Tipos de intervención del BCE

Carmen Pérez | 3 de junio de 2015 a las 12:29

3 de JUNIO de 2015 – Decisiones de política monetaria

BCEEn su reunión de hoy, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido que los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantengan sin variación en el 0,05 %, el 0,30 % y el -0,20 % respectivamente. Es decir, mantener los tipos vigentes.

Ante estas decisiones periódicas del BCE conviene subrayar lo siguiente:

  • Son una forma de intervención muy importante en la economía. Estos tipos de interés que fija el BCE se trasmiten a la economía real, influyendo enormemente en todas las decisiones de inversión y financiación que finalmente tomamos las familias, las empresas, y las administraciones públicas. Aunque ciertamente vivimos en una economía de mercado, en donde no se planifica qué producir, cuánto producir y dónde producir, la intervención se realiza en la actualidad, entre otras vías, mediante el control de esta variable clave para todas las decisiones económicas.
  • Actualmente, el BCE persigue manteniendo estos tipos de interés tan bajos, e incluso negativos para la facilidad de depósito, que la inflación se eleve hasta el 2%, objetivo único fijado en sus Estatutos: así, estos tipos estimularán el consumo y la inversión, dando lugar a una recuperación económica, que debe traducirse en un aumento de los precios, También, favorecen la depreciación del euro y fomentan con ello las exportaciones y, por último, abaratan la financiación de los Estados.

(Para ver cómo se trasmiten desde el BCE los tipos de interés a la economía real, ver http://blogs.grupojoly.com/pressing-cash/2015/03/24/el-banco-central-europeo/ )

Entrevista por Luis Sánchez-Moliní

Carmen Pérez | 2 de junio de 2015 a las 12:42

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ENTREVISTA PARA “EL RASTRO DE LA FAMA” (Diario de Sevilla, 31/05/2015) por LUIS SÁNCHEZ-MOLINÍ
La gran vocación de Carmen Pérez es la docencia. Tanto, que la labor periodística por la que muchos la conocen la concibe como una extensión de su labor como profesora de Economía Financiera en la Universidad de Sevilla. “Es simplemente una manera de llegar a más público”, dice la articulista y bloguera del Grupo Joly. Sin embargo, una de sus grandes pasiones es la Filosofía, disciplina en la que se tituló recientemente para cumplir uno de sus sueños de juventud. Admira especialmente al pensador ilustrado escocés David Hume “por la claridad con la que expresa sus ideas y por el pragmatismo de su filosofía”. También a los griegos, a la gran tradición del pensamiento mediterráneo: Aristóteles y el teatro en las noches de verano. Quien quiera convertirse en su alumno on line para comprender los arduos problemas financieros sólo tiene que consultar su blog Pressing Cash. No defrauda.

-En el imaginario popular los bancos aparecen como los malos de la película de la crisis. ¿Hasta qué punto son responsables de lo ocurrido?

-La crisis fue consecuencia de un sistema financiero mal diseñado y peor supervisado. A partir de ahí podemos empezar a hablar de culpables y nos va a salir una ristra enorme…

-Muchos se quejan de lo generosos que han sido los poderes públicos con el rescate de los bancos.

-El sistema bancario está basado en la confianza; crédito viene de la palabra credo. Los ciudadanos, cuando abrimos una cuenta en una entidad, cuando le prestamos nuestro dinero, no nos dedicamos a investigar su solvencia, confiamos en ella. Por su parte, los gobiernos español y europeo apoyan esta confianza de los usuarios garantizando sus depósitos hasta cien mil euros. Claro, esto tiene el problema de que el sector público siempre va a preferir rescatar a los bancos al borde de la quiebra a tener que asumir el pago de la garantía de estos depósitos, entre otras cosas porque es carísimo y no tiene dinero suficiente. El problema es que los bancos se sientan protegidos y asuman riesgos importantes sabiendo que, al final, los va a rescatar el Gobierno.

-Es decir, que los bancos sabían que siempre tendrían al sector público para sacarles las castañas del fuego…

-Sí, y lo que no es admisible por parte de los poderes públicos es que, sabiendo que existía ese peligro de las malas prácticas, no se supervisase adecuadamente a los bancos. Ya le digo, mal diseñado pero peor supervisado.

