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La pescadilla se ha vuelto a morder la cola

José Antonio Martín Pereira | 13 de marzo de 2017 a las 11:14

La pescadilla se ha vuelto a morder la cola. Así para variar un año más, una Cuaresma más, la historia vuelve a repetirse, en lo que viene a significar el enésimo capítulo de un libro el cual acumula décadas sin terminar de cerrarse.

La Madrugá y su configuración de horarios e itinerarios, todo un clásico que para no perder costumbre siembra de incógnitas el tiempo presente. Nada nuevo insistimos, que en este año ha volcado en el reciente intercambio de comunicados entre la Hermandad de Los Gitanos y la junta superior del Consejo de Hermandades y Cofradías, con interpretaciones claramente antagónicas ante el escenario que ya aguarda a la vuelta de la esquina.

En este sentido, mientras la corporación de San Román aboga por descartar el acuerdo refrendado sobre la bocina el año pasado, al entenderse seriamente perjudicada por ello, desde San Gregorio optan por dar de nuevo validez al plan establecido en 2015 para, una vez pasada la Semana Santa de 2017, plantear nexos que conduzcan a la solución definitiva de cara al año que viene.

Así las cosas, o mucho varía la situación o todo indica que hasta la saciedad vamos a estar hablando de encuentros y desencuentros, de tiras y aflojas, de reuniones intempestivas de aquí a la mañana del cabildo de toma de horas. La cuestión de fondo no obstante exige llevar el análisis al punto de partida, en el itinerante desfile de juntas de gobierno de las distintas hermandades implicadas y miembros del citado órgano gestor, que durante décadas no han sabido o no han podido dar lectura adecuada a un problema que más que llevar camino de resolverse lo que parece es alejarse con mayor notoriedad del consenso necesario. Tal vez el origen arroje respuestas, y quizás algún día la solución zanje por completo la desagradable historia por acabar.

hermandad de los gitanos

Foto: Juan Carlos Muñoz. Diario de Sevilla

* Comunicado Hermandad de Los Gitanos

*Comunicado Consejo de Hermandades y Cofradías

Un acuerdo in extremis revoca el «Plan Nieto»

José Antonio Martín Pereira | 22 de enero de 2016 a las 13:14

En la noche de ayer jueves se produjo un nuevo giro de tuerca y finalmente para este 2016 no habrá «Plan Nieto» ni tampoco la alternativa propuesta por la Hermandad de la Macarena. Ese fue el acuerdo alcanzado por los hermanos mayores y diputados mayores de gobierno de las seis corporaciones implicadas, junto con los cargos generales del Consejo de Cofradías y el delegado diocesano de Hermandades, Marcelino Manzano.

Se desestima el «Plan Nieto», pese a que el pasado martes desde el Consejo se había tomado ésta como solución oficial, y por tanto los cambios de orden que se recogían en dicho texto. La permuta entre la Macarena y el Gran Poder, a propuesta de la primera, fue también descartada.

El acuerdo final, tal y como avanza hoy Juan Parejo para Diario de Sevilla, considera que la hermandad trianera seguirá como hasta ahora y discurrirá por Murillo, Plaza de la Magdalena y Rioja para ganar metros. El Calvario adelanta su salida unos diez minutos para dejar antes el espacio a la Esperanza de Triana y llegará a la Campana por O´Donnell. Con estos esfuerzos debe dejar libre antes el cruce de San Pablo al Gran Poder. El Silencio alargará su retorno por Amor de Dios y San Miguel para evitar el cruce con la Macarena y los Gitanos acepta también un rodeo en la ida por San Andrés, Daoíz, García Tassara, San Miguel y Trajano para llegar al Duque, con objeto de tener más espacio y dejar el cruce de Laraña libre a la Macarena.

A este acuerdo le faltan todavía dos escalones por subir, que son la aprobación definitiva por parte del vicario y del Cecop. Aún así, resulta fácil apreciar que la Madrugá seguirá siendo insegura, descontrolada por cortejos desproporcionados que complican casi cualquier logística y con el añadido de los cientos de personas que salen esa noche y no precisamente a ver cofradías.

