Archivos para el tag ‘aceitunas negras’

Dorada con puré de patatas y aceitunas

Laura Vichera | 25 de enero de 2017 a las 8:13

  • 2 doradas grandes
  • 5 patatas medianas, especiales para hervir
  • 2 chalotas
  • 6 aceitunas negras y 6 aceitunas verdes deshuesadas
  • un limón
  • una guindilla
  • unas hojas de perejil fresco
  • unas ramitas de eneldo
  • una pizca de pimentón
  • sal y pimienta negra recién molida
  • aceite de oliva

 

Empezamos limpiando las doradas, retirar la espina central y sacar los lomos sin quitarles la piel. Los secamos con papel de cocina y se colocan en una fuente, con la piel hacia abajo. Agregar una pizca de pimienta molida, ralladura de piel de limón, unas gotas de zumo y una pizca de eneldo muy picado. Tapar con film transparente y dejamos en el frigorífico durante media hora.

Con un cepillo frotamos las patatas bajo el grifo y luego las ponemos a cocer, al vapor o en una cazuela con agua hirviendo hasta que estén tiernas.

Mientras, pelar las chalotas y las cortamos en tiras finas. Las rehogamos, a fuego muy suave, en una pizca de aceite de oliva, moviendo para que no se doren. Volcar en un cuenco y reservamos.

Cuando las patatas estén hechas, las dejamos enfriar y retiramos la piel. Las troceamos y se pasan al cuenco con el sofrito de chalotas. Agregar pimentón, sal y pimienta negra molida y perejil muy picado.

Poco a poco, machacar las patatas, trabajándolas con un hilo de aceite de oliva. Agregar las aceitunas muy picadas y algo más de eneldo, probar de sal y reservamos al calor.

Sobre una bandeja engrasada colocamos los lomos de dorada con la piel hacia abajo, añadir un hilo de aceite de oliva por encima y hornear a 200 grados durante doce minutos. Servir enseguida acompañadas del puré y una ensalada.

Ensalada de alubias con piñones

Laura Vichera | 1 de julio de 2016 a las 8:13

  • 250 grs de alubias blancas pequeñas
  • una docena de tomates cherry, rojos pero firmes
  • 100 grs de queso Feta
  • 2 cucharadas de piñones
  • un puñado de aceitunas negras deshuesadas
  • 2 cebolletas
  • un diente de ajo
  • una hoja de laurel
  • una cucharada de mostaza al gusto
  • vinagre balsámico
  • unos granos de pimienta negra
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Después de haberlas tenido en remojo el tiempo suficiente, escurrir las alubias, las enjuagamos y se pasan a la olla con la hoja de laurel, una de las cebolletas entera y un diente de ajo.

Luego, cubrir con agua fría y ponemos al fuego. Cortar el hervor un par de veces y, a continuación, dejamos cocer hasta que queden “al dente”. Volcar en un escurridor y dejamos enfriar del todo.

Para aderezar la ensalada, mezclamos en un bol la cucharada de mostaza con el vinagre balsámico, una pizca de sal y pimienta molida y aceite de oliva en cantidad suficiente. Emulsionar bien y reservar.

En una sartén, sin nada de aceite, tostar  los piñones hasta que tomen color y los reservamos. Enjuagar los tomates y los secamos con papel de cocina. Escurrir el queso y lo cortamos en daditos.

Cuando las alubias se hayan enfriado del todo, desechar el laurel, el diente de ajo y la cebolleta y se pasan a un cuenco grande. Añadimos los tomates cortados en dos, las aceitunas en rodajas y la otra cebolleta picada muy fina. Aderezar con la vinagreta, mezclar bien y dejamos reposar hasta el momento de servir.

En el momento de sacar la ensalada a la mesa, mover de nuevo, probar de sal y repartir por encima los dados de queso y los piñones.

Galletas de Parmesano y aceitunas

Laura Vichera | 25 de junio de 2016 a las 8:13

  • 150 grs de harina de repostería
  • 100 grs de mantequilla muy fría
  • 100 grs de queso Parmesano rallado
  • una cucharada sopera de nata
  • una docena de aceitunas negras sin hueso
  • unas semillas de amapola
  • unas espigas de romero
  • pimienta negra molida

 

En primer lugar, escurrir las aceitunas y las picamos menudas. Se reparten sobre un trozo de papel sulfurizado y las secamos durante un minuto y medio en el microondas a media potencia. Se dejan enfriar.

Luego, en un cuenco tamizamos la harina y la mezclamos con el queso Parmesano rallado. Añadimos las semillas de amapola, las espigas de romero muy picadas, las aceitunas y una pizca de pimienta negra recién molida.