-Esto nos conduce a la idea de que los principales culpables son los responsables públicos… Pero, insisto, la banca…

-La banca ha dejado mucho que desear y tiene una gran culpa, sobre todo ética. Ha cooperado en el excesivo endeudamiento, en la gran expansión del crédito; ha tenido un sistema de incentivos nefasto con sus empleados, empujándolos a hacer operaciones que se basaban en la cantidad más que en la calidad… Lo mínimo que se le puede exigir a la banca es un poco de profesionalidad, que sepa evaluar sus riesgos y que no incurra en esas malas prácticas de las que hizo gala.

-Durante muchos años se nos vendió que el sistema financiero español era uno de los más sólidos del mundo. La caída de las cajas de ahorros y de Bankia dejó claro que no.

-En esa afirmación había parte de verdad. Cuando llegó la debacle, nuestra banca tenía dos virtudes importantes: que apenas se había metido en los activos tóxicos americanos, que fueron los que provocaron la crisis; y que nuestro sistema nacional contemplaba una dotación de provisiones extra, mayor que la de los países de la UE, un colchón de seguridad que ahora ha adoptado todo el sistema europeo. Es cierto que estábamos muy bien preparados, pero también lo es que lo que había detrás era horrible: sobreendeudamiento, excesiva exposición al ladrillo, la mala gobernanza de algunas entidades…

-¿Podemos decir que más que un problema de la banca fue un problema de las cajas de ahorros?

-Sí, entre otras cosas porque los grandes bancos tenían mucho volumen de negocio fuera y pudieron bandear mejor la crisis. Eso sí, todos participaron de los problemas antes señalados.

-¿Usted cree que se llegó a engañar deliberadamente a los clientes con la venta de productos como las preferentes?

-Bueno, hay que decir que otro de los grandes culpables de todo esto fue la propia población. Todos nos apuntamos a vivir por encima de nuestras posibilidades y adquirimos productos que…

-Pero usted misma ha dicho que el sistema se basa en la confianza. Muchos confiaban en lo que le decían en sus bancos.

-Sí, pero es de sentido común que cuando te ofrecen un 10% en vez de un 2%… Hay que tener un poco de responsabilidad personal. Las tentaciones son muchas en este mundo y hay que saber no caer. Es verdad que a raíz de la crisis el sistema bancario está siendo mucho más prudente a la hora de colocar sus productos, la normativa protege mucho más al inversor y todos nosotros hemos tomado nota de que tenemos una responsabilidad en todas las actividades que realizamos, y entre ellas están las financieras.

-En los últimos años han surgido algunas voces desde el ámbito de la izquierda que vuelven a poner sobre el tapete la necesidad de una banca pública. ¿Qué opina usted de esta cuestión?

-Yo desconfío profundamente de la gestión pública de las finanzas y creo que la historia me da la razón. Como hemos visto, ya hay bastante interrelación entre el sector público y el financiero. La decisiones de qué operaciones son viables o no debe decidirlo el sector privado.

-Los tipos de interés están por los suelos, al 0,16%. Hoy por hoy, comprar dinero vuelve a ser muy barato. ¿Regresa el peligro de que volvamos a un gran endeudamiento?

-No va a ser así. En primer lugar porque las entidades han aprendido y lo que antes era exceso de confianza ahora se ha vuelto exceso de celo. Se acabó lo de dar el 120% de la vivienda en una hipoteca, ahora se llega como mucho al 80%. Es importante que las familias que vayan a pedir un crédito sean responsables. Deben hacer simulaciones, estresarse en el sentido de ponerse en circunstancias adversas: que uno de los dos pierda el trabajo, que nazca un nuevo niño, que lleguen tipos de interés más altos, algo que sin duda va a ocurrir… Hay muchos simuladores en internet para hacer esto.

-El Banco Central Europeo (BCE) abrió recientemente las compuertas para inundar a los bancos con más de 1 billón de euros que deben prestarse a las empresas. ¿Está funcionando la medida?

-He hablado con muchos directores de sucursales y me consta que están echados a las calles. Tienen órdenes de sus entidades de aumentar el nivel de préstamos. Pero, claro, tiene que haber una demanda solvente y la banca, como ya hemos dicho, muestra ahora mucho celo a la hora de aceptar las operaciones de crédito. Pero sí, los datos apuntan a una reactivación del crédito, tanto para familias como para las empresas.

-Dicen que la financiación de las empresas españolas depende excesivamente de los bancos.

