Archivos para el tag ‘La Candelaria’

Martes Santo 2017: memorias

José Antonio Martín Pereira | 12 de abril de 2017 a las 11:57

La mejor de las noticias es que todo transcurrió con normalidad. El Martes Santo, ya se sabe, viene siendo tradicionalmente uno de los días más conflictivos en cuanto a la configuración de horarios e itinerarios, sin embargo el de 2017 pasará a la historia como aquel que funcionó con precisión suiza. Es de alabar por tanto el esfuerzo de todas las cofradías de la jornada, cuya solidaridad hizo posible esto que es casi un logro. Por lo demás calor, mucho calor como nota predominante si bien su efecto no se notó en las calles, repletas de público incluso en las horas centrales. A destacar como siempre, el esfuerzo de todo un barrio, el del Cerro del Águila, para alcanzar con su cofradía el centro de Sevilla con la mayor de las dignidades posibles. ¡Qué bonita iba la Virgen de los Dolores! Y qué decir de los Estudiantes o Santa Cruz, cuyos cortejos deberían ser declarados patrimonio mundial; o el tramo de niños (y padres) que proseguía la cruz de guía de la Hermandad de San Benito; o el paso de palio de la Virgen de la Candelaria andando con gallardía siempre de frente, como deben andar los pasos; o la simbiosis entre el Misterio de San Esteban y la banda de la Redención, cada año mayor. El Martes Santo no fue un sueño…

virgen de la candelaria

Martes Santo 2016: memorias

José Antonio Martín Pereira | 23 de marzo de 2016 a las 11:55

La moneda al viento que el Domingo de Ramos fue cara, ayer salió cruz. Con un escenario meteorológico similar o muy parecido, el Martes Santo derivó en una jornada aciaga conforme se iban sucediendo acontecimientos. Las cofradías del Dulce Nombre y la Candelaria fueron las únicas que alcanzaron el dintel de la Puerta de los Palos.

El Cerro abrió la jornada a pleno sol, sin que nada hiciera presagiar el cambio de rumbo que tomaría la tarde. De este modo el cielo plomizo y algunas gotas obligaron a la cofradía a guarecerse en el interior del templo metropolitano, si bien el paso de palio hizo previamente escala en el Rectorado ante la probabilidad de que el chubasco fuese a más. Los pasos permanecen en el interior de la Catedral, ya que el regreso estimado por la cofradía fue frustrado por un fuerte aguacero. Aguacero, entorno a las seis de la tarde, que provocó que San Esteban se apresurara para entrar en la Anunciación (desde donde volverían poco después de las ocho de la tarde), mientras que San Benito (que no había puesto en la calle su paso de palio) y Los Javieres regresaban sobre sus pies bajo una importante manta de agua. Previamente la cofradía de Los Estudiantes había decidido suspender su estación de penitencia, tal y como haría la de Santa Cruz horas después. El Martes Santo se resolvió en la inmensa bulla que acompañó a las dos hermandades que discurrieron por el centro de la ciudad hasta bien entrada la madrugada.

Dolores Cerro

Papeletas por kilos

José Antonio Martín Pereira | 2 de marzo de 2016 a las 10:52

Señal inequívoca de la cercanía de la Semana Santa, en las distintas casas de hermandad se multiplica la actividad. Corren días de reparto de papeletas de sitio, y el ir y venir de hermanos es constante. Aprovechando esta corriente, y en conmemoración de su vigésimo aniversario, desde el Banco de Alimentos de Sevilla en colaboración con las diputaciones de Caridad de las Cofradías de la capital se ha puesto en marcha la campaña: “Una Papeleta, Un kilo”.

De este modo, a través de un acto sencillo y al alcance de cualquier voluntad, la donación de un litro de leche coincidiendo con la retirada de la papeleta de sitio de cada hermano, las hermandades van a contribuir una vez más con los sevillanos que lo necesiten. Se han sumado públicamente a la causa Corporaciones como las de La Candelaria, Vera-Cruz, El Carmen, Los Negritos, La Lanzada, La Cena, Las Cigarreras, La Exaltación o Las Aguas. Así pues, que a la iniciativa la acompañe el éxito y que las papeletas se cuenten por muchos kilos de solidaridad.

Los Negritos1

Semana Santa 2015: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2015 a las 11:55

La organización de la Madrugá

La Madrugá fue un caos. Desde el Cabildo de Toma de Horas y su posterior corrección (circunstancia surrealista), y hasta que las Esperanzas detuvieron la incomprensible batalla de relojes (nada más y nada menos que a las tres de la tarde), en esa pugna por alzarse con el dudoso honor de convertirse en la última cofradía en cerrar una jornada para el olvido, la Madrugá de Sevilla evidenció un estado de decadencia que requiere de inapelable solución conjunta. Hubo carreritas en distintos puntos del centro de la ciudad que evocaron episodios pasados, retrasos acumulados en el palquillo de la Campana (por encima de la media hora), un escape de gas en la calle Feria que obligó a La Macarena a tomar un itinerario alternativo, y sobretodo una extrema sensación de inseguridad ciudadana. El modelo está agotado, sin embargo a día de hoy aún esperamos alguna respuesta oficial (y creíble) para no pensar que lo acontecido volverá a repetirse en un futuro.

