Truchas horneadas al vino blanco

Laura Vichera | 29 de marzo de 2017 a las 8:13

  • 4 truchas medianas de ración
  • 150 grs de champiñones pequeñitos
  • 2 tomates de pera maduros
  • 4 chalotas
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • ralladura de piel de limón
  • unos tallos de cebollino fresco
  • unas ramitas de eneldo fresco
  • unas ramitas de tomillo
  • un vaso de vino blanco seco
  • un pellizco de azúcar
  • sal y pimienta negra recién molida

 

Una vez limpias de escamas, abrir las truchas y las evisceramos. Podemos dejarles la cabeza o no, según nos guste más. Enjuagar y frotar el interior cuidadosamente hasta que queden perfectamente limpias.

Luego, las dejamos en un escurridor y las secamos luego por dentro y por fuera con papel absorbente. Salpimentamos el interior y las colocamos en una fuente grande.

En un cuenco picamos muy menudos los tallos de cebollino y las ramitas de eneldo, incorporar el tomillo desmenuzado y mezclar con las dos cucharadas de mantequilla y la ralladura de piel de limón, trabajando con un tenedor hasta obtener una pasta. Precalentamos el horno a 200 grados.

Luego, pelar los tomates, retirar las semillas y cortamos en daditos que dejamos en un colador para que suelten el agua. Limpiar los champiñones, retirar la parte final del pie y los cortamos en láminas. Pelar las chalotas y las cortamos en tiras finas.

Con la mantequilla de hierbas pintamos el interior de las truchas. Alrededor repartimos los tomates, las chalotas y los champiñones y aderezar con una pizca de sal, pimienta y azúcar. Mojar con el vino blanco y tapar con papel de aluminio. Hornear durante veinticinco minutos.

Pasado este tiempo, comprobar la cocción del pescado y servir enseguida acompañando con unas patatas al vapor.

Lomo de cerdo caramelizado con almendras

Laura Vichera | 22 de marzo de 2017 a las 8:13

  • 800 grs de lomo de cerdo
  • 2 chalotas
  • medio pimiento rojo
  • un puñado de almendras crudas
  • una nuez de jengibre fresco
  • 4 cucharaditas de azúcar moreno
  • 5 cucharadas de salsa nuoc mâm
  • unas semillas de sésamo
  • sal y pimienta negra recién molida
  • aceite de oliva

 

En primer lugar, limpiar la carne de grasa y la cortamos en dados de tamaño mediano. Salpimentar y reservar.  Luego, en un cazo, ponemos agua a hervir y escaldamos las almendras. Las pelamos y se reservan.

En una sartén, a fuego medio, calentamos dos cucharadas de azúcar y dejamos que se funda moviendo hasta que tenga un color dorado. Agregar entonces un par de cucharadas de agua fría y mezclamos hasta obtener un caramelo.

A continuación, pelar las chalotas y las cortamos en gajos. Limpiar el pimiento, retirar la semilla y lo cortamos también en trozos grandes. Arrimar un wok al fuego y calentarlo bien. Añadir unas cucharadas de aceite de oliva, incorporar la carne, las chalotas y el pimiento y saltear, a fuego vivo, durante cinco minutos.

Luego, agregar un par de vasos de agua, sacudir la cazuela, tapar y cocinar a fuego suave durante media hora. Pasado este tiempo, incorporar la salsa nuoc mâm, el caramelo líquido, el resto del azúcar y las semillas de sésamo. Añadir el jengibre rallado, mezclar y cocer nuevamente, sin tapar, durante veinte minutos.

Mientras, en una sartén con muy poco aceite, tostamos las almendras ligeramente, lo justo para que tomen color. Se sacan y se escurren sobre papel absorbente.

Acabado el tiempo de cocción de la carne, incorporamos las almendras, las mezclamos bien y dejamos un último hervor todo junto. Servir bien caliente y acompañar con fideos chinos o arroz blanco.

Galletas caracol

Laura Vichera | 12 de marzo de 2017 a las 8:13

  • 370 grs de harina de repostería
  • 3 yemas de huevo
  • 60 grs de chocolate negro para fundir, 70% de cacao
  • 200 grs de mantequilla
  • 120 grs de azúcar moreno
  • unas gotas de esencia de vainilla
  • una cucharadita de levadura
  • una pizca de sal

 

En un cuenco, troceamos el chocolate y lo fundimos al baño María. Mantenemos templado mientras, en otro cuenco tamizamos la harina con la levadura, agregar el azúcar y la pizca de sal.

