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Gratinado de brécol y zanahorias

Laura Vichera | 5 de octubre de 2016 a las 8:13

  • 2 piezas hermosas de brécol
  • 3 zanahorias grandes
  • 300 grs de champiñones pequeños
  • 2 dientes de ajo
  • 120 grs de queso rallado, tipo Emmental o Gruyère
  • 60 mls de leche fría
  • 2 cucharaditas de mostaza
  • 40 grs de harina de maíz
  • unas gotas de zumo de limón
  • una guindilla
  • unas semillas de alcaravea
  • nuez moscada
  • sal y pimienta negra molida
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • aceite de oliva

En primer lugar, limpiar los champiñones, los cortamos en cuatro, rociar con unas gotas de zumo de limón y reservamos. Despuntar y pelar las zanahorias y las cortamos en rodajas. Retirar la parte más dura de los tallos del brécol y lo separamos en ramilletes. Enjuagar y reservamos.

A continuación, cocemos las rodajas de zanahoria y el brécol al vapor, juntos o por separado. Cuando estén “al dente”, los pasamos a un escurridor y dejamos enfriar.

En unas gotas de aceite de oliva, rehogamos los champiñones con la guindilla, a fuego vivo hasta que suelten todo el agua y se sacan bien escurridos a una fuente, ligeramente engrasada, donde los mezclamos con el resto de verduras.

En un cuenco desleímos la harina de maíz con la mitad de la leche, bien fría y cuando ya no tengamos grumos, agregar la leche restante. Volcar en un cazo y arrimar a fuego suave. Mover constantemente hasta que comience a espesar.

Fuera del fuego, dejamos templar unos minutos y agregar la mostaza y  los dientes de ajo machacados. Añadir también las semillas de alcaravea, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta negra molida. Incorporar el queso rallado, mezclar y volcar sobre las verduras. Hornear a 225 grados durante veinticinco minutos, hasta quede bien dorado. Servir enseguida.

Empanada de pollo y espinacas

Laura Vichera | 15 de septiembre de 2016 a las 8:13

  • 2 láminas de masa quebrada
  • 400 grs de pechuga de pollo de corral
  • 2 manojos de espinacas
  • queso tierno rallado
  • una cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • un huevo
  • medio vasito de leche evaporada
  • unas ramitas de perejil y culantro
  • ralladura y zumo de limón
  • una pizca de pimentón picante
  • sal y pimienta negra molida
  • una cucharadita de mantequilla
  • aceite de oliva

 

Una vez limpias, picar las espinacas, las enjuagamos y se dejan escurrir. En una sartén, calentar un chorrito de aceite de oliva  con la mantequilla y, cuando funda, rehogamos la cebolleta muy picada. Pochar a fuego suave.

Pasados unos minutos, cuando esté blandita, incorporar las espinacas, una pizca de sal y perejil picado y rehogar todo junto hasta que reduzca el jugo. Agregar el pimentón y volcamos en un cuenco. Cuando se enfríe, añadir el queso rallado, mezclar y reservamos.

En la misma sartén, rehogamos los dientes de ajo muy picados con cuidado de que no se quemen. Incorporar la pechuga limpia y troceada, una pizca de sal y pimienta.

Luego, agregar unas hojas de culantro y perejil picado y también el pimentón. Añadimos la ralladura y zumo de limón, mover y dejar al fuego cinco minutos más. Volcar en el cuenco y mezclar con las espinacas y con la leche evaporada. Precalentar el horno a 180 grados.

Por último, forrar un molde con una de las láminas de masa, procurando que sobresalgan los bordes. Rellenar con la mezcla de pollo y espinacas y tapar con la otra hoja de masa quebrada. Cerramos, pegando los bordes y pintar con el huevo batido. Pinchar la superficie y hornear durante cuarenta minutos. Servir templada.

Pastel de carne y calabacín

Laura Vichera | 26 de julio de 2016 a las 8:13

  • 400 grs de carne de ternera picada
  • 5 huevos
  • un pimiento rojo
  • 3 calabacines pequeños
  • una cebolleta
  • 4 cucharadas de queso tierno rallado
  • 2 cucharadas de leche
  • pan rallado
  • unas ramitas de tomillo
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

En primer lugar, lavar y despuntar los calabacines. Luego los cortamos en bastones, a lo largo y los reservamos. Lavar el pimiento, lo pintamos con aceite de oliva y lo asamos hasta que la piel quede tostada. Envolver y dejamos enfriar. Lo pelamos, retirar la piel y las semillas y lo cortamos en tiras finas. Colar el jugo que ha soltado y reservamos.