A continuación, agregar la mantequilla cortada en daditos, la cucharada de nata y una cucharada de agua helada. Mezclamos con la punta de los dedos, no demasiado tiempo, hasta que tengamos una masa arenosa.

Dividimos la masa en dos y formamos dos cilindros que envolvemos separadamente en film transparente y dejamos en el frigorífico durante, al menos, dos horas.

En el momento de preparar las galletas, precalentamos el horno a 180 grados. Forrar una bandeja con una lámina de papel sulfurizado. Cortamos la masa en discos de un par de centímetros de grosor aproximadamente y los vamos colocando en la fuente, separados unos de otros.

Con el dorso de una cuchara mojada, aplastamos las galletas ligeramente y las horneamos durante quince minutos. Deben quedar doraditas, pero no demasiado.

Cuando estén hechas, se van sacando y las dejamos sobre una rejilla hasta que estén completamente frías. Luego se guardan en una caja hermética.  Servir como aperitivo o también acompañando una ensalada.

Hojaldre de tomate y bacalao

Laura Vichera | 16 de abril de 2016 a las 8:13

  • una lámina de hojaldre precocinado
  • 200 grs de bacalao desalado
  • 400 grs de tomate entero pelado (en conserva)
  • unas cucharada de pasta de aceitunas negras (tapenade)
  • una cebolla morada
  • un diente de ajo
  • una cucharadita de azúcar moreno
  • unas ramitas de tomillo
  • una cucharada sopera de semillas de sésamo
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva
  • unas gotas de aceite de sésamo
  • una pizca de mantequilla para el molde

 

En primer lugar, escurrir los tomates, los troceamos y se dejan sobre un escurridor para eliminar el jugo. Luego, con una pizca de mantequilla, engrasar un molde redondo, mejor si es desmontable, y lo forramos con la masa, presionando bien sobre las paredes para que no bajen al cocer. Pinchar el fondo y dejamos en el frigorífico.

A continuación, en una sartén grande, calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogar la cebolla picada muy fina, a fuego suave hasta que se ablande.

Cuando esté bien pochada, incorporar el diente de ajo muy picado y los tomates bien escurridos. Agregamos el tomillo desmenuzado, la cucharadita de azúcar, una pizca de sal y pimienta. Añadir un par de cucharadas de agua, mezclar bien, tapar y dejamos que se haga a fuego suave.

Luego, precalentamos el horno a 200 grados. Sobre la masa, repartimos el tomate bien escurrido y hornear durante media hora. Pasado este tiempo, cubrir con el bacalao en lascas, repartir por encima las semillas de sésamo y bolitas de pasta de aceitunas.

Por último, colocar la pasta de aceitunas bien repartida en bolitas sobre el pescado y añadir unas gotas de aceite de sésamo. Hornear diez minutos más y servir templado.

Milhojas de patata y queso de cabra

Laura Vichera | 27 de febrero de 2016 a las 8:13

  • 4 patatas grandes
  • 150 grs de queso de cabra en rulo
  • unas ramitas de tomillo
  • un puñado de aceitunas negras sin hueso
  • una pizca de pimentón, dulce o picante
  • sal y pimienta negra molida
  • unas gotas de vinagre balsámico
  • aceite de oliva

 

La víspera preparamos las patatas para que estén completamente frías a la hora de preparar el plato. Las frotamos con un cepillo bajo el grifo y las cocemos al vapor hasta que queden “al dente”. Bien escurridas, se dejan enfriar y luego las dejamos en el frigorífico.

Cuando vayamos a preparar el plato, las pelamos y las cortamos en rodajas de grosor mediano. Picar muy menudas las aceitunas y desmenuzar el tomillo. Precalentamos el horno a 180 grados.

Cortamos cuatro cuadrados de papel sulfurizado y sobre cada uno de ellos colocamos una rodaja de patata y encima otra de queso de cabra. Vamos alternando los ingredientes, espolvoreando cada rodaja de queso con una pizca de pimentón y de tomillo.

Una vez acabados los ingredientes, procuramos que la última rodaja sea de queso. Por encima, repartimos el picadillo de aceitunas negras. Agregar unas gotas de vinagre balsámico y un chorrito de aceite de oliva.

Por último, cerrar los “paquetes” procurando que queden herméticos para que no salga el vapor al hornear. Los colocamos sobre una fuente y, en el último momento, metemos en el horno durante quince minutos.

Justo antes de sacar a la mesa, abrir el papel y dorar ligeramente la superficie. Servimos enseguida y acompañar con una ensalada de canónigos y tomates cherry.

