Coto a la usura

Carmen Pérez | 2 de diciembre de 2015 a las 9:21

Hemos sido muchos (ver Collage financiero), y entre ellos diversas asociaciones de usuarios y consumidores, los que hemos  denunciado los créditos rápidos y microcréditos, en los que se exigía una TAE superior al 1000%. Ahora, el Tribunal Supremo, a raíz de la sentencia dictada para un caso concreto, ha puesto límite a los intereses de los créditos al consumo,  concluyendo que aquellos que dupliquen el interés medio del mercado deben considerarse usurarios y, por tanto, nulos. El perjudicado alegó el incumplimiento de la Ley de Represión de la Usura, de 1908, aún en vigor.

El Tribunal Supremo admite que el mayor riesgo que conllevan estos créditos  por su rápida concesión y las menores garantías exigidas permiten  elevar los intereses, pero no de forma desproporcionada. El crédito que incumpla ese límite debe ser considerado usurario y nulo:  el consumidor sólo está obligado a devolver la suma recibida, sin ningún tipo de interés adicional, pudiendo exigir que se le devuelva todo lo que haya pagado de más.

Si la sentencia rechaza la aplicación  de un interés del 24,6% TAE, esperamos que a partir de ahora desaparezcan radicalmente todas estas entidades que aplican no el doble  sino 500 veces más. Y esperamos también que los medios de comunicación y entidades que gestionan espacios públicos y privados no sigan realizando contratos, como los que se vienen haciendo, para que los usureros den a conocer su negocio y capten clientes.  Que se lo piensen bien, estarán dando cobertura a actividades ilegales.

 

 

Riesgo soberano

Carmen Pérez | 2 de diciembre de 2015 a las 8:34

Las regulaciones a veces esconden normas con las que se protegen determinados comportamientos que con el tiempo pueden mostrarse inconvenientes. El Banco Central Europeo, y concretamente Danièle Nouy, la presidenta del Mecanismo Europeo de Supervisión, MUS, quiere cambiar la regulación bancaria para romper el fuerte nexo entre los estados y los bancos radicados en su territorio. Las modificaciones se centran en el tratamiento del riesgo soberano en dos sentidos: uno, tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales, norma que ya Aristóteles enunciara para definir lo que entendía por justicia; y dos, respetar el sagrado principio financiero de la diversificación de riesgos.

La regulación bancaria se establece por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, organización internacional que persigue que todos los bancos del mundo se atengan a las adecuadas, y las mismas, reglas de juego. No todos los estados son iguales de fiables para comprarles sus bonos soberanos, las notas que les otorgan las agencias de calificación marcan las diferencias. Así, una Caa1 de Moody’s, como la que tiene Argentina, indica riesgo sustancial, o la Aaa, de Alemania, es propia de un país completamente solvente. Y por ello Basilea señala que los bancos tienen que valorar el riesgo que asumen con los bonos soberanos y respaldarlo con cierto nivel de capital.

Pero la flexibilidad contenida en esa norma fue utilizada por la Comisión Europea para permitir que los bancos europeos puedan considerar los bonos soberanos de todos los países europeos como triple A y, por tanto, que no consuman capital alguno. Antes de la crisis a los bonos soberanos europeos se les consideraban activos carentes de riesgo, pero ahora las cosas son distintas, y aunque es cierto que la mayoría emiten deuda de buena calidad y que las políticas del BCE han rebajado el apetito por la deuda pública, los bancos tendrían que invertir miles de millones en reforzar su capital para cumplir esta obligación. En concreto, la banca española mantiene en cartera 186.340 millones de euros de deuda pública, y nuestra calificación por Moody’s es de Baa2, por lo que sería de los países en los que su banca tendría problemas.

Por otra parte, Basilea también fijó un límite para que la exposición de riesgo de un banco con un mismo -cliente- no pudiera exceder el 25% de los fondos propios netos de la entidad. Se pretende ahora que esta limitación se haga extensiva a los estados, de manera que un banco no pueda acumular de manera ilimitada bonos de un mismo país. La realidad actual es que los bancos suelen ser el principal inversor y tenedor de los títulos emitidos por el Tesoro del país al que pertenecen. Si tenemos una moneda única y una Unión Bancaria, tiene sentido exigir una diversificación del riesgo también en términos de exposiciones soberanas.

El BCE no está solo en esta batalla, el Bundesbank lo alienta; su consejero, Jens Wiedmann, ha declarado recientemente que no hay tiempo que perder, que es más importante que los bancos financien a empresas y particulares que a sus soberanos, y que el trato regulatorio preferente asignado a la deuda soberana, pese a la resistencia de algunos países, debe revisarse: los bonos estatales deben estar respaldados con una cantidad de capital adecuada al riesgo y hay que poner coto a la financiación que los tesoros obtienen de los bancos.

