DE LA QUINTA AVENIDA AL CALLEJÓN DEL MURO
Oscuridad, todo bajo un latido. Seguridad, incertidumbre. Nueve meses dentro del vientre de tu madre, y de pronto tienes que salir, viajar, comenzar una nueva vida ahí fuera… Para luego, cuando te llega la hora, volver a la oscuridad… Volver. O aquel día, sí, aquel día que por primera vez te atreves a salir de tu casa sólo. A tu madre no le hace gracia, no, pero tus amigos del barrio te han venido a buscar, y no puedes decir que no, claro. Entonces emprendes, sales de la puerta, traspasas tu barrio, con ellos, con tus amigos, y comienzas una nueva aventura… Para después volver a la hora de la cena… Para volver a volver. O cuando llega el momento de la Universidad, de estudiar fuera, de abandonar la comida de tu madre por pasta y arroz. Otra vez, qué pesao, con lo bien que yo estaba aquí en mi casa, tranquilo, seguro, y ahora hay que irse. Pero claro, el fin de semana estás ahí otra vez, volviendo… para volver a volver, como has vuelto mil veces. Y entonces coges a tu novia, a tus amigos, y te marchas a conocer el mundo, a viajar, a disfrutar, a intercambiar culturas, porque nada te apetece más que comerte el mundo, sin dinero, con mochila, sin idioma, con trenes, y al final de todo, cuando ya has conocido, cuando estás harto de diarreas, de mosquitos, de dormir en la estación, de conocer más y más gente, al final, llamas a tu madre y le dices… Que ya estoy aquí, en el aeropuerto, que vuelvo… Y ahí estás de nuevo, sin dejar de volver.
Ahora hace exactamente 11 meses que comenzó la aventura neoyorquina, tantos meses como tiene este blog. Ahora todo llega a su fin, otra vez estoy en el aeropuerto, en el que todo empezó, pensando en la vuelta. Atrás quedan días de gloria, salidas, Grandes Manzanas, días más bajos, Empires del Estado, Puentes que unen barrios, culturas, negros, judíos, chinos, la comida china, diarrea otra vez, amigos, de sudáfrica, de Colombia, Barranquilla, profesores de cine, películas, luces, rascacielos, visitas, mis amigos de toda la vida conmigo, mis padres en lo alto del Rockefeller, cortometrajes, casualidades de la vida, vueltas, revueltas y volteretas, el amor, la amistad, amigos de Japón, de Hungría, americanos, la bandera, la policía, y el sueño americano, el cine otra vez, las 12 uvas, las coordenadas, pizza gratis, y más gente, más colores, el Jazz, el Blues, el Funkie y Michael Jackson que nos dejó, y también está el Europasur, y su Blog, y sobre todo vosotros, los que lo habéis leído, y los que seguiréis leyendo todo lo que venga y más. Porque al fin y al cabo, otra vez, una vez más, sólo se trata de volver…
… De la Quinta Avenida… Al Callejón del muro.
Próxima estación: Los Ángeles.
PD: ¿y ahora qué pasa? ¿Ahora qué hacemos? Tendré que hablar con los señores de las alturas de Europasur para ver qué hacemos con el blog… ¿no? ¿O continuamos y le cambiamos el nombre a “ Del Callejón del Muro al Boulevard de la Fama”?
PD: como dirían los Titis… Pues ya se acabó. Se acabó, se acabó se acabó.

