-Sí, eso es un dato, no una opinión. El 78% de la financiación empresarial española es bancaria, mientras que en Alemania esta cifra sólo asciende al 55%. Aparte de los bancos, hay muchas otras opciones que permiten que las empresas tengan diferentes tuberías para financiarse, minimizando el riesgo que se originaría si una de ellas se atasca: los bussines angels, el capital riesgo, los fondos de deuda, las sociedades de garantía recíproca, etcétera. Cada momento vital de una empresa requiere un tipo de financiación determinada y, de hecho, en sus momentos iniciales las empresas suelen requerir operaciones que no suele aceptar la banca. Se necesitan, por tanto, inversores que estén dispuestos a asumir más riesgos a cambio, claro está, de más rentabilidad. Rentabilidad y riesgo son dos palabras que siempre van a estar unidas.

-Riesgo… no es una palabra que guste mucho en una sociedad tan acomodaticia como la nuestra.

-Es así pero, sin embargo, a los pequeños ahorradores ahora se les está empujando al riesgo.

-¿Y eso?

-Con los depósitos en los bancos al 0% de interés o, incluso, negativos como en algunos bancos de Europa, el que quiera conseguir alguna rentabilidad de su dinero se lo tiene que llevar a los fondos de inversión que están ofreciendo los propios bancos. Claro, aquí ya no hay ninguna garantía del sector público… Estás tú solo con tus inversiones y con la confianza que pongas en esa entidad que gestiona el fondo de inversión… Puedes perder tu dinero.

-Últimamente han proliferado muchas pequeñas empresas financieras, casi chiringuitos, que están ofreciendo dinero rápido a unos intereses disparados. ¿Qué opina usted de esto?

-Eso es pura usura legal… Estoy completamente alucinada. El otro día, en la boca del Metro de San Bernardo, había un stand de una de estas entidades. Cogí un folleto y le pregunté a la chica que estaba allí, quien no tenía ni idea. Llamé a un teléfono y me ofrecieron un crédito por ¡1.270% de interés anual! No me lo podía creer. ¿Cómo se puede permitir? Hay empresas financieras que practican la usura legal. No sé por qué están permitidas, hay legislación antigua al respecto y se podría acudir a ella.

-Hablemos de Andalucía y del fracaso del intento de crear una caja única.

-Era un proyecto muy propiciado por la Junta de Andalucía… No entiendo ese empeño desde el sector público de organizarlo todo. Había una especie de consigna de que el tamaño de las cajas iba a ser muy importante para poder competir con la gran banca que vendría del extranjero… Sin embargo, las dos únicas cajas que han sobrevivido con la naturaleza antigua han sido la Caixa Pollença y la Caixa Ontinyent, las cuales se quedaron en sus territorios haciendo lo que siempre habían hecho. Es verdad que la dimensión es importante, pero no es lo único y a los hechos me remito. ¿Para qué quería la Junta una caja? ¿Para mangonearla por completo?

-El problema es que Andalucía no tiene ahora ninguna herramienta potente de financiación.

-A mí me entra risa cuando se habla del sistema financiero andaluz en una época en la que ni siquiera podemos hablar de sistema financiero español. Que nadie se preocupe, si en Andalucía hay negocio financiero no va a faltar quien nos preste el dinero. Lo que tiene que hacer la Junta es desarrollar la región y la financiación vendrá por sí sola.

-Qué opina de la Tasa Tobin, ese impuesto que algunos quieren poner a las transacciones financieras internacionales.

-Hay voces para todo. Algunos opinan que esta tasa reduciría el desmesurado peso de la economía financiera en la economía mundial, pero yo no creo en la Tasa Tobin. Al final, quien pagaría el impuesto sería el usuario. Cuando se le pone un impuesto a la banca esta la traslada automáticamente a los clientes. El foco de nuestra atención debería estar en las empresas, en la economía real, en la atención a las familias, pero siempre estamos hablando de finanzas. El mejor sector financiero debería ser el que no se nota.

-Uno de los grandes logros de los que hace gala Rajoy es de haber superado la crisis de la deuda soberana, aquellos dramáticos días en los que parecía que España iba a la quiebra. ¿Qué hay de cierto en eso?

