Archivos para el tag ‘Semana Santa 2013’

Semana Santa 2016: la imagen

José Antonio Martín Pereira | 8 de abril de 2016 a las 12:07

Desde la insondable tranquilidad que otorga el reposo, dejando a un lado los desgastados pliegues del programa de mano que ya pasaron a formar parte de aquella caja de cartón que a modo de cofre sentimental trata de conservar esencias de lo que algún día nos hizo felices, y ahora que la brújula de la ciudad apunta sólidamente hacia otro rumbo bien distinto, una estampa sirve a modo de conclusión y cierre.

No es una elección al azar, posee una explicación que es la de recalcar esa Semana Santa que no vemos y que otras personas nos relatan en tenaces intentos por describirnos lo que allí, en el preciso instante capturado sucedió. Digamos que ésta podría ser de alguna forma la Semana Santa de Sevilla que muchos fieles percibieron por diversas razones desde la distancia. Una Semana Santa atípica para los que por determinados motivos faltaron a la cita con su ciudad, o tal vez soñada para otros los cuales, habiendo nacido en otra región de Andalucía o el mundo en un futuro pretenden desgranar lo que en Sevilla se experimenta. ¿Qué más da?

La Virgen de Loreto enfila el dintel de la histórica parroquia de San Isidoro cuando el Viernes Santo, consumido prácticamente, agoniza como una puñalada clavada donde más duele. Hoy estamos en posesión de poder decir que nada ocurrió en balde.

Virgen de Loreto

Fuente de luz

José Antonio Martín Pereira | 10 de marzo de 2015 a las 12:29

Admiramos un tiempo transformado en sinfonía de actos y manifestaciones en el que el Verdadero protagonista es relegado en ocasiones al papel de actor secundario. Como en otras facetas de la existencia, la ceguera viene motivada por el don de elegir, y ello inspira a tomar vías las cuales aunque creamos alternativas distan mucho de la teoría que se intenta poner en evidencia. El vórtice de la Cuaresma trae respuestas, mientras la fuente de luz que emana permanentemente en San Lorenzo no deja secar el caudal del rumbo lógico.

Gran Poder Sevilla

Semana Santa 2013: la imagen

José Antonio Martín Pereira | 5 de abril de 2013 a las 12:06

En el fondo, es la Semana Santa quien nos moldea a nosotros, y no viceversa. Brota maleza en estos días de Pascua, que sin embargo no alcanza el estado en el que alzan los recuerdos de lo que fue, o de lo que pudo ser. Se consumó, y a partir de ahora el alimento lo servirá, según cada proceder, la memoria a través de las vivencias acumuladas. Mar de altos capirotes, que vienen a interpretarse como cada una de las personas con las que fuimos testigos del gozoso transitar de cualquiera de nuestras cofradías. La arteria es espaciosa, porque por ella fluirá el paradigma de emociones sobre el cual, el valor de la Resurrección asentará hasta que se obre de nuevo el milagro, y Sevilla rece entre un océano de capas y cirios.

Semana Santa 2013: a olvidar

José Antonio Martín Pereira | 4 de abril de 2013 a las 11:27

La actitud de Los Panaderos

No por repetitivo deja de colear la actitud de los responsables de la cofradía de Los Panaderos en la noche del pasado Miércoles Santo. El bloqueo a La Lanzada en Cuna quedará, sin duda, como el gesto menos honroso de la Semana Santa de 2013. Por cierto, tan injustificado como esa acción fueron los abucheos de parte del público presente cuando la Virgen de Regla reviraba para enfilar Orfila.

La lluvia

Presente todas las jornadas, salvo Jueves y Sábado Santo (el Lunes Santo, el leve chispeo de la mañana no alteró el orden del día). El Martes Santo suma tres años en blanco, los mismos que dos hermandades del Viernes, El Cachorro y La Carretería. Lo peor en este sentido, las mojadas de las cinco cofradías que se encontraban en la calle cuando sorprendió el aguacero del Domingo de Ramos. A este respecto, de lo que pasó en la Madrugá poco se está hablando, sin embargo basta un análisis rápido para denotar cierta opacidad en cuanto a las decisiones que se tomaron.

Entre flamencos y romanos

La tónica de los últimos años volvió a repetirse. La suerte que tenemos es que los focos, hermandades y bandas en cuestión, están más que localizados, con lo cual la criba se presenta hecha. Marchas que honran a Charlton Heston en Ben Hur, o a Joaquín Cortés cuando pisa un tablao, enturbian el buen hacer que realizan la gran mayoría de las formaciones musicales a lo largo del año. Generalmente, solemos quedarnos con lo reprochable, cuando debería darse todo lo contrario. La cuestión, en el fondo, no pasa más allá que por el alto nivel de permisividad musical que exhiben ciertas cofradías.

