Más Europa: hacia una Unión Financiera

Carmen Pérez | 24 de junio de 2015 a las 18:22

EUEl 22 junio, en Bruselas, los cinco presidentes –el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el presidente de la Cumbre del Euro, Donald Tusk, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz–hicieron público un ambicioso plan  (http://europa.eu/rapid/press-release_IP-15-5240_es.htm) para profundizar en la Unión Económica y Monetaria (UEM) a partir del 1 de julio de 2015 y completarlo en 2025 como muy tarde. Proponen trabajar en cinco frentes: mejorar la Unión Económica; completar la Unión Financiera; alcanzar una Unión Presupuestaria; reforzar la responsabilidad democrática, la legitimidad y las instituciones; y vigilar la dimensión social de la Unión.

 Centrándonos en la Unión Financiera, la propuesta es completar la Unión Bancaria ya iniciada, de manera que la confianza en los depósitos sea la misma con independencia del Estado miembro en el que un banco opere. El pilar primero de la Unión Bancaria, la supervisión bancaria única,  MUS, ya está funcionando; y está acordado, aunque no será operativo hasta 1/1/2016, el segundo pilar, el Mecanismo Único de Resolución, MUR, con un Fondo Único de Resolución.  Este plan contempla desarrollar el tercer pilar,  el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos.

Difícil objetivo,  ya que con este tercer nivel de la Unión Bancaria se compromete dinero, no sólo voluntades. Es verdad que la intención es que este fondo sea un mecanismo de capitalización de último recurso, que proporcione seguridad pero que nunca tenga que ser utilizado – para ello, se supone que están los dos primeros pilares-, pero hablar de dinero es hablar de palabras mayores. Por aclarar las implicaciones: la ayuda europea a los bancos españoles, unos 60.000 millones de euros, ha sido recibida vía Estado español, es decir, todos los españoles respondemos de la devolución de la ayuda prestada a nuestros bancos. Y si actualmente algún banco español quiebra sería nuestro fondo el que respaldaría sus depósitos. Con este nuevo fondo europeo, que estaría en principio alimentado con aportaciones de los propios bancos, el entendimiento sería Banco-Europa, prescindiendo de las procedencias nacionales.

 

 

A tres años del MoU

Carmen Pérez | 23 de junio de 2015 a las 9:28

EN julio se cumplirán tres años desde la firma del Memorandum of Understanding (MoU), acuerdo que recogió las reformas a realizar en el sistema financiero español para que nuestro país recibiera ayuda económica de Europa. Rescate bancario se le denominó, porque los compromisos eran de naturaleza exclusivamente financiera, y en su inmensa mayoría relativos a la reestructuración y recapitalización de nuestro sistema bancario. Como somos los contribuyentes los que con nuestro esfuerzo tendremos que devolver este préstamo, nos conviene revisar el alcance de lo realizado, comentar los retos aún pendientes, y aclarar los verdaderos motivos que nos abocaron a esta situación para verificar si se están poniendo las medidas necesarias para que no vuelva a repetirse.

Nuestros bancos, que venían tradicionalmente funcionando sin notarse apenas, en los años que precedieron a la crisis se sobredimensionaron, emprendiendo una expansión de la inversión crediticia suicida, consintieron una excesiva exposición al sector inmobiliario, instauraron unos incentivos nefastos basados en la cantidad y no en la calidad de las operaciones que se realizaban, y comercializaron incorrectamente productos financieros complejos a clientes no aptos para ellos.

Desde entonces se han saneado: el nivel de exposición de las entidades de depósito españolas a la actividad inmobiliaria se ha reducido cerca de un 60%, pero todavía este proceso debe continuar; se han consolidado: el número de grupos bancarios se ha reducido en un 40%, con un 30% menos de oficinas y con un 25% menos de empleados. No obstante, el número de oficinas sigue siendo muy superior a la media europea, por lo que se hace necesario proseguir con el ajuste del modelo de negocio para recuperar rentabilidad; se han recapitalizado: los balances han sido reforzados tanto por la importante aportación de fondos públicos que han recibido como por los esfuerzos de la propia industria, aunque no es aún suficiente, la política de más y mejor capital debe continuar; y se ha modificado su estrategia comercial, incrementando la atención que prestan y la vigilancia del cumplimiento normativo, y perfeccionando las prácticas de comercialización. Sin embargo, todavía hay mucho por hacer, por ejemplo en la mejora de los mecanismos de resolución de quejas y reclamaciones de los clientes.