-Más que a la gestión de Rajoy la superación de la crisis de la deuda soberana se debió, fundamentalmente, al respaldo europeo. Todavía hoy tenemos un paro muy alto, déficit público todos los años, una deuda pública que llega al billón de euros, un 97% de nuestro PIB… Nosotros solos nunca hubiésemos conseguido tener la prima de riesgo que tenemos hoy. Lo que pasa es que Europa dio unos pasos decisivos dejando bien claro que iba a estar detrás de España. El gran acierto de Rajoy fue hacer el rescate bancario, acuerdo que a permitió disponer a España de unos 60.000 millones de euros con una serie de condiciones por parte de la UE que, todo hay que decirlo, son bastante acertadas.

-Aquello provocó una cierta psicosis nacionalista, con insinuaciones de que había poderes oscuros que querían desestabilizar España… Al final eran unas señoras escocesas o suecas que tenían su dinero en unos fondos de inversión

-Claro, cuando uno mete su dinero en un fondo de inversión lo que pide es que lo gestionen bien para que dé beneficios. ¿Y cómo se hace esto? Pues haciendo buenas inversiones, metiéndose sólo en situaciones de riesgo si lo compensa una alta rentabilidad. España tenía una situación muy delicada y los fondos de inversión sólo estaban dispuestos a comprar su deuda si les generaba muchos beneficios. ¿Que eso es especulación? Bueno, así es como a mí me gustaría que actuase el fondo de inversión donde tengo mi dinero. Cuando ponemos el dinero de nuestro bolsillo todo nos parece distinto y nos gusta que se gestione bien… No queremos que se defienda a ningún país, sino a nuestros intereses.

-El dinero no tiene alma.

-No, no tiene alma. Muchas veces nos falta el ponernos en ese punto de vista, el del que ha invertido su dinero… Eso es importante para comprender muchas situaciones del mundo financiero.

-Antes habló del endeudamiento público, un billón de euros. Pero siempre se dice que el problema más grave de España es el del endeudamiento privado.

-Sí, actualmente es del 177% del PIB: 100% de las empresas y 77% de las familias, pero en 2005 era del 206%. Es decir, que el sector privado sí se ha aplicado en reducir su deuda, algo que en el sector público ha sido al contrario, pasando del 35% del PIB en el año 2007 al 97% que tenemos en la actualidad.

-Es decir , que no conseguimos reducir la deuda pública.

-Hay que tener en cuenta que, debido a la crisis de la deuda soberana, nos enfrentamos a unas primas de riesgo que implican mayores tipos de interés y tenemos que dedicar más dinero a pagarlos. Además, tenemos una economía deprimida en el que las empresas no facturan, los sueldos son más bajos, no hay apenas impuestos de transacciones de inmuebles, que en su día supusieron para el Estado unos sustanciosos ingresos… Si en la caja del Estado entra menos dinero y queremos seguir manteniendo una serie de gastos no tenemos más remedio que aumentar la deuda, como ha ocurrido este año. Cuando hay déficit lo único que se puede hacer es financiarlo.

FOTO: M.J.LÓPEZ

Reclamaciones ante el Banco de España: tasa de éxito

Carmen Pérez | 1 de junio de 2015 a las 10:18

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 El Banco de España acaba de hacer pública la lista de reclamaciones presentadas por los clientes bancarios en 2014. De la misma se desprende la siguiente conclusión:

El total de rectificaciones por parte de las entidades de crédito cuando el cliente contó con un informe favorable del Banco de España fue del 16,38%, o lo que es lo mismo, sólo 1 de cada seis reclamaciones fueron tenidas en cuenta por la entidad de crédito, teniendo que ir  5 de cada 6 clientes a los Tribunales a pesar de que el Banco de España les había dado la razón, ya que este informe no es vinculante.

Ante estos resultados, Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España, el 18 de mayo, en su discurso “El sector financiero ante la Unión Bancaria” en el  Círculo Financiero de  La Caixa*,  admitía que  mejorar el sistema de reclamaciones era uno de los retos pendiente de la banca para mejorar su reputación. El sistema actual “adolece de problemas. No es lo suficientemente ágil” para los clientes “que han recibido un trato inadecuado“.