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La Madrugá: retrato imperfecto

José Antonio Martín Pereira | 20 de enero de 2016 a las 13:26

A vueltas con la vorágine que rodea al acuerdo entre las hermandades de la Madrugá, cuyo último episodio se registró en la noche de ayer y del que hoy gran parte de la prensa escrita y de los portales digitales de contenido cofradiero se hacen eco, finalmente el Consejo ha optado por la vía de la imposición. De este modo,y salvo que en 48 horas la situación torne 180 grados y se adopte la propuesta elaborada y presentada por la Hermandad de La Macarena, desde la calle San Gregorio se acogen al denominado «Plan Nieto» para zanjar el conflicto después de que fracasara el acuerdo al que habían llegado las seis hermandades de la jornada a finales de diciembre de 2015.

Al hilo precisamente de este tema, cuyo origen se remonta a principios del pasado año, hace unos días en una conversación entre un círculo de amigos un reconocido cofrade daba su opinión apenado por la tensa situación a la que las cofradías que componen la nómina de la noche mágica de Sevilla han derivado el asunto. Este señor, buen amigo por cierto, argumentaba que la Madrugá de sus tiempos de mozo era otra cosa y que, independientemente que las hermandades deben hacerse valedoras del presente y adaptarse a los nuevos esquemas con los que la gente sale a ver cofradías en esa noche, la realidad de inseguridad palpable le había hecho tomar la tajante decisión de salir a la calle con los primeros rayos de sol a contemplar alguna de las dos Esperanzas.

Dicha referencia tiene un alto contenido detrás, ya que lo curioso aquí es que de seguridad es de lo que menos se está hablando. Al menos la impresión que nos queda a los cofrades no involucrados en alguna de las cofradías que forman parte de la citada jornada es que se está tratando de encajar a través del método hipotético-deductivo a un número de personas (los cortejos) sobre un espacio acotado (los itinerarios) en un momento concreto (la Madrugá), dejando a un lado factores externos están ahí, y que en los últimos años han sido protagonistas de la degradación en la que sociedad actual circula.

En este sentido además, la falta de solidaridad se ha convertido en retrato imperfecto de muchos y, en definitiva, en ejemplo consecuente del estado con el que las corporaciones y sus integrantes se miran en el espejo otrora esplendoroso y hoy descuidado que es Sevilla. Y no se pueden reprochar excusas, cuando se puso en evidencia un acuerdo porque un palio no cabía por una calle (asfaltada en parte para aquella prueba). Seguramente nos quede algún capítulo más por leer, pero la novela ya cansa.

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El «Plan Nieto»

Bajo el título de «Madrugada. Semana Santa. Propuestas de futuro», el proyecto conocido como «Plan Nieto» (tomando el apellido del actual delegado de la Madrugá) parte del conteo de nazarenos realizado el pasado año 2015, analizando los ritmos de paso y los cruces, para ofrecer una alternativa con cambios de recorrido (el Silencio, Gran Poder, Esperanza de Triana y los Gitanos) y el adelanto dos puestos de la hermandad del Calvario, que pasaría a ser la segunda. Consta de 43 páginas.

2015: de la visita del Rey, al acuerdo in extremis

José Antonio Martín Pereira | 28 de diciembre de 2015 a las 12:42

A poco de que 2015 quede relegado a los libros de Historia, desde los diferentes ámbitos de la sociedad surgen numerosos análisis y balances. En lo que a las cofradías en Sevilla respecta, como en cualquier otro escenario, sintetizar lo más destacado no es tarea sencilla. He aquí una muestra de algunos de los temas que más dieron que hablar.

