abultado se debe a la mejora en el procedimiento de valoración de los donativos en especie que reciben las hermandades. El número de personas que han recibido algún tipo de ayuda en especie es 11.202.

Otras actividades de caridad

De acuerdo con los datos obtenidos, el 20,29% de las hermandades encuestadas mantienen o colaboran habitualmente con centros de enseñanza especial, residencias para ancianos o discapacitados u otras situaciones especiales. Un 17,39% se ocupa de ayudar o gestionar íntegramente talleres de aprendizaje, clases de recuperación y similares. La valoración de estas actividades es de 1.157.394 euros.

El informe indica que casi un 89% de las hermandades colaboran con Cáritas, el Seminario Diocesano, los conventos de clausura o con su parroquia. El importe total entregado a estas entidades fue 505.333 euros, sin que sea posible desglosarlo. Además, las ayudas a “otras instituciones” abarca a todas las asociaciones o instituciones no comprendidas en los apartados anteriores con un importe de 292.875 euros.

Se observa un aumento, del número de hermandades y del importe total de las donaciones con respecto al Informe anterior, a otros países. Casi todas estas ayudas, algunas importantes, tienen su origen en relaciones de amistad entre la hermandad y los sacerdotes o misioneros que atienden aquellos países. El importe total destinado a estos temas es de 100.931 euros.

El hecho de que la práctica totalidad de las corporaciones tengan formalmente constituida una comisión de caridad da idea de la importancia que conceden a este fin específico de las mismas. Las que no tienen esta Comisión (2,17%) coinciden con las de menor número de hermanos. En estas la gestión y aplicación de los recursos de caridad es asumida directamente por la totalidad de la junta de gobierno. En la mayoría de los casos su acción social consiste en entregar un donativo, proporcionado a sus ingresos, a Cáritas u otra organización similar, por lo que no es necesaria la actuación de una comisión de caridad.

Las actividades de voluntariado van en aumento: en comedores sociales; acompañamiento a personas mayores; a niños enfermos, asistencia a inmigrantes y otros colectivos con necesidades de ayudas específicas; colaboración con otras asociaciones ya constituidas, y en otras muchas formas de voluntariado.

Finalmente, se aprecia también una preocupación creciente en las hermandades, que debe fomentarse, por ir realizando con los más hermanos más pequeños actividades que los vayan educando en la caridad.

foto Semana Santa 2013

Fuente texto y foto principal: Archidiócesis de Sevilla

Patrimonio

José Antonio Martín Pereira | 5 de diciembre de 2016 a las 12:29

Con frecuencia recurrimos a la puesta en valor del esplendoroso patrimonio artístico que conforma para la ciudad la Semana Santa a través del desarrollo de sus hermandades desde siglos atrás. La sucesión temporal de ponencias, charlas, exposiciones o publicaciones evidencia un interés que ha dejado de ser incipiente, y que a día de hoy marca en gran medida el campo de acción al que se ciñen los cofrades.

No obstante, la llegada del Adviento inspira que la Navidad está cerca y refuerza los diques de otro patrimonio, el humano, tantas y tantas veces menospreciado desde los alrededores del entorno cofradiero. Es perfectamente visible que durante estos días y hasta la llegada de sus Majestades de Oriente las corporaciones sevillanas despliegan todo su arsenal caritativo en forma especialmente de recogidas de alimentos y juguetes, con intenciones de atender el mayor número de necesidades posibles. Gran parte de esos esfuerzos van dirigidos expresamente a los que más intensamente viven este tiempo señalado, los niños, con idea de combatir carencias básicas por todos conocidas. Además conviene hacer hincapié en el importante papel que desarrolla la juventud de las propias cofradías para que estas acciones obtengan sus frutos, así como el de colectivos tan dispares como bandas de música, costaleros o corales.

Probablemente la Navidad tal y como hoy la conocemos no existiría sin el esfuerzo y la dedicación desinteresada de estos grupos exponenciales que cada año dan sin pedir nada a cambio lo mejor de sí mismos. Las personas son el mayor patrimonio de las hermandades.

