Arroz azafranado con piñones y pasas

Laura Vichera | 23 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 300 grs de arroz Basmati, Thaï o Jazmín
  • una cebolleta grande
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de piñones
  • un puñado de pasas sin semillas
  • caldo de pollo desgrasado
  • 3 semillas de cardamomo verde
  • una pizca de cúrcuma molida
  • un puñado de hebras de azafrán
  • sal y unos granos de pimienta negra
  • aceite de oliva

 

Con la punta de un cuchillo, abrimos las vainas de cardamomo y sacamos las semillas. Se machacan en el mortero con las hebras de azafrán, unos granos de pimienta y los dientes de ajo. Trabajar hasta que tengamos una pasta y reservar.

En un cuenco dejamos las pasas en remojo con agua templada. Enjuagar el arroz y lo dejamos escurrir. Tostar los piñones y se reservan.

Ponemos una cazuela al fuego y calentamos un chorrito de aceite de oliva donde pochamos la cebolleta picada muy fina. Vamos moviendo, a fuego suave y, cuando comience a ablandarse y a tomar color, incorporar el arroz y sofreír un par de minutos.

A continuación, espolvorear la cúrcuma y añadimos también el majado de ajos, azafrán y cardamomo. Agregar una pizca de sal y caldo templado en cantidad suficiente, mezclar bien y bajar el fuego. Tapamos y cocer durante dieciocho minutos aproximadamente.

Pasado este tiempo, incorporamos las pasas bien escurridas y también los piñones. Mezclamos y dejamos reposar fuera del fuego, unos minutos más sin destapar. El arroz debe quedar muy suelto.

SUGERENCIA: Es un acompañamiento perfecto para cualquier carne o pescado y también como plato vegetariano.

Estofado marinero con patatas

Laura Vichera | 21 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 3 rodajas hermosas de rape
  • un filete de trucha
  • 2 rodajas de merluza
  • un bulbo de hinojo
  • 2 zanahorias
  • 4 patatas medianas
  • una cebolleta
  • un puerro pequeño
  • 3 dientes de ajo
  • una cabeza, unas pieles y unas espinas de pescado para el caldo
  • unas ramitas de culantro y perejil fresco
  • 2 hojas de laurel
  • unas ramitas de tomillo
  • un vasito de vino blanco seco
  • unas hebras de azafrán
  • unos granos de pimienta negra
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

En una cazuela amplia ponemos las espinas, la cabeza y las pieles de pescado con la parte verde del puerro, unos granos de pimienta y una de las hojas de laurel. Cubrir con agua fría y arrimar al fuego. Cocer durante media hora.

Aparte, en otra cazuela, calentar un chorrito de aceite de oliva y rehogar, a fuego suave, la cebolleta y la parte blanca del puerro picados menudos. Agregar luego el bulbo de hinojo y las zanahorias en rodajas y pochar a fuego muy suave para que se ablanden sin dorarse.

Pasados unos minutos, incorporar los dientes de ajo enteros, las hebras de azafrán y las patatas cascadas en trozos medianos. Damos unas vueltas para que tomen color y cubrir con el caldo colado. Sacudir la cazuela y cuando comience a hervir, tapar y bajamos el fuego. Cocer durante veinte minutos.

Transcurrido el tiempo de cocción de las patatas, añadimos los diferentes tipos de pescado, sin piel ni espinas, cortados en dados gruesos y también un buen puñado de hojas de culantro picadas. Sacudir la cazuela y dar un último hervor todo junto.  Servir muy caliente y acompañar con un alioli casero.

Albóndigas de lentejas y sésamo

Laura Vichera | 20 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 200 grs de lentejas naranja
  • una cebolla roja
  • una pizca de culantro molido
  • una cucharadita de tahiné (pasta de sésamo)
  • pimentón picante
  • comino molido
  • una nuez de jengibre fresco
  • unas semillas de sésamo para rebozar
  • 2 hojas de laurel
  • unas hojas de perejil fresco
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

PARA ACOMPAÑAR

  • 2 yogures naturales, tipo griego
  • un diente de ajo pequeño
  • zumo y ralladura de limón

 

Media hora antes de prepararlas, dejamos las lentejas en remojo en un cuenco con agua templada. Para preparar la salsa, triturar el yogur con el ajo y el limón y dejamos en el frigorífico.

