Archivos para el tag ‘serge daney’

Emoción

Alfonso Crespo | 9 de junio de 2014 a las 8:22

 

1

Decía Daney que en el cine la emoción tiene que ver con el movimiento, con un cambio de ritmo, con un contrapunto inesperado. Un momento intensivo que siempre cuesta explicar. Bellour, que recoge tanto la herencia de Daney como la de Schefer –para quienes el cine es como un ser vivo, o al menos como una memoria–, contribuyó a esta teoría afectiva subrayando que en el trance emotivo el cine suele dar noticias de su naturaleza, de su entresijo, de su misterio. Se señala, de alguna manera; habitualmente mediante lo que el teórico denomina la “solidaridad de las máquinas”, por ejemplo la que existe entre el cinematógrafo y el tren, la primera star, que diría Godard.

2Koibumi (Love letter, 1953), el debut como directora de la actriz Kinuyo Tanaka, más bien parece un testamento, de tan perfecta y serena. En las primeras secuencias sorprende ver a quien encarna a su protagonista, el actor Masayuki Mori, muy pegado a la realidad del plano, como preso en algunos momentos de una toma documental, como un cualquiera dentro de la grisalla del Japón posbélico. Es normal, podría pensarse; primero porque efectivamente se trata de una película de posguerra; luego porque la debutante quizás no tuviera aún demasiada confianza para seguir a los actores y significarlos al mismo tiempo. Pero el nacimiento de una cineasta no es el nacimiento de una contadora de historias, y la planitud del arranque no podía deberse al simple deseo de narrar con la seriedad de ese cine que se autodenomina social o político. El relieve llega con el encuentro entre el protagonista y su amor pre-bélico (Yoshigo Kuga), a quien persigue hasta la estación tras comprobar, traumatizado, que la joven no parece ser ya la chica virginal a la que conoció años atrás. Es éste el apogeo de los actores anónimos que atraviesan la urbe y se desgajan, no sin esfuerzo, del resto de ciudadanos apresurados.

3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28

¿Cómo transmitir el azar de ese reencuentro, su esencia de crisol de tiempos, sin dejar de ser fiel a ese presente amargo? Ante el melodrama, Tanaka decide parar, detener la película y regresar al pasado. La retórica del flashback se asume desde un punto de vista verosímil –alguien que mira a la pareja desde dentro de un vagón mientras se cierran las puertas y se pone en marcha– que sin embargo trasciende lo gramatical haciendo referencia a la propia materialidad del filme, a su condición de realidad encuadrada, de tira de celuloide que primero recorre los engranajes de la cámara y más tarde la ventana del proyector, camino de recibir la vida a través del parpadeo de la luz obturada. El tren vuelve a llegar a la ciudad.

29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52

Cerca del final, volverá Tanaka a transmitir la emoción cómo una sacudida que hace aflorar la entraña del cine, su cavidad primera. Tras atravesar el parque con el hermano del antiguo amor y haber sido reconocida por unas prostitutas con las que la chica convivió en el interregno bélico, ella nota que el joven, su principal apoyo, ha dudado por primera vez de su reputación. Ese invisible flash de conciencia va de la mano de la luz que en su rostro proyectan los faros de los coches que cruzan la calle; es la luz, también, que en intervalos sobreexpone y desfigura su rostro de fantasmagoría que nos mira desde la pantalla al borde de la desaparición, cerca de esfumarse y dejarnos frente al blanco primordial, el de la pantalla, el de los orígenes. Juana de Arco.

53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115

-Koibumi [Love Letter] (Kinuyo Tanaka, 1953).

 

Ces vieux enfants

Alfonso Crespo | 24 de febrero de 2014 a las 19:46

 

1

22 MAI

           Je fais la connaissance d’Agamben et nous parlons un peu de cinéma. Il revu “La Dame de Shanghai” et se demande d’où vient la force de tels films. Des films “qui avaient rendez-vous”. Mais avec qui, avec quoi? L’Historie, le public? Des films qui, en tout cas, ont fait notre enfance. Et si le cinéma, c’est la enfance (l’ enfance de l’art, l’émotion des commencements, etc.), où en sommes-nous avec cette idée de “cinéma adulte”? Ou sommes-nous comme ces vieux enfants décatis, rageurs, qui ont nom Monteiro, Moretti et autres (qui y vont de leur corps, de l’étrangeté de leur corps) et qui ne deviennent pas adultes? Le cinéma adulte, c’est Blier, c’est un cinéma d’émois, pas d’ émotions. Notre cinéphilie a fait de nous de vieux enfants égoïstes, toujours prêts à passer un contrat pour jouer. Sauf que le jeu est désormais très solitaire.

2

 

-Les cinéphiles 2. Eric a disparu (Louis Skorecki, 1989).

-DANEY, Serge: L’Exercise a été profitable, Monsieur. P.O.L., 1993 (pág. 329).

Diálogo

Alfonso Crespo | 23 de julio de 2013 a las 14:33

 

 

 

**

**

-Madame de Thèbes [The Son of Fate] (Mauritz Stiller, 1915).

-Céline et Julie vont en bateau (Jacques Rivette, 1974).

-Jacques Rivette–Le veilleur (Claire Denis, Serge Daney, 1990).

Bazin

Alfonso Crespo | 19 de octubre de 2012 a las 0:07

 

“Un día mi madre me habló de un film con Préjean que pasaban por televisión y se preguntaba si mi padre hacía una aparición en él. No miré la película. Ella sí, pero no lo vio. Tuve que pasarme la vida sabiendo que él estaba en alguna parte, grabado, incrustado, embalsamado –¿cómo no ser baziniano?– en los films en blanco y negro de entreguerras, y con miedo de encontrarlo algún día con su cara de celuloide, con sus ojos muertos que me verían. […] Y todavía me escucho decir, como si la hubiese dicho de verdad, la frase que subyace en todo este ritual: «No, no lo vi».”

-Natsukashi no kao (A fond face from the past, Mikio Naruse, 1941).

-Perseverancia, Serge Daney, 1992.