La lógica de estas reivindicaciones es incuestionable, y con seguridad en el futuro se atenderán, pero significan una nueva ocasión para que Alemania se considere desigual de sus socios europeos, que trasluzca su desconfianza hacia ellos ante la perspectiva de compartir riesgos que conlleva finalizar la Unión Bancaria. Si los sintiera iguales, que es de lo que se trata si se quiere construir una verdadera Unión Europea, reivindicaría con la misma fuerza otras medidas, como la emisión de bonos soberanos europeos, que de seguro estarían calificados triple A, y abarataría el coste de financiación de los Estados miembros. Como hemos hecho en España, que el Tesoro Público se está haciendo cargo de financiar la deuda de las comunidades autónomas, que sentimos como iguales a pesar de sus dispares calificaciones crediticias, para aliviarles carga financiera.

Y es que el comportamiento de Alemania siempre recuerda a los leones de la fábula de Antístenes, que Aristóteles narra en su tratado de Política, que preguntan irónicos cuando un grupo de liebres reúne a los animales para reivindicar la igualdad de todos ellos: ¿dónde están vuestras garras y vuestros dientes, liebres? Es lo que hay, por el momento.

En camino hacia el Eurofondo

Carmen Pérez | 24 de noviembre de 2015 a las 17:57

Hoy la Comisión Europea ha propuesto un plan para reforzar la protección de los depositantes, -la creación de un Fondo de Garantía de Depósitos europeo-,  así como nuevas medidas para reducir los riesgos en el sector bancario. Ambas actuaciones están relacionadas; de hecho, el plazo para el establecimiento del Fondo europeo es lo suficientemente amplio para asegurar que las otras medidas se han ido tomando. Así, Alemania y otros países escépticos se asegurarán de que la reducción del riesgo va de la mano con la distribución del riesgo.

Es lo que toca hacer. Después de poner en marcha un supervisor único (MUS) y una única autoridad de resolución (MUR), el siguiente paso lógico es establecer este Fondo, obligatorio para los bancos del eurosistema y abierto a aquellos otros países europeos que quieran añadirse a la Unión Bancaria.

Estará compuesto por los sistemas nacionales de garantía de depósitos nacionales y los depositantes seguirán disfrutando del mismo nivel de protección (100 000 €). Se irá constituyendo gradualmente, sin un mayor coste para el sector bancario, ya que las aportaciones al fondo común se deducirán de las que realizan a sus fondos nacionales, teniendo que aportar más los bancos con mayores riesgos.

Con la comunicación de hoy se establece la hoja de ruta, estableciendo tres etapas:

  • Reaseguro de los sistemas de garantía de depósitos nacionales, que durará tres años, hasta 2020. Se podrá acceder al fondo común sólo cuando se hayan agotado primero todos los recursos nacionales; además, el fondo común sólo actuará hasta cierto nivel.
  • Esquema de co-seguro, en el que la contribución al fondo común se incrementará progresivamente y se convertirá paralelamente en un sistema de mutualización, aún sujeto a límites.  Ya no sería obligado a agotar los fondos nacionales antes de acceder al fondo común, y, por tanto,  significa un mayor grado de distribución de riesgos entre los regímenes nacionales. El porcentaje aportado se iniciará en un nivel relativamente bajo (20%) y se incrementará en un período de cuatro años.
  • Seguro a todo riesgo, previsto para 2024, por el que el Fondo europeo asume el 100% de la cobertura.

Pero, como decíamos, los países más reacios a mutualizar riesgos, exigen que se tomen una serie de medidas para reducir los riesgos bancarios, y que se rompan completamente los vínculos entre los bancos y sus Estados de origen. Entre ellas se señalan:

  • Homogeneizar totalmente las normas en cuanto a la supervisión bancaria y regulación de los fondos de garantía, eliminando las particularidades estatales.
  • Limitar el apalancamiento bancario, mejorar la comparabilidad de los activos ponderados por riesgo e incrementar la capacidad de absorción de pérdidas de los bancos en caso de quiebra.
  • Armonizar en lo posible las leyes de insolvencia en los países del euro.
  • Modificar el tratamiento prudencial en cuanto a la exposición al riesgo soberano.

http://ec.europa.eu/finance/general-policy/banking-union/european-deposit-insurance-scheme/index_en.htm#151124

 

El celo de un converso

Carmen Pérez | 23 de noviembre de 2015 a las 17:47

Pues sí, tiene razón Gavyn Davies en su artículo del Financial Times al al calificar el comportamiento del BCE como “el celo del converso”. Este banco central, que tradicionalmente ha sido considerado como el más conservador en las economías desarrolladas, está completando su metamorfosis para terminar actuando como la Reserva Federal o el Banco de Inglaterra. Empezó tarde, pero se está poniendo al día, y con creces.

