Archivos para el tag ‘Navidad’

La imagen de 2016

José Antonio Martín Pereira | 30 de diciembre de 2016 a las 12:20

Sucedió hace escasamente unos días, concretamente durante la celebración de la Misa de Navidad que conmemoraba el Nacimiento de Jesús, y desde entonces la estampa ha recorrido medio mundo por todo lo que conllevó el hecho de que se produjera. Fue tomada en la catedral maronita de San Elías de Alepo (Siria), cerrada durante los cuatro años en que las fuerzas del gobierno y los grupos yihadistas y rebeldes se disputaron el control de la ciudad más grande del norte del país y, sin duda, la más castigada por el paso de la guerra, y en ella se puede observar a cientos de católicos participando de la liturgia por la llegada del Señor.

Y no debe caer en saco roto, sino que propiamente exige tomarla como una invitación a la reflexión. Aquí somos agraciados los que vivimos más tranquilos, sin el drama de la guerra y de la persecución moral acechando con su guadaña, con nuestros templos ricos e intactos y sin embargo constantemente renunciamos a Dios y anteponemos banalidades a su compañía en la Eucaristía. ¡Ojalá 2017 traiga nuevos aires!

MisaDeNavidadEnCatedralDeSanEliasEnAlepoSiria_AlexandreGoodarzySOSChretiensDOrient_261216

Foto: Aciprensa

La Navidad está viva

José Antonio Martín Pereira | 23 de diciembre de 2016 a las 12:59

Corren días de vorágine mediática y consumista. Prácticamente podría decirse que la Navidad aterriza en nuestros salones con la llegada del mes de noviembre, la publicidad y los escaparates se encargan de recordarnos un adelanto tan inapropiado como recurrente, que con el paso de los años está calando en la manera de interpretar una festividad a la que ciertamente le sobran matices, y no necesita de añadidos secundarios.

Luego están los que quieren eliminar cualquier signo o elemento cristiano de la Fiesta, que viene a ser algo así como si a la persona que cumple años se le prepara una gran celebración cargada de adornos y repleta de mensajes pero se prohíbe tajantemente invitar al festejado. Curiosa manera de alterar los caminos que, por otra parte, responde a un guión repetido a lo largo de la Historia por las diferentes sociedades.

No obstante son precisamente estas circunstancias contrarias las que fortifican el período que viviremos intensamente durante estas fechas, porque la magia y los buenos deseos una y otra vez terminan imponiéndose. El abrazo de un ser querido, las felicitaciones desde la lejanía, la riqueza de la Palabra o los cientos de miles de voluntarios que dedican parte de su tiempo a aliviar la situación de otras personas siempre superan y siempre superarán los puntiagudos cercos que acechan la llegada del Mesías. En base a ello nos hallamos en posesión de afirmar que la Navidad está viva, muy viva.

Al hilo de esto último oía la otra tarde en un retiro de Adviento que para los cristianos es tiempo de gozo, de comprender qué necesita Dios de nosotros y cuánto podemos ofrecerle. En este sentido quizás en los pequeños detalles a nuestro alcance logremos acoger como merece la llegada del Salvador, ésa es sin lugar a dudas la mejor respuesta contra quienes ansían aniquilar su presencia ocultando símbolos y despreciando sus mensajes.

¡Feliz Navidad para todos!

La_adoración_de_los_pastores_(El_Greco)

La adoración de los pastores. El Greco (1612). Museo del Prado

Patrimonio

José Antonio Martín Pereira | 5 de diciembre de 2016 a las 12:29

Con frecuencia recurrimos a la puesta en valor del esplendoroso patrimonio artístico que conforma para la ciudad la Semana Santa a través del desarrollo de sus hermandades desde siglos atrás. La sucesión temporal de ponencias, charlas, exposiciones o publicaciones evidencia un interés que ha dejado de ser incipiente, y que a día de hoy marca en gran medida el campo de acción al que se ciñen los cofrades.