En suma, los deberes están bien hechos, nuestros bancos han superado las deficiencias que sufrían y vuelven a estar en condiciones favorables para desarrollar su actividad. La cuenta, eso sí, la pagamos los contribuyentes. Circunstancia difícil de aceptar, pero que no debería extrañarnos dada la configuración del modelo bancario actual, que conlleva una interrelación intensa con el poder político. Los bancos para desarrollar su delicada actividad -captar dinero barato a corto plazo, a través de los depósitos; y conceder préstamos, más caros, a largo plazo- cuentan con el apoyo implícito del poder político, y explícito sobre los depósitos, y de la financiación continuada que les proporciona el Banco Central Europeo. El poder político, por su parte, principalmente los necesita para canalizar la política monetaria, para que adquieran las emisiones de deuda pública que financian los Estados, siempre sedientos de recursos, y como instrumento de recaudación, de pagos y de información de las haciendas públicas.

Pero si esto es así, lo que entonces no resulta admisible es que esta simbiosis no se haya vigilado estrechamente, para que no se convierta en parasitismo de una de las partes, o peor, en perjudicial para ambas, como ha sucedido. Pues no sólo la supervisión del sistema bancario falló estrepitosamente, sino que incluso algunas decisiones políticas, como mantener artificialmente muy bajos los tipos de interés, empujaron a la banca a sus malas conductas financieras. Es cierto que gracias a la crisis se ha producido una importante respuesta regulatoria, desarrollándose una amplia batería de medidas -entre ellas la Unión Bancaria y el nuevo Marco de capital- encaminadas a conseguir que no llegue nunca el momento de tener que rescatar un banco; y si llegado, que implique el menor desembolso público posible.

El Memorandum of Understanding nos dejó desconcertados por tener que reflotar con recursos públicos a empresas privadas. Por entonces también aprendimos todos lo que era la prima de riesgo, que llegó a superar los 700 puntos básicos. Había que parar en seco la caída libre en la que nos encontrábamos, se firmó el acuerdo y la prima fue descendiendo hasta los poco más de 100 puntos básicos en los que se mueve desde hace meses. El actual modelo bancario puede gustarnos o no -debería debatirse-, pero el acierto de la firma de este acuerdo está, tres años después, fuera de toda duda.

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Cuidado con los CoCos

Carmen Pérez | 18 de junio de 2015 a las 9:51

Los bonos convertibles contingentes,  CoCos, son un tipo especial de bonos convertibles. Los bonos convertibles son títulos híbridos entre deuda y capital, con los que el inversor recibe un interés periódico y, adicionalmente, tiene la opción de convertir estos bonos en acciones de la empresa o banco que los ha emitido (es decir, pasar de acreedor a accionista). Pero mientras en los bonos convertibles normales el inversor suele tener el poder de decidir si convertir o  recuperar su dinero como un bono simple, en los CoCos el emisor puede obligar a la conversión si su nivel de capital está por debajo de un nivel establecido.

El interés para los que emiten los CoCos es claro, con ellos consiguen incrementar capital/bajar deuda cuando lo necesitan.  Así, estos bonos son considerados como un tipo de capital, no de deuda, desde el día de su emisión.  Para un banco este cálculo puede ser muy importante, ya que se les exige por normativa  cumplir niveles mínimos de capital. Reino Unido, China y España ocupan los tres primeros puestos en volumen de emisión de CoCos, fundamentalmente emitidos por bancos.

Para el inversor es una forma de conseguir una rentabilidad fija y más alta comparada con otros activos de deuda durante la vida del CoCo, mientras funciona como bono. Pero la gran desventaja es que si el emisor fuerza la conversión es porque su nivel de capital está bajo,  es decir, que el inversor pasa de acreedor a accionista en el peor momento. Tendrá que valorar, por tanto, si le compensa ese plus de rentabilidad con el riesgo de asumir que se produzca esa conversión forzosa.

Como quiera que esta valoración de rentabilidad/riesgo es complicada, en el Reino Unido está prohibida su venta a inversores minoristas. Para la Autoridad británica de Conducta Financiera (la FCA, por sus siglas en inglés) no basta con advertir de sus riesgos en el folleto que debe acompañar necesariamente este instrumento, sino que  hace unos días ha decidido mantener por tiempo indefinido la restricción de vender CoCos a inversores minoristas (clientes particulares) que ya funcionaba de forma temporal desde el año pasado (ver https://www.fca.org.uk/your-fca/documents/policy-statements/ps15-14). Es de suponer que esta prohibición llegará en breve a la Europa continental, y, por tanto, a España.

 

 

¿Vuelve la banca aburrida?

Carmen Pérez | 16 de junio de 2015 a las 21:12

John Kay comenta  hoy, en su artículo del Financial Times, dos hechos de este mes, el nuevo régimen del Deutsche Bank y una amplia reestructuración del HSBC, que  pueden simbolizar la vuelta de la banca a la banca tradicional.