En una cazuela amplia, rehogamos la cebolla, picada muy fina con un chorrito de aceite de oliva. Un par de minutos después, agregamos el jengibre pelado y rallado, el pimentón y el comino. Incorporar las lentejas bien escurridas, las hojas de laurel y cubrir con el doble de agua. Cocer a fuego medio durante media hora, moviendo de vez en cuando.

Cuando las lentejas estén untuosas y hayan absorbido el agua, añadir sal y pimienta y mover de nuevo. Retirar la hoja de laurel, dejamos enfriar y añadimos la cucharadita de tahine y el perejil. Debemos obtener una masa suave. Volcar en un plato, tapar con film y dejamos en el frigorífico durante una hora.

Luego, precalentamos el horno a 180 grados y forramos una bandeja con papel sulfurizado. Con las manos húmedas, vamos formando bolitas de masa, del tamaño de una nuez y las pasamos por el sésamo. Se van colocando sobre la bandeja y añadir un hilo de aceite de oliva.  Hornear durante veinte minutos. Servir las albóndigas recién hechas y acompañar con el dip de yogur.

Escalopines gratinados con tomate

Laura Vichera | 19 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 800 grs de ternera en filetes finos
  • 80 grs de queso Parmesano en un solo trozo
  • 2 cebolletas
  • 3 dientes de ajo
  • 6 tomates de pera grandes y maduros
  • un vasito de vino blanco seco
  • una pizca de azúcar
  • unas hojas de albahaca fresca
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta negra recién molida

 

 Para empezar, en una sartén amplia, a fuego suave, calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos las cebolletas en tiras muy finas. Movemos para que no se quemen y agregamos los dientes de ajo muy picados.

Luego, rallar los tomates, se incorporan a la sartén, añadir la pizca de azúcar y parte de la albahaca picada. Bañamos con el vino blanco, agregar una pizca de sal y pimienta negra recién molida y cocer a fuego suave unos veinte minutos.

Mientras, limpiar la ternera de grasa y de nervios y cortar los filetes por la mitad. Los extendemos entre dos láminas de film de cocina y se aplastan hasta dejarlos lo más finos posible.

Aparte, en otra sartén, a fuego fuerte, vamos dorando los escalopines por ambos lados, solamente un par de minutos. Se van sacando a un plato, los salpimentamos y se reservan al calor. Precalentar el grill a 190 grados.

Sobre el fondo de una fuente volcamos la salsa, reservando unas cuantas cucharadas. Sobre la mitad de los filetes colocamos una loncha fina de Parmesano y una hoja de albahaca. “Tapar” con otro filete, cerramos con un palillo y los pasamos a la fuente.

Por último, napar con algo más de salsa y lonchas finas de queso. Justo antes de sacar a la mesa, gratinar durante cuatro minutos, lo justo para que el queso funda. Servir enseguida.

Brundy con crema de limón

Laura Vichera | 18 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 160 gramos de harina de repostería
  • 110 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas soperas de azúcar blanca
  • 2 cucharadas soperas de agua
  • un pellizco de sal
  • azúcar glas para servir

PARA LA CREMA

  • 4 huevos
  • 40 grs de harina
  • 220 grs de azúcar blanca
  • 160 mls de zumo de limón
  • ralladura de un limón grande

 

Para preparar este bizcocho necesitaremos un molde o una bandeja cuadrada o rectangular que recubriremos con papel sulfurizado. Precalentamos el horno a 180 grados.

En un cuenco grande tamizamos la harina y añadimos el azúcar, la mantequilla en trocitos y la sal. Trabajar con la punta de los dedos hasta obtener una masa arenosa y añadimos entonces las dos cucharadas de agua. Amasar de nuevo y formar una bola.

Aunque la masa esté un poco pegajosa, enseguida la colocamos sobre el molde previamente engrasado, estirándola rápidamente, en un par de minutos, con la palma de las manos para que no se pegue. Hornear “en blanco” durante quince minutos. Debe quedar poco hecha.

Mientras, vamos preparando la crema de  cobertura: en un cuenco mezclamos el azúcar con la harina. Añadir, a continuación, la ralladura y el zumo de limón.

Cuando todos los ingredientes estén bien trabados, agregar los huevos uno a uno, batiendo con varillas eléctricas hasta obtener una crema lisa y sin grumos.