Aunque se ha constatado una mayor disposición por parte de las entidades a acatar los dictámenes no vinculantes emitidos por el sistema de reclamaciones del Banco de España, Restoy considera que sería oportuno que se estudiara la posibilidad de desarrollar, como se hace en otros países de nuestro entorno, esquemas centralizados y vinculantes de resolución de disputas, posiblemente contando con la participación del propio sector, que corrijan los defectos del esquema actual.

http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/IntervencionesPublicas/Subgobernador/Arc/Fic/restoy180515.pdf

 RESUMEN RECLAMACIONES POR CLÁUSULAS SUELO

De los 4.777 en los que el cliente recibió el informe favorable del Banco de España, la entidad de crédito RECTIFICÓ en un 14,2%: 678 rectificados frente a 4.099 no rectificados,  que tuvieron acudir a Tribunales.

 

 

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http://ep00.epimg.net/descargables/2015/05/18/20fc1999b6cdd9faeecb60ce5543710d.pdf

 RESUMEN RECLAMACIONES POR OTRAS CUttp://ep00.epimg.net/descargables/2015/05/18/20fc1999b6cdd9faeecb60ce5543710d.pdfESTIONES

De los 1.251 en los que el cliente recibió el informe favorable del Banco de España, la entidad de crédito RECTIFICÓ en un 26,9%: 227 rectificados frente a 914 no rectificados,  que tuvieron acudir a Tribunales.

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http://ep00.epimg.net/descargables/2015/05/18/d7f0ff443d56053ca2c184510eaae823.pdf

 

Simulador: cuota a pagar en un préstamo (hipotecario o personal)

Carmen Pérez | 31 de mayo de 2015 a las 12:12

Simulador que permite calcular la cuota de un préstamo, hipotecario o personal. Se pueden probar distintos nominales (importe o capital inicial de la deuda), distintos tipos de interés, y distintos plazos (en años o meses de duración del préstamo). También permite calcular para determinadas condiciones ya señaladas en la parte superior la nueva cuota a pagar si en un futuro cambia el tipo de interés.

http://www.bde.es/clientebanca/simuladores/simulador_hipotecario.htm

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Demasiadas Finanzas

Carmen Pérez | 28 de mayo de 2015 a las 9:23

320px-Statue_Nemesis_Louvre_Ma4873 (1)Interesantísimo artículo esta semana de Martín Wolf en el Financial Times. Se plantea si el mundo financiero es demasiado importante. Los perjuicios de la crisis, los rescates, los escándalos y fraudes que han salido a la luz, las altísimas remuneraciones…, todo lleva a responder que sí. No faltan académicos y responsables de instituciones financieras que apoyan esta tesis. El sector financiero ha crecido, por ejemplo en EEUU, del 7% de su PIB en 1998 al 29% en 2014.

 Sin embargo, está fuera de toda duda que la financiación es esencial para cualquier sociedad civilizada y próspera.   Pero es la propia importancia de la financiación la que hace que los abusos sean tan peligrosos.  Está comprobado que un aumento del crédito en relación al PIB conlleva crecimiento económico; pero mejor no pasarse, ya que esta relación parece revertirse si el crédito excede del 100% del PIB.  Otras investigaciones que nos cita se pronuncian en el mismo sentido: que demasiadas finanzas dañan la estabilidad económica y el crecimiento, distorsionan la distribución del ingreso, socavan la confianza en la economía de mercado, corrompen la política y conducen a un explosivo y, con toda probabilidad, aumento de regulación ineficaz.

¿Qué hacer? Martin Wolf presenta varias respuestas (siguiendo siempre al profesor Zingales  de la Chicago Booth School):

  • que se instaure la moralidad en el mundo financiero; nos viene a decir que las relaciones financieras deberían evolucionar hasta ser similares a la que se establecen entre médicos y pacientes.
  • reducir los incentivos para la financiación excesiva; terminar con el incentivo más importante, esto es, la deducibilidad fiscal de los intereses.
  • eliminar del mundo financiero a los demasiado grandes para caer y demasiado grandes para ir a la cárcel; la forma sería incrementando sustancialmente los requisitos de capital para estas entidades tan enormes y de tan alto riesgo sistémico.

La conclusión es que lo que se necesita no es más financiación sino mejor financiación. Y que esto podría conducir a sustancialmente menos finanzas.

En la sensatez y en la moderación está la solución, es lo que se traduce de sus palabras; moderación en cada uno de los participantes en el sistema financiero: en la industria financiera, limitando a los grandes y poderosos, y actuando los directivos con total profesionalidad y ética; en los particulares y empresas, asumiendo un endeudamiento prudente y una total responsabilidad a la hora de sus inversiones financieras; y lo más importante, porque retroalimenta todo lo anterior: sensatez y moderación en los gobiernos, que no diseñen políticas que empujan claramente a expansiones crediticias, no sólo como la mencionada por Martin Wolf, sino, añado, tampoco imponiendo bajísimos tipos de interés, o fijando reducidísimos coeficientes de caja a la banca, entre otras.