No obstante, la llegada del Adviento inspira que la Navidad está cerca y refuerza los diques de otro patrimonio, el humano, tantas y tantas veces menospreciado desde los alrededores del entorno cofradiero. Es perfectamente visible que durante estos días y hasta la llegada de sus Majestades de Oriente las corporaciones sevillanas despliegan todo su arsenal caritativo en forma especialmente de recogidas de alimentos y juguetes, con intenciones de atender el mayor número de necesidades posibles. Gran parte de esos esfuerzos van dirigidos expresamente a los que más intensamente viven este tiempo señalado, los niños, con idea de combatir carencias básicas por todos conocidas. Además conviene hacer hincapié en el importante papel que desarrolla la juventud de las propias cofradías para que estas acciones obtengan sus frutos, así como el de colectivos tan dispares como bandas de música, costaleros o corales.

Probablemente la Navidad tal y como hoy la conocemos no existiría sin el esfuerzo y la dedicación desinteresada de estos grupos exponenciales que cada año dan sin pedir nada a cambio lo mejor de sí mismos. Las personas son el mayor patrimonio de las hermandades.

La pasividad

José Antonio Martín Pereira | 10 de enero de 2016 a las 10:58

Con sus Majestades de regreso a Oriente (ya deben andar cerca) la Navidad, vulgo solsticio de invierno, deja paso a un cambio repentino de hábito en la ciudad. Pese a la polémica que rodeó al colofón de las fiestas a lo largo y ancho del país, hasta con reinas magas en cabalgatas republicanas, la memoria sevillana es corta y el período de transición que conduce a la Cuaresma es nulo. Aquí irremediablemente detrás del (sevillista) Rey Baltasar está la borriquita preguntando si puede subir ya al paso (dicho en honor al conocido montaje que puebla las redes sociales en estos días).

No queda entonces espacio para el tiempo litúrgico que nos acoge, porque la ausencia de filtros por parte del sector cofradiero local se empeña en estirar el invento para que ocupe el máximo espacio temporal posible. Digamos que falta lugar para saborear el presente (ya hay quien utiliza el término pre-Cuaresma), y para encumbrar el valor con el que los católicos debemos afrontar la preparación desde la Epifanía hasta el inicio de la cuarentena que nos conducirá a la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. Quizás el ninguneo con el que parte del panorama político afronta aquello referente a las tradiciones cristianas en nuestro país no sea producto de la casualidad, sino más bien se resume en una estrategia oportunista que parte de la pasividad con la que desde el propio seno de la iglesia, la que conformamos todos (cofradías y cofrades por supuesto incluidos), afrontamos el día a día. No estaría de más hacérnoslo mirar como propósito para el nuevo año, antes de vernos obligados a lamentar males mayores.

¡La espera ha terminado!

José Antonio Martín Pereira | 24 de diciembre de 2015 a las 10:32

La espera de la acción divina ha terminado, hoy el final del Adviento abre de par en par las puertas a la llegada de la Navidad. Una Navidad, eso sí, mutilada por la ausencia de valores que caracterizan a la sociedad de la que formamos parte. En este sentido los símbolos religiosos que hacen honor al Nacimiento de Jesús son altamente cuestionados, incluso erradicados en algunos puntos significativos del país como alimento de una clase política que utiliza el ataque a la religión católica como argumento para sembrar el caldo de cultivo del odio extremo. La cuestión aquí es que ni los propios católicos alzamos la voz, y ésa es precisamente nuestra condena.

Por esta razón, y aunque ahora lo políticamente correcto sea obviar cualquier referencia cristiana, no debemos ceder nosotros a la corriente negacionista de la Navidad, aquella que pretende vaciar de contenido religioso estos días santos, convirtiéndolos en las vacaciones blancas, en la celebración del solsticio de invierno y, especialmente, en las fiestas del consumismo y el derroche.

Así las cosas, no estaría de más que, como creyentes, reservemos unos minutos a plantearnos qué se celebra en Navidad, o cuál es el auténtico mensaje que Dios nos envía con la llegada de su Hijo al mundo. La Navidad es la celebración del Nacimiento de Jesús, es el cumpleaños de Jesús. Curiosamente en los cumpleaños, los regalos son para el festejado, pero éste es el único cumpleaños en el mundo, en donde la mayoría se acuerdan de todo y de todos menos del festejado.