Y ante la afirmación repetida  de Dragui de que las políticas monetarias del BCE se  volverán más agresivas en diciembre, Gavyn Davies se aventura a mostrar en un gráfico el impacto en el balance del BCE de dos escenarios posibles:

  • Escenario I: ampliación del programa en un 40 por ciento, de € 1,1bn de € 1,6bn., que implica un aumento en las compras mensuales a más de € 100 mil millones, sin cambios en la fecha de finalización , en septiembre próximo.
  •  Escenario II: compra mensual sin cambios, pero se extiende la fecha de finalización al menos hasta mayo de 2017, o más tiempo si es necesario para alcanzar la meta de inflación.

ecb

Cualquiera de los dos escenarios llevaría al balance del BCE por encima de los niveles  máximos que alcanzó en 2012, cuando fue hinchado temporalmente por las inyecciones de liquidez a la banca. De forma adicional, en cualquier escenario, Draghi también ha hablado de la posibilidad de un recorte en la tasa de depósito del BCE, que ya se sitúa en -0,2%. Una bajada de 0,1% ya se da por hecho, pero una mayor reducción parece técnicamente factible, y podría aplicarse.

Esperemos que con esta traca final sea suficiente.

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¿Necesitamos hacer más?

Carmen Pérez | 20 de noviembre de 2015 a las 17:18

Esta es la pregunta que se hizo Mario Draghi en su Discurso Política Monetaria: Pasado, Presente y Futuro en el Congreso Bancario Europeo de Frankfurt, hoy 20 de noviembre de 2015.

Y dijo lo que ya viene diciendo desde la reunión de octubre: que si hace falta más, se hará, y que es bastante probable que se necesite hacer  más, porque aunque las medidas de política monetaria del BCE están haciendo efecto, el  crecimiento sigue siendo débil y que la inflación se mantiene muy por debajo del objetivo del 2%.

Puso de relieve tres riesgos importantes: el débil crecimiento mundial,  la modesta fuerza de la recuperación europea y lo prolongada que está siendo ésta. Por ello, y a pesar de señales positivas como que el menor coste de la financiación empresarial o la mejora del acceso a la financiación de las pymes, en diciembre puede que se intensifiquen las medidas, actuando en el tamaño, la composición o la duración  del programa de compra de activos y descendiendo el nivel de la tasa de facilidad de depósito.

https://www.ecb.europa.eu/press/key/date/2015/html/sp151120.en.html

 

 

 

Las letras a 12 meses, ya en negativo

Carmen Pérez | 17 de noviembre de 2015 a las 16:13

letrasSubasta de Letras del Tesoro hoy a 6 y 12 meses. En esta ocasión, con rendimiento negativo también para las de 12 meses. Los inversores le pagaran al Estado español o,098% y 0,049% por prestarle su dinero a esos plazos respectivamente.

Seguimos beneficiándonos de las políticas del BCE, y con seguridad que veremos rendimientos aún más negativos si decide en diciembre intensificar y alargar la compra de deuda pública así como bajar a niveles más negativos, ahora -0,20%, la facilidad marginal de depósito.

El  próximo jueves,  emisión de deuda a medio y largo plazo, con emisiones de deuda con vencimiento en abril de 2018, julio de 2020 y enero de 2023.

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¿Demasiado poder e independencia?

Carmen Pérez | 12 de noviembre de 2015 a las 18:24

El descomunal poder de los bancos centrales y la total independencia con la que actúan están levantando numerosas críticas. Esta es la idea que desarrolla el artículo Central banks: Peak Independence, de Ferdinando Giugliano (Londres), Sam Fleming (Washington) y Claire Jones (Frankfurt), el pasado domingo en el Financial Times.

Críticas, por los efectos que las medidas que están llevando a cabo puedan estar produciendo sobre la distribución del ingreso y la desigualdad o por la participación que supone en la política presupuestaria por la puerta de atrás.

Críticas, porque en muchas ocasiones no se limitan a su tarea, el control de la inflación, e intervienen en rescates a países o expresan opiniones acerca de cuestiones que no son exactamente su cometido, como el cambio climático.

Críticas, porque consideran que la independencia que disfrutan debería  ser actualizada a la luz de las herramientas que están utilizando, porque sus decisiones conllevan una gran carga política.

Críticas,  finalmente, por su falta de transparencia en sus vínculos con la industria financiera.