Los regresos

Si algo ha vuelto a poner de manifiesto la lluvia de la pasada Semana fue la capacidad organizativa de las hermandades según su interés. Caso llamativo, el de la cofradía de La Estrella, que tras alcanzar con celeridad la Carrera Oficial, después de salir casi dos horas más tarde de su horario previsto, terminó recogiendo su paso de palio a las cuatro de la mañana. Desde Pastor y Landero, los dos pasos de la hermandad de la calle San Jacinto regresaron desprovistos de público. En el mismo orden, la Hermandad de San Gonzalo, demorando hasta el extremo la entrada de sus dos pasos en el templo. Distintos fueron los retrasos del Lunes Santo, con el prejuicio que siempre recae en la cofradía del Museo.

Los inventos, con gaseosa

Que un coro de carnaval cante a un paso de palio en la Semana Santa de Sevilla es, cuanto menos, para que nos planteemos seriamente el rumbo al que estamos haciendo derivar a esta celebración religiosa. Reinventar lo que cuenta su origen por siglos corre el riesgo de convertirse en peligroso.

Semana Santa 2013: entre lo bueno

José Antonio Martín Pereira | 3 de abril de 2013 a las 11:58

El cortejo de La Lanzada

Sin lugar a dudas, la actitud ejemplar de los hermanos de La Lanzada, de serenidad en medio de la incredulidad ante el extraño comportamiento de la cofradía de Los Panaderos mientras éstos tomaban la intersección de las calles Martín Villa y Cuna, cortándoles el paso, refrenda el hecho de que las hermandades en la calle deben ser más que cortejos perfectamente uniformes. Quizás, en esta Sevilla cofrade que alardea de golpes de pecho en su encuentro anual con la Campana, actitudes de cordura como las de los hermanos de San Martín se interpreten con valor doble.

Las Penas de San Vicente

Pese a que el nuevo itinerario de regreso dejara a la cofradía un tanto desangelada en su paso por la plaza de la Campana, la simetría del cortejo que componían los hermanos de San Vicente puso en relieve el buen hacer de la Hermandad en los últimos años. Gana enteros y se posiciona esta cofradía como imprescindible en la noche del Lunes Santo sevillano.

La coherencia

Todas las juntas de gobierno que actuaron con coherencia frente a las inclemencias meteorológicas acertaron. Especialmente significativo fue el discurso de José Marín Lobo, hermano mayor de San Bernardo, haciendo un llamamiento para que sus hermanos mostraran un comportamiento ejemplar toda vez la decisión les había sido comunicada.

Los hermanos de La Paz

Inmensos aguantando el aguacero mientras su junta de gobierno decidía el rumbo que tomaría la cofradía ante el panorama con el que se presentó la tarde del Domingo de Ramos. En Plaza Nueva, incluso los más pequeños se resistían a abandonar su fila.

Los medios de comunicación

A menudo los balances se centran en esa Semana Santa de calle, ésa que no fructifica sin no se ve más allá. Los medios de comunicación, con su inestimable despliegue, han vuelto a escenificar que lo principal es acercar las vivencias de lo que se quiere a los que, por una u otra razón, no pudieron ser partícipes en primera persona.

Los Servitas

La cofradía de los detalles, refrendados incluso en aquello que a la vista pasa más desapercibido. Las escaleras que acompañan a ambos pasos, forradas en terciopelo, dejaban buena muestra del carácter serio y austero de esta Hermandad con sede en la plaza de San Marcos.

Foto: P. J. Chacón

Semana Santa 2013: de la lluvia a la polémica

José Antonio Martín Pereira | 1 de abril de 2013 a las 14:23

El lunes de Pascua es, además de un día señalado en el calendario litúrgico (celebramos la Resurrección del Señor, y no su Pasión y Muerte), momento idóneo para alternar las primeras valoraciones en cuanto a lo que dio de sí la celebración popular por antonomasia de cuantas acontecen en la ciudad de Sevilla.

Por tercer año consecutivo, la lluvia se encarnó protagonista, limitando a solo 32 (de las 60) las cofradías que pudieron alcanzar la Catedral y completar sus estaciones de penitencia. Por consiguiente, 28 cofradías se quedaron en sus templos, una menos que en 2012 (fueron 29), y cinco menos que en 2011, donde se totalizaron 33. Lunes, Jueves y Sábado Santo resultaron las únicas jornadas completas. Para el resto, damnificación gradual en función del día. Marcados, una vez más, el Martes y el Viernes Santo, por tercer año consecutivo. Lluvia, infausta, que siempre deja estampas para el recuerdo, como la entrada de la Macarena en la Colegial del Divino Salvador, y su posterior regreso apresurado, o los pasos de las Hermandades de La Esperanza de Triana y Los Gitanos camino de sus templos en la mañana del Sábado Santo. Del Domingo de Ramos, la soberbia mojada de los más pequeños en las cinco cofradías que fueron sorprendidas por el fuerte aguacero de media tarde.