Y nos hace un poco de historia: cómo durante las dos últimas décadas del siglo pasado, gracias al  cambio de las legislaciones tanto en Gran Bretaña como en EE.UU, que derogaron la obligación de separar la banca de inversión y la comercial, surgieron los conglomerados financieros integrados. En la Europa continental, por nuestra parte, copiamos esta tendencia permitiendo también la creación de estos bancos universales.

Poco a poco, el equilibrio de poder dentro de los conglomerados financieros fue cambiando y tomaron el control los que se dedicaban a la negociación, más codiciosos y más inteligente, ya que el trading proporcionaba la principal fuente de beneficios. Con ello, la cultura de la banca minorista, intrínsecamente burocrática, aburrida,  rutinaria,  para permitir la realización de millones de transacciones cada día, era incompatible con el dinamismo, y los incentivos de los gestores de las operaciones de inversión.  Esta mezcla de actividades proporcionaba importantes oportunidades de negocio, pero la fundamental era la  ventaja financiera en la que descansaban: el contar con una base de depósitos garantizada por el contribuyente.

Eso sí, estas sinergias podían producir beneficios privados para los bancos, pero, sin embargo, podían suponer, en mayor medida incluso, importantes costes para los clientes y los contribuyentes: este inconveniente se hizo evidente cuando tras la crisis financiera tuvieron que rescatarse numerosos bancos con el apoyo de los contribuyentes.

Siete años más tarde parece que el cambio puede estar empezando: UBS adelgazó sus actividades de banca de inversión;   Barclays y Citigroup fueron encargados a expertos en banca tradicional.  Este mes,  Deutsche Bank y HSBC se suman a estas reformas. Las legislaciones han vuelto a modificarse para parecerse al menos a las de entonces, y con ellas, la banca aburrida está empezando a reaparecer.

Habría que añadirle a Kay que ojalá que en la Europa continental volvamos a copiar  las tendencias anglosajonas, reformando nuestra legislación, y que así la banca tradicional reaparezca también de nuevo en nuestro territorio.

Auge de los Fondos de Inversión

Carmen Pérez | 12 de junio de 2015 a las 11:06

Según la nota de prensa de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones, INVERCO, de 31/5/2015 , el patrimonio de los fondos de inversión mobiliarios alcanzó a 31 de mayo, los 221.817 millones de euros, registrando un crecimiento del 13,8% en lo que llevamos de año. Tras el mínimo de patrimonio marcado en diciembre 2012,  han recuperado casi cien mil millones de euros en los últimos veintinueve meses (81,3% de incremento desde final de 2012); desde entonces,  2.879.437 nuevos partícipes han orientado sus inversiones a través de Fondos de Inversión (64,3% más que a finales de 2012), hasta alcanzar los 7.359.206 partícipes.

iicLa distribución del patrimonio de los fondos de inversión españoles ha evolucionado de forma continua hacia posiciones de mayor riesgo:

BAJAN LOS DE MENOR RIESGO:

- Los Monetarios y de Renta Fija a c/p, del 25,4% en diciembre 2012 al 17,6% en mayo 2015.

-  Los Fondos Garantizados disminuyen fuertemente, del 42,1% hasta el 12,2% .

SUBEN LOS DE MAYOR RIESGO

- El patrimonio invertido en Fondos Mixtos pasan del  7,% a finales de 2012 hasta el 27,8% en la actualidad.

- Los de Renta Variable se mantienen.

- Los de Renta Fija a l/p, que pasan del 6,9% al 11,9% en el periodo analizado.

Como ya señalamos en otra entrada Trasvase Depósitos-Fondos, sin riesgo o volatilidad no hay rentabilidad: una caída de las cotizaciones bursátiles, un aumento generalizado de los tipos de interés en todos los plazos, o incluso, una apreciación del euro pueden provocar pérdidas de valor a los partícipes de los fondos de inversión.

Mercados y riesgos: mapas de color

Carmen Pérez | 10 de junio de 2015 a las 18:41

mapa color 1

Un mapa de color pretende dar cuenta de la posición de una serie de indicadores  en relación con su historia reciente o con algunos límites predeterminados, de forma que mientras peor se muestre la tendencia se les asigna un color más caliente  (verde, amarillo, naranja y rojo). Así, una vez elaborado, a simple vista, se pueden identificar las vulnerabilidades en el ámbito estudiado, de forma que su permanencia con color rojo durante un periodo prolongado puede interpretarse como una señal de alerta.

