José Antonio Martín Pereira | 4 de febrero de 2013 a las 11:32
La semana pasada, concretamente el lunes 28 de enero, los hermanos de Las Penas de San Vicente estaban llamados a participar en el cabildo general de salida de la cofradía. Hasta aquí todo dentro de lo habitual. La novedad en sí, fue la aprobación por abrumadora mayoría de la propuesta realizada por la junta de gobierno que actualmente preside Juan Carrero, mediante la cual se pretende «reducir en la medida de lo posible el tiempo de la Estación de Penitencia, y con ello obtener el mayor beneficio y motivación para los hermanos para el próximo Lunes Santo». Se cumple con ello un compromiso presente dentro del programa de gobierno presentado por dicho equipo, quedando supeditado este nuevo recorrido para años venideros a la valoración en función del resultado.
De este modo, una vez la cofradía transite por la calle Cuna, en lugar de seguir recto por la calle Orfila y bajar por Javier Lasso de la Vega para alcanzar la calle Aponte y Jesús del Gran Poder, el cortejo de San Vicente enfilará la plaza de Villasís, Martín Villa y cruzará la Campana. El renovado itinerario de regreso se completa por Alfonso XII, Santa Vicenta María, Virgen de los Buenos Libros, Cardenal Cisneros para entrar en la parroquia, al menos ésa es la idea, entorno a un cuarto de hora antes que el año pasado.
Dicho esto, y circunscritos a la corriente generalizada que en los últimos años ha tratado de estirar la entrada de las cofradías hasta lo intempestivo, son de agradecer este tipo de gestos o planteamientos en favor de los hermanos nazarenos, auténticos perjudicados en la trama de estirar las jornadas. Probablemente ésta se convierta además en la medida más común en el futuro próximo, a la vista de los comportamientos de cierto sector del público, conocido por todos, cuando el reloj señala la madrugada.
José Antonio Martín Pereira | 24 de marzo de 2012 a las 12:16
Probablemente sepa, y sino se le pongo en situación, que a principios de la presente semana la Hermandad de La Hiniesta solicitó de urgencia a la junta superior del Consejo de Cofradías un cambio en el itinerario aprobado en el pasado Cabildo de Toma de Horas. La razón tuvo origen y fue confirmada tras la negativa prueba realizada al palio por la calle Lira en la noche del martes.
De tal forma, cuando la cofradía llegue a San Marcos alrededor de la medianoche, en lugar de continuar por el recorrido previsto en principio (Vergara, Hiniesta, Lira, Juzgado, Plaza de la Moravia y San Julián), proseguirá su discurrir por San Luis hasta Santa Marina para, en ese punto, seguir por Padre Manjón, Bordador Rodríguez Ojeda y Duque Cornejo.
No obstante mucho de lo que se ha dicho y escrito en estos días, haciendo omiso a la verdad, ha inducido a la crispación de parte de los vecinos de aquellas calles por las que la cofradía este año no transitará. En estas, conviene señalar que el impedimento no era un reborde de lo que iba a ser un balcón (finalmente retirado), sino uno de los balcones de esa misma fachada ya terminado, el cual posee un saliente de hierro para apoyar la base del balcón en forma de ‘S‘. Por lo que respecta al otro extremo de la calle, y en lo concerniente al paso del Cristo de la Buena Muerte, para que éste pudiera pasar sería necesario desmontar las maniguetas del paso, siendo inviable el discurrir del paso de palio por ése mismo punto (es quince centímetros más ancho). Se da la circunstancia además de que por el Pasaje Mallol es imposible igualmente que la cofradía marche, dado que con los nuevos respiraderos el palio arrastraría las perillas por los balcones. Igualmente la Hermandad sopesó el tránsito por la calle Hiniesta, desestimado mismamente por la extrema estrechez de la misma.
José Antonio Martín Pereira | 9 de febrero de 2012 a las 11:20
La junta de gobierno de la Hermandad de Las Cigarreras, al igual que ya expusiera la semana pasada la de La O, ha decidido que su cortejo atraviese el paseo central de los Jardines de Cristina una vez que la cofradía inicie su regreso a la Capilla de la Fábrica de Tabacos. Dicha decisión fue comunicada a sus hermanos el pasado martes día 7, coinciendo con la celebración del Cabildo General de Salida, como segundo punto en el orden del día.
Asimismo, la corporación que actualmente preside Claudio Espejo llevará a cabo otra modificación en su itinerario, esta vez relativa al recorrido de ida a la carrera oficial, suprimiendo de este modo la calle Nuñez de Balboa en detrimento del discurrir por la calle Santander, como vía para desembocar en la calle Temprado.