La Semana Santa de 2015

La de 2015, amén de por la visita de S. M. el Rey Felipe VI, quedará en los anales por haber sido la tercera Semana Santa en lo que va de siglo en la que la lluvia no hizo acto de presencia, tal como sucediera en las de 2001 y 2009. Dominaron las altas temperaturas, y las calles fueron tomadas una gran marea de público, y de sillitas portátiles (pese a las “recomendaciones” para limitarlas en ciertos emplazamientos). Fue también una Semana Santa de retrasos en la que el caos acontecido en la Madrugá, avivado por la extrema sensación de inseguridad ciudadana, significó la punta de un iceberg a la deriva.

La visita de S. M. el Rey Felipe VI

No obstante la Semana Santa de 2015 será especialmente recordada por la visita de Su Majestad Felipe VI, el cual aprovechó su estancia en la ciudad durante la jornada del pasado Lunes Santo con motivo del 75 aniversario de la empresa Persán para contemplar el discurrir de algunas cofradías que hacían estación de penitencia en la citada jornada.

Acompañado por la presidenta de la Junta de Andalucía (en funciones por aquel entonces), Susana Díaz y el otrora alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, Don Felipe contempló el paso de la Hermandad de Santa Genoveva desde el balcón de la sede que la Delegación de Gobierno de la Comunidad de Andalucía que tiene en la Plaza de España, e incluso realizó una llamada al paso de palio de la Virgen de las Mercedes. Posteriormente se trasladó a la plaza de la Campana para observar el discurrir de la primera mitad de un Lunes Santo marcado para el recuerdo.

La Canonización de Madre María de la Purísima

Ocurrió el pasado 18 de octubre. La que fuera durante 22 años superiora general de la Compañía de las Hermanas de la Cruz alcanzaba la santidad sólo 11 años después de comenzar la causa para proceder a su elevación a los altares y 17 después de su muerte, en lo que los expertos determinaron como un proceso más ágil del que suele requerir la Iglesia católica. El papa Francisco presidió la ceremonia en la Plaza de San Pedro del Vaticano ante una nutrida presencia de españoles, entre ellos unos aproximadamente 1.200 sevillanos.

Ya en Sevilla, los días 28, 29 y 30 de octubre tuvo lugar en la Catedral el triduo en honor de Santa María de la Purísima, y el día 31 la misa solemne de acción de gracias presidida por el arzobispo hispalense.

La Hiniesta, 450 aniversario

La Virgen de la Hiniesta se reencontró con las calles de Sevilla en la tarde del sábado 23 de octubre en procesión extraordinaria bajo palio, como culmen a la celebración de los 450 años de la fundación de la hermandad de penitencia. Previamente, a las 10.00 horas, el arzobispo de Sevilla Juan José Asenjo había presidido en la sede canónica de San Julián la misa estacional conmemorativa de este aniversario.

El acuerdo entre las hermandades de la Madrugá

Prácticamente sobre la bocina (el plazo dado por el Consejo de Cofradías para poner en marcha su Plan Nieto se cumplía el próximo día 31), los hermanos mayores de las seis hermandades que componen la nómina de la Madrugá certificaban un acuerdo en el que finalmente no habrá cambios ni permutas entre las distintas cofradías. La propuesta, que se dará a conocer este miércoles al Consejo, será sólo por un año, y contiene como elemento esencial la vía libre a la Esperanza de Triana para que pueda llegar a la Carrera Oficial sin tener delante al Calvario y evitar así el cruce conflictivo con el Gran Poder en la confluencia de la calle Zaragoza con San Pablo.

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La Esperanza de Triana da un paso más en la regulación de sus cuadrillas de costaleros

José Antonio Martín Pereira | 5 de octubre de 2015 a las 12:03

La hermandad de la Esperanza de Triana a través de sus medios de comunicación digitales, publicaba en la jornada de ayer primer domingo de octubre las nuevas normas básicas con las que se regirán las cuadrillas del Cristo de las Tres Caídas y de la Virgen de la Esperanza a partir de 2017, aprobadas por el cabildo de oficiales el pasado día 1.