En el Boletín de la CNMV, Trimestre I, 2015, se incluye un trabajo que utiliza este instrumento para identificar las vulnerabilidades en el sistema financiero español. Presentamos aquí el resultado final para cada mercado y para las distintas categorías de riesgos, para los que se han utilizado una multitud de indicadores, y el estudio específico para los diferentes riesgos contemplados.

Los colores rojos de los meses señalados de 2012 muestra el alto grado de vulnerabilidad del sistema financiero español por entonces, prácticamente en todos los mercados y categorías de riesgo contempladas.  Desde entonces, los colores reflejan la mejora de la economía española y la recuperación de la confianza de los agentes participantes en los mercados han propiciado la normalización de muchos de los indicadores contemplados, aunque el riesgo macroeconómico ha continuado siendo elevado como consecuencia de la fuerte caída de la producción y del deterioro del mercado de trabajo y de las cuentas de las Administraciones Públicas.

El estudio concluye que “En términos generales, el grado de vulnerabilidad de la economía española y del sistema financiero en su conjunto ha descendido notablemente”, aunque destaca el aumento significativo del riesgo de mercado en 2014 como consecuencia de los incrementos generalizados de los precios de muchos activos en un contexto de bajos tipos de interés.

En cuanto a los riesgos considerados individualmente:

mapa color 2mapa color 3

mapa color 4mapa color 5

En el mapa de color desglosado sobre el riesgo macroeconómico se observa una mejoría en aquellos aspectos relacionados con la actividad económica y con los índices de confianza; y una vulnerabilidad elevada en  el mercado laboral, donde la tasa de paro está cerca del 24 % de la población activa, y con las cuentas de las administraciones públicas, donde el saldo de la deuda pública se aproxima al 100 % del PIB y el déficit supera el 5 % del PIB.

Por su parte, respecto al mapa de color sobre el riesgo de mercado el estudio concluye que los precios de la mayoría de los activos de renta variable, así como los de muchos instrumentos de deuda, alcanzaron máximos de los últimos años durante 2014. En menor medida, también ha contribuido al aumento del riesgo de mercado el descenso en el precio de algunas materias primas, en particular el del petróleo en la segunda mitad del año.

De los indicadores relacionados con el riesgo de crédito se desprende que se produce una reducción sensible de su nivel como consecuencia, fundamentalmente, de la intensa caída de las primas de riesgo de los diferentes agentes de la economía española, que incluso, no se han visto alteradas por la incertidumbre política y económica generada en Grecia. Y que los mayores elementos de vulnerabilidad en la actualidad estarían asociados a la caída del saldo de crédito, aunque su retroceso se está atenuando, y a la elevada morosidad de los bancos, aún por encima del 12%.

Finalmente, el conjunto de indicadores englobados en la categoría de riesgo de liquidez, financiación y fragmentación muestran una tendencia a la disminución notable de estos riesgos en 2014 debido, especialmente, al descenso del grado de fragmentación en los mercados financieros en Europa ; las condiciones de liquidez y de volatilidad en los mercados se mantienen en niveles satisfactorios; y las tendencias son opuestas entre las emisiones de instrumentos de renta fija (a la baja) y de renta variable (al alza).

http://www.cnmv.es/DocPortal/Publicaciones/Boletin/Boletin_CNMV_I_2015_Web.pdf  páginas 109-212.

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Herramientas financieras: Plan de Empresa

Carmen Pérez | 9 de junio de 2015 a las 8:11

proser-planes-negocio_blk1La Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa (DGIPYME) ofrece esta herramienta, gratuita y muy útil, que permite realizar un Plan de Empresa.  Este  documento identifica, describe y analiza una oportunidad de negocio, examina la viabilidad técnica, económica y financiera del mismo y desarrolla todos los procedimientos y estrategias necesarias para convertir la citada oportunidad en un proyecto empresarial concreto.

Resulta imprescindible cuando se quiere poner en marcha un proyecto empresarial;  y para empresas ya establecidas, un plan de Empresa bien diseñado ayuda a reconducir algún aspecto comercial, productivo, organizativo o financiero. Además, puede utilizarse como base sobre la que se levanten proyectos de crecimiento o diversificación de la actividad principal.

Una vez finalizado se puede utilizar como carta de presentación del proyecto ante terceras personas a las que solicitar cualquier tipo de colaboración o apoyo económico: entidades financieras, inversores institucionales o privados, sociedades de capital riesgo, organismos públicos y otros agentes implicados.

http://planempresa.ipyme.org/Paginas/Home.aspx

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Liquidez macro e iliquidez del mercado

Carmen Pérez | 8 de junio de 2015 a las 7:09

Resulta que con las políticas monetarias  no convencionales (tasas de interés cercanas a cero e incremento  de la base monetaria),  que han ido desarrollando los bancos centrales, se ha  generado un exceso gigantesco de liquidez. Esto provoca que se mantengan bajas las tasas de interés a corto y largo plazo (e inclusive negativas), baje la volatilidad de los mercados de bonos y aumenten mucho los precios de los activos (acciones, bienes raíces y bonos de renta fija del sector público y privado).