José Antonio Martín Pereira | 2 de febrero de 2012 a las 13:55
Este próximo Viernes Santo, el recorrido de vuelta de la Hermandad de La O experimentará una pequeña modificación y novedad. Una breve nota de prensa, emitida desde la propia corporación de la calle Castilla, así dejaba constancia a última hora de la tarde de ayer, miércoles 1 de febrero.
El motivo tiene que ver con las obras del Metro y la pérgola decorativa instalada en el centro del Paseo, su recorrido habitual, hecho por el cual como manifiestan hoy diferentes medios digitales dedicados a la información cofradiera, la Hermandad ha decidido, y así ha dejado constancia al Consejo, su deseo de llegar al Puente de San Telmo a través de la calle central de los Jardines de Cristina, lo que ofrecerá, de producirse finalmente, una imagen inédita y realmente curiosa.
Los Jardines de Cristina (que no ‘del Cristina’) se erigen en las inmediaciones de la Puerta de Jerez, y deben su denominación a la última esposa de Fernando VII. Primitivamente formaban parte del plan de urbanización que en 1830 acometió el Asistente Arjona, siendo conocidos por aquel entonces bajo el nombre de ‘Salón de Cristina’.
José Antonio Martín Pereira | 7 de diciembre de 2011 a las 10:32
¿Estirar el Martes Santo? He ahí el dilema al que cierto sector, parece que interesadamente, pretende dirigir en las últimas semanas, con el permiso claro está de las intenciones que aún hospedan en Santa Marina, a una Cuaresma a la que ya se la buscan inquietudes. Abismo cargado de premisas y ajeno, o esa al menos es la sensación, a una jornada estructuralmente sometida a multitud de complejidades y en la que a pesar de que los innumerables intentos se prolongan desde hace casi tres décadas, éstas no han hecho más que seguir creciendo. Así las cosas, introducir a La Misión en el Martes Santo (méritos y aporte artístico apartes) a día de hoy no es que resulte complicado, más bien se antoja literalmente imposible.
Y es que a nadie se le escapa que el Martes Santo probablemente muestre el reflejo de la jornada más complicada en horarios e itinerarios de toda la Semana Santa. Un día marcado por un espacio físico infranqueable y saturado en momentos puntuales por unos cortejos los cuales en su mayoría han experimentado un notable crecimiento en los últimos años, especialmente en lo que respecta a las cofradías de la primera mitad del día.
De este modo, y como se apuntaba, muchos han venido siendo los intentos para reordenar tiempo y espacio, entre los cuales el último, el de 2006, que llevado a la práctica resultó un auténtico fracaso que no satisfizo a nadie. En aquella ocasión la cofradía más perjudicada fue la de San Esteban, que se vio obligada a dar un innecesario rodeo para dejar la calle Águilas libre y así permitir el tránsito de la corporación de San Benito. Por momentos la Alfalfa llego a ser un caos. Por su parte en Los Estudiantes la sensación tampoco fue agradable, dado que tuvieron que retrasar su horario de entrada. Además, se dio la paradoja de que este acuerdo excluyó a la cofradía del Dulce Nombre, sin lugar a dudas la hermandad, junto con Santa Cruz, más perjudicada por los retrasos que desde apenas iniciada la tarde se acumulan año tras año, con lo que ello les repercute en sus intempestivos horarios de entrada.
En consecuencia, la consigna principal que se deriva de lo anterior es la necesidad de equilibrar la Semana Santa, con independencia de los días, antes que utilizar diferentes medios públicos para lanzar irresponsables mensajes abriendo la puerta a nuevas corporaciones, y es que el premio al buen o mal hacer no tiene que circular irreversiblemente por el tránsito por La ‘Santa’ Campana, la verdadera vara de medir de las hermandades que aguardan en la parrilla de salida a tal fin la debe marcar su contexto particular, aquel por el que trabajan o deberían hacerlo día a día. Recordemos que la ‘Era Amigo Vallejo’, con su permisividad, ya es pasado…
José Antonio Martín Pereira | 4 de diciembre de 2011 a las 13:31
La noticia se hacía pública a primera hora de la tarde de ayer sábado extendiéndose rápidamente a través de los diferentes espacios digitales, y es que desde el Cabildo Catedral informaban acerca de las modificaciones que se producirán en el tránsito de las Cofradías por el interior de la Catedral, dadas las tareas de restauración que en breve se van a acometer sobre el retablo mayor del templo.
Del mismo modo, el comunicado incide en que dicha alteración no influirá sobre los horarios establecidos ni afectará en el espacio a recorrer por las diferentes corporaciones.