De este modo, y rodeados del espíritu de las buenas intenciones que a menudo esconde su naturaleza durante el resto del año, algo grande está a punto de suceder y los católicos estamos en la obligación moral de dar buena cuenta de ello, evitando caer en la simpleza a la que tan magnífico hecho ha sido relegado. Esta noche nacerá el Mesías, el Salvador, el Hijo de Dios, y toda la humanidad será testigo.

La Adoración de los Magos
La Adoración de los Magos (Rubens, 1609). Museo del Prado, Madrid

 

Más que un Belén

José Antonio Martín Pereira | 2 de diciembre de 2015 a las 10:59

El Puente de la Constitución, o de la Inmaculada, da pie entre otras cosas para que la Navidad de la que los comercios y la publicidad hacen gala en las últimas semanas se asiente definitivamente en lo cotidiano de los ciudadanos.

En Sevilla, pese a quien le pese, de las raíces emana un acervo de representaciones que dotan de singularidad a la celebración de la fiesta, son sus populares belenes. Los hay de toda índole, más o menos curiosos en su concepción, pero todos válidos en lo que al estímulo de la fe se refiere.

Uno de ellos precisamente es el conocido Belén de la Solidaridad, un original Nacimiento de estilo sevillano que instalan personas trasplantadas en el Convento de Santa Rosalía (calle Cardenal Spínola nº 8 ) bajo el lema “Un trasplante es otro nacimiento”, y que este año celebra su decimocuarta edición.

En ésta ocasión concretamente se recrea el Nacimiento alrededor de los tres edificios que fueron derribados en la Plaza del Duque, durante los años 60, para construir en su lugar un centro comercial. Los visitantes disfrutarán de este particular Belén que, además, pretende sensibilizar a los sevillanos sobre la conservación de su patrimonio histórico.

De este modo se han reproducido fielmente el Palacio del Marqués de Palomares, que tras su venta se convirtió en “Almacenes El Duque”, el espectacular Palacio de Sánchez-Dalp, construido a principios del Siglo XX, y el Colegio Alfonso X el Sabio.

Rafael Álvarez, trasplantado de hígado, es el Maestro Belenista que ha dirigido al equipo técnico de 30 personas trasplantadas que han construido, a escala y con todo lujo de detalles, las excepcionales maquetas.

Para este período de Navidad, la organización espera superar las 55.000 visitas de las ediciones anteriores. Asimismo informan que los niños recibirán caramelos y globos, mientras que los adultos podrán solicitar información o Tarjetas de Donantes a las personas trasplantadas, siempre presentes en el Belén.

Belén de la Solidaridad
Entrada gratuita.
Abierto desde el 8 de Diciembre al 5 de Enero.
Horarios de visita: de 11h a 14h y de 17h a 20.30h.
Cerrado el 25 de Diciembre y el 1 de Enero.
Más información en www.belendelasolidaridad.es

Tiempo de espera

José Antonio Martín Pereira | 29 de noviembre de 2015 a las 11:34

La preparación para la Navidad llega de la mano del primer período del año litúrgico, el Adviento (del latín: Adventus Redemptoris, “venida del Redentor”). Para los teólogos, el tiempo litúrgico del Adviento es, pues, aquel que conforma la espera de la acción divina, la espera del gesto de Dios que viene hacia nosotros y que reclama nuestra acogida con fe y amor. Por ello insisten en que el desarrollo de este tiempo no es sólo el aguarde de un acontecimiento, sino más bien la espera de una persona. Así, el acontecimiento aguardado es esa intervención de Dios en la historia que coincide con la venida del Hijo de Dios, de Cristo.

De este modo, desde ahora y hasta la Navidad la Iglesia nos invita a la preparación a través de la reflexión, sin embargo y a la vista del escenario que se nos presenta, el Adviento requiere de los católicos algo más que eso. Necesita que alcemos la voz como hijos de la Iglesia; que hablemos alto y claro de la necesidad de incluir a Cristo como eje fundamental de la Navidad que se aproxima; que hagamos de este tiempo una luz de esperanza para nuestros hogares; que utilicemos el poder infinito de la oración; y que, en la medida que cada uno pueda, no nos olvidemos del prójimo.