Del nuevo reglamento llaman la atención dos circunstancias especialmente: de un lado la limitación de edad a los integrantes de sus dos cuadrillas (50 años); y de otro, relacionado en cierto modo con lo anterior, un periodo máximo de permanencia en ellas acotado en 25 años.

Otro de los aspectos a destacar del nuevo texto es que para pertenecer a las cuadrillas se requerirá una antigüedad como hermano de al menos cuatro años, cuando antes eran solamente dos, así como estar al corriente de pago de las anualidades vencidas de las cuotas de hermano. Asimismo, queda recogido que sólo se les permitirá participar en una procesión entre el Viernes de Dolores y el Martes Santo inclusive, y que corresponderá al capataz juzgar la idoneidad del aspirante conforme a su juicio técnico.

Con todo ello, la hermandad pretende dar paso a nuevas generaciones, si bien muchas de las medidas se articulan como normas de derecho transitorio para evitar situaciones de conflicto innecesarias. En definitiva, se trata de una vuelta más de tuerca (no es ni la primera ni será la última hermandad en ejercerlo) sobre un colectivo que genera multitud de corrientes de opinión.

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Semana Santa 2015: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2015 a las 11:55

La organización de la Madrugá

La Madrugá fue un caos. Desde el Cabildo de Toma de Horas y su posterior corrección (circunstancia surrealista), y hasta que las Esperanzas detuvieron la incomprensible batalla de relojes (nada más y nada menos que a las tres de la tarde), en esa pugna por alzarse con el dudoso honor de convertirse en la última cofradía en cerrar una jornada para el olvido, la Madrugá de Sevilla evidenció un estado de decadencia que requiere de inapelable solución conjunta. Hubo carreritas en distintos puntos del centro de la ciudad que evocaron episodios pasados, retrasos acumulados en el palquillo de la Campana (por encima de la media hora), un escape de gas en la calle Feria que obligó a La Macarena a tomar un itinerario alternativo, y sobretodo una extrema sensación de inseguridad ciudadana. El modelo está agotado, sin embargo a día de hoy aún esperamos alguna respuesta oficial (y creíble) para no pensar que lo acontecido volverá a repetirse en un futuro.

Las sillitas portátiles

La tomadura de pelo. Nadie creía antes del comienzo de la Semana Santa, cuando se instalaron las famosas señales, que con simples “recomendaciones” se conseguiría atajar el profundo problema de movilidad y seguridad que a la postre ha afectado (un año más y viene ocurriendo desde 2008) al centro de la ciudad y a los principales enclaves por los que pasaban las cofradías durante los días que dejamos atrás. Las señales y las “recomendaciones”, más que nada, han supuesto motivo de mofa entre las redes sociales en forma de imágenes clarividentes. La plaga, ésa que nos permite hacernos con un trocito de calle “porque la calle es de todos y aquí me siento y no me muevo” se ha extendido a razón de 2,90 euros. Y ahora que venga quien quiera a decir que no es necesario prohibir.

La basura

Si bien pasado cualquier evento la basura es utilizada como indicador para medir la cantidad de público asistente, también puede servir para caer en la cuenta de la degeneración de una sociedad avocada a la desconsideración cívica más categórica. Papeleras vacías como meros adornos en calles cubiertas de desperdicios al paso de todas y cada una de las cofradías. Los empleados del servicio público de recogida de basuras no dieron a basto desde las vísperas y hasta bien entrado el Domingo de Resurrección.

Los retrasos y las entradas tardías

Mal endémico de la Semana Santa de Sevilla en su concepción actual. Los retrasos marcaron una vez más el discurrir de las jornadas avivando la percepción que invita a pensar en que se ha alcanzado un punto de saturación que requiere de algo más que el quitar y poner minutos entre unas cofradías y otras del mismo día. Las soluciones parecen hallarse en la reconversión drástica del invento. Cosa distinta fueron algunas de las entradas tardías (con la parte del público que ronda las calles a esas horas), como las de La Candelaria o El Dulce Nombre, cuyos pasos de palio entraron entorno a las cuatro y media de la madrugada del Miércoles Santo; o las de La Estrella, San Gonzalo, Los Panaderos o La O, amén de las ya mencionadas de la Esperanza de Triana y La Macarena; por citar las más notorias. Ninguna de estas cofradías puede achacar su demorada entrada a los retrasos acumulados en sus respectivas jornadas porque esa justificación no tiene por dónde sostenerse.