Así las cosas, según el Cabildo Catedralicio, la restauración del retablo obligará a desplazar las solemnidades religiosas al altar del Jubileo, razón por la cual los cortejos no podrán discurrir por la nave por la que tradicionalmente lo hacen, y así, al entrar por la puerta de San Miguel, continuarán de frente transitando por delante del monumento a Colón hasta el fondo de la nave, girando a la izquierda para pasar por delante de la Capilla Real y buscar finalmente la Puerta de Palos.
Otros aspectos que igualmente se confirman es que el Monumento al Santísimo se instalará en la Capilla de la Antigua, y serán habilitados los tradicionales servicios del interior, así como los del Patio de los Naranjos tal y como vienen utilizándose habitualmente.
En el trascoro de la Catedral por su parte se habilitará otro altar para las celebraciones ordinarias, motivo por el cual, y a falta de una definitiva decisión, el tradicional Vía Crucis de Cuaresma se verá igualmente modificado en su transcurrir por el interior del templo.
José Antonio Martín Pereira | 21 de noviembre de 2011 a las 10:07
La última Cofradía del Martes Santo planteará una modificación de horarios e itinerarios para la jornada, a fin de evitar parones y rodeos innecesarios.
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Ha sido prácticamente el primer repunte en relación a la configuración de horarios e itinerarios de la próxima Semana Santa, no obstante, dado el carácter de la propuesta, es posible que de aquí a la próxima primavera ésta se alce como uno de los temas candentes en relación al mundo de las cofradías sevillanas.
Que el Martes Santo necesita una reordenación es un secreto a voces, puesto de manifiesto año sí y año también llegada la jornada, claro que es necesario tener presente a los últimos experimentos, fallidos en buena parte o en su totalidad, para comprender la complejidad de la encomienda. Que la cofradía de Santa Cruz, decana del día, no puede dar un rodeo de más de cuatro horas para llegar a la plaza de la Campana es otra cuestión obvia, teniendo en cuenta la cercanía de su templo a la Catedral. Así las cosas, alguien estaba obligado a volver a poner las cartas sobre la mesa de cara a mitigar el desequilibrio de la jornada más enrevesada de la Semana Santa, y eso normalmente suele correr a cargo del más perjudicado por la película, como ha ocurrido.
De este modo, en Santa Cruz pretenden retomar un recorrido antiguo que le hacía llegar a la carrera oficial cruzando Virgen de los Reyes hacia el Salvador, al tiempo que Los Estudiantes están saliendo de la Catedral, o lo que es lo mismo, sus intenciones pasan por bordear dicha plaza, por la acera del Palacio Arzobispal, para enfilar la calle Placentines en su camino hacia la Campana a la par que por la Puerta de los Palos la cofradía de Los Estudiantes da sus primeros pasos de regreso al Paraninfo.
Por el momento solo se trata de una leve declaración de intenciones la cual, si llegara a completarse, tendría como uno de sus principales efectos que la propia cofradía de Mateos Gago, dirigida por Miguel Genebat, retrasaría su horario de salida en aproximadamente hora y cuarto.
José Antonio Martín Pereira | 22 de junio de 2011 a las 11:14
La cuestión partía de aquel acuerdo exteriorizado una tarde del mes de enero y encaminado a la permuta de puestos entre las hermandades de La Exaltación y Montesión, a propuesta de la segunda, con el fin de evitar el parón que sufría la cofradía de Santa Catalina cuando al llegar al Salvador por Álvarez Quintero detenía su marcha hasta que saliera Pasión. Un desajuste que precisamente afectaba de manera directa a Montesión, cuya Cruz de Guía se encontraba en ocasiones obligada a permanecer arriada al final de Francos a la espera de que el palio de la Exaltación coronara la Cuesta del Rosario. Ahora bien, lo que esperaban haber refrendado en la pasada Semana Santa, por razón de la lluvia finalmente no pudo realizarse, planeando la sombra de la duda entorno cuá hubiera sido el resultado del experimento.
Duda que los hermanos de Montesión se encargaban de aclarar mediante el cabildo celebrado en la noche de ayer, martes 21 de junio, llegado el sexto punto del orden del día, referente a la «restitución del orden de la Cofradía en la Estación de Penitencia del Jueves Santo a la S.I.C». De este modo se veía complacida la petición del grupo de hermanos los cuales avalados con sus firmas, de conformidad al requisito determinado en la regla número 45 de esta Corporación, solicitaban a su junta de gobierno retornar a la posición habitual en el discurrir del primer día del Triduo Pascual.