Cuando todo esté bien mezclado, incorporar la mantequilla cortada en daditos y agregar también las tres yemas y la esencia de vainilla. Vamos trabajando con la punta de los dedos hasta obtener una masa bien trabada y sin grumos.

A continuación, dividimos la masa en dos y a una de las partes  añadimos el chocolate fundido y volvemos a amasar. Luego, colocamos cada una de las masas entre dos láminas de film transparente.

Con el rodillo vamos estirando  hasta dejarlas de un espesor más o menos de dos o tres milímetros. Sin retirar el film, las pasamos al frigorífico y dejamos reposar una media hora.

Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 150 grados. Retirar el plástico y colocar las dos masas una sobre otra, procurando que queden del mismo tamaño.

Luego, enrollar formando un cilindro que cortamos en rodajitas, más o menos de un centímetro y medio de grosor. Las vamos colocando sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado, separadas unas de otras y las aplastamos un poquito con el dorso de una cuchara humedecido.

Por último, hornear durante quince minutos y una vez hechas, las dejamos enfriar sobre una rejilla antes de guardarlas en una caja hermética.

Estofado marinero

Laura Vichera | 10 de marzo de 2017 a las 8:13

  • un kilo de mejillones
  • medio kilo de rosada, bacalao, rape
  • 250 grs de lomo de salmón
  • 2 zanahorias
  • un puerro mediano, sólo la parte blanca
  • 3 chalotas
  • un vaso de vino blanco seco
  • un vaso de caldo de pescado
  • medio vasito de nata ligera
  • una yema
  • unas hebras de azafrán
  • una pizca de cúrcuma molida
  • una tira de piel de naranja
  • unas ramitas de perejil
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Con un cuchillo raspamos los mejillones y los enjuagamos con abundante agua. Los pasamos a una cazuela, mojar con el vino y cocemos hasta que se abran  y luego, colamos el caldo.

Luego, limpiar el pescado, retirar la piel y las espinas y lo cortamos en dados medianos. En otra cazuela, calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos las chalotas y el puerro muy picados, a fuego muy suave.

Cuando el sofrito esté hecho, incorporar las zanahorias limpias y cortadas en rodajitas. Rehogar todo junto, moviendo suavemente y añadimos la tira de piel de naranja, la cúrcuma, una pizca de sal y pimienta y el azafrán.

Pasados unos minutos, añadimos el caldo y el agua de cocción de los mejillones. Cuando comience a hervir, bajar el fuego y agregamos los dados de pescado. Cocer suavemente durante diez minutos.

Mientras, en un cuenco, mezclar la yema con la nata. En el último momento incorporamos los mejillones, unas hojas de perejil picadas y la yema mezclada con la nata. Sacudir la cazuela y calentar todo junto un par de minutos más sin que llegue a hervir. Servir enseguida y acompañar con unas patatas al vapor.

Albóndigas con piñones y salsa de yogur

Laura Vichera | 7 de marzo de 2017 a las 8:13

  • medio kilo de carne picada, mitad ternera, mitad cerdo
  • un huevo grande
  • 2 cucharadas soperas colmadas de piñones
  • pan rallado
  • unas hojas de hierbabuena y de culantro frescos
  • una cucharadita de comino molido
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

PARA ACOMPAÑAR

  • 2 yogures naturales cremosos, tipo griegos
  • unas hojas de hierbabuena fresca
  • unas gotas de zumo de limón
  • ralladura de piel de limón

 

En una sartén, sin nada de aceite, tostamos los piñones, a fuego suave, con mucho cuidado de que no se quemen. Los sacamos a un cuenco y se reservan.

A continuación, en un cuenco, desmenuzamos la carne y le añadimos el huevo ligeramente batido, un puñado de hojas de hierbabuena y culantro muy picadas, la sal, el comino y la pimienta.

Con un tenedor, vamos mezclando y cuando tengamos todos los ingredientes bien trabados, incorporar los piñones y mezclar de nuevo, suavemente, para que no se rompan. Tapar con film y dejamos la masa reposar durante una hora.

Mientras, en otro cuenco, mezclamos los dos yogures con la hierbabuena muy picada, la ralladura de piel de limón y unas gotas de zumo. Agregar una pizca de sal y pimienta recién molida y mezclar bien. Mantenemos en el frigorífico hasta el momento de servir. Precalentar el horno a 190 grados.

Por último, formar bolitas de carne que pasamos por pan rallado y las colocamos sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado. Horneamos durante diez o doce minutos, hasta que queden bien doraditas. Servir recién hechas y acompañar con la salsa para mojar.