Algunos usos de la tecnología

La tecnología en ocasiones puede llevar a la ceguera. Malgastamos un momento único, algo que sólo disfrutaremos una vez en la vida, en tomar una fotografía con el teléfono móvil que probablemente saldrá descuadrada, y que con casi toda seguridad caerá en un archivo del que no se hará uso nunca más. A los pasos le rodeaban multitud de manos alzadas con pantallas brillantes, y algún que otro (molesto) palito selfie. Y lo que era irrepetible, se escapó…

Madrugá Sevilla 2015

Semana Santa 2015: herida sin sutura

José Antonio Martín Pereira | 6 de abril de 2015 a las 12:27

Partamos de la base que la literatura de Núñez de Herrera o de José Sánchez Herrero deberían admitirse como asignatura obligatoria o requisitos indispensables a la hora de entregar papeletas de sitio en las casas de hermandad durante los días previos a la celebración que acabamos de dejar atrás. Eso sería como reconocer la parte de culpa de los cofrades, porque a la Semana Santa de Sevilla le persigue una lenta agonía, una gangrena que poco a poco siembra estigmas y que este año ha vuelto a poner en relieve síntomas de verdadera preocupación. El sol brindó una perfecta oportunidad y se lo devolvimos con asfaltos de cáscaras de pipas sobre el que dar reposo miles de kilos de basura como prueba palpable del comportamiento incívico y deteriorado que nos impregna, con una concepción de lo que significa el respeto que bebe sus aguas en una sociedad embrutecida y sin valores que exterioriza lo peor de sí misma cuando obtiene licencia para ejercer el descontrol. La hemorragia obedece a una herida sin sutura que lleva abierta varios años.

Lo cierto es que la Semana Santa de Sevilla tendrá que adaptarse a la sociedad actual, eso es irrefutable, al igual que ha conseguido hacerlo desde sus orígenes, y no huir de ella como parece ser el caso. Y la culpa no es sólo de los jóvenes, de los niñatos que una vez más consiguieron manchar una magia, la de la Madrugá, otrora referente y hoy punto neurálgico de la decadencia más absoluta, ya que en la calle y en los propios cortejos de las hermandades se observan comportamientos desacertados o irresponsables por parte de personas de todos los grupos de edad.

Cuando vemos los dirigentes que tenemos, miembros de juntas de gobierno con escasa formación vocacional, presidentes del Consejo sobrepasados por el cargo y políticos que, por no mancharse han preferido “recomendar” en lugar de aplicar sentido común y prohibir, como exigía la causa, el uso de las archiconocidas sillitas portátiles, al menos en los lugares donde bien se han encargado de contaminar visualmente con señales que no valieron para absolutamente nada, caemos en la cuenta de que tenemos lo que nos merecemos. Porque aquí estamos más preocupados por ensalzar a capataces y costaleros; por aplaudir los interminables solos de corneta (por suerte venidos a menos); por esos tres minutos de margen en la plaza de la Campana que parecen ser el fin de todo esto; por creerse periodistas cubriendo recorridos y poblar de fotografías inútiles las redes sociales; o por no dañar la imagen de esos “pobres” nazarenos que vistiendo hábito y en plenas facultades físicas salen de su tramo para tomarse un café (y lo que no es un café) asestando un mazazo a la Historia y al legado por el que muchas personas de bien dieron incluso lo que no tenían para entregárnoslo con la mayor dignidad posible. La Semana Santa de Sevilla, aunque nos duela, necesita de respiración asistida y de un cónclave entre sus actores principales, eso es obvio, pero también que se apliquen las leyes y normas antes de que lamentemos algo mucho menos agradable de relatar.