Luego, sacamos la placa de bizcocho del horno y, sobre ella, extendemos la crema de limón, procurando que quede bien nivelada y hornear veinte minutos más.

Fuera del horno, dejamos enfriar completamente y cortar en cuadraditos. Espolvorear generosamente con azúcar glas antes de servir.

Parmigiana de calabacín y calabaza

Laura Vichera | 17 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 4 calabacines hermosos, bien prietos
  • un trozo de calabaza de pulpa naranja
  • 600 grs de tomates de pera
  • una cebolla morada
  • 300 grs de queso Mozzarella fresco
  • 60 grs de queso Parmesano o Pecorino
  • unas hojas grandes de albahaca
  • una guindilla
  • una cucharadita de azúcar
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Es mejor si preparamos la salsa de tomate la víspera. En una cazuela amplia calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogar la cebolla picada.

Cuando comience a tomar color, agregamos los tomates troceados, sin pelar, la guindilla y un puñado de hojas de albahaca. Añadir sal, una pizca de azúcar y pimienta. Tapar y sofreír a fuego medio durante treinta minutos.

Pasado este tiempo, apartar del fuego y, cuando se enfríe, trituramos con el pasapurés y dejamos luego en el frigorífico hasta el momento de utilizarla.

Luego, despuntar los calabacines y los cortamos en rodajas de grosor mediano. Hacemos lo mismo con la calabaza y las salteamos, por tandas,  en una sartén grande con un hilo de aceite de oliva, procurando que queden “al dente”. Se dejan escurrir sobre papel absorbente. Precalentar el horno a 185 grados.

Para montar el plato, cubrimos el fondo de una fuente grande con unas cucharadas de salsa de tomate. Sobre ella una capa de rodajas de calabacín y calabaza y así vamos alternando los ingredientes, repartiendo entre medias unos daditos de Mozzarella y unas hojas de albahaca picadas.

Por encima, repartimos el resto de daditos de queso y el Parmesano rallado. Hornear durante veinte minutos, hasta que quede bien dorada y crujiente. Servir templada.

Curry de garbanzos y gambas

Laura Vichera | 16 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 400 grs de garbanzos ya cocidos
  • una docena de gambas hermosas
  • 3 tomates de pera maduros
  • 2 cebolletas
  • 3 dientes de ajo
  • una nuez de jengibre fresco
  • 4 cucharadas de leche de coco
  • 6 clavos de olor
  • unas semillas de culantro
  • una cucharadita de cada una de las siguientes especias molidas:  canela, comino, cúrcuma y guindilla
  • unas ramitas de culantro fresco
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

En un wok o en una cazuela amplia, calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos las cebolletas muy picadas, a fuego suave, para que se vayan ablandando. Pelar las gambas y retirar la vena dorsal, las enjuagamos y se reservan.

Pasados unos minutos, cuando el sofrito de cebolletas esté a punto, incorporar los dientes de ajo machacados y también el jengibre rallado, las especias. Agregar las semillas de culantro machacadas y los clavos de olor, una pizca de sal y pimienta. Mover sin cesar durante un minuto.

A continuación, añadir los garbanzos bien escurridos y los tomates rallados, mezclamos, tapar a medias y cocer a fuego suave durante cuarenta minutos aproximadamente.

Pasado este tiempo, sacamos un par de cucharadas de garbanzos y los trituramos con la leche de coco. Se vuelven a incorporar a la cazuela  para que el caldo espese.

Por último, añadir las gambas y la leche de coco. Sacudir suavemente y dejar al fuego un par de minutos más y dejamos que reduzca la salsa. Justo antes de apartar, añadir el culantro muy picado y mezclar bien. Servir muy caliente.

Empanada de pollo con espinacas

Laura Vichera | 15 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 2 láminas de masa quebrada
  • 400 grs de pechuga de pollo de corral
  • 2 manojos de espinacas
  • queso tierno rallado
  • una cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • un huevo
  • medio vasito de leche evaporada
  • unas ramitas de perejil y culantro
  • ralladura y zumo de limón
  • una pizca de pimentón picante
  • sal y pimienta negra molida
  • una cucharadita de mantequilla
  • aceite de oliva

 

Una vez limpias, picar las espinacas, las enjuagamos y se dejan escurrir. En una sartén, calentar un chorrito de aceite de oliva  con la mantequilla y, cuando funda, rehogamos la cebolleta muy picada. Pochar a fuego suave.