En una sartén calentamos un hilo de aceite de oliva, saltemos las tiras de pimiento y los bastones de calabacín. Sofreír unos cinco minutos y sacar bien escurridos a un plato.

A continuación, en la misma sartén, rehogar la cebolleta muy picada y, cuando comience a dorarse, incorporar la carne, la desmenuzamos y añadir el jugo de los pimientos. Sin dejar de mover, sofreír todo junto hasta que la carne quede bien suelta.

En un cuenco batimos los huevos, el queso rallado, una pizca de sal y pimienta negra molida. Agregar la carne bien escurrida, una pizca de pan rallado y también el tomillo desmenuzado. Precalentar el horno a 170 grados.

Luego, engrasar un molde alargado y espolvorear con pan rallado. Sobre el fondo repartimos la mitad de las verduras y cubrir con la mitad de la carne picada. Repetimos ingredientes y ya, golpear el molde para que no queden huecos y tapar con papel de aluminio.

Por último, hornear unos treinta y cinco minutos y dejamos enfriar dentro del horno. Servir cortado en rodajas y acompañar con una ensalada.

Champiñones rellenos

Laura Vichera | 11 de noviembre de 2015 a las 8:13

  • un kilo de champiñones medianos, del tipo que más nos guste
  • medio kilo de carne de ternera picada
  • ralladura de piel de limón
  • unas cucharadas de queso rallado, tipo Emmental
  • 3 huevos
  • 2 dientes de ajo
  • caldo de verduras
  • unas ramitas de perejil fresco
  • unos tallos de cebollino
  • unas gotas de salsa Tabasco
  • unas cucharadas de pan rallado
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

Para empezar, eliminar los pies de los champiñones, se les quita el extremo terroso y los picamos menudos. Se pasan a un cuenco. Secar cuidadosamente las “cazoletas” y las reservamos.

Luego, preparamos el relleno de carne para que se mezclen bien los sabores. Al cuenco donde tenemos el picadillo de champiñones incorporamos los huevos batidos. Agregar los dientes de ajo muy picados, la ralladura de piel de limón y las hierbas muy picadas también.

A continuación, incorporamos la carne, unas gotas de salsa Tabasco y un puñado de queso rallado. Trabajar bien con un tenedor hasta que todo quede bien mezclado y la carne se trabe con el resto de ingredientes. Tapar con film y dejamos en el frigorífico.

Un rato después, cuando la mezcla de carne esté más consistente, vamos formando bolitas con las que vamos rellenando las caperuzas de los champiñones. Presionamos para que no se salga.

A medida que los vayamos teniendo hechos, se van pasando a una fuente, bien juntos para que no se vuelquen.  Añadir un vasito de caldo de verduras, espolvorear los champiñones con pan rallado mezclado con algo más de queso. Agregar por encima un chorrito de aceite de oliva y hornear durante veinte minutos a 180 grados. Servir recién hechos.

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Flan de zanahorias y queso

Laura Vichera | 27 de diciembre de 2014 a las 8:13

  • un kilo de zanahorias
  • 5 huevos
  • 2 cucharadas de harina de maíz
  • 200 grs de queso Gruyère o Emmental rallado
  • unos tallos de cebollino fresco
  • una pizca de comino molido
  • sal y pimienta negra molida
  • mantequilla y pan rallado para el molde

 

Una vez despuntadas y raspadas las zanahorias, las cortamos en rodajas que cocemos al vapor hasta que estén blanditas. Precalentar el horno a 190 grados. Engrasar un molde con la mantequilla, espolvorear con pan rallado y dejamos en el frigorífico.

 

Cuando las zanahorias estén, las sacamos a un cuenco, reservamos unas cuantas para adornar y triturar el resto con la batidora hasta obtener un puré. Si fuera necesario, agregar unas cucharadas de agua de cocción, aunque debe quedar espeso.