sillitas Semana Santa

El desconcierto

José Antonio Martín Pereira | 25 de marzo de 2015 a las 11:13

Llegados a esta cota del calendario la sensación generalizada es la de que exprimimos tanto la espera que a veces resulta complicado seguir escalando para descubrir el horizonte ansiado. La Cuaresma ultima sus últimas puntadas para configurar el rostro que en varios días lucirá (a pleno sol) la ciudad, en medio de un revuelo que ha vuelto a agitar el frasco de los olores desabridos, emanación que mancha la atmósfera que respiran cofrades y que tiene que ver con los vaivenes de horarios y opiniones a los que han quedado sometida la Madrugá y el conjunto de sus seis cofradías, con el Consejo de Cofradías a la cabeza.

La raíz tiene su origen en el pasado viernes día 20, cuando se hacía pública que la Madrugá de este año sería igual que la del año pasado. El Consejo de Cofradías optaba por esta decisión, «de conformidad con las seis cofradías», después de que el Cecop desautorizara los horarios acordados por los hermanos mayores y ratificados el domingo anterior por el vicario general en el Cabildo de Toma de Horas. La junta de seguridad celebrada a primera hora de ese mismo viernes alertaba de una disfunción de 21 minutos entre el Silencio y la Macarena en el cruce de la calle San Miguel con Trajano.

A partir de entonces el desconcierto parece haberse apoderado de las acciones, con criterios de corte extremo que empiezan a calar poco a poco, secundados por la inestabilidad que reina sobre el órgano gestor de las cofradías sevillanas, el Consejo. De tal modo, opciones que defienden el crear una nueva Madrugá para reubicar cofradías, o limitar el número de nazarenos, ganan adeptos en el complejo rompecabezas que tiene por finalidad el descongestionar los horarios de cara al futuro. Otra alternativa de la baraja, refrendada por el propio presidente de la institución cofradiera Carlos Bourrellier, es la que pasaría por la permuta de lugar o día de hermandades.

En medio de esta laguna , desde el propio Consejo dan por hecho que volverá a haber conteo de nazarenos y cortejos para esta próxima Semana Santa, en un intento además por medir cómo transitan las hermandades fuera de la Carrera Oficial, y no sólo al paso por la misma. Lo que no quita nadie es que este año caminaremos entre parches, circunstancia que se comprueba en los programas de mano que han quedado desactualizados antes incluso de ver la luz por motivo de los vaivenes de última hora. Y no digamos de la imagen de ridículo proyectada…

Gran Poder Sevilla

Marejada en la Madrugá

José Antonio Martín Pereira | 4 de febrero de 2015 a las 11:35

La dimisión irrevocable de Francisco Vázquez Perea como delegado de la Madrugá, acaecida en la noche del pasado lunes, ha sembrado de polémica todo lo relativo a la configuración de horarios e itinerarios de cara a la próxima Semana Santa. Si hace apenas unos días nos congratulábamos por el alegato unánime refrendado por los hermanos mayores del Jueves Santo en colaboración con el Consejo de Cofradías (que podrá salir bien o mal llevado a la práctica), las noticias en ese mismo sentido entorno a la Madrugá han vuelto a poner de manifiesto ciertos órbices, casi estigmas, que poco contribuyen a mejorar la imagen que proyectamos al exterior (entiéndase de la esfera cofradiera).

Los antecedentes, tras casi un año de reuniones entre hermanos mayores y diputados mayores de gobierno, juntos y separados, con delegado y sin él, habían desembocado recientemente en una especie de plan trienal que contemplaba una modificación de los recorridos de todas las hermandades, y que rotaría cada año con la idea de que todas de las hermandades se sacrificaran de alguna u otra manera y, así, evaluar cuál de esos cambios era el que mejor funcionaría. La Madrugá se estiraría 50 minutos (20 por delante y 30 por detrás), otorgando a cinco de las seis cofradías, con la salvedad del Calvario, más tiempo de paso.