SUGERENCIA.- Podemos cambiar el queso de cabra por cualquier otro tipo de queso de sabor fuerte e incluso alternar las rodajas de patata con alguna de boniato o calabaza.

 

 

 

Canutillos de queso y tomate

Laura Vichera | 27 de junio de 2015 a las 8:13

  • 12 hojas pequeñas de pasta brick
  • 5 tomates de pera, maduros pero que no estén blandos
  • 150 grs de queso Emmental rallado
  • un puñado de aceitunas negras sin hueso
  • una pizca de orégano
  • unas cucharadas de mostaza
  • sal y pimienta negra molida
  • un par de cucharadas de mantequilla para pintar

 

En una cazuela grande ponemos abundante agua a calentar. Lavar los tomates, les hacemos una incisión en la base y se escaldan en agua hirviendo hasta que se les vaya despegando la piel.

Se sacan, los pasamos a un cuenco con agua fría y hielo y los pelamos. Retirar las semillas y los cortamos en daditos que dejamos en un colador para que suelten el jugo. Precalentar el horno a 210 grados.

Sobre la encimera, extendemos las hojas de pasta brick y las pintamos, por una de las caras, con la mostaza. Luego, repartimos sobre ellas los daditos de tomate, el orégano, sal y pimienta negra recién molida.

Luego, agregamos un buen puñado de queso rallado y también las aceitunas negras cortadas en aritos. Vamos enrollando las hojas de brick, metiendo los bordes hacia dentro.

Se van colocando sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado con el “cierre” hacia abajo para que no se abran con el calor y cuando estén todos los canutillos hechos, los pintamos con la mantequilla fundida.

En el último momento, horneamos durante un cuarto de hora, vigilando para que no se quemen. Se sirven recién hechos y acompañamos con una ensalada de rúcola y lechugas variadas, aderezada con una vinagreta de mostaza.

Calamares con hinojo y aceitunas

Laura Vichera | 22 de abril de 2015 a las 8:13

  • 700 grs de calamares pequeñitos o chipirones
  • 2 bulbos de hinojo medianos
  • un puñado de aceitunas negras sin hueso
  • 5 tomates de pera maduros
  • una cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • un vaso de vino blanco seco
  • unas hebras de azafrán
  • una pizca de pimentón
  • una guindilla
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Una vez limpios los calamares, separar las aletas y las patas, les damos la vuelta y se las metemos dentro, a modo de relleno. No hace falta cerrarlos porque con el calor se cerrarán solos.

A continuación, escaldamos los tomates en agua hirviendo, habiéndoles hecho un corte en la base. Un par de minutos después, se sacan, los metemos en agua fría y los pelamos. Partimos en dos, retirar las semillas y se cortan en daditos que dejamos en un escurridor.

En una cazuela calentamos un chorrito de aceite de oliva y rehogamos la cebolleta y los bulbos de hinojo, limpios y muy picados. Pochar a fuego suave y cuando comiencen a estar blanditos, incorporamos los ajos igualmente picados.

Unos minutos después, mojar con el vino blanco y dejamos evaporar el alcohol. Añadir entonces los calamares y movemos para que se mezclen con el sofrito. Incorporar los dados de tomate, las aceitunas, las hebras de azafrán, la guindilla y una pizca de sal y pimienta.

Por último, espolvorear el pimentón, mezclar para que todos los sabores se mezclen, tapar la cazuela y cocer todo junto unos veinte minutos, dependiendo del tamaño de los calamares.

Pasado el tiempo de cocción, comprobar que están tiernos, probar de sal y dejamos al fuego unos minutos más sin tapar para que reduzca la salsa. Acompañar con arroz blanco o pasta hervida.

Croquetas de bacalao y piquillos

Laura Vichera | 31 de enero de 2015 a las 8:13

  • 350 grs de bacalao
  • 3 pimientos de Piquillo
  • 8 aceitunas negras sin hueso
  • 2 chalotas
  • caldo de pescado o de verduras desgrasado
  • 5 o 6 cucharadas de harina
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • ½ litro de leche
  • 2 huevos
  • pan rallado
  • nuez moscada
  • unas hebras de azafrán
  • sal y pimienta negra recién molida
  • aceite para freír

Una vez desalado el bacalao, lo desmenuzamos en migas pequeñas, repasando muy bien para eliminar las espinas y los restos de piel. Reservamos en un cuenco y se reserva.

A continuación, picar menudas las aceitunas y escurrir los pimientos del jugo de conserva. Se pican del mismo modo y mezclamos con las aceitunas.

