Laura Vichera | 3 de noviembre de 2012 a las 8:13
300 grs de arroz de grano redondo
un trozo grande de calabaza de pulpa naranja
2 cebolletas
2 dientes de ajo
caldo de verduras
un vaso de vermú blanco seco
unas hebras de azafrán
150 grs de queso azul
queso Parmesano rallado
unas hojas de salvia fresca
unas ramitas de tomillo y romero
unos tallos de cebollino
sal y pimienta negra recién molida
una cucharada de mantequilla
aceite de oliva
En la cazuela donde vayamos a preparar el risotto, calentar una cucharada de mantequilla con un chorrito de aceite de oliva y rehogar las cebolletas y el bulbo de hinojo muy picados. Pochar a fuego suave, moviendo de vez en cuando.
Mientras, en un cuenco, machacamos el queso azul con las hierbas muy picadas y trabajar todo junto hasta que tengamos una pasta. Reservar.
Cuando tengamos el sofrito a punto, incorporar también los dientes de ajo picados finos y les damos una vuelta para que tomen un ligero color.
A continuación, añadimos el calabacín bien lavado y sin pelar, cortado en dados pequeños y la calabaza cortada del mismo modo.
Una vez salteadas las verduras, incorporar el arroz, las hebras de azafrán, sal y una pizca de pimienta molida. Mezclar bien y mojamos con el vaso de vermú. Dejamos que se evapore el alcohol.
Luego, cucharón a cucharón, vamos incorporando el caldo para que el grano lo vaya absorbiendo y continuamos moviendo y añadiendo más caldo hasta que el grano esté “al dente”.
Justo antes de apartar, agregar unas cucharadas de queso y hierbas y mezclar bien. Espolvorear algo de Parmesano por encima y sacar enseguida a la mesa.
Laura Vichera | 19 de septiembre de 2012 a las 8:13
PARA EL MAJADO
En un cazo ponemos el caldo a calentar. Luego, limpiar las setas, retirar la parte terrosa del pie y las cortamos en trozos grandes. Limpiar las espinacas y se pican en tiras menudas.
A continuación, en una cazuela baja y amplia, calentamos la mantequilla y unas gotas de aceite de oliva y rehogar, a fuego muy suave, las cebolletas y el puerro, todo picado muy fino.
Cuando se ablanden, incorporar las espinacas, subir un poquito el fuego y saltear. En el mortero preparamos un majado con los granos de pimienta, el diente de ajo, las hebras de azafrán y el tomillo desmenuzado. Incorporar también los piñones y machacar un poquito más, sin que se deshagan.
Una vez reducido el sofrito de verduras, incorporamos el arroz a la cazuela. Salpimentar y rehogar todo junto hasta que vaya tomando color. Mojamos con el vermú.
Cuando se haya evaporado el alcohol, vamos añadiendo caldo caliente, cucharón a cucharón, de modo que no agregamos más caldo hasta que el arroz no lo haya absorbido completamente.
Incorporar las setas y el majado y cocer a fuego suave durante quince minutos, sin dejar de mover para que quede meloso. Justo antes de apartar, incorporar el Parmesano rallado y mezclar. Servir enseguida.
Laura Vichera | 27 de junio de 2012 a las 8:13
En el mortero machacamos las hebras de azafrán con los granos de pimienta. Ponemos a calentar el caldo y lo mantenemos templado mientras preparamos el sofrito. Desechar la parte dura de los tallos de los espárragos y picarlos en rodajitas, reservando las puntas aparte. Enjuagar y dejamos escurrir.
En una cazuela amplia y baja, calentamos dos de las cucharadas de mantequilla con la misma cantidad de aceite de oliva, a fuego muy suave. Picar las cebolletas muy finas y se incorporan a la cazuela, moviendo para que se hagan sin dorarse.
A continuación, incorporar los tallos de espárrago y damos unas vueltas. Incorporar a continuación el arroz, las hebras de azafrán y la pimienta machacada. Cuando todo vaya tomando color, mojar con el vermú, agregar una pizca de sal y dejamos que se vaya evaporando el alcohol.
En ese momento, añadimos un cucharón de caldo y dejamos que el grano lo absorba. Vamos agregando así, poco a poco, el resto del caldo hasta que el grano esté casi a punto, unos doce minutos.
Por último, incorporar las gambas y las puntas de los espárragos, mover y dejar al fuego dos o tres minutos más. Apartar y fuera del fuego, agregar la otra cucharada de mantequilla y espolvorear con queso Parmesano rallado, mezclar para que quede bien untuoso y servir enseguida.