Así las cosas, la hermandad de Montesión regresa al cuarto lugar del Jueves Santo sin que se haya podido constatar si el acuerdo beneficiaba o no al desarrollo de una jornada en la que los minutos significan un bien preciado. Por consiguiente, la Exaltación vuelve a su posición primitiva, en la que figuraban en segundo lugar. Veremos si la cerrazón impide reabrir de nuevo las puertas al diálogo, o si por el contrario se plantea alguna fórmula alternativa en pos de corregir los desequilibrios horarios del día.
José Antonio Martín Pereira | 13 de mayo de 2011 a las 13:09
No, si al final van a ser ciertos aquellos rumores de crispación supuestamente instigados por un grupo de hermanos de la calle Feria. La Hermandad de Montesión, que nadie se equivoque, ha vivido en los últimos años a la sombra de hostilidades derivadas de posturas aparentemente irreconciliables, sin embargo, y siempre apuntando desde fuera, la calma asemejaba echar unas raíces probadas débiles.
El asunto es que ustedes recordarán el aire de buenas intenciones alzado por encima de los intereses de las cofradías del Jueves Santo, con aquel acuerdo encaminado a la permuta de puestos entre las hermandades de La Exaltación y Montesión, a propuesta de la segunda, con el fin de evitar el parón que sufría la cofradía de Santa Catalina cuando al llegar al Salvador por Álvarez Quintero detenía su marcha hasta que saliera Pasión. Un desajuste que precisamente afectaba de manera directa a Montesión, cuya Cruz de Guía se encontraba en ocasiones obligada a permanecer arriada al final de Francos a la espera de que el palio de la Exaltación coronara la Cuesta del Rosario. Ahora bien, lo que esperaban haber refrendado en la pasada Semana Santa, por la lluvia finalmente no pudo llevarse a la práctica, planeando la duda entorno resultado al experimento.
La cuestión se complica ahora que en la corporación de la calle Feria han decidido incluir como punto del orden del día en el próximo cabildo, que tendrá lugar el 21 de junio, el cambio de orden en el Jueves Santo a solicitud de una serie de hermanos y hermanas y avalados con sus firmas, de conformidad al requisito determinado en la regla número 45 de esta cofradía. El citado punto añadido a tratar aparece de la siguiente forma: «Restituir el orden de la cofradía en la estación de penitencia del Jueves Santo a la S. I. C., al cuarto lugar, como hemos venido haciendo hasta el año 2010». A ver qué pasa…
José Antonio Martín Pereira | 10 de marzo de 2011 a las 18:22
¿La Cuaresma de qué? Con la consumación del ritual de la ceniza (y los cenizos vaticinando lluvia), se antoja buen momento para puntualizar brevemente los asuntos que perfilarán el devenir en el tránsito hacia el Domingo de Ramos. La Cuaresma más tardía desde 1943 se ha presentado, como no podía ser menos, cargada de contenidos, unos serán protagonistas y otros, más afortunadamente que otra cosa, parece dejarán de serlo. Al final, cargaremos de elementos superfluos la estación espiritual anterior al Misterio Pascual.
Buscando apelativo, diferentes incógnitas presentan candidatura con intensidad variable de cara a levantar el ficticio altar andamiado a base de plataformas sostenidas por argumentos de diferente consideración. Sin lugar a dudas, dos temas parten a priori con ventaja en la carrera de la popularidad, dada la controversia generada. De un lado el cisma «Nazarenas» (decretazo en mano), implorando la primera Semana Santa en plena igualdad, y de otro el bautizado como «proyecto palio» (cada vez oliendo más a politiqueo infame), respondiendo a las pretensiones del Consistorio en su afán por conseguir lugares que atenúen, momentáneamente, los deseos de ampliación de la Carrera Oficial. A ello pudiera unirse lo referente a cambios en horarios e itinerarios (significativos en el Jueves Santo), algún que otro estreno, o la extrañeza de sentir la primera Madrugá del Gran Poder tras la brutal (y casi impune) agresión sufrida a mediados del pasado mes de junio. Por cierto, añádanle música y composiciones para todos los gustos (por desgracia) y estilos, que eso da mucho juego.
Por suerte, la presente Cuaresma huella sin el recurrente guijarro de las últimas ediciones. Monseñor Asenjo cerraba, varios meses atrás, cualquier barrunto de incorporación a la nómina del Sábado Santo por parte de La Resurrección. El resto de la película seguramente ya lo sepan. Ahora solo falta que la cancela quede bien ocluida, evitando dejar pasar demagógicas propuestas y ansias de foto, que la precampaña electoral es propicia a ello.
Atendiendo a la brújula, que no se pierda el norte.