(En la imagen, Némesis, la diosa griega  – personificación del sentimiento moral, reprobador de toda violencia y de todo exceso- que devuelve al individuo dentro de los límites que cruzó)

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Esta vez es diferente

Carmen Pérez | 19 de mayo de 2015 a las 7:18

310647999_e47343d8ecThis time is different es el título del libro de los economistas americanos Carmen Reinhart y Keneth Rogoff, que se hizo famoso en plena crisis financiera. Es un detallado recorrido histórico y estadístico de la arrogancia financiera a través de los siglos, de cómo el hombre enloquece y no quiere creer que las burbujas que se forman, y que están bien patentes, terminarán pinchándose. Siempre existe un elemento novedoso al que se agarra para pensar que esta vez será diferente. Hybris le denominaban los griegos, y Eurípides lo explicaba muy bien en esta frase: Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco.

Un total desmadre en la concesión de créditos caracterizó a los años del boom. Llevamos años corrigiendo la situación de sobreendeudamiento a la que llegamos y el apalancamiento de las empresas ha ido descendiendo, pero, aunque todavía queda mucho por hacer en sectores concretos, se está produciendo una nueva apertura del crédito.

Sí, los datos certifican que el crédito se está reactivando, y para nuevas operaciones crece ya a un 14% interanual. Lo fomentan de forma importante las TLTRO (Targeted Longer-term Refinancing Operations), por las que la banca capta recursos del Banco Central Europeo, BCE, a unas condiciones extremadamente buenas, y que deben ser utilizados de forma obligatoria para dar préstamos a empresas; y lo favorecen los bajos tipos de interés, derivados también de las políticas del BCE, que a pesar de superar a la media europea, siguen descendiendo.

A la vez, se están intensificando diferentes alternativas financieras, como el capital riesgo, los business angels, el crowdfunding o los fondos de inversión en deuda, por citar algunas. Del mismo modo, se está produciendo un aumento de la financiación directa de las empresas en los mercados financieros, mediante emisiones de deuda o de capital. Así, la reciente ley de fomento de la financiación empresarial es la respuesta legal para favorecer estos cambios. Todas ellas empujarán a que la proporción de financiación bancaria en nuestro país, que representa actualmente el 78% del total de la financiación empresarial, se acerque a los ratios de los países de nuestro entorno, que se sitúan en torno al 55%.

En definitiva, una oferta potencial de crédito importantísima de la que podría pensarse que desembocará en la misma concesión desaforada de préstamos previa a la crisis. Pero no, se ha instalado la prudencia, hoy en día los agentes financieros no quieren asumir riesgos, falta la confianza que entonces sobró. Existe un exceso de liquidez, pero nadie está dispuesto a prestar ni un euro si la demanda no es sobradamente solvente.

El considerable endurecimiento de la regulación bancaria y la experiencia de las entidades bancarias respecto a los altos costes que han soportado con la reestructuración y saneamiento realizados han incrementado su aversión al riesgo. La política de concesión de créditos será mucho más rigurosa a pesar de estar presionadas por la necesidad de obtener rentabilidad. Cuanto más cuando las empresas incorporan cada vez más riesgo en su actividad, ya que los activos intangibles, de menor valor liquidativo en caso de insolvencia, ganan peso en el conjunto de los activos de capital productivo.

La prudencia será necesaria entonces también en los empresarios. Les va a resultar más difícil transferir el riesgo de sus empresas a terceros, a través del endeudamiento, por lo que tendrán que dotarlas de una estructura financiera más sólida, trabajando con más proporción de recursos propios y menos deuda, intensificando además la autofinanciación, reinvirtiendo anualmente mayor parte de sus beneficios.

La crisis no ha pasado en vano, ha servido para detectar malas prácticas financieras, como el sobreendeudamiento empresarial, y reaccionar ante ellas. Pero se están gestando nuevas amenazas, como las derivadas de la intervención tan espectacular que están llevando a cabo el BCE y otros bancos centrales, que está provocando importantes anomalías financieras. Otra burbuja se está formando, ahora con el precio de los activos financieros. La hybris puede reaparecer y hacer pensar que esta vez la situación sí está controlada. Si se ignoran las crecientes señales de peligro, en cuando aparezcan acontecimientos que ahora ni sospechamos, las incógnitas desconocidas, una nueva crisis financiera estará servida. Y volverá a ser diferente.

