Archivos para el tag ‘bill douglas’

Douglas, el buhonero

Alfonso Crespo | 27 de agosto de 2012 a las 17:30

 

-Histoire(s) du cinéma. Capítulo 4B, Les signes parmi nous (Jean-Luc Godard, 1996-7).

-Comrades (Bill Douglas, 1987).

-Entrevista con Bill Douglas (1978).

This is England. Tait

Alfonso Crespo | 5 de agosto de 2012 a las 11:52

 

La escocesa Margaret Tait es uno de los eslabones perdidos del cine británico que podrían explicarlo todo. Con ella sería factible llegar de Humphrey Jennings a Guy Sherwin, Ben Rivers y Tacita Dean, o de Michael Powell a Terence Davies y Bill Douglas. De su formación en la Roma de la eclosión neorrealista le quedó la enseñanza de que era esencial aprender a mirar, sobre todo allí donde estamos seguros de todo, donde estamos acostumbrados a vivir. También la humildad a partir de la cual el cine puede registrar la naturaleza y sus ritmos y hasta vincularse con ellos. Esto deparó un cine del detalle, del retrato, lírico, melancólico, no muy lejos de Jonas Mekas: Portrait of Ga, Where I am is here, Hugh MacDiarmid, Place of work.

 

A principios de los noventa, Tait rodó su único largometraje de ficción, Blue black permanent. Y allí la mirada se presentaba decantada y pura pero sin dejar de ser tremendamente sencilla. Especie de autobiografía abstracta y en abismo, en ella no sobra nada, y cada plano es el efecto de una concentración de sentido; cada encuadre celebra el suplemento que pone a la realidad rumbo a la alegoría.

Aquí Tait hasta rueda una pesadilla, cerrando el círculo de su obra como no podía ser de otro modo, celebrando el revés fantasmagórico del entramado cinematográfico.

-Portrait of Ga (Margaret Tait, 1955).

-Blue black permanent (Margaret Tait, 1992).

Trampantojo

Alfonso Crespo | 25 de julio de 2012 a las 9:26

 

Ha habido muy pocos cineastas preocupados por la arqueología de su medio, por repasar los estratos de su formación y atender a las posibilidades que se arracimaban en cada uno de ellos. Cuando uno, gustoso, se deja cegar por los planos de Bill Douglas y se pregunta por el porqué de ese deslumbramiento, encontrará la respuesta en todas las historias del cine que han transcurrido en paralelo a la hegemónica –la de la verosimilitud y la “corrección” en el narrar, la que se suele enseñar en las desdichadas facultades y escuelas–. Douglas, amante confeso de lo precinematográfico, no acostumbra a salir en las historias universales del cine, pero sí lo haría, por ejemplo, en una aún por escribir, ésa que, a partir de la lectura que Crary hizo de Foucault, tenga al cine como un invento tan relacionado con la cámara oscura como con los avances, pifias y posibilidades recreativas de la medicina ocular.

 

Comrades (Bill Douglas, 1987).

 

Zootropo

Alfonso Crespo | 19 de julio de 2012 a las 14:59

 

A Torinói ló (Béla Tarr, 2011).

Uski Roti (Mani Kaul, 1970).

My Childhood (Bill Douglas, 1972).