Sin embargo, una serie de sacudidas recientes (la última, hace un mes, cuando en pocos días los rendimientos de los bonos alemanes a 10 años pasaron de cinco puntos básicos a casi 80) sugieren que la liquidez macro ahora está asociada a una severa iliquidez del mercado. Nouriel Roubini nos explica las causas en su artículo “The Liquidity Time Bomb”, para Project Syndicate  (http://www.project-syndicate.org/commentary/liquidity-market-volatility-flash-crash-by-nouriel-roubini-2015-05) :

  •  Los operadores de alta frecuencia, al usar programas informáticos con algoritmos para seguir las tendencias de los mercados, son responsables del mayor porcentaje de las transacciones y conducen a un comportamiento en manada.
  • Los activos de renta fija se negocian principalmente en mercados extrabursátiles ilíquidos, a diferencia de los mercados bursátiles.
  • Hay un exceso de renta fija, debido a la emisión vertiginosa de deudas privadas y públicas. Pero además, los grandes inversores son Fondos, que permiten salir sus partícipes en 24 horas: la necesidad de vender activos ilíquidos puede llevar su precio a niveles muy bajos en muy poco tiempo.
  • Los bancos antes de la crisis de 2008 eran creadores de mercado en instrumentos de renta fija, lo que ayudaba a mantener la liquidez y reducir la volatilidad. Las nuevas regulaciones penalizan este tipo de operaciones, por lo que  han reducido su actividad de creación de mercado.

Siendo así las cosas, cualquier sorpresa  puede ser  dramática. Esta combinación de liquidez macro y de iliquidez de mercado es una bomba de tiempo, nos dice Roubini. Hasta ahora, sólo ha conllevado cambios repentinos en los rendimientos de los bonos y los precios de las acciones. Pero, mientras más se prolongue esta actuación de los bancos centrales, más se alimentarán las burbujas de acciones, bonos y otros mercados de activos. En tanto más inversores inviertan en activos sobrevaluados y cada vez más ilíquidos -como los bonos-, el riesgo de una crisis a largo plazo aumenta. Este es el resultado paradójico de las políticas implementadas para responder a la crisis financiera: la liquidez macro está alimentando períodos de bonanza y burbujas; pero la iliquidez de mercado terminará dando lugar a un descalabro y finalmente a un colapso.

 

Tipos de intervención del BCE

Carmen Pérez | 3 de junio de 2015 a las 12:29

3 de JUNIO de 2015 – Decisiones de política monetaria

BCEEn su reunión de hoy, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido que los tipos de interés aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantengan sin variación en el 0,05 %, el 0,30 % y el -0,20 % respectivamente. Es decir, mantener los tipos vigentes.

Ante estas decisiones periódicas del BCE conviene subrayar lo siguiente:

  • Son una forma de intervención muy importante en la economía. Estos tipos de interés que fija el BCE se trasmiten a la economía real, influyendo enormemente en todas las decisiones de inversión y financiación que finalmente tomamos las familias, las empresas, y las administraciones públicas. Aunque ciertamente vivimos en una economía de mercado, en donde no se planifica qué producir, cuánto producir y dónde producir, la intervención se realiza en la actualidad, entre otras vías, mediante el control de esta variable clave para todas las decisiones económicas.
  • Actualmente, el BCE persigue manteniendo estos tipos de interés tan bajos, e incluso negativos para la facilidad de depósito, que la inflación se eleve hasta el 2%, objetivo único fijado en sus Estatutos: así, estos tipos estimularán el consumo y la inversión, dando lugar a una recuperación económica, que debe traducirse en un aumento de los precios, También, favorecen la depreciación del euro y fomentan con ello las exportaciones y, por último, abaratan la financiación de los Estados.