Caviar sin comensales

José Antonio Martín Pereira | 30 de mayo de 2016 a las 10:40

En la festividad de San Fernando, patrón de la ciudad de Sevilla, aún resuenan los ecos de la última celebración del Corpus, cuya riqueza artística e Historia se determinan incuestionables pero cuyo estado actual invita cuánto menos a un ejercicio de reflexión colectivo.

Hablar del Corpus Christi en Sevilla significa remontarnos a principios del siglo XV, debió ser sobre 1400 cuando adquiere sus orígenes en Sevilla, aunque la documentación conocida sobre este acto es de 1426. Analizar los pasos y desgranar los detalles que rodean a la fiesta implicarían dedicar toda una tesis, pero no hace falta imbuirse tanto para alcanzar la conclusión de que algo está fallando, o de que en algo nos estamos equivocando.

A la progresiva disminución de público nos remitimos, en los últimos años más que evidente. Circunstancia que paradójicamente se manifiesta antagónica al regreso del Señor de la Cena a su templo a eso del mediodía, con calles a rebosar y sonido de cornetas. Y no digamos ya de la reducción del número de altares, o de la palpable falta de calidad que reflejan algunos de ellos, producto tal vez del aura conformista que hasta ahora ha hecho de telón para que ni el Cabildo Catedral ni las propias hermandades, con exceso de representación en sus cortejos corporativos, se hayan planteado una reforma que a tenor de los acontecimientos empieza a valorarse como necesaria. Al caviar, está claro, le faltan comensales.

Corpus Sevilla

Papeletas por kilos

José Antonio Martín Pereira | 2 de marzo de 2016 a las 10:52

Señal inequívoca de la cercanía de la Semana Santa, en las distintas casas de hermandad se multiplica la actividad. Corren días de reparto de papeletas de sitio, y el ir y venir de hermanos es constante. Aprovechando esta corriente, y en conmemoración de su vigésimo aniversario, desde el Banco de Alimentos de Sevilla en colaboración con las diputaciones de Caridad de las Cofradías de la capital se ha puesto en marcha la campaña: “Una Papeleta, Un kilo”.

De este modo, a través de un acto sencillo y al alcance de cualquier voluntad, la donación de un litro de leche coincidiendo con la retirada de la papeleta de sitio de cada hermano, las hermandades van a contribuir una vez más con los sevillanos que lo necesiten. Se han sumado públicamente a la causa Corporaciones como las de La Candelaria, Vera-Cruz, El Carmen, Los Negritos, La Lanzada, La Cena, Las Cigarreras, La Exaltación o Las Aguas. Así pues, que a la iniciativa la acompañe el éxito y que las papeletas se cuenten por muchos kilos de solidaridad.

Los Negritos1

La hermandad en el bolsillo

José Antonio Martín Pereira | 14 de octubre de 2015 a las 12:09

Desde sus orígenes y durante mucho tiempo las hermandades y cofradías echaron mano del tintero, el plumín y alguna persona con conocimientos de lectura y escritura, para redactar sus actas y rellenar sus libros.

Ahora el trabajo de secretaría encuentra múltiples vías para el contacto con los hermanos minimizando la distancia a golpe de ratón, fundamentalmente a través de las redes sociales, pero hay quien se atreve incluso a ir más lejos. Es el caso de la Hermandad de Los Dolores del Cerro, que en estos días anuncia un sistema de alertas vía WhatsApp, para mantener a sus hermanos al tanto de la actualidad informativa que concierne a la Hermandad.

Se trata de un sistema de comunicación completamente gratuito que «garantiza la total protección de los datos aportados de acuerdo con la normativa legal vigente». Para comenzar a recibir las notificaciones por WhatsApp el interesado sólo tiene que apuntar el número de teléfono 634 945 766 en su agenda de móvil y escribir un mensaje a través de dicho canal dejando constancia de su nombre y apellido. A continuación será inscrito en el servicio y comenzará a recibir automáticamente vía teléfono móvil todas las noticias que publique la Hermandad.

