Laura Vichera | 18 de febrero de 2013 a las 8:13
PARA ACOMPAÑAR
En una cazuela grande calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva con la mantequilla. Cuando esté fundida, incorporar las cebolletas cortadas en tiras muy finas y rehogamos hasta que estén blanditas, procurando que no se doren.
Luego, enjuagar las acelgas y se pican menudas. Pelar las patatas y las troceamos en dados. Las incorporamos a la cazuela y damos unas vueltas para que tomen el sabor del sofrito.
Unos minutos después, incorporar las acelgas, rehogar todo junto, agregar un pellizco de sal y pimienta negra molida. Agregar caldo en cantidad suficiente, bajar el fuego y tapar la cazuela. Cocer durante media hora.
Mientras, retirar la grasa del jamón y lo cortamos en daditos. En una sartén calentamos un hilo de aceite de oliva y salteamos los ajos muy picaditos. Incorporar el jamón y dorar brevemente. Se sacan bien escurridos a un plato cubierto con papel absorbente.
Luego, retirar el aceite sobrante de la sartén, quitar la corteza al pan y lo cortamos en tiras. Las doramos y se reservan. Pasado el tiempo de cocción de las verduras, triturar y pasamos por el chino.
Volcar de nuevo en la cazuela y añadir la nata líquida. Mezclar, rectificar de sal y pimienta negra y poner a fuego muy bajo, sin dejar de mover y antes de que comience a hervir, apartamos.
Servir muy caliente, repartir por encima los taquitos de jamón y acompañar con los bastones de pan.
Laura Vichera | 24 de julio de 2012 a las 8:13
PARA LA SALSA
Una vez limpio de grasa, cortar el jamón en trozos y lo picamos en el robot. Volcar en un cuenco y mezclar con la carne picada y la manzana rallada. Incorporar los dos huevos batidos y mezclar.
Luego, incorporar el tomillo desmenuzado, la mostaza y los dientes de ajo muy picados. Trabajar con el tenedor hasta que tengamos una masa bien trabada. Tapar con film y dejamos en el frigorífico mientras preparamos la salsa.
En una cazuela grande, ponemos a calentar un hilo de aceite de oliva y rehogamos a fuego muy suave las cebolletas y la zanahoria picadas finas.
Cuando estén blanditas, añadir el concentrado de tomate y damos unas vueltas. Agregar también los tomates bien escurridos y troceados, el pimentón, una pizca de sal y pimienta y tapar. Dejamos a fuego medio unos cuarenta minutos.
Pasado este tiempo, triturar la salsa y agregar una pizca de azúcar si hubiera quedado demasiado ácida. Mantener a fuego suave, con la cazuela tapada.
Por último, formamos albóndigas medianas y las pasamos por harina. Las freímos por tandas, se escurren bien y las vamos metiendo en la salsa. Sacudir la cazuela y dejar todo junto al fuego veinte minutos más.
Laura Vichera | 14 de julio de 2012 a las 8:13
Una vez retirada la grasa del jamón, lo cortamos en tiras y luego en daditos pequeños. Engrasar unos moldes de flan con una pizca de mantequilla y se reservan en el frigorífico. Precalentar el horno a 190 grados.
A continuación, en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de mantequilla, rehogar las dos cebolletas, cortadas en tiras muy finas. Cuando se ablanden, incorporar el diente de ajo muy picado y los guisantes. Saltear hasta que estén a punto, incorporar los daditos de jamón, rehogar brevemente y apartamos.
Con una mandolina, pelar las patatas y se cortan en rodajas muy finas. Forrar con ellas las paredes de las flaneras y rellenar el hueco del centro con el sofrito de cebolletas, guisantes y jamón.
En un cuenco, batimos los huevos con la nata, incorporar unos tallos de cebollino picado, algo de Parmesano rallado, una pizca de sal, pimienta y nuez moscada. Repartir en los moldes y sacudir para que no queden huecos y llegue hasta el fondo.
Una vez rellenos, vamos colocando los moldes en una fuente con agua y horneamos al Baño María durante cuarenta minutos, aproximadamente, hasta que las patatas se hagan y el huevo quede cuajado. Dejamos templar antes de desmoldar.