Pasados unos minutos, cuando esté blandita, incorporar las espinacas, una pizca de sal y perejil picado y rehogar todo junto hasta que reduzca el jugo. Agregar el pimentón y volcamos en un cuenco. Cuando se enfríe, añadir el queso rallado, mezclar y reservamos.

En la misma sartén, rehogamos los dientes de ajo muy picados con cuidado de que no se quemen. Incorporar la pechuga limpia y troceada, una pizca de sal y pimienta.

Luego, agregar unas hojas de culantro y perejil picado y también el pimentón. Añadimos la ralladura y zumo de limón, mover y dejar al fuego cinco minutos más. Volcar en el cuenco y mezclar con las espinacas y con la leche evaporada. Precalentar el horno a 180 grados.

Por último, forrar un molde con una de las láminas de masa, procurando que sobresalgan los bordes. Rellenar con la mezcla de pollo y espinacas y tapar con la otra hoja de masa quebrada. Cerramos, pegando los bordes y pintar con el huevo batido. Pinchar la superficie y hornear durante cuarenta minutos. Servir templada.

Calamares rellenos con arroz

Laura Vichera | 13 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 600 grs de calamares medianos
  • 100 grs de arroz salvaje
  • 6 champiñones pequeños
  • un puñado de morillas deshidratadas
  • 2 cebolletas
  • un diente de ajo
  • una pizca de comino
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • caldo de pescado o de verduras
  • unas ramitas de tomillo
  • 3 cucharadas de nata ligera
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Una vez limpios los calamares, les damos la vuelta y se dejan escurrir. Picar menudos las aletas y los tentáculos y se reservan. Poner las morillas en agua templada y cocer y escurrir el arroz.

En una sartén calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos, a fuego suave, una de las cebolletas y el diente de ajo muy picados. Vamos moviendo para que se hagan sin dorarse.

Cuando el sofrito esté blandito, incorporamos las tres cucharadas de salsa de soja, las ramitas de tomillo y añadir las aletas y los tentáculos picados y el comino. Rehogar todo junto, dejamos reducir ligeramente y volcar en un cuenco.

A continuación, incorporar también el arroz y las morillas bien escurridas y picadas. Mezclar todo bien y, con ayuda de una cucharilla vamos rellenando los calamares.

Para la salsa, en una cazuela amplia calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos la otra cebolleta y los champiñones muy picados. Incorporar los calamares, cubrir con el caldo y sacudir la cazuela. Tapar a medias y cocer durante media hora.

Pasado este tiempo, incorporar las tres cucharadas de nata y dar un hervor todo junto. La salsa debe quedar bien trabada y untuosa. Servir bien caliente y acompañar con una ensalada.

Galletas de avellanas al Limoncello

Laura Vichera | 11 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 150 de harina de repostería
  • 100 grs de avellanas peladas
  • 90 grs de azúcar blanca
  • 90 grs de aceite de oliva virgen extra
  • un limón
  • 100 mls de Limoncello o cualquier licor similar de limón

 

En una sartén sin nada de aceite, tostamos ligeramente las avellanas para que tomen color, con cuidado de que no se quemen. Dejamos enfriar y luego las trituramos en la picadora hasta convertirlas en polvo.

A continuación, tamizar la harina en un cuenco grande y la mezclamos con el polvo de avellanas y también el azúcar. Luego, lavar y secar el limón e incorporamos la piel rallada al cuenco.

Por último incorporamos los líquidos: el aceite de oliva y el Limoncello. Trabajar con los dedos hasta obtener una masa homogénea y bien trabada. Formar una bola, envolver en film transparente y dejamos en el frigorífico una media hora. Precalentar el horno a 180 grados.

Luego, sacar la masa y formamos pequeñas bolitas que colocamos bien separadas unas de otras sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado y, con el dorso de una cuchara húmeda las aplastamos ligeramente. Metemos en el horno durante media hora más o menos, hasta que tomen color, vigilando para que no se quemen por debajo.

Una vez horneadas, se van sacando a una rejilla y dejamos templar. Cuando estén completamente frías, las guardamos en una caja hermética donde se conservarán durante varios días.