Resulta curioso leer estas críticas que de forma tan exhaustiva expone este artículo porque, salvo las últimas, suponen atacar precisamente las bases que quisieron defenderse de forma radical cuando se crearon. Independencia total y absoluta de la política, completa autonomía de gestión, objetivo claro a perseguir y una batería de herramientas para llevarlo a cabo: encadenados a sus objetivos, no tienen que mirar más consecuencias, los técnicos tan sólo han de limitarse a apretar el botón sin más problemas de decisión, por cuanto las reglas eliminan por completo la discreción.

Hemos tenido que verlos actuando tan cerca de su propio ideal para plantearnos si este ideal no lo era tanto.

http://www.ft.com/intl/cms/s/0/f0664634-7cd4-11e5-98fb-5a6d4728f74e.html#ft-article-comments

 

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Euribor 12 meses, al 0,0%

Carmen Pérez | 11 de noviembre de 2015 a las 22:43

El euríbor a 12 meses, el más utilizado como referencia para préstamos e hipotecas,  cotiza ya por debajo del 0,10% , concretamente a 0,091%, ayer día 10/11. Los valores negativos alcanzaron al euríbor a 6 meses, -0,077% ;  y el resto de euríbor a plazos más cortos prosiguen su descenso, cotizando el euríbor a una semana a -0,153%.

Y cabe esperar más descensos. El anuncio de Dragui de que en diciembre es posible que modifique la facilidad permanente de depósito a un nivel más bajo del -0,20% actual va a intensificar estas caídas. El posible aumento de  compras de activos financieros  y la prolongación del programa de compras más allá de septiembre de 2016, que también ha adelantado, producirán el mismo efecto.

La tendencia bajista, por tanto, continuará durante los próximos meses. Buena noticia para todos los endeudados (familias, empresas y administraciones públicas), siempre que lo estén a tipo variable y sin clausulas suelo. Mala, para todos aquellos que tengan ahorros, a los que se les presenta un escenario con rentabilidades negativas tanto para depósitos como para otros productos financieros de escaso riesgo, por lo que no  tendrán  más remedio que asumir mayores niveles de riesgo si quieren obtener rendimientos por su dinero.

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Regulación Bancaria

Carmen Pérez | 10 de noviembre de 2015 a las 14:42

logo uni      Excelente jornada sobre regulación  bancaria en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de        la Universidad de Sevilla. Tras la presentación de la señora decana, Carmen Núñez, se impartieron las          siguientes conferencias:

Tendencias Regulatorias Globales, a cargo de D. Santiago Fernández de Lis Alonso.        Economista Jefe de Sistemas Financieros y Regulación de BBVA Research.

-Nueva Regulación y Unión Bancaria: Una Perspectiva Global, impartida por  D. Francisco Uría Fernández. Socio Responsable del Sector Financiero en KPMG y Responsable del Área Legal de KPMG Abogados.

El Sistema Bancario tras la Crisis. Dr. Emilio Ontiveros Baeza. Catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma de Madrid. Presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

 

 

Información Privilegiada

Carmen Pérez | 5 de noviembre de 2015 a las 20:36

Se llama así a la información a la que, por sus características, tienen acceso pocas personas, o lo tienen antes que otras muchas a las que también debe llegar. Justo la que recibieron los gestores de fondos de cobertura de boca de Benoît Cœuré, miembro del Consejo del BCE; y que era potencialmente rentable porque dicha información no se haría pública hasta la mañana siguiente. Cuando se conoció este hecho, el BCE lo ha calificó de “error de procedimiento interno”.

No habrá sido la primera ni será la última vez que ocurra algo así, pero en esta ocasión este tema ha causado un gran revuelo. Tanto como para que el Financial Times le dedicara el martes su editorial, al mismo tiempo que publicaba también el artículo ECB officials met bankers before key decisions, donde se ponen de manifiesto los encuentros mantenidos por consejeros del banco central con personalidades del mundo financiero días antes de decisiones claves.

Que mantienen habitualmente reuniones con los operadores del mercado es público y muchas aparecen en las agendas de Mario Dragui y de algunos de sus consejeros, colgadas en la web. Además, es lógico que existan. Pero, como dice la editorial, es fundamental que el BCE esté fuera de toda sospecha. Se sugiere que el BCE endurezca sus normas, que sólo impone al respecto un periodo de silencio. Sería deseable, nos dice, que se acercara al código de conducta del Banco de Inglaterra, que  prohíbe totalmente hablar sobre las decisiones de política monetaria los días antes de la toma de  decisiones.

Muy difícil de controlar este tema, y desde luego no le falta razón al Financial Times cuando aconseja al BCE que revise y endurezca las normas. Pero con eso no es suficiente, también sería aconsejable implantar un control a posteriori sobre las operaciones realizadas  (así se descubrió el escándalo de la manipulación del LIBOR) y, por supuesto, que se contemplen fuertes sanciones e incluso responsabilidades penales si finalmente se descubre que se utilizó  información privilegiada.