Para dar de baja el servicio, y dejar así de recibir los mensajes, basta con comunicarlo también a través de WhatsApp y según indican desde la corporación del Martes Santo se procederá a la mayor brevedad.

De este modo las hermandades, en este caso la mencionada de Los Dolores del barrio del Cerro del Águila, incorporan su presencia hasta el mismo bolsillo de sus hermanos, en un intento por facilitar la participación en los diversos actos y cultos que desarrollan durante el año y mejorando las actuales vías, que para este caso concreto incluyen canal de YouTube, suscripción automática a las actualizaciones de la Web corporativa, y perfiles oficiales en las redes sociales Facebook, Twitter e Instagram.hermandad del Cerro

Que no se pierdan

José Antonio Martín Pereira | 12 de mayo de 2015 a las 12:00

Mayo viene cargado de Cruces, en el ambiguo sentido con el que la Sevilla de nuestros días escenifica el otrora carácter popular de la fiesta de las Cruces, cuyo origen tuvo lugar en los extintos corralones de vecinos que con la llegada del presente mes engalanaban sus patios con una gran Cruz, macetas, flores y guirnaldas para disfrutar de varios días de convivencia entre el frescor de los sombríos patios; y se prolongaba en la nobleza de aquellos grupos de niños que con sus propios medios sacaban a la calle su Cruz para pasearla por el vecindario imitando los desfiles de la Semana Santa.

Como casi todo en la vida, el concepto se ha distorsionado con el paso del tiempo y hoy cada vez cuesta más el contemplar alguna representación que rememore el sentido de las Cruces de Mayo de nuestra niñez, e incluso los patios de vecinos por los que suspiraba el genuino Francisco Palacios (El Pali) en sus siempre añoradas coplillas sevillanas.

Fuente: Youtube; usuario Selu Martín M.

En este sentido el intrusismo de las propias hermandades ha terminado por liquidar prácticamente los últimos vestigios de una fiesta a la que muy poco le queda del carácter popular que la hizo diferente, respaldadas eso sí por el entorno cofradiero que ansía llenar portadas digitales con fotografías y crónicas desacralizadas. Tanto es así que actualmente lo común nos sitúa ante un calendario perfectamente organizado compuesto de selectos ambigús repartidos por los distintos barrios de la ciudad, y por innumerables pasos desafiando al calor de media tarde con adultos cuyo interés dista en gran medida del germen que dio luz a este fenómeno de desarrollo infantil.

Por esto y otras cosas, es motivo de alegría encontrar pequeños retazos de lo que lo que fue y ojalá nunca acabe por perderse. Un grupo de niños se prepara en el zaguán de una casa en el corazón de la trianera calle Pureza. Cierto es que el paso no es producto de sus habilidades, sin embargo aún podría decirse que conserva el fondo de la cuestión. Valga para hacer un alegato y un llamamiento que nos motive para que las tradiciones no caigan en el ostracismo.

Curz de Mayo Sevilla

El enemigo está dentro

José Antonio Martín Pereira | 10 de abril de 2015 a las 12:15

En el tiempo en que la nostalgia busca su propio espejo en el recuerdo, y en los que la aliviada sombra de la Palabra, rica y esperanzadora en la Pascua que conmemoramos, es siempre motivo de alegría, multitud de análisis tratan de abrirse camino entre una maleza cofradiera en la que cada vez resulta más complicado encontrar brotes frescos. Con la popularización de perfiles en las distintas redes sociales, y en los numerosos blogs y portales webs que encuentran cabida en los distintos alojamientos, la Semana Santa de todo el año ha desbancado con creces a los días señalados del calendario litúrgico, relegados al uno más en medio de la mediocridad y el frikismo.