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El valor financiero del arte

Carmen Pérez | 16 de mayo de 2015 a las 8:00

roy_lichtenstein_gallery_14_6a_mediumLa   semana del arte de New York comenzó con la subasta en la  galería Christie´s del cuadro de Picasso “Les Femmes d’Alger”. Se lo adjudicó un comprador anónimo por 179,4 millones de dólares. Días después, fue el lienzo “Nº 10″ de Mark Rothko, por 82 millones de dólares. En Sotheby’s, otro Rothko, “Untitled: Yellow and Blue”, se remató en 46,5 millones de dólares. Y muchos otros se han ido vendiendo: de Giacometti, Lucian Freud, Francis Bacon, Jean-Michel Basquiat, por citar algunos de los que también han sido muy valorados. En total, las ventas de obras de arte en todo el mundo ascendieron a 51.000 millones de dólares el año pasado, una cifra muy elevada pero insignificante al lado de los 294 billones de dólares que se mueven anualmente en la compraventa de activos financieros.

Que sus compradores encuentran en ellas una recompensa estética  y social no cabe la menor duda; poseer algo, que cualquier museo del mundo desearía para poder exhibirlo en sus paredes, para disfrutarlo en privado o deslumbrar a otros, puede proporcionar mucho placer, pero ¿esperan algún otro retorno?, ¿saben los ricos cuál es el valor financiero cuando compiten en las subastas por una obra de arte?, ¿tienen calculado hasta cuanto deben pujar para que les compense económicamente?

El índice Mei Moses World All Art, construido con los precios de las obras vendidas en subastas respecto a lo que tuvieron en su compras pasadas, subió, según señala John Gapper en su artículo sobre este tema en el Financial Times, un 7% entre 2003 y 2013, un poco menos que el índice Standard&Poor 500. Para el arte contemporáneo el índice obtiene un rendimiento mayor, el 10,5%.  Pero es cierto que se calcula considerando sólo las obras que se venden, ignorando aquellas que no salen a la venta quizá porque su precio sería muy bajo. Además, la liquidez del mercado, la posibilidad de vender con rapidez la obra, es muy limitada, y los costes de transacción, muy altos, porque las casas de subastas cobran comisiones del 20%.

¿Qué es una obra de arte?, se preguntaba el filósofo Arthur C. Danto, haciendo referencia al cuadro de Lichenstein en el que la chica, junto a su pareja, exclama: By Brad darling, this painting  is a masterpiece. My, soon you´ll have all of New York clamoring for your work! Determinar si un cuadro es una obra maestra puede ser harto complicado, aunque el precio de venta en estas subastas puede ser una forma árida y mercantilista de contestar a esta pregunta. Determinar si va a ser una inversión financiera conveniente es imposible. Seguramente al que lo compra le importa poco, para él es gasto, no inversión, le dice adiós a su dinero como el resto de los mortales hacemos cuando nos concedemos un capricho; si en el futuro recupera algo, mejor que mejor.

 

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Menos sucursales, menos empleo

Carmen Pérez | 13 de mayo de 2015 a las 16:20

 

oficinasLo de tener una sucursal de nuestro banco tan a mano se va a acabar. El ajuste ha sido brutal en estos últimos años. Según los datos estadísticos del Banco de España, en 2008 había 46.065 oficinas de entidades de crédito y establecimientos financieros de crédito, de las que 45.662 eran de entidades de depósito (bancos, cajas y cooperativas de crédito).  Desde entonces no han parado de disminuir, hasta las 31.999 de finales de 2014 (31.817 entidades de depósito). Esto significa una reducción de oficinas en este periodo del  30%. El empleo en el sector, por su parte, ha experimentado una disminución ligeramente menor, del 25%, en el número de empleados respecto a los mismos máximos de 2008.

 

Y este proceso no ha acabado aún. El Informe de estabilidad financiera de mayo de 2015 señala dos causas por las que esta reducción va a continuar: el entorno de tipos de interés muy bajos, que presiona a la baja los márgenes; y el nivel de actividad bancaria, que está todavía contrayéndose. Así, los bancos españoles tendrán que  seguir reflexionando sobre el papel que juegan las oficinas en su estrategia de negocio, y sobre la combinación óptima de empleados y oficinas que necesitan para alcanzar la sostenibilidad.