Lacitos con panceta, calabacín y guisantes

Laura Vichera | 15 de febrero de 2017 a las 8:13

  • 350 grs de lacitos
  • 2 calabacines pequeños
  • 200 grs de panceta ahumada en lonchas finas
  • un puñado de guisantes, pueden ser en conserva o congelados
  • 2 cebolletas
  • unas hojas de hierbabuena
  • un vasito de vermú blanco seco
  • unas hebras de azafrán
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

En primer lugar, precalentamos el horno a 190 grados. Colocar las lonchas de panceta bien extendidas entre dos hojas de papel sulfurizado y tostar hasta que queden bien crujientes. Se sacan y las dejamos escurrir sobre papel absorbente. Una vez frías, las desmenuzamos y se reservan.

A continuación, en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, rehogamos las cebolletas cortadas en tiras muy finas. Rehogar a fuego suave hasta que se ablanden. Luego, añadimos los guisantes y sofreír todo junto.

Mientras, despuntar los calabacines, los lavamos, se secan y, con ayuda de una mandolina los cortamos en rodajas muy finas. Se incorporan a la sartén, añadir también las hebras de azafrán y una pizca de sal y pimienta. Mezclamos y dejamos que se haga durante diez minutos.

Cuando el sofrito de verduras esté bien rehogado, mojar con el vermú, sacudir la sartén y dejar un par de minutos más al fuego para que evapore el alcohol.

En el último momento, calentamos agua en una cazuela grande y cocemos la pasta el tiempo indicado. Cuando esté “al dente”, volcamos en un escurridor y la pasamos luego a la sartén con las verduras.

A fuego vivo, salteamos todo junto, añadir unas hojas de hierbabuena picadas, rectificar de sal y apartamos. Repartir en los platos, agregar la panceta desmenuzada por encima y servimos enseguida.

Pastel suave de pescado y zanahorias

Laura Vichera | 14 de febrero de 2017 a las 20:46

  • medio kilo de pescado al gusto: merluza, bacalao, trucha…
  • 2 zanahorias gruesas
  • 3 huevos
  • 4 cucharadas de queso desnatado para untar
  • 2 rebanadas de pan de molde
  • 150 mls de leche evaporada
  • unas ramitas de eneldo, perejil, cebollino e hinojo
  • zumo y ralladura de limón
  • unos granos de pimienta rosa
  • sal y pimienta negra molida

PARA ACOMPAÑAR

  •  6 cucharadas de mayonesa casera
  • 3 cucharadas de queso para untar
  • media cucharadita de curry en polvo
  • una cucharadita de vinagre de Jerez
  • unos tallos de cebollino
  • aceite de oliva

 

Antes de empezar, cocemos el pescado durante ocho minutos. Lo dejamos templar dentro del caldo y luego eliminamos la piel y las espinas y lo desmenuzamos. Una vez limpias las zanahorias, las cortamos en bastoncillos que escaldamos en agua hirviendo y se dejan en un escurridor.

En el vaso de la batidora mezclamos los huevos con dos cucharadas de zumo de limón, las hierbas picadas, el pan empapado en la leche evaporada y el queso. Añadimos una pizca de sal y pimienta y  triturar hasta obtener una crema.

Luego, volcar en un cuenco y agregamos los trozos de pescado, los granos de pimienta rosa ligeramente machacados y la ralladura de piel de limón. Mezclar suavemente para que el pescado no se deshaga y volcar la mitad en un molde alargado, ligeramente engrasado.

Por encima colocamos los bastones de zanahoria de forma ordenada y cubrir con el resto de la mezcla. Hornear al baño María a 190 grados durante cuarenta y cinco minutos.

Mientras, preparamos la crema de curry mezclando todos los ingredientes y cuando el pastel esté templado, lo cortamos en rodajas y acompañamos con la salsa y una ensalada.

 

Cuajado de fresa y plátano

Laura Vichera | 12 de febrero de 2017 a las 8:13

  • un paquete de galletas de avena
  • un par de cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente
  • un plátano maduro
  • una pizca de canela y clavo molidos
  • mermelada de fresas para el acabado

PARA EL RELLENO

  • 300 grs de fresas o fresones maduros
  • 2 plátanos
  • una taza de leche
  • 100 grs de queso crema, para untar
  • 2 cucharadas de mermelada de fresas o de frutos rojos
  • 4 o 5 hojas de gelatina neutra
  • unas gotas de colorante rojo

 

Un rato antes, preparamos la base del pastel. Triturar las galletas en la picadora hasta que queden reducidas a polvo. Incorporar el plátano troceado, picar todo junto y pasamos a un cuenco. Incorporar el clavo y la canela, mezclamos, añadir la mantequilla y trabajar con un tenedor hasta que todos los ingredientes queden bien trabados.