A destacar el episodio acaecido el pasado Miércoles Santo, a tenor de las cuatro gotas que hicieron acto de presencia pasadas las diez de la noche, y del riesgo existente de lluvia a partir de la una de la madrugada. La Hermandad de Los Panaderos, mal regentada, decidía suspender su estación de penitencia, emprendiendo regreso a su templo y cortando el paso a la Cofradía de La Lanzada, que en ese momento quedó bloqueada en la calle Cuna. Cuarenta minutos de paso por Campana ante la incredulidad de propios y extraños, haciendo patente la insolidaridad a base de marchas, sincronías y dedicatorias en las levantás. Grave circunstancia, por la cual a día de hoy públicamente ninguno de los actores responsables ha respondido.

De otro lado, la que se acaba de marchar ha sido la Semana Santa del público. Frecuentes tapones, y calles convertidas en ríos de basura al paso de las cofradías. Sevilla debería mirarse en el espejo de culpas para apreciar que no es oro todo lo que reluce, y que esta Semana del año tan mitificada, más que por renovar su patrimonio, lo que verdaderamente necesita es que se haga notar un fuerte empuje por afianzar actitudes y valores de respeto y civismo. Tiempo tendremos, a lo largo de los próximos días, para profundizar en detalles.

Sábado Santo 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 31 de marzo de 2013 a las 23:46

El día de las bullas. Como quien no quiere que le arrebaten lo que no disfrutó, la ciudad y sus visitantes se echaron a la calle en masa al encuentro de una jornada ajena a las inclemencias meteorológicas. Sin rastro de aquella mañana de Domingo en la que Jesús fue recibido al abrigo de palmas, el transitar de la Soledad de San Lorenzo y la Vigilia Pascual pusieron broche al ciclo que no acaba, sino comienza…

Viernes Santo 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 30 de marzo de 2013 a las 0:26

La costumbre a la que nunca se acostumbra el cuerpo. El Viernes Santo aumentaba su leyenda de infortunio meteorológico (de los últimos ocho, llovió en seis) a medida que las horas iban pasando, hasta concluir en lúgubre desierto. Desde El Cachorro hasta Montserrat, pasando por La Carretería, La O, la Soledad de San Buenaventura, San Isidoro y La Mortaja, las cofradías que ayer deberían haber realizado sus estaciones de penitencia ni siquiera hicieron uso de los tiempos de prórroga. Ya a primera hora el cielo amaneció tiznado, y en ningún momento las cenizas nubes permitieron reinar el optimismo. A la jornada le fueron quedando templos a rebosar, y la sensación de que esta Semana culminará, como las dos últimas, muy lejos de lo que habíamos soñado.

Madrugá 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 29 de marzo de 2013 a las 11:49

De nuevo la lluvia. En una Madrugá bastante concurrida en lo relativo al público, con las connotaciones propias de una noche en la que, como siempre, pudimos ver de todo, y no precisamente por lo bueno, las Cofradías se echaron a la calle a sus respectivas horas de salida. Discurrir con normalidad, que se vio alterado a poco de las siete de la mañana, momento en el cual un chaparrón intervino modificando por completo las sustancias de la jornada por antonomasia de Sevilla. A partir de ahí, el Gran Poder y El Calvario regresaron con premura a sus templos; La Esperanza de Triana halló cobijo en la Catedral; Los Gitanos, por su parte, cuyos pasos aún no habían entrado en Campana, optó por refugiarse en la Anunciación; La Macarena vio partido en dos su cortejo: el Señor de la Sentencia se guareció de la lluvia en la Anunciación y la Esperanza en la Colegial del Salvador, tomando regreso poco más tarde. Justo al entrar la Esperanza en su Basílica de San Gil, la lluvia reactivó sus intenciones de Viernes Santo…

 

Jueves Santo 2013: memorias

José Antonio Martín Pereira | 29 de marzo de 2013 a las 7:00

Hubo pleno. Dos años después del último Jueves Santo, la ciudad volvió a reencontrarse con la majestuosidad del día de los simbolismos. Sin radares, frentes o chubascos, las Cofradías pudieron realizar sus estaciones de penitencia con total normalidad, refrendando las emociones de un público que, hasta ahora, se había visto obligado a encontrarlas a cuentagotas. Esta fue, en definitiva, la tarde con la que habíamos soñado…