Archivos para el tag ‘humor’

Lucky, no fortuna

Ole-papa | 26 de agosto de 2010 a las 9:00

lucky no, fortuna 600

De resaca no apetece fumar. Va pasando la mañana y el cerebro va reclamando su dosis de nicotina, así que cuando salgo a la calle a las cuatro de la tarde a que me pegue el soletazo voy con un mono que no veo. En agosto, un bar abierto con expendedor de tabaco es para un fumador encontrar un oasis en medio del desierto. Rezas para que la máquina funcione, tenga cambio y le queden reservas. Esta vez, sin problemas.
Tan contento con mi primer cigarrito del día voy ensimismado en mis canciones del mp4, cuando algún sentido interno me advierte de que alguien me está llamando. Me quito un auricular, miro a los lados y ahí están. De frente.
Viene hacia mí una familia gitana, enterita con tos los avios. Del grupo, se adelanta un chavea canorro, que me pide tabaco. “Rubio, ¿tienes un fortunita?” Es obvio que llevo, así que acepto el impuesto revolucionario impuesto a los payos. Leer el resto del artículo »

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El telescopio

Ole-papa | 23 de julio de 2010 a las 9:00

casita_huelva

En la relación entre dos amigos varones desde tiempos remotos se establecen una serie de reglas de oro que nunca, jamás, deben de ser traspasadas. Las hay generales y las hay concretas.

Las primeras son compartidas con éste y con los demás. Por ejemplo, un amigo jamás criticará la forma de vestir de otro, salvo que éste se ponga minifalda y quiera hacerse llamar Vanesa. Por cierto, nunca se permitirá a un amigo llevar bañadores de slip. Tampoco nunca dirás que tu amigo va borracho. Como mucho, llevará un puntillo. O se puede mentir en el curriculum o a Hacienda, pero nunca hacer triquiñuelas sobre cosas serias como el futbol, las cartas o los dardos. Leer el resto del artículo »

¡Ole verano¡

Ole-papa | 20 de julio de 2010 a las 23:02

olepapa

Imagino a eminentes científicos del mundo reunidos en solemne sede con un único punto sobre la mesa: por qué el primer día de las vacaciones a ciertos semejantes se les ocurren ideas absurdas y no se quedan todo el día dormitando al fresquito. Los portavoces de la comunidad internacional difundirán ante cientos de cámaras una conclusión unánime, que por cierto, bien podría haber dicho mi madre sin tanta fanfarria: “así somos hijo mío, si es que no somos de más carne”, que dice ella. Leer el resto del artículo »