Pasados unos minutos, cuando el puré se enfríe un poquito, agregar las dos cucharadas de harina de maíz y los huevos, uno a uno, mezclando bien para que se traben con las zanahorias.

Una vez hecho esto, añadimos el queso rallado, el cebollino picado, sal y pimienta negra molida y también el comino. Trabajar bien de forma que tengamos un puré espeso y sin grumos.

Luego, cubrir el fondo del molde, de forma ordenada, con las rodajas de zanahoria que habíamos reservado, procurando que quede bien cubierto.

A continuación, volcar el puré y sacudir el molde para que no queden huecos. Colocar sobre otro molde lleno de agua y hornear al baño maría durante cuarenta y cinco minutos.

Pasado este tiempo, comprobar que está cuajado y dejamos enfriar completamente dentro del baño maría. Luego desmoldar sobre una fuente y dejar en el frigorífico hasta el momento de servir.

Lasaña de gambas, calabacín y albahaca

Laura Vichera | 1 de octubre de 2014 a las 8:13

  • 12 placas de pasta para lasaña
  • medio kilo de gambas hermosas
  • 2 calabacines medianos
  • 3 cebolletas
  • queso rallado para gratinar
  • un manojo de albahaca fresca
  • 2 o 3 cucharadas de harina
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • sal y pimienta negra
  • aceite de oliva

 

En primer lugar, pelar las gambas, pasar las cabezas y las pieles a un cazo con tres vasos de agua y una pizca de sal. Arrimar al fuego y cocer durante media hora. Dejamos enfriar tapado y luego lo colamos.

Una vez despuntados, sin pelar, lavamos los calabacines y los rallamos con una mandolina, en rodajas finas. Cocemos la pasta y la dejamos escurrir sobre un paño mientras preparamos el relleno.

En un chorrito de aceite de oliva rehogamos las cebolletas picadas muy finas. Cuando estén blanditas, incorporar las rodajas de calabacín y un puñado de hojas de albahaca cortadas en trozos grandes.

Unos minutos después, subir ligeramente el fuego, incorporar las gambas y saltear todo junto. Apartamos, agregar sal y pimienta y volcar en un bol. Dejamos templar y precalentamos el horno a 200 grados.

En la misma sartén, derretimos la mantequilla y tostamos en ella la harina. Vamos incorporando poco a poco el caldo donde hemos cocido las gambas, sin dejar de mover para que no se formen grumos.   Debe quedar una crema no muy espesa.

Luego, añadimos unas cucharadas de esta bechamel al sofrito de gambas y calabacín. Engrasar una fuente de horno con mantequilla y colocamos cuatro placas de pasta. Cubrimos con unas cucharadas de relleno y cubrimos con otra placa de pasta, así hasta acabar.

Por último, napar con la crema restante y cubrimos de queso rallado. Hornear durante veinte o treinta minutos y gratinar hasta dorar. Servir enseguida.

 

 

Tomates rellenos de atún y trigo

Laura Vichera | 16 de septiembre de 2014 a las 8:13

  •  4 tomates grandes, maduros pero de pulpa firme
  • 2 latas pequeñas de atún al natural
  • ½ pimiento rojo
  • ½ pimiento amarillo
  • 2 cebolletas
  • 2 dientes de ajo
  • 100 grs de trigo, ya cocido y bien escurrido
  • unas cucharadas de salsa de tomate casera
  • queso rallado para fundir, tipo Emmental o Gruyère
  • algo de orégano
  • una pizca de pimentón
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

En primer lugar, lavar los tomates y los abrimos por arriba, retirando la “caperuza”. Con ayuda de una cuchara y mucho cuidado, retirar la pulpa procurando no romper la piel. Salar los tomates por dentro y los dejamos bocabajo en un plato o un escurridor para que suelten el agua.

A continuación, picar muy finos los dos tipos de pimiento y las cebolletas. Pochar a fuego suave, moviendo de vez en cuando y cuando se ablanden, incorporar los dientes de ajo muy picados, sal, una pizca de pimentón y pimienta al gusto. Precalentar el horno a 210 grados.