Las sillitas portátiles

La tomadura de pelo. Nadie creía antes del comienzo de la Semana Santa, cuando se instalaron las famosas señales, que con simples “recomendaciones” se conseguiría atajar el profundo problema de movilidad y seguridad que a la postre ha afectado (un año más y viene ocurriendo desde 2008) al centro de la ciudad y a los principales enclaves por los que pasaban las cofradías durante los días que dejamos atrás. Las señales y las “recomendaciones”, más que nada, han supuesto motivo de mofa entre las redes sociales en forma de imágenes clarividentes. La plaga, ésa que nos permite hacernos con un trocito de calle “porque la calle es de todos y aquí me siento y no me muevo” se ha extendido a razón de 2,90 euros. Y ahora que venga quien quiera a decir que no es necesario prohibir.

La basura

Si bien pasado cualquier evento la basura es utilizada como indicador para medir la cantidad de público asistente, también puede servir para caer en la cuenta de la degeneración de una sociedad avocada a la desconsideración cívica más categórica. Papeleras vacías como meros adornos en calles cubiertas de desperdicios al paso de todas y cada una de las cofradías. Los empleados del servicio público de recogida de basuras no dieron a basto desde las vísperas y hasta bien entrado el Domingo de Resurrección.

Los retrasos y las entradas tardías

Mal endémico de la Semana Santa de Sevilla en su concepción actual. Los retrasos marcaron una vez más el discurrir de las jornadas avivando la percepción que invita a pensar en que se ha alcanzado un punto de saturación que requiere de algo más que el quitar y poner minutos entre unas cofradías y otras del mismo día. Las soluciones parecen hallarse en la reconversión drástica del invento. Cosa distinta fueron algunas de las entradas tardías (con la parte del público que ronda las calles a esas horas), como las de La Candelaria o El Dulce Nombre, cuyos pasos de palio entraron entorno a las cuatro y media de la madrugada del Miércoles Santo; o las de La Estrella, San Gonzalo, Los Panaderos o La O, amén de las ya mencionadas de la Esperanza de Triana y La Macarena; por citar las más notorias. Ninguna de estas cofradías puede achacar su demorada entrada a los retrasos acumulados en sus respectivas jornadas porque esa justificación no tiene por dónde sostenerse.

Algunos usos de la tecnología

La tecnología en ocasiones puede llevar a la ceguera. Malgastamos un momento único, algo que sólo disfrutaremos una vez en la vida, en tomar una fotografía con el teléfono móvil que probablemente saldrá descuadrada, y que con casi toda seguridad caerá en un archivo del que no se hará uso nunca más. A los pasos le rodeaban multitud de manos alzadas con pantallas brillantes, y algún que otro (molesto) palito selfie. Y lo que era irrepetible, se escapó…

Madrugá Sevilla 2015

Martes Santo 2015: memorias

José Antonio Martín Pereira | 1 de abril de 2015 a las 11:29

La tarde del Martes Santo 2015 será recordada por el extremo calor, asfixiante durante las horas centrales del día. Enorme el esfuerzo de todas esas personas que componían los cortejos, especialmente los que venían del Cerro o Luis Montoto, derretidos bajo antifaces de terciopelo. Ejercicio de sentimiento es precisamente el que cada año demuestra el barrio anexo al Tamarguillo, que se echa a la calle en masa y multiplica por varias cifras el número de hermanos que pone en la calle la cofradía. A destacar además, el exquisito transitar de los cortejos en una jornada a la que, eso sí, le urge un replanteamiento serio y comprometido ante evidencias como los 50 minutos de retraso que acumuló el palio de la Hermandad de Santa Cruz a la salida de la Catedral. La Candelaria, por cierto, entro a las 4:30 horas de la madrugada.

Martes Santo 2015

Martes Santo 2014: memorias

José Antonio Martín Pereira | 16 de abril de 2014 a las 11:50

El Martes Santo rebrotó. Tres años, tres largos años después la ciudad escribió por sí misma la crónica anhelada. La nota climatológica, como en pretéritos días, la puso el intenso calor que soportaron las hermandades en las horas centrales del día, si bien ésto no fue suficiente para tumbar la ilusión que derrochaban los hermanos de las cofradías de esta jornada. Por cierto, la ratonera de horarios que condiciona y desestabiliza el Martes Santo dejó un retraso acumulado en Campana entorno a cuarenta minutos, recuperados eso sí por las cofradías en sus itinerarios de regreso.

La nota discordante, que ya cansa, volvió a relacionarse con la plaga de sillitas portátiles que invade la totalidad del perímetro por el que discurren todos y cada uno de los cortejos. Y esta es una circunstancia que seguiremos sufriendo, porque aquí parece que nadie se atreve a coger al toro por los cuernos. Sucederá después de alguna desgracia…

Martes Santo Sevilla 2014