(Para ver cómo se trasmiten desde el BCE los tipos de interés a la economía real, ver http://blogs.grupojoly.com/pressing-cash/2015/03/24/el-banco-central-europeo/ )

Entrevista por Luis Sánchez-Moliní

Carmen Pérez | 2 de junio de 2015 a las 12:42

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ENTREVISTA PARA “EL RASTRO DE LA FAMA” (Diario de Sevilla, 31/05/2015) por LUIS SÁNCHEZ-MOLINÍ
La gran vocación de Carmen Pérez es la docencia. Tanto, que la labor periodística por la que muchos la conocen la concibe como una extensión de su labor como profesora de Economía Financiera en la Universidad de Sevilla. “Es simplemente una manera de llegar a más público”, dice la articulista y bloguera del Grupo Joly. Sin embargo, una de sus grandes pasiones es la Filosofía, disciplina en la que se tituló recientemente para cumplir uno de sus sueños de juventud. Admira especialmente al pensador ilustrado escocés David Hume “por la claridad con la que expresa sus ideas y por el pragmatismo de su filosofía”. También a los griegos, a la gran tradición del pensamiento mediterráneo: Aristóteles y el teatro en las noches de verano. Quien quiera convertirse en su alumno on line para comprender los arduos problemas financieros sólo tiene que consultar su blog Pressing Cash. No defrauda.

-En el imaginario popular los bancos aparecen como los malos de la película de la crisis. ¿Hasta qué punto son responsables de lo ocurrido?

-La crisis fue consecuencia de un sistema financiero mal diseñado y peor supervisado. A partir de ahí podemos empezar a hablar de culpables y nos va a salir una ristra enorme…

-Muchos se quejan de lo generosos que han sido los poderes públicos con el rescate de los bancos.

-El sistema bancario está basado en la confianza; crédito viene de la palabra credo. Los ciudadanos, cuando abrimos una cuenta en una entidad, cuando le prestamos nuestro dinero, no nos dedicamos a investigar su solvencia, confiamos en ella. Por su parte, los gobiernos español y europeo apoyan esta confianza de los usuarios garantizando sus depósitos hasta cien mil euros. Claro, esto tiene el problema de que el sector público siempre va a preferir rescatar a los bancos al borde de la quiebra a tener que asumir el pago de la garantía de estos depósitos, entre otras cosas porque es carísimo y no tiene dinero suficiente. El problema es que los bancos se sientan protegidos y asuman riesgos importantes sabiendo que, al final, los va a rescatar el Gobierno.

-Es decir, que los bancos sabían que siempre tendrían al sector público para sacarles las castañas del fuego…

-Sí, y lo que no es admisible por parte de los poderes públicos es que, sabiendo que existía ese peligro de las malas prácticas, no se supervisase adecuadamente a los bancos. Ya le digo, mal diseñado pero peor supervisado.

-Esto nos conduce a la idea de que los principales culpables son los responsables públicos… Pero, insisto, la banca…

-La banca ha dejado mucho que desear y tiene una gran culpa, sobre todo ética. Ha cooperado en el excesivo endeudamiento, en la gran expansión del crédito; ha tenido un sistema de incentivos nefasto con sus empleados, empujándolos a hacer operaciones que se basaban en la cantidad más que en la calidad… Lo mínimo que se le puede exigir a la banca es un poco de profesionalidad, que sepa evaluar sus riesgos y que no incurra en esas malas prácticas de las que hizo gala.

-Durante muchos años se nos vendió que el sistema financiero español era uno de los más sólidos del mundo. La caída de las cajas de ahorros y de Bankia dejó claro que no.

-En esa afirmación había parte de verdad. Cuando llegó la debacle, nuestra banca tenía dos virtudes importantes: que apenas se había metido en los activos tóxicos americanos, que fueron los que provocaron la crisis; y que nuestro sistema nacional contemplaba una dotación de provisiones extra, mayor que la de los países de la UE, un colchón de seguridad que ahora ha adoptado todo el sistema europeo. Es cierto que estábamos muy bien preparados, pero también lo es que lo que había detrás era horrible: sobreendeudamiento, excesiva exposición al ladrillo, la mala gobernanza de algunas entidades…

-¿Podemos decir que más que un problema de la banca fue un problema de las cajas de ahorros?

-Sí, entre otras cosas porque los grandes bancos tenían mucho volumen de negocio fuera y pudieron bandear mejor la crisis. Eso sí, todos participaron de los problemas antes señalados.

-¿Usted cree que se llegó a engañar deliberadamente a los clientes con la venta de productos como las preferentes?

-Bueno, hay que decir que otro de los grandes culpables de todo esto fue la propia población. Todos nos apuntamos a vivir por encima de nuestras posibilidades y adquirimos productos que…

-Pero usted misma ha dicho que el sistema se basa en la confianza. Muchos confiaban en lo que le decían en sus bancos.

-Sí, pero es de sentido común que cuando te ofrecen un 10% en vez de un 2%… Hay que tener un poco de responsabilidad personal. Las tentaciones son muchas en este mundo y hay que saber no caer. Es verdad que a raíz de la crisis el sistema bancario está siendo mucho más prudente a la hora de colocar sus productos, la normativa protege mucho más al inversor y todos nosotros hemos tomado nota de que tenemos una responsabilidad en todas las actividades que realizamos, y entre ellas están las financieras.

