Laura Vichera | 27 de enero de 2013 a las 8:13
A cuchillo o en el vaso del robot de cocina, picamos el chocolate blanco en trozos medianos y reservamos en el frigorífico mientras preparamos la masa. Engrasar un molde cuadrado o rectangular con algo de mantequilla y lo dejamos también en el frigorífico. Precalentar el horno a 180 grados.
En un cuenco troceamos el chocolate negro y lo ponemos a fundir, al baño María, sin dejar de mover. Cuando se vaya ablando, incorporar la mantequilla cortada en trocitos y mezclar para que se integren.
Aparte, en otro cuenco, batimos los huevos y añadimos el azúcar. Trabajar con las varillas hasta que quede una mezcla blanquecina y espumosa. Agregar luego la harina tamizada con la levadura y poco a poco, vamos incorporando el chocolate fundido con la mantequilla, sin dejar de mover.
Por último, incorporar los trocitos de chocolate blanco y los piñones, mezclamos y volcar en el molde. Hornear unos veinte minutos, de modo que quede hecho por fuera y ligeramente blando por dentro. Comprobar con la punta de un cuchillo antes de sacar del horno.
Cuando esté templado, volcar sobre una fuente y cortar en daditos de tamaño mediano. Los vamos colocando en cápsulas de papel y espolvorear generosamente con azúcar glas.
Laura Vichera | 23 de septiembre de 2012 a las 8:13
En un cuenco troceamos el chocolate, agregar la cucharada de leche y ralladura de piel de naranja. Colocar sobre una cazuela con agua hirviendo y arrimar al fuego. Cocer al baño María hasta que el chocolate vaya fundiendo.
Luego, apartar del fuego, añadir la esencia de naranja y la mantequilla cortada en trocitos. Mezclar con una espátula para que quede bien trabada con el chocolate.
A continuación, cuando ya se haya enfriado la crema, agregar una yema, la trabajamos bien y luego incorporamos la otra y hacemos lo mismo. En este punto, si queremos, añadir también el azúcar, depende del gusto.
Antes de que se enfríe del todo, añadir la nata, mezclamos nuevamente y ya dejamos en el frigorífico durante un par de horas para que cuaje.
Pasado este tiempo, formar bolitas pequeñas que rebozamos en el cacao en polvo y vamos colocando las trufas en cápsulas de papel. Las dejamos en el frigorífico hasta el momento de servir.
SUGERENCIA: Podemos confitar unas pieles de naranja y las dejamos secar completamente. A la hora de preparar las trufas, pulverizamos unas cuantas y las mezclamos con el chocolate. También mezclamos el polvo de naranja con el cacao amargo para el rebozado.
Laura Vichera | 22 de abril de 2012 a las 8:13
En una sartén sin nada de grasa, tostar ligeramente el coco rallado, lo justo para que tome un poco de color. Precalentar el horno a 180 grados.
Luego, trocear la mantequilla en un cuenco y la fundimos un poquito. Mezclar con el azúcar y batir con varillas hasta que tengamos una crema suave.
A continuación, cuando la mezcla esté completamente fría, incorporar los huevos, uno a uno, sin dejar de mover. Agregar seguidamente las dos cucharadas de nata y continuar mezclando.
Por último, incorporar la harina tamizada con la levadura y, para terminar, añadimos el coco. Fundir el chocolate troceado al baño María y mezclar suavemente.
Con un pincel engrasamos un molde cuadrado o rectangular con una pizca de mantequilla y espolvorear con harina. Sacudir bocabajo para que no quede apelmazada y volcar la masa. Sacudir para que no queden huecos y hornear unos ocho o diez minutos.
Pasado este tiempo, bajar la temperatura a 160 grados y hornear otros diez minutos. Sacar del horno para que no se seque y dejamos enfriar un poquito.
Aún templado, volcar en una fuente y cortar en cuadraditos que colocamos en cápsulas de papel y cuando se enfríen del todo, espolvorear con azúcar glas.
Laura Vichera | 18 de marzo de 2012 a las 8:13
Mientras preparamos la masa del bizcocho, precalentamos el horno a 180 grados. Engrasar ligeramente un molde alargado o redondo con mantequilla y espolvorear ligeramente con harina, sacudir bocabajo y dejar en el frigorífico.
En un cuenco grande montar las cuatro claras a punto de nieve fuerte con una pizca de sal y el azúcar vainillado y cuando estén firmes, se reservan.
Aparte, en otro cuenco, batimos las yemas con el azúcar y trabajar con varillas hasta que queden perfectamente trabadas. Incorporar poco a poco la mantequilla y cuando se deshaga, agregar la harina tamizada con la levadura.
Poco a poco, vamos incorporando las claras montadas, mezclando despacio para que no se bajen. Repartimos la masa en los dos cuencos y a uno de ellos agregamos la esencia de vainilla y al otro el cacao.
Sobre el molde, vamos volcando las dos masas a cucharadas, procurando alternarlas, haciendo zigzag, de manera que luego en el horno se mezclen y vayan haciendo dibujos.
Una vez relleno el molde, sacudir despacio para que no queden huecos y hornear durante tres cuartos de hora aproximadamente. Pasado este tiempo, comprobar que está cuajado y dejamos templar ligeramente. Volcar sobre una rejilla y dejamos enfriar del todo. Espolvorear con azúcar glas.
Laura Vichera | 19 de febrero de 2012 a las 8:13
En un cuenco, batimos el huevo con el azúcar blanco y el azúcar moreno y trabajar con varillas hasta que tengamos una mezcla blanquecina.
A continuación, agregamos la mantequilla muy blanda, casi fundida y mezclar nuevamente. Incorporar el café, la nuez moscada y la vainilla.
Cuando estén bien mezclados, agregamos la harina tamizada, el bicarbonato y las pepitas de chocolate. Una vez trabados todos los ingredientes, se pasan a una manga pastelera y dejamos reposar en el frigorífico una hora aproximadamente. Mientras, precalentar el horno a 180 grados.
Pasado este tiempo, forrar una bandeja con papel sulfurizado y vamos haciendo montoncitos con la masa, bien separados unos de otros y los aplastamos ligeramente con el dorso de una cucharilla mojada en agua fría.
Hornear durante ocho o diez minutos y se sacan todavía blandas. Las despegamos de la bandeja y se dejan enfriar sobre una rejilla para que endurezcan.
Cuando estén completamente frías, se pasan a una caja hermética y, bien tapadas, se conservarán varios días.
SUGERENCIA : Para un sabor y un aspecto diferentes, podemos cambiar las pepitas de chocolate negro por chocolate blanco. Quedan también muy ricas.