Laura Vichera | 16 de junio de 2012 a las 8:13
Una vez retirada la corteza y la grasa, picar el jamón muy fino, a cuchillo o en la picadora. Pelar y picar en trocitos muy menudos las cebolletas, raspar las zanahorias y rallarlas y las rehogamos juntas, a fuego suave, con la mantequilla.
A continuación, incorporamos el ajo muy picado y el calabacín, sin pelar, cortado en cubitos. Agregar también las espinacas en tiras, tapamos y cocemos todo junto hasta que las verduras estén tiernas.
Cuando estén blanditas, destapar para que se evapore un poquito el jugo. Espolvorear la harina, movemos con unas varillas y agregar poco a poco la leche, a temperatura ambiente. Salpimentar y añadir la nuez moscada rallada.
Sin dejar de mover, incorporar el jamón y cuando tengamos una consistencia espesa y sin grumos, apartar del fuego. Agregamos la yema, mover y volcar en una fuente. Nivelar con una espátula y, cuando esté templada, tapar con film y dejamos enfriar del todo.
Cuando la masa esté cuajada, con ayuda de dos cucharillas vamos formando las croquetas, no demasiado grandes, y las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado.
Las vamos friendo en abundante aceite bien caliente, moviéndolas con cuidado para que no se rompan. Cuando estén bien doraditas, se sacan a escurrir sobre papel de cocina y se sirven enseguida acompañadas de una gran ensalada.
Laura Vichera | 6 de junio de 2012 a las 8:13
Una vez despuntada la berenjena, la cortamos en rodajas gruesas que espolvoreamos con sal y dejamos en un escurridor. Retirar el corazón a los tomates y los cortamos igualmente en rodajas medianas.
En el mortero machacamos unos granos de pimienta con los dos dientes de ajo pelados y unas ramitas de tomillo desmenuzado. Agregar un hilo de aceite de oliva y unas gotas de vinagre. Precalentar el horno a 200 grados.
Cuando vayamos a montar las papillotes, poner la plancha a calentar. Asar las rodajas de berenjena, a fuego fuerte, unos minutos por cada lado, de modo que queden crudas por dentro y tostadas por fuera. Se sacan a un plato y se reservan. Hacemos lo mismo con las rodajas de tomate.
Sobre la encimera colocamos cuatro cuadrados grandes de papel sulfurizado o papel de aluminio. En la base, ponemos media loncha de jamón, una rodaja de berenjena, luego unas rodajas finas de queso, unas cucharadas del aliño y la otra media loncha de jamón.
A continuación, tapamos con una capa de tomate y rociamos con unas cucharadas de aliño. Con cuidado de no desmontar las verduras, cerrar el papel procurando que no quede ningún hueco y colocamos los “paquetitos” sobre una bandeja.
En el último momento, damos un golpe de horno, cinco minutos, no más, lo justo para que el queso funda. Servir enseguida como entrante o como acompañamiento de una carne o un pescado.
Laura Vichera | 19 de mayo de 2012 a las 8:13
En una sartén con unas gotas de aceite de oliva, rehogamos las chalotas muy picadas en tiras o en aros finos, a fuego muy suave hasta que se ablanden completamente. Pasamos a un cuenco, agregar una pizca de sal y pimienta y dejamos enfriar.
Luego, retirar la parte más dura del tallo de los espárragos y cortar el resto en dos partes de igual tamaño. Escaldar un par de minutos en agua hirviendo con sal. Se vuelcan luego en un escurridor y los pasamos por agua fría para que mantengan el color.
A continuación, extender las lonchas de jamón, con la punta de un cuchillo retirar el exceso de grasa y encima de cada una de las lonchas, colocamos una cucharadita de chalotas y una gota de miel.
Sobre ellas, una loncha de queso y un puñado de espárragos, bien juntos formando un manojo. Añadir una pizca de sal y pimienta negra recién molida y enrollar hasta formar un paquetito.
Vamos haciendo lo mismo y cuando tengamos los ocho terminados, se van colocando en una bandeja forrada con papel sulfurizado con el cierre hacia abajo.