Sin embargo todo ello, a cincuenta y tantos días para Semana Santa, se ha diluido por ausencia de consenso. Los focos apuntan a la Hermandad de Los Gitanos, pero más allá de eso lo verdaderamente triste es la incapacidad de solucionar problemas comunes en el que parecen estar sumidas (salvo honrosas excepciones) las cofradías sevillanas. Nos duela o no, por encima de buscar culpables cuando los preacuerdos no progresan, lo sensato aquí sería preguntarnos el por qué de estos comportamientos anquilosados (recordemos que el Martes Santo en este aspecto está también plagado de parches) que actúan como freno a la evolución propia de los tiempos. Al final, como en otras circunstancias, la única vía recta parece ser la de la imposición, por mucho que pueda llegar a disgustar llegado el caso.

Los gitanos Sevilla

Con fajín o sin él

José Antonio Martín Pereira | 4 de abril de 2011 a las 10:46

«Muñidor, ¿te has enterado que la Macarena este año no saca el fajín de capitana? Lo anunciaron en un programa de radio. ¿Qué sabes?»

Estimada amiga, desde la humilde modestia de un servidor me va a permitir contestar a su breve correo electrónico públicamente, con dos puntualizaciones si no es excederme en demasía: la primera es que el susodicho fajín en todo caso sería de generala (qué palabra más malsonante). Imagino sabrá que Ésta y otras imágenes de la Virgen lucen fajines de general porque a la Virgen se le tributan honores propios, y No (en mayúscula y con dedicatoria) porque a los generales se les quiera con ello rendir homenaje. La segunda es que El Muñidor no tiene obligación de dar primicias, simplemente comparte lo que estima, de ahí que cite o profundice unos u otros temas sin guión previo.

Tenga en cuenta que la Esperanza Macarena no porta habitualmente el fajín militar de Queipo de Llano (dato fundamental), dado el delicado estado de conservación de la pieza, así que se debiera dar menos bombo a la decisión tomada por los miembros de junta puesto que entra dentro de los parámetros lógicos. Al respecto de las críticas vertidas cada vez que aparece el tema, ni siquiera merecen propaganda ya que provienen de la dirección radical y desconocedora germen de aquella Ley, de Memoria Histórica, habilitada al gusto del olvido. Los hay incorregibles en la deplorable y manida idea de las Dos Españas. El discursito ya lo conocemos.

Si desde el propio orbe cofradiero engordamos el retorcimiento y la confusión terminológica e histórica, qué esperar de los que guadaña en mano acarician cualquier descuido para reabrir heridas defendiendo justamente lo antagónico a sus ideales (qué curioso). Tengamos cuidado. Probablemente el sector de la censura ignora la Historia de Sevilla, y por ende las agitaciones sociales de la II República tras el levantamiento del 18 de julio. Haciendo Memoria Histórica, pudiera ponerse sobre la mesa todo cuanto perdieron las cofradías de Sevilla en los incendios revolucionarios de 1931 a 1936. Pobres los milicianos que trataban de oponerse al levantamiento, y que en vez de enfrentarse a las tropas sublevadas dedicaron sus fuerzas en actos de valentía sublime a quemar iglesias, ¿o no? Sí, eso, imágenes titulares, altares, patrimonio procesional, archivos… en lo que vino a ser un despedace al legado cultivado durante siglos. ¿Tiramos de Memoria? Mientras tanto, la Virgen de la Esperanza escapaba al sacrilegio gracias a que unos hermanos la sacaron de San Gil en un cajón y la escondieron en la calle Orfila.

Quiero decirle, mejor dejar de ahondar en juicios morales, la Macarena con fajín o sin él volverá a iluminar la Madrugá eterna de Sevilla.

FajinMacarena