Las invitaciones de Google+

Susana Caballero | 12 de julio de 2011 a las 0:32

Todos sabemos que la mejor forma de tener controlado un servicio en pruebas es mantener al principio su acceso restringido a unos cuantos usuarios, sobre todo si quien lo lanza es Google y sabe que el éxito masivo (al menos en lo que a altas iniciales se refiere) está garantizado. Ese periodo de prueba te permite afinar unas cosas, arreglar otras y, en definitiva, ofrecer un producto que se adecúe mejor a las necesidades y gustos de los usuarios, que en este periodo inicial no son (somos) más que conejillos de indias.

Si se opta por una fase inicial de acceso sólo por invitación se consigue además otra cosa: generar expectación. Por un lado, en los verdaderos interesados en este tipo de servicios y, por otro, en los conocidos como early adopters (lo que aquí llamamos un manolita la primera o fatiguita), que en cuanto ven que alguien habla de algo nuevo quieren jugar también.

Este último grupo está formado por los que se han pasado las dos semanas que lleva en funcionamiento Google+ mendigando invitaciones en cuanta red social, blog o sitio en general han visto hablar del tema. No deja de ser curiosa, por cierto, la ligereza con la que cierta gente publica su correo electrónico por doquier; luego se quejarán, claro. También es graciosa la actitud guadianesca del botón de Google+ para invitar a contactos, que aparecía y desaparecía, al igual que los trucos (sí, en dos semanas ha habido tiempo hasta para inventarse trucos para invitar sin invitación), que no siempre funcionaban.

Parece que el botón de las invitaciones se ha estabilizado durante este fin de semana, al menos su presencia en la página de Google+, no así el acceso efectivo de los invitados, que sigue sin ser perfecto, pero al ver que en sus primeros doce días de funcionamiento se han registrado cinco millones de usuarios (datos publicados en su cuenta de Facebook, porque los de Google son unos cachondos) es más que comprensible ese intento de controlar el crecimiento de su nueva criatura.

No sé qué futuro le aguarda a Google+. No tiene mala pinta de entrada y, desde luego, está (por suerte) muy lejos del caos de Wave (¿recuerdan que la gente también se puso muy pesada entonces para conseguir invitaciones? ¿Cuántos de esos que las pedían siguen usándolo?), pero no sé si será capaz de competir con sitios hegemónicos como Facebook, que parece ser su principal rival. Personalmente no me gusta ni uso demasiado Facebook, así que no sé qué uso le daré a mis cuentas de Google+, aunque este nuevo servicio tiene una ventaja, a mi juicio, importante: la reciprocidad no es obligatoria. Como en Twitter, puedes seguir a quien te plazca sin que él te siga, y tampoco tienes obligación de añadir a quien te añada. Y, aún mejor, que ese alguien con quien quieres compartir cosas ni siquiera tiene que tener cuenta en Google.

Y antes de cerrar, una cosa más sobre los pesados de las invitaciones: ¿no se acuerdan ya de que durante mucho tiempo el acceso a Gmail era exclusivamente por invitación? A lo mejor son los que entraron cuando abrieron las puertas. Puede que ni siquiera conocieran el Beta de la página de entrada. Después de todo, quizás no sean tan early adopters, ¿no?

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  • madmax

    “(lo que aquí llamamos un manolita la primera o fatiguita)”

    Jajaja genial!! Y además que es verdad; vaya brasa que han dado en cada blog que hablaba del tema.

    Ah! Que conste que yo estoy dentro (faltaría más con lo fatiguita que soy) gracias a una amable invitación de Omicrono; nada de mendigar ;)

  • Susana Caballero

    Hola, madmax. Me alegro de que te haya gustado. Es que hay gente que se pone muy pesadita, jeje, con lo fácil que es recurrir a los amigos, que para eso están ;)

    Gracias por el comentario y un saludo.

  • Drea

    A mí, no sé si es porque me da pereza una red social más, o porque la gente con la que más interactúo no tiene ni twitter ni gmail, sino facebook… no sé, no sé el uso que le daré. La idea no está mal, lo admito, pero sé que ni yo ni muchos nos vamos a migrar, aparte de que cuando quieres compartir algo, de momento los botones son sobre todo para facebook y twitter. Aparte yo entro en las redes si están mis amigos de siempre, si no, me aburro. No quiero hacer amigos, quiero estar en contacto con mis amigos. Y parece que ellos son de los que ni siquiera saben qué es google+

  • Susana Caballero

    Al final, como dices, Drea, uno termina centrándose en la red social que más usan sus amigos, contactos y, en definitiva, con la gente con la que quieres hablar y compartir cosas (como si fuera un bar; uno va al que frecuentan sus amigos, salvo que se les convenza para que vayan a uno nuevo). No sé si habrá mucha gente que abandone Facebook por Google+. Creo que más bien coexistirán, aunque hay un buen número de personas para las que su vida en internet se reduce a Facebook y, por tanto, no contemplarán siquiera utilizar algo más. Lo de los botones para compartir es una mera cuestión de tiempo (no olvidemos que lleva en funcionamiento sólo dos semanas). Además, si uno usa en su blog servicios como ShareThis, como hago yo en Libros de Babel, por ejemplo, lo único que tiene que hacer es añadir ese servicio a la lista de sitios en que se pueden compartir cosas.