Una vez hecho el sofrito, cuando todo quede bien trabado, volcar en un cuenco y dejamos templar. Escurrir el atún, lo desmigamos y lo incorporamos también. Añadir un poquito de orégano y el trigo. Mezclar todo bien, agregar dos o tres cucharadas de salsa de tomate y parte del queso rallado.

Con cuidado, vamos rellenando los tomates, repartir por encima algo más de queso y se tapan con su “caperuza”. Añadir un hilo de aceite de oliva y hornear veinte minutos. Servir enseguida y acompañar con una ensalada de lechugas variadas.

 

 

 

 

 

Pastel de patatas y setas

Laura Vichera | 14 de abril de 2014 a las 8:13

  • 3 patatas medianas
  • ½ kilo de setas tipo Portobello o Shi-itake
  • 2 cebolletas hermosas
  • 2 dientes de ajo
  • un vasito de vino blanco seco
  • un vasito de caldo de pollo desgrasado
  • un vasito de nata ligera
  • un vsasito de leche
  • queso Gruyère o Emmental rallado
  • unas ramitas de tomillo
  • sal y pimienta negra molida
  • aceite de oliva

 

Retirar la parte terrosa del pie de las setas y se dejan enteras. Las enjuagamos bien, se secan y las reservamos. Pelar las patatas, se cortan en rodajas de un centímetro, más o menos. Las escaldamos en agua hirviendo con un pellizco de sal, lo justo para que se ablanden ligeramente. Se sacan y se dejan enfriar. Precalentar el horno a 200 grados.

En una sartén calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las dos cebolletas cortadas en tiras finas. Pochar a fuego suave y cuando estén blanditas, incorporar los dientes de ajo y damos unas vueltas para que no se doren.

A continuación, incorporar la setas, subir un poquito el fuego, saltear brevemente y agregar el vino blanco. Cuando se evapore el alcohol agregar el caldo, sacudir la sartén y sofreír sin tapar para que reduzca el jugo.

En un cuenco mezclamos la  nata con la leche, el tomillo desmenuzado, el queso rallado y una pizca de sal y pimienta. Engrasar una fuente de horno con unas gotas de aceite de oliva y  cubrir el fondo con la mitad de las rodajas de patata.

Sobre ellas extendemos la mitad de las setas y repetir, acabando con una última capa de setas. Napar con la mezcla de queso y  hornear durante media hora. Gratinar antes de sacar del horno. Servir caliente.

Crema de setas con galleta de queso

Laura Vichera | 15 de noviembre de 2013 a las 8:13

  • 600 grs de setas surtidas (pueden ser congeladas)
  • un puerro, la parte blanca
  • 2 chalotas
  • caldo de carne o de verduras
  • un vasito de nata ligera
  • unas ramitas de romero
  • unas hebras de azafrán
  • sal y pimienta negra molida
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • aceite de oliva

PARA LA GALLETA DE QUESO

  • 100 grs de queso rallado
  • unas semillas de sésamo
  • una pizca de pimentón
  • pimienta negra recién molida

 

 

Si las setas son frescas, se limpian con un paño húmedo y retirar la parte terrosa. Troceamos y se reservan. Si son congeladas, las dejamos sobre un escurridor y recogemos el agua que vayan soltando. Poner el caldo a calentar en un cazo mientras preparamos el sofrito.

En la cazuela donde vayamos a preparar la crema, fundimos la mantequilla y rehogamos las chalotas y la parte blanca del puerro, todo muy picado. Vamos moviendo para que se ablanden, sin dejar que tomen color. Incorporar las setas y algunas espigas de romero, una pizca de sal y pimienta y las hebras de azafrán.

Cuando reduzca un poquito el jugo, cubrir con el caldo templado y el jugo de las setas. Tapar, bajar el fuego y cocer durante media hora aproximadamente. Precalentar el horno a 180 grados.

En un cuenco mezclamos el queso rallado con las semillas de sésamo y el pimentón. Se van haciendo montoncitos sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado, bien separados unos de otros y hornear unos ocho minutos. Dejamos enfriar y retirar con cuidado para que no se rompan.

Pasado el tiempo de cocción, triturar la crema y la pasamos por el chino. Poner nuevamente a fuego suave, incorporar a nata, rectificar de sal y dejamos espesar ligeramente. Servir adornada con las galletas de queso.