Laura Vichera | 25 de mayo de 2012 a las 8:13
En la cazuela donde vayamos a preparar el risotto, calentamos dos cucharaditas de mantequilla con una pizca de aceite de oliva y rehogamos, a fuego muy suave, las chalotas y la parte blanca del puerro muy picados. Aparte, ponemos el caldo a calentar.
A continuación, en una sartén sin nada de aceite, tostar las almendras hasta que queden bien doraditas, con mucho cuidado de que no se quemen. Las sacamos a un plato y se reservan.
Luego, despuntar y raspar las zanahorias y las cortamos en daditos pequeños. Cuando el sofrito esté a punto, se incorporan a la cazuela, añadir también los granos de pimienta rosa, unas hojas de culantro muy picadas y mezclar.
Un minuto después, agregar el arroz y el curry. Cuando el grano comience a estar transparente, mojar con el vermú. Seguidamente, vamos empezando a agregar el caldo, cucharón a cucharón para que el arroz vaya absorbiendo el líquido. Cocemos unos dieciséis minutos, sin dejar de mover ni de agregar líquido.
Justo antes de sacar a la mesa, espolvorear el Parmesano, añadir la otra cucharada de mantequilla y las dos cucharadas de nata y algunas hojas más de culantro picadas. Mezclar para que quede bien untuoso, repartir las almendras por encima y servir enseguida.
Laura Vichera | 10 de abril de 2012 a las 8:13
Una vez limpias las gambas, reservar los cuerpos y calentar unas gotas de aceite en una cazuela. Sofreír los dientes de ajo muy picados y cuando comiencen a tomar color, incorporar las cabezas y las pieles de las gambas y las doramos ligeramente. Añadir también unas ramitas de tomillo y cubrir con agua fría. Dejar a fuego medio unos veinte minutos, colar el caldo y mantener templado.
Luego, en la cazuela donde vayamos a preparar el risotto, calentamos una cucharada de mantequilla con algo más de aceite de oliva y rehogamos las chalotas muy picadas.
Cuando estén blanditas, incorporar los tomates rallados y dejamos que se vaya evaporando el agua de vegetación. Una vez reducido el jugo, incorporar el arroz, las hebras de azafrán y el chile verde muy picado. Damos unas vueltas todo junto y cuando el grano vaya estando transparente, mojar con el vermú.
Unos minutos después, empezamos a agregar caldo, cucharón a cucharón, para que el arroz lo vaya absorbiendo. Mientras, en una sartén, salteamos las gambas, a fuego vivo, con algo más de tomillo desmenuzado.
Justo cuando el grano esté casi hecho, agregamos las gambas, la nata, unas gotas de Tabasco y la otra cucharada de mantequilla. Mezclar para que quede bien meloso y espolvorear cada plato con Parmesano rallado.
admin | 14 de septiembre de 2005 a las 19:22
(para cuatro personas)
·250 grs de arroz bomba, de grano redondo
·200 grs de pechuga de pollo
·1 limón grande
·2 cebolletas grandes
·tomillo, romero y salvia frescos
·1 litro de caldo de pollo o verduras
·2 cucharadas de salsa Perrins
·1 vaso de vermú blanco seco
·1 cucharada de mantequilla
·azafrán en hebras
·queso Parmesano recién rallado
·unos granos de pimienta de Jamaica
·sal y aceite de oliva
-Lavar el limón, rallar la piel y reservarla. Cortar el pollo en taquitos y se pasan a un cuenco con la salsa Perrins, el romero y el tomillo muy picados y la mitad del zumo de limón. Dejamos macerar durante treinta minutos.
-En un par de cucharadas de aceite salteamos las tiras de pollo, bien escurridas, a fuego fuerte hasta que queden doradas y crujientes. Se sacan con una espumadera y se reservan al calor. Cortamos las cebolletas en rodajas finitas y se rehogan a fuego muy suave en el aceite sobrante. Cuando estén blanditas incorporamos el jugo del adobo.
-Agregar de nuevo los tacos de pollo a la cazuela y regar con el vaso de vermú. Damos unas vueltas y añadimos el arroz, la salvia picada y las hebras de azafrán. Subimos un poco el fuego, salteamos un par de minutos y mojamos con un cucharón de caldo. Removemos para que no se pegue y continuamos moviendo y añadiendo caldo, poco a poco, hasta que el grano esté “al dente”, dejándolo jugoso.
-Un momento antes de apartar, incorporamos los granos de pimienta machacados, la cucharada de mantequilla, la ralladura de limón y el queso Parmesano. Mezclamos, rectificamos de sal y servimos enseguida. Debe quedar muy cremoso.