Vivamos pues con interés el gran Misterio que celebramos, contemplando al Dios que se hace uno de los nuestros, no en la opulencia sino en la pobreza y humildad.

AdvientoFoto: www.guadalupeparroquia.com

¿Y las sillitas para esperar al Heraldo?

José Antonio Martín Pereira | 5 de enero de 2015 a las 12:13

En la previa a la llegada de sus Majestades de Oriente, las calles del centro de la ciudad irradiaron las primeras dosis de alegría e ilusión del año recién estrenado. La comitiva del Heraldo Real, como si de una cofradía de Domingo de Ramos se tratara, tomaba el pulso de una Sevilla expectante en una demostración más de que la tradición aún tiene cuerda para rato. Si desde el Consistorio preveían que unas 300.000 personas acudieran a ver pasar el cortejo, la cifra incluso pudo quedarse corta a la vista del hervor que flanqueaba el recorrido trazado y las calles aledañas.

Hubo por tanto que esperar, con más o menos paciencia dependiendo de la hora y el lugar, pero lo más parecido a las más que famosas sillitas portátiles protagonistas en la última Semana Santa fueron las de los carritos de bebé, cuyas marcas trajimos todos en los bajos de los pantalones. Fue, por tanto, una demostración más del mal hábito adquirido recientemente que únicamente se pone de manifiesto cuando hay pasos en la calle y que se refrenda en esos guardianes de acera con sus cuartelillos instalados. La involución en materia de movilidad parece ser cuestión solo de la época de cofradías.

La Navidad del Cachorro

José Antonio Martín Pereira | 24 de diciembre de 2014 a las 12:08

Inmersos en una profunda crisis social y de valores, la Navidad, más allá del bombardeo publicitario, aparece como todos los años con mensajes y deseos de paz verdadera fundamentados en el nacimiento del Mesías.

Festejamos un hecho religioso: Dios se hizo un ser humano, y quiso nacer en el seno de una familia, en una gruta de Belén, hace 2014 años, después de que una joven doncella, María de Nazaret, diera a luz al hijo que había concebido virginalmente. Este Niño, que lleva por nombre Jesús, es Dios que entra al mundo como hombre de verdad.

En Jesucristo, Dios quiso vivir nuestra vida humana. Desde entonces todo lo humano quedó elevado al plano divino. Y la puerta por la que Dios quiso asumir nuestra condición humana es la familia. De este modo, los relatos bíblicos del Nacimiento de Jesús tienen como epicentro a la familia.

Ésta es la realidad que celebramos en la Navidad. En la Nochebuena nos reunimos en familia, y a través de ella redescubrimos la cercanía de ese Niño Dios al que posteriormente pondremos el rostro del Cachorro trianero. Y es que solo Jesucristo, el Cachorro, es capaz de reunir en familia incluso a los que repudian su doctrina y atacan a los creyentes de su Palabra.

La familia es pues, la protagonista universal del día de hoy por encima de razones morales o doctrinistas contrarias al verdadero sentido de la fiesta que conmemoramos. Aunque la situación social, la cuestión económica o la enfermedad son problemas reales, de la mano de Jesús, y en la cercanía de nuestras familias, encontraremos la verdadera fuerza interior para no caer en la desesperanza. La familia, en definitiva, es y seguirá siendo la principal valedora de la Navidad del Cachorro por mucho que pasen los años.

Feliz Pascua de la Natividad de Nuestro Señor.

NavidadFoto: Nacimiento de la Hermandad de La Macarena

Belén cofrade

José Antonio Martín Pereira | 4 de diciembre de 2014 a las 12:41

A las puertas de un nuevo escenario, amplia puede ser la amalgama de expresar lo que vendrá. Visto en la tradicional Feria de los Belenes de Sevilla, que actualmente se celebra en los aledaños de la Catedral. Composición repleta de emblemas, curiosa donde las haya, dedicada a aquellos que quieran contar la historia desde la perspectiva más abrileña. Puro arte.

belen_cofrade