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Esta reestructuración está acercando al sector bancario español a los parámetros mayoritariamente vigentes en los países de nuestro entorno. En los principales países europeos también se ha producido un descenso del número de oficinas en los últimos años, pero en menor medida a la producida en nuestro país, lo que ha estrechado la brecha. En el futuro próximo se irá sustituyendo  el tradicional modelo de negocio minorista, que aún mantenemos, por una red menos extensa de oficinas con mayor tamaño.

Trasvase Depósitos-Fondos

Carmen Pérez | 11 de mayo de 2015 a las 7:56

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El informe de Estabilidad Financiera del Banco de España (mayo de 2015) señala un cambio en los instrumentos en los que las familias y las empresas no financieras están materializando su ahorro: los depósitos bancarios disminuyen y aumentan significativamente las participaciones en fondos de inversión (el 85% gestionado por los propios bancos). Esta recomposición del ahorro se explica por el contexto de tipos de interés muy bajos que hacen estos productos de ahorro relativamente menos atractivos para los clientes.

Ante este hecho, conviene advertir de lo siguiente:

  1. El depósito es un instrumento con un nivel de riesgo mucho menor. Recordemos que el importe garantizado máximo de los depósitos por el estado es de 100.000 euros por cada titular, con independencia del número y clase de depósitos que tenga en la entidad. La rentabilidad media de los depósitos se sitúa en el 0,54% anual, y no es descartable que siga a la baja.
  2. Hay muchos tipos de fondos, el riesgo que asumen los partícipes en los fondos de inversión depende de la composición de los activos de dichos fondos. Existe una estrecha relación entre rentabilidad y riesgo, de forma que si se quiere tener la posibilidad de obtener una mayor rentabilidad debe aceptarse un mayor nivel de riesgo, es decir, asumir un mayor riesgo de pérdidas.
  3. El inversor debe tener claro el plazo durante el que se desea mantener la inversión y elegir un fondo cuya política de inversión sea afín al mismo. Retirarse antes puede conllevar rentabilidades negativas, comisiones de reembolso, y, en los fondos garantizados, pérdidas en el capital principal ya que sólo se asegura si se mantiene hasta el final.
  4. Hay que tener en cuenta las comisiones que cargan las entidades porque tienen una incidencia significativa en la rentabilidad final.
  5. Las rentabilidades pasadas del fondo que se elija no garantizan rentabilidades futuras.

Por lo tanto, el trasvase de ahorros de los depósitos a los fondos no puede considerarse como una mera sustitución de unos por otros, porque su riesgo es sustancialmente distinto. Como el Banco de España señala, una caída de las cotizaciones bursátiles, un aumento generalizado de los tipos de interés en todos los plazos, o incluso, una apreciación del euro pueden provocar pérdidas de valor a los partícipes de los fondos de inversión.

La factura pública de la reestructuración bancaria

Carmen Pérez | 7 de mayo de 2015 a las 9:14

El Banco de España emitió el 4 de mayo una Nota informativa sobre ayudas públicas en el proceso de reestructuración del sistema bancario español (2009-2015), que resumimos aquí.

Las cuantías más elevadas corresponden a las ayudas financieras desembolsadas para la recapitalización de entidades (prácticamente todas, Cajas de Ahorro). Los fondos públicos comprometidos ascienden a  46.322 millones de euros, ya descontadas  algunas recuperaciones obtenidas. De esa cantidad habrá que descontar también lo que se reembolse con la futura desinversión en Bankia y BMN.

Las líneas de avales y de créditos, aunque evidentemente han sido un apoyo importante a la banca, no han supuesto desembolsos y se han cobrado intereses por las mismas. Respecto a los esquemas de protección de activos, se espera una pérdida, aún no materializada, por 1.039 millones de euros. También se ha producido un desembolso de 729 millones de euros como consecuencia de otras garantías otorgadas en los procesos de desinversión de las entidades.

Finalmente, hubo una aportación de fondos públicos a Sareb que ascendió a 2.192 millones de euros, y se han emitido avales públicos para la deuda emitida por la Sareb por un importe actual de 45.028 millones de euros.