Restaurante Palio (Ocaña – Toledo)

Alberto Blanco | 16 de agosto de 2015 a las 20:43

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Hace mucho tiempo que no escribo…

Muchas veces he pensado en retomar este blog. Este blog mío que también es tuyo.

Y como bien sabrás, cuando la inspiración y las ganas faltan, ya te puedes vestir de músico que no hay manera.

Otra de las razones ha podido ser que o bien no he cocinado nada que fuera digno de mencionar aquí o bien que no he visitado ningún sitio que pudiera ser de interés.

Pues bien, parece que la cosa ha cambiado: ESTE RESTAURANTE ES DIGNO DE ESCRIBIR SOBRE ÉL.

Cualquiera que haya viajado desde Madrid hacia Andalucía por la A4 sabe que hay un pueblo al pasar hacia la provincia de Toledo (después de Aranjuez) que se llama Ocaña.

¡Todo el mundo sabe dónde está Ocaña! El problema es que nadie entra desde que la autovía nos hizo más llevaderos los viajes pero también nos privó de deleitarnos con su plaza Mayor, con sus calles estrechas, con su oferta gastronómica.

Hemos estado con nuestra amiga María, vecina de Aranjuez y compañera de fatigas (y risas) en nuestro periplo irlandés. Nos ha dicho que hay un sitio que merece la pena y quiere que vayamos a comer con ella. Está en Ocaña y su nombre PALIO.

“Bien, reserva para las 14.30h y  ya aprovechamos y después vamos contigo a Aranjuez.”

Allá que vamos.

Al lado de la plaza Mayor, el restaurante PALIO está en una casa antigua con un gran portón de madera que nos recibe.

Al entrar, en la misma puerta un cartel en francés haciendo referencia a la inclusión de PALIO entre los mejores jóvenes restauradores europeos y el hall repleto de libros y revistas gastronómicas te invitan a pensar que no estás en un restaurante al uso.

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El hecho de que varias revistas hablen sobre panadería te dicen que el jefe de cocina puede proponer incluso que comas un buen pan (algo que a mí me entusiasma).

Al subir las escaleras, te recibe Isaac, uno de los socios de PALIO junto a su hermano el chef Jesús Ángel Gómez-Mondero (formado como cocinero en diversos restaurantes, pero principalmente en El Bohío, de Illescas, del afamado Pepe Rodríguez  y su hermano Diego).

Isaac cuida de que estés en tu casa. Es un amante de los quesos y del vino; y eso, se nota.

Le respondemos afirmativamente a la pregunta ” ¿Podéis comer de todo?” . Y nos dice: “Pues hoy os pongo yo de comer, no hace falta que lo penséis vosotros”.

Y lo agradecimos de verdad porque ahí empezó la fiesta:

Como entrantes, pan de centeno recién hecho y croquetas de pescado, queso italiano con aceite arbequina de Ocaña y una ensalada de pularda en escabeche. Un poquito más de pan, por favor, que vino en forma de pequeñas chapatitas recientes…

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Todos ellos regados con un vino blanco joven fresco que acompañaba perfectamente.

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Y sin esperarlo, aparece un arroz negro con salsa alioli. Delicioso. Arroz en su punto de cocción y el sabor intenso a marisco. Un pequeño lujito.

 

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Ya llevábamos velocidad de crucero (entre los manjares de la cocina y el vinito blanco, jiji jaja) y, retirados los platos de los que sólo quedaba la paleta de color negro del arroz, Isaac nos abre una botella de vino tinto, preludio de la contundencia de sabor del próximo plato.

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Cuando regresa, se presenta con una carrillada de ternera que se cortaba como la mantequilla sobre un lecho de puré de patata y salsa del jugo en vino tinto. Un derroche de placer para los carnívoros más exigentes.

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¿Os acordáis de que os dije al principio que Isaac es un apasionado de los vinos y del queso? Pues cómo no, faltaba el queso.

Que al chico le ha dado por traernos “para probar” un queso francés tierno, de sabor intenso (como buen queso francés) y lavado a la cerveza (sí, sí, a la cerveza). Untuoso, intenso y con un regusto final a cerveza que es para aplaudir.

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Tras casi dos horas de buena comida y mejor compañía, el postre aparece en forma de torrija con helado de leche merengada. No la puedo comparar a ninguna otra que haya comido..Sublime, espectacular, fabulosa… lo que quieras, pero hay que probarla para describirla. La mezcla de sabores tradicionales con la textura inenarrable hace de la torrija de PALIO una de las mejores torrijas que yo haya probado. Excelente.

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Sin más, el café de rigor para poner rumbo a Aranjuez y pasar el resto del día en compañía de nuestra amiga María.

La hemos invitado a una leche merengada: se la ha ganado ;)

RESTAURANTE PALIO

C/Mayor, 12 

45300 – OCAÑA (Toledo)

www.paliorestaurante.es

 

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