El fútbol defensivo

Jesús Alba | 11 de septiembre de 2011 a las 11:33

 

Me da a mí que a los directores deportivos (no va por Monchi, sino por todos) les gusta más ver el fútbol por la tele que en el estadio. Y eso, a riesgo del siempre injusto pecado de generalizar, no es bueno. ¿Qué les ha pasado? ¿Que con sus trajes y sus corbatas se acaban creyendo todo lo que les dice esa figura que ha surgido en los últimos tiempos en el fútbol y no hay cadena de televisión que no tenga el suyo para convertirlo en una estrella? Lo de los expertos en fútbol internacional es gracioso. El monstruo que creó Maldini ya no lo para nadie. Todos los futbolistas son buenos. En esta última jornada internacional he escuchado a uno de una reconocida cadena de pago con nombre de desodorante elogiar a un futbolista de Macedonia durante más de 70 minutos y no darse cuenta hasta que su entrenador lo sustituyó y las imágenes mostraron los rótulos de que se había equivocado de futbolista.

Todo esto viene por la fiebre que les ha dado por fichar a esos centrocampistas ofensivos y de calidad que le cierran el paso a estrellas nacionales aportando al final, por simple amontonamiento, poco para sus equipos. ¿Qué ha pasado con esos buenos futbolistas de conceptos defensivos? Pues, sencillamente que estos personajes estrellas de la televisión, con su perfecta dicción y su gran conocimiento del fútbol internacional, no saben verlos. Aparte, de que, mediáticamente, no venden un pimiento, según ellos. Así, tenemos una Liga que se parece cada vez menos a la italiana y más a la escocesa. Esto último dicen.

Salvo los clubes que tienen que luchar por no descender, ninguno se preocupa por buscar buenos pivotes defensivos. Si alguno de esos clubes hace un buen descubrimiento (el Getafe -Polanski, Boateng…- debe tener un ojeador no intoxicado), rápidamente tendrá ofertas de un club de mayores aspiraciones que ya ha visto cómo, a lo largo de una temporada, ese futbolista al final cambia el funcionamiento de un equipo.

El Villarreal-Sevilla de ayer era un partido, más allá del desequilibrio que provocó la expulsión de Diego López, con dos equipos formados en parecidos parámetros. Un gran ataque y una defensa de mantequilla. El Atlético de Madrid se refuerza con Diego, con Arda Turam, con Falcao… todos ellos futbolistas que ilusionan a la grada, pero olvida el verdadero motor de un equipo. Perea, capitán ya. ayer no jugó, pero lo hará muchas veces, Tiago no tiene ayuda algo más arriba y Manzano verá a su equipo atacar como los ángeles y defender como un centinela con una pandereta. En el Valencia, muchos años después, Albelda era el que tenía que echar el ancla, Marchena hacía lo propio en el Villarreal y en el Real Madrid las crónicas hablan de que todo lo que sufrió se debió a que un tal Coentrau hizo las veces de medio centro sin serlo ante un Getafe que, en cambio, se ha reforzado en esa zona con Juan Rodríguez y Lacen. Este año alguno descubrirá a Lacen, ya lo verán.

Es curioso, pero aspirantes que quieren ser opciones al duopolio de Barça y Madrid encargan el cuidado de sus viñas a Albelda y Marchena, nombres propios que algunos verán caducos de la España pre-campeona.

Me pongo en el lado de ese equipo y ese entrenador al que todos idolatran. El Barcelona y Guardiola. Sin necesitarlo, fichó hace dos temporadas a uno de los mejores del mundo (si no el mejor) en su puesto, Mascherano. Puro concepto defensivo al servicio de un equipo para cuando éste lo necesite, de central o de pivote y siendo decisivo en partidos de altísimo nivel, como finales de Champions.

Después ocurrirá lo que ya está pasando. Que Del Bosque se queja de la sequía de defensas, en todos sus puestos, que encuentra en el fútbol español. Tiene que ubicar entonces a Javi Martínez de central y recurrir a futbolistas que, en mi opinión, están lejos de lo que necesita una selección nacional del nivel de España (Arbeloa, Albiol…).

No es que sea yo más aburrido que nadie, pero el fútbol tiene, o debe tener unos parámetros. Me dijeron que me salí con la mía en el tema de Zokora, pero de verdad que, lejos de alegrarme, me entristece porque se acaba devaluando el fútbol, nuestro fútbol, que al final debe ser una orquesta en la unos toquen el virtuoso violín y otros la casi imperceptible timba.

Todo ha de tener una medida. Ni el Calcio italiano, al que le quitamos el cartelito de mejor liga del mundo, ni la pandereta que tenemos por campeonato, con resultados que provocan sonrojo hasta en el entrenador del equipo ganador (4-2, 3-4…). Si fuera entrenador me tacharían de defensivo. Bueno ¿y qué? Es lo complicado en este fútbol. El resto es cosa del batallón de talentos del que presumimos.

  • Eloy

    Señor Alba, estoy casi en todo de acuerdo con usted. Ve muy bien el fútbol y lo explica mejor. Por eso le doy la enhorabuena. Pero le diria que el Real Madrid si ha fichado jugadores defensivos. Sahin, Khedira, un defensa francés, tiene a Xabi Alonso… En cualquier caso, le repito que estoy de acuerdo con usted.