En el último momento, precalentar el horno a 220 grados y gratinar cinco minutos, lo justo para que el jamón quede crujiente y el queso funda. Servir enseguida y acompañar con una ensalada de canónigos.
Laura Vichera | 7 de mayo de 2012 a las 8:13
Una vez peladas las patatas, las cortamos en rodajas, ni muy finas ni muy gordas. Las pasamos a una cazuela, cubiertas de agua fría y agregar unos granos de pimienta y la hoja de laurel. Arrimar al fuego y cocer hasta que queden “al dente”, más bien duras, porque luego tendrán que ir al horno.
Cuando estén, se vuelcan en un escurridor, retirar los granos de pimienta y el laurel y dejamos enfriar. Precalentamos el horno a 150 grados y engrasar una fuente honda con una pizca de aceite.
Sobre el fondo de la fuente colocamos una primera capa de patatas y sobre ellas la mitad de las nueces troceadas, unos tallos de cebollino picado. Cubrir con la mitad del jamón y repartir por encima un poquito de queso rallado.
Volvemos a hacer una capa de patatas y repetir todos los ingredientes. Por último, cerrar con las patatas que nos quedan, repartir por encima el tomillo desmenuzado y cubrir con queso rallado.
Justo antes de meter en el horno, napar con la leche mezclada con la nata y hornear durante cuarenta minutos. Servir caliente y acompañar con una ensalada de rúcola.
Laura Vichera | 19 de abril de 2012 a las 8:13
Una vez troceado el pollo, retirar la piel y la grasa, enjuagar y dejamos escurrir. Retirar la mayor parte de la grasa del jamón, cortar en dados y se saltean en la cazuela donde vayamos a preparar el guiso, con una cucharada de aceite de oliva.
Una vez salteados, se sacan bien escurridos a un plato. Salpimentar los trozos de pollo, se pasan por harina y se fríen, a fuego vivo en la misma cazuela, hasta que estén bien dorados y se sacan también.
Luego, incorporar la mantequilla y rehogar a fuego suave las chalotas y los dientes de ajo muy picados y, cuando estén blanditos, añadir los tomates rallados, subir el fuego y dejamos que se evapore el agua de vegetación.
Cuando el sofrito haya reducido, incorporar nuevamente el pollo y añadir las setas troceadas. Mojar con el Jerez y agregar también las hojas de laurel atadas con las ramitas de tomillo y unos granos de pimienta.
Por último, cubrir con el vino blanco, sacudir la cazuela para mezclar todo bien, tapar a medias y dejamos cocer durante cuarenta minutos aproximadamente.
Justo antes de apartar del fuego, incorporar los daditos de jamón, mezclar con la salsa y dejamos reposar antes de servir. Acompañar con unos dados grandes de patata frita.
Laura Vichera | 8 de diciembre de 2011 a las 8:13
PARA LA SALSA
En una cazuela amplia calentamos la mantequilla con un chorrito de aceite de oliva y pochar las cebolletas muy picadas, a fuego muy suave para que se vayan haciendo sin dorarse.
Cuando se ablanden, incorporar los dientes de ajo, también muy picados y damos unas vueltas, agregar el Jerez y dejamos que se evapore el alcohol. Tapar la cazuela y apartar del fuego.
A continuación, cortamos los filetes de pechuga en dos, retiramos los restos de grasa y se colocan entre dos láminas de film o de papel sulfurizado. Se golpean con el mazo para aplanarlos.
Luego, se salpimentan por ambas caras y agregar también una pizca de nuez moscada. Sobre cada uno de ellos colocamos una loncha fina de queso, unas hojas de salvia picadas y media loncha de jamón. Enrollar procurando que queden bien apretados para que no se abran.
Se pasan ligeramente por harina y los freímmos en muy poco aceite, a fuego vivo, para que queden bien doraditos. Los escurrimos sobre papel absorbente y se van metiendo en la salsa.
Arrimar la cazuela al fuego, incorporar el caldo, añadir también los granos de pimienta y sacudir ligeramente para que la salsa se trabe. Tapar a medias y cocer veinte minutos más. Acompañar con pasta hervida.