En un cazo, ponemos la leche a calentar con las hebras de azafrán y algo de nuez moscada y pimienta molida y mantenemos templada.

Luego, en una sartén grande, calentar un chorrito de aceite de oliva con una cucharada de mantequilla y rehogar, a fuego suave, las dos chalotas.

Cuando comiencen a estar transparentes, añadir el resto de la mantequilla y una vez derretida, incorporamos la harina, moviendo sin parar hasta que quede bien tostada y absorba toda la grasa.

A continuación, vamos añadiendo poco a poco la leche templada, mezclando con varillas para que se vaya trabando con la harina. Incorporar el bacalao, las aceitunas y los Piquillos y rehogar brevemente. Añadir pimienta recién molida, nuez moscada y rectificar de sal. Volcamos sobre una fuente y dejamos enfriar.

Formar las croquetas, las pasamos por huevo batido y pan rallado y se van friendo en aceite bien caliente. Cuando estén doradas, las sacamos y dejamos escurrir sobre papel absorbente. Servir enseguida y acompañar con una ensalada.

Coca de calabacín, queso y aceitunas

Laura Vichera | 15 de noviembre de 2014 a las 8:13

  • ½ kilo de harina
  • 20 grs de levadura de panadería
  • 2 cucharadas de vino blanco
  • unas hojas de albahaca
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • una pizca de sal

PARA EL RELLENO

  • 2 calabacines blancos
  • 150 grs de queso de cabra en rulo
  • un puñado de aceitunas negras deshuesadas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de mostaza a la Antigua
  • un manojo de albahaca fresca
  • sal y unos granos de pimienta negra
  • aceite de oliva

 

En un par de cucharadas de agua templada, desleímos la levadura. Luego, se mezcla en un cuenco con la harina tamizada, amasamos, tapar con film y dejamos fermentar unos quince minutos.

Luego, añadimos el aceite, las hojas de albahaca picadas lo más menudas posible y agregar también el vino. Trabajar hasta que podamos formar una bola. Tapamos con un paño y dejamos reposar en un sitio templado durante veinte minutos para levar.

Cuando la masa esté a punto, engrasamos una bandeja grande con unas gotitas de aceite de oliva y la estiramos, dejándola bien finita. Tapamos con un paño limpio y dejamos a temperatura ambiente. Precalentar el horno a 190 grados.

En un cuenco, desmenuzamos el queso y lo mezclamos con la mostaza y una cucharadita de aceite de oliva. En el mortero machacar los granos de pimienta con los dientes de ajo.

Sobre la base de masa repartimos los calabacines, cortados en lonchas muy finas, a lo largo. Por encima, las aceitunas en rodajas, el majado de ajos y, por último, cubrimos con la mezcla de queso y mostaza y un hilo de aceite de oliva.

Hornear durante media hora y servir templada.

Empanadillas de queso, tomate y aceitunas

Laura Vichera | 27 de septiembre de 2014 a las 8:13

  • un huevo pequeño
  • 275 grs de harina de repostería
  • 80 mls de vino blanco muy frío
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • una cucharada de orégano
  • una pizca de sal

PARA EL RELLENO

  • una docena de orejones de tomates secos
  • 150 grs de queso de cabra tierno
  • un puñado de aceitunas negras deshuesadas
  • un huevo
  • algo más de orégano y de romero
  • sal y pimienta negra molida
  • unas cucharadas de leche y una yema para pintar
  • aceite de oliva

 

En primer lugar, preparamos la masa. Tamizar la harina en un cuenco, haciendo un hueco en el medio, donde agregamos el huevo ligeramente batido y también el resto de ingredientes. Mezclar con varillas.

Cuando la masa se pueda trabajar, amasamos con las manos, formar una bola y la dejamos reposar unos quince minutos, tapada con un trapo limpio.

Mientras, dejamos los orejones de tomate en un cuenco con agua templada para que se reblandezcan. Precalentar el horno a 180 grados.

En un cuenco, batimos el huevo con una pizca de sal y pimienta negra. Incorporar las aceitunas muy picadas y el queso rallado. Agregar también un pellizco de orégano y algunas espigas de romero muy picadas. Secar los tomates, los cortamos en trocitos pequeños y los añadimos también a la mezcla anterior.

Vamos estirando la masa, dejándola muy fina, con un milímetro de espesor. Vamos cortando discos no muy grandes y en el centro de cada uno de ellos colocamos una cucharada de relleno. Cerrar y presionamos con un tenedor.

Las vamos colocando sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado, pintamos con la cucharada de leche mezclada con la yema y hornear durante quince minutos. Servir enseguida y acompañar con una ensalada.