-En los últimos años han surgido algunas voces desde el ámbito de la izquierda que vuelven a poner sobre el tapete la necesidad de una banca pública. ¿Qué opina usted de esta cuestión?

-Yo desconfío profundamente de la gestión pública de las finanzas y creo que la historia me da la razón. Como hemos visto, ya hay bastante interrelación entre el sector público y el financiero. La decisiones de qué operaciones son viables o no debe decidirlo el sector privado.

-Los tipos de interés están por los suelos, al 0,16%. Hoy por hoy, comprar dinero vuelve a ser muy barato. ¿Regresa el peligro de que volvamos a un gran endeudamiento?

-No va a ser así. En primer lugar porque las entidades han aprendido y lo que antes era exceso de confianza ahora se ha vuelto exceso de celo. Se acabó lo de dar el 120% de la vivienda en una hipoteca, ahora se llega como mucho al 80%. Es importante que las familias que vayan a pedir un crédito sean responsables. Deben hacer simulaciones, estresarse en el sentido de ponerse en circunstancias adversas: que uno de los dos pierda el trabajo, que nazca un nuevo niño, que lleguen tipos de interés más altos, algo que sin duda va a ocurrir… Hay muchos simuladores en internet para hacer esto.

-El Banco Central Europeo (BCE) abrió recientemente las compuertas para inundar a los bancos con más de 1 billón de euros que deben prestarse a las empresas. ¿Está funcionando la medida?

-He hablado con muchos directores de sucursales y me consta que están echados a las calles. Tienen órdenes de sus entidades de aumentar el nivel de préstamos. Pero, claro, tiene que haber una demanda solvente y la banca, como ya hemos dicho, muestra ahora mucho celo a la hora de aceptar las operaciones de crédito. Pero sí, los datos apuntan a una reactivación del crédito, tanto para familias como para las empresas.

-Dicen que la financiación de las empresas españolas depende excesivamente de los bancos.

-Sí, eso es un dato, no una opinión. El 78% de la financiación empresarial española es bancaria, mientras que en Alemania esta cifra sólo asciende al 55%. Aparte de los bancos, hay muchas otras opciones que permiten que las empresas tengan diferentes tuberías para financiarse, minimizando el riesgo que se originaría si una de ellas se atasca: los bussines angels, el capital riesgo, los fondos de deuda, las sociedades de garantía recíproca, etcétera. Cada momento vital de una empresa requiere un tipo de financiación determinada y, de hecho, en sus momentos iniciales las empresas suelen requerir operaciones que no suele aceptar la banca. Se necesitan, por tanto, inversores que estén dispuestos a asumir más riesgos a cambio, claro está, de más rentabilidad. Rentabilidad y riesgo son dos palabras que siempre van a estar unidas.

-Riesgo… no es una palabra que guste mucho en una sociedad tan acomodaticia como la nuestra.

-Es así pero, sin embargo, a los pequeños ahorradores ahora se les está empujando al riesgo.

-¿Y eso?

-Con los depósitos en los bancos al 0% de interés o, incluso, negativos como en algunos bancos de Europa, el que quiera conseguir alguna rentabilidad de su dinero se lo tiene que llevar a los fondos de inversión que están ofreciendo los propios bancos. Claro, aquí ya no hay ninguna garantía del sector público… Estás tú solo con tus inversiones y con la confianza que pongas en esa entidad que gestiona el fondo de inversión… Puedes perder tu dinero.

-Últimamente han proliferado muchas pequeñas empresas financieras, casi chiringuitos, que están ofreciendo dinero rápido a unos intereses disparados. ¿Qué opina usted de esto?

-Eso es pura usura legal… Estoy completamente alucinada. El otro día, en la boca del Metro de San Bernardo, había un stand de una de estas entidades. Cogí un folleto y le pregunté a la chica que estaba allí, quien no tenía ni idea. Llamé a un teléfono y me ofrecieron un crédito por ¡1.270% de interés anual! No me lo podía creer. ¿Cómo se puede permitir? Hay empresas financieras que practican la usura legal. No sé por qué están permitidas, hay legislación antigua al respecto y se podría acudir a ella.

-Hablemos de Andalucía y del fracaso del intento de crear una caja única.