Es la vivencia de la religiosidad popular como una afición sin Dios la que no deja de asombrarnos al comprobar como en los conciertos de Cuaresma no se cabe y en muchos de los cultos que celebran las hermandades el público se cuenta en apenas en tres o cuatro de decenas de asistentes. Y precisamente de la Cuaresma y de algunos de sus actos los friki-frades han tomado absoluta posesión y control, por ello observamos retransmisiones de Vía Crucis o panales de pantallitas iluminadas enfocando algunos de los solemnes traslados de sagradas imágenes a sus altares itinerantes de culto, con el peligro incluso de que empiezan a resultarnos situaciones normales.

Y no digamos ya de esa Semana Santa transfigurada en la que la música, las flores, los costaleros o la vestimenta de las veneradas imágenes centran debates en los que se olvida proporcionalmente lo que significan las salidas procesionales que ejercen nuestras cofradías. La continuación de este fenómeno cae por su propio peso y se torna evidente en las desagradables estampas que parte del cuerpo de nazarenos, costaleros, músicos y demás componentes de las cofradías reparten a lo largo de sus estaciones de penitencia y que, merced al uso generalizado de los dispositivos móviles, son captadas y entregadas a una masa que se enfurece sin preocuparse por poner remedio para que ello no adquiera continuidad en el futuro.

La clave es la formación en el seno de las hermandades, y por supuesto que se apliquen las reglas. Toda vez alcancemos o nos aproximemos a ese punto, podremos rendir cuentas a lo que nos rodea. Mientras tanto la tendencia invitará a pensar que el mal endémico o el enemigo de las cofradías no está fuera de las mismas sino dentro.

carrera oficial sevilla

La Cuaresma es gentío

José Antonio Martín Pereira | 9 de marzo de 2015 a las 11:35

El gentío colapsa la entrada a los templos. La espera lentamente se desvanece, dejando entrever un anuncio que en sí es una aproximación de caminos que confluirán en apenas tres semanas. Cosa distinta es el sentido de las acciones, tan alejado en ocasiones del que verdaderamente expresan las hermandades del siglo XXI sobre la sociedad en la que se desarrollan. Los templos rebosan vida, pero ésta se manifiesta estéril en las muestras de escaso o nulo respeto sobre el Santísimo Sacramento, o cada vez que por megafonía alguien de la corporación recuerda que en los lugares de culto hay que guardar silencio y compostura. Quedarse sólo con estar y ver, aunque sea ver mucho, significa no haber entendido nada de la liturgia presente. De este modo podría decirse que no todos los caminos aunque conduzcan al mismo sitio son idóneos, por mucho que intentemos mirar hacia otro lado ahí se halla uno de los verdaderos talones de aquiles de las cofradías sevillanas. Sobran pruebas…

Besapié Aguas

En línea recta

José Antonio Martín Pereira | 11 de febrero de 2015 a las 11:25

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se ha comprometido, en el transcurso de la semana pasada, con el hermano mayor de la hermandad de Santa Genoveva, Javier Bonilla, para que ésta pueda desarrollar un economato que ayude a las personas más desfavorecidas. La noticia se hacía pública en la mañana de ayer martes 2 de febrero, y ha sido acogida con mucho interés en el barrio del Tiro de Línea, un barrio tremendamente ligado a su hermandad y en el que ésta lleva realizando una importante labor desde hace décadas.

A través de una nota, Zoido ha explicado a la hermandad que están «estudiando distintas posibilidades», y que una vez que se hayan solventado los trámites administrativos, podrán disponer «de un espacio en el que desarrollar su labor social a través de un economato y un ropero solidario».

Se sigue pues una línea recta que acota dos vertientes, la primera por parte del Ayuntamiento, que ha dispuesto este año de nuevo de un montante de siete millones de euros que se destinarán al Plan de Apoyo Social, y la segunda, y no menos importante, la que menos dada a las cifras desarrollan diariamente las hermandades y cofradías de Sevilla en colaboración con la iglesia y sus asociaciones derivadas, en ese afán por cubrir las necesidades de los colectivos más desfavorecidos en tiempos difíciles como los que nos están tocando vivir.

zoido-santagenoveva-economatoFoto: Ayuntamiento de Sevilla