Laura Vichera | 15 de julio de 2012 a las 8:13
En un cuenco trabajamos la mantequilla con varillas hasta que quede muy blanda. Incorporar la ralladura de piel de naranja, el azúcar y una de las yemas y seguimos trabajando enérgicamente.
Luego, templar ligeramente la miel y la incorporamos también. Añadimos unas gotas de agua de azahar, una cucharada de zumo de naranja, la canela molida, una pizca de sal y el ron.
A continuación, tamizar la harina con la levadura y la vamos añadiendo poco a poco. Si la masa estuviera demasiado dura, añadir algo más de zumo de naranja. Una vez trabada, formar una bola, envolver en film transparente y dejamos en el frigorífico tres o cuatro horas.
En el momento de empezar a preparar las galletas, precalentar el horno a 180 grados. Forramos una bandeja con papel sulfurizado, espolvorear la mesa con algo de harina y estirar la masa hasta que quede fina.
Con un cuchillo vamos sacando tiras de un par de dedos de ancho y no demasiado largas. Se colocan sobre la bandeja, separándolas unas de otras y las torcemos para que queden en forma de tirabuzón.
Cuando estén todas, las pintamos con la otra yema y espolvorear algo más de canela. Hornear unos ocho minutos. Una vez hechas, se van sacando a enfriar sobre una rejilla y cuando se enfríen, las guardamos en una caja hermética.