-Era un proyecto muy propiciado por la Junta de Andalucía… No entiendo ese empeño desde el sector público de organizarlo todo. Había una especie de consigna de que el tamaño de las cajas iba a ser muy importante para poder competir con la gran banca que vendría del extranjero… Sin embargo, las dos únicas cajas que han sobrevivido con la naturaleza antigua han sido la Caixa Pollença y la Caixa Ontinyent, las cuales se quedaron en sus territorios haciendo lo que siempre habían hecho. Es verdad que la dimensión es importante, pero no es lo único y a los hechos me remito. ¿Para qué quería la Junta una caja? ¿Para mangonearla por completo?

-El problema es que Andalucía no tiene ahora ninguna herramienta potente de financiación.

-A mí me entra risa cuando se habla del sistema financiero andaluz en una época en la que ni siquiera podemos hablar de sistema financiero español. Que nadie se preocupe, si en Andalucía hay negocio financiero no va a faltar quien nos preste el dinero. Lo que tiene que hacer la Junta es desarrollar la región y la financiación vendrá por sí sola.

-Qué opina de la Tasa Tobin, ese impuesto que algunos quieren poner a las transacciones financieras internacionales.

-Hay voces para todo. Algunos opinan que esta tasa reduciría el desmesurado peso de la economía financiera en la economía mundial, pero yo no creo en la Tasa Tobin. Al final, quien pagaría el impuesto sería el usuario. Cuando se le pone un impuesto a la banca esta la traslada automáticamente a los clientes. El foco de nuestra atención debería estar en las empresas, en la economía real, en la atención a las familias, pero siempre estamos hablando de finanzas. El mejor sector financiero debería ser el que no se nota.

-Uno de los grandes logros de los que hace gala Rajoy es de haber superado la crisis de la deuda soberana, aquellos dramáticos días en los que parecía que España iba a la quiebra. ¿Qué hay de cierto en eso?

-Más que a la gestión de Rajoy la superación de la crisis de la deuda soberana se debió, fundamentalmente, al respaldo europeo. Todavía hoy tenemos un paro muy alto, déficit público todos los años, una deuda pública que llega al billón de euros, un 97% de nuestro PIB… Nosotros solos nunca hubiésemos conseguido tener la prima de riesgo que tenemos hoy. Lo que pasa es que Europa dio unos pasos decisivos dejando bien claro que iba a estar detrás de España. El gran acierto de Rajoy fue hacer el rescate bancario, acuerdo que a permitió disponer a España de unos 60.000 millones de euros con una serie de condiciones por parte de la UE que, todo hay que decirlo, son bastante acertadas.

-Aquello provocó una cierta psicosis nacionalista, con insinuaciones de que había poderes oscuros que querían desestabilizar España… Al final eran unas señoras escocesas o suecas que tenían su dinero en unos fondos de inversión

-Claro, cuando uno mete su dinero en un fondo de inversión lo que pide es que lo gestionen bien para que dé beneficios. ¿Y cómo se hace esto? Pues haciendo buenas inversiones, metiéndose sólo en situaciones de riesgo si lo compensa una alta rentabilidad. España tenía una situación muy delicada y los fondos de inversión sólo estaban dispuestos a comprar su deuda si les generaba muchos beneficios. ¿Que eso es especulación? Bueno, así es como a mí me gustaría que actuase el fondo de inversión donde tengo mi dinero. Cuando ponemos el dinero de nuestro bolsillo todo nos parece distinto y nos gusta que se gestione bien… No queremos que se defienda a ningún país, sino a nuestros intereses.

-El dinero no tiene alma.

-No, no tiene alma. Muchas veces nos falta el ponernos en ese punto de vista, el del que ha invertido su dinero… Eso es importante para comprender muchas situaciones del mundo financiero.

-Antes habló del endeudamiento público, un billón de euros. Pero siempre se dice que el problema más grave de España es el del endeudamiento privado.

-Sí, actualmente es del 177% del PIB: 100% de las empresas y 77% de las familias, pero en 2005 era del 206%. Es decir, que el sector privado sí se ha aplicado en reducir su deuda, algo que en el sector público ha sido al contrario, pasando del 35% del PIB en el año 2007 al 97% que tenemos en la actualidad.

-Es decir , que no conseguimos reducir la deuda pública.

-Hay que tener en cuenta que, debido a la crisis de la deuda soberana, nos enfrentamos a unas primas de riesgo que implican mayores tipos de interés y tenemos que dedicar más dinero a pagarlos. Además, tenemos una economía deprimida en el que las empresas no facturan, los sueldos son más bajos, no hay apenas impuestos de transacciones de inmuebles, que en su día supusieron para el Estado unos sustanciosos ingresos… Si en la caja del Estado entra menos dinero y queremos seguir manteniendo una serie de gastos no tenemos más remedio que aumentar la deuda, como ha ocurrido este año. Cuando hay déficit lo único que se puede hacer es financiarlo.

FOTO: M.J.LÓPEZ