Con esta mezcla, forramos el fondo de un molde desmontable y presionamos bien procurando que no quede demasiado fina. Dejamos en el congelador mientras preparamos el relleno.

En un cuenco ponemos las láminas de gelatina con agua y hielo. Calentamos la leche, apartar y añadimos la gelatina bien escurrida y mezclamos bien para que se deshaga.

Una vez limpias las fresas, reservamos unas cuantas para decorar y pasamos el resto al vaso del robot y las trituramos con los plátanos. Incorporar el queso y las cucharadas de mermelada, la leche colada y también unas cucharadas de colorante rojo al gusto.

Cuando tengamos una mezcla uniforme, volcar sobre la base de galletas, nivelar con una espátula y adornar con las fresas cortadas en rodajas. Enfriar durante un par de horas y pintar con la mermelada licuada. Dejar en el frigorífico un mínimo de cuatro horas más antes de servir.

Crêpes de ahumados, alcaparras y ricotta

Laura Vichera | 11 de febrero de 2017 a las 8:13

  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 100 grs de harina
  • 300 mls de leche, mejor templada
  • unos tallos de cebollino
  • unas hebras de azafrán
  • sal y pimienta negra molida
  • mantequilla para engrasar la sartén

PARA EL RELLENO

  •  150 grs de ahumados variados: atún, trucha, bacalao
  • 125 grs de ricotta o requesón
  • 2 cucharadas de alcaparras pequeñas
  • 2 chalotas
  • unas gotas de Tabasco verde
  • pimienta negra recién molida
  • aceite de oliva

 

En una sartén calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos las chalotas, muy picadas a fuego suave. Cuando estén blanditas, las pasamos a un cuenco y dejamos enfriar.

Para las crêpes, en otro cuenco mezclamos la leche con los huevos, el azafrán, sal y pimienta. Agregar unos tallos de cebollino picados y batir con varillas eléctricas.

A continuación, vamos incorporando la harina tamizada y luego pasamos por un colador para eliminar los grumos. Tapamos y dejamos reposar en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Al cuenco donde tenemos las chalotas pochadas, incorporamos las alcaparras muy picadas y los ahumados cortados en daditos. Agregar a continuación la ricotta o el requesón, una pizca de Tabasco y pimienta negra recién molida. Mezclar bien hasta que tengamos una crema compacta.

Luego, una sartén antiadherente y fundir una pizca de mantequilla. Verter un par de cucharadas de masa, extender y cuando comiencen a formarse burbujas, le damos la vuelta. Deben salir unas diez crêpes medianas.

Justo antes de sacar a la mesa, se rellenan con unas cucharadas de crema de ahumados y las doblamos en cuatro. Servir acompañadas de una ensalada de lechugas variadas.

Nuggets de pescado y calabacín

Laura Vichera | 8 de febrero de 2017 a las 8:13

  • medio kilo de pescado blanco y limpio
  • 2 huevos
  • un calabacín pequeño
  • una cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • harina
  • pan rallado
  • una pizca de orégano
  • pimentón dulce
  • sal y unos granos de pimienta negra
  • aceite de oliva

 

En una cazuela con un poquito de agua y unos granos de pimienta, ponemos el pescado en trozos grandes. Arrimar al fuego y cocer hasta que comience a hervir. Apartamos y dejamos enfriar dentro del caldo.

A continuación, en el vaso del robot, picamos la cebolleta con los dos dientes de ajo y el calabacín. Volcamos en un cuenco.

Cuando se enfríe el pescado, retirar la piel y las espinas y lo desmenuzamos en trozos pequeños que mezclamos con las verduras procurando que el pescado no se deshaga demasiado.

Por último, incorporar el orégano, una pizca de pimentón sal y algo de pimienta molida y trabajar todo junto hasta que tengamos una masa más o menos compacta. Si no quedara trabada, espolvoreamos una pizca de pan rallado. Tapar con film y dejamos en el frigorífico durante una hora.

Pasado este tiempo, formamos bolitas del tamaño que más nos guste y las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado. Dejamos reposar nuevamente en el frigorífico hasta el momento de cocinarlos.

En abundante aceite bien caliente, las vamos friendo por tandas hasta que queden bien doraditos. Se dejan escurrir sobre papel absorbente y se sirven enseguida acompañados de una ensalada y una salsa de tomate casera.