24 symbols, una buena idea que necesita crecer

Susana Caballero | 7 de septiembre de 2011 a las 15:30

Hace ya casi un año que 24 symbols lanzó su primera versión, una beta a la que se accedía con las invitaciones que la empresa repartía desde Facebook. Entonces me registré y le eché un somero vistazo, pero sólo somero. Lo de leer libros en el ordenador no me atraía (ni me atrae) demasiado, así que cuando leí que en unos meses sacarían una aplicación para el iPad, decidí esperar.

La aplicación salió a finales de julio, justo cuando me iba de vacaciones, así que, ya que para poder leer sin conexión a internet hay que pasar por caja (todo eso lo explicaré más adelante), hasta ahora no he podido echarle un ojo más a fondo.

Por si hay alguien que se pregunta de qué demonios hablo, empezaré desde el principio, explicando qué es 24 symbols, conocido como el Spotify de los libros. Como ellos mismos dicen, es una plataforma para leer libros en internet, con un marcado componente social (puedes acceder con tu cuenta de Facebook y, si tus contactos también se han registrado, ver qué están leyendo) y con un modelo de suscripción para quien quiera poder leer sin necesidad de conexión a internet y olvidarse de la publicidad (que, dicho sea de paso, tampoco es tan molesta), los dos principales obstáculos del modelo gratuito (más bien freemium).

En cuanto a las opciones de suscripción, se puede pagar 9,99 euros al mes, 19,99 por tres meses o 59,99 por un año completo. Repito, por si alguien corre a quejarse en los comentarios: no hay que pagar nada para disfrutar de 24symbols, siempre que uno disponga siempre de conexión a internet y que no le moleste la publicidad.

En mi caso, es una buena opción cuando estoy en casa, pero no cuando estoy fuera. Para esas ocasiones necesito llevarme los libros conmigo (en formato físico o en electrónico en el iPad).

Pero, con todo, no es ese el principal problema que le veo a 24 symbols. Lo peor es su catálogo. Imagino que será cuestión de tiempo y que, poco a poco, como consiguió Spotify con las discográficas, irán alcanzando acuerdos con las editoriales. Aunque las editoriales son bastante más puñeteras, como sabe cualquiera que conozca un poco ese mundo. (Otro día igual me animo a escribir algo más en profundidad sobre el tema, pero por ahora basta recordar qué ha hecho la industria del libro ante el salto tecnológico de los ebooks y los ereaders: Libranda).

Como decía, el catálogo es escaso. Y eso que tiene miles de títulos. Pero la mayoría proceden de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (algo fantástico, sin duda, pero seamos sinceros: es raro ver a la gente leer clásicos hispánicos por propia voluntad; espero que se me entienda y no se me enfade nadie) o de Proyecto Gutenberg, que tiene muchos más títulos en otros idiomas (seamos sinceros, de nuevo: en España se suele leer en español, o castellano, si lo prefieren) pero en español tiene poquita cosa.

Por ahora lo mejor del catálogo de 24 symbols son las editoriales independientes, como LID, especializada en libros de empresa, o Libros en Red, que ha incorporado traducciones de clásicos como La Ilíada, La Odisea, Drácula o Alicia en el País de las Maravillas, entre otros.

Insisto: espero que se me entienda. El catálogo es extenso y muy interesante, pero no sé yo si será capaz de atraer a un público masivo (los que se gastan el dinero en los títulos que ocupan las listas de los más vendidos). Y las grandes editoriales españolas, a las que a estas alturas conocemos ya bastante bien, sólo se apuntarán al carro cuando la cosa sea masiva. Sí, una pescadilla que se muerde la cola.

Ojalá me equivoque. A los que nos gusta leer nos interesa que esta, y otras iniciativas de este tipo, triunfen. En mi caso, no dudaría en suscribirme por años completos si me proporcionan los títulos que quiero leer, porque así sí que merecería la pena pagar por disponer de los libros offline. Por ahora yo me quedo con la opción freemium, a la espera de que un día de estos las editoriales españolas espabilen y se decidan a apuntarse a ideas como esta y a comercializar sus propios ebooks a precios razonables. Dicen que el inminente desembarco de Amazon en España podría revolucionar el mercado editorial patrio, pero lo dudo. Puede que cambien algunas cosas, en otros campos, pero en el editorial no lo creo. Veremos.

En cuanto a la aplicación para iPad, de la que incluyo algunas capturas a lo largo de este texto, presenta una interfaz similar a otras aplicaciones de lectura de libros. Al arrancarlo por primera vez le pedirá que inicie sesión, ya sea con una cuenta de 24 symbols o con una de Facebook. A continuación, podrá navegar por su listado de novedades o por las categorías en las que ordena las publicaciones y, una vez seleccionado un título, sólo tendrá que darle a leer para empezar a disfrutar en él. Los títulos que vaya abriendo se irán guardando en la carpeta Mis lecturas, para que pueda volver a ellos con facilidad. Lo que sí añadiría es un buscador directo en la aplicación (que sí hay en la web).

Por lo que se refiere al lector en sí, su apariencia le sonará si está familiarizado con aplicaciones como iBooks o Stanza. Como ellas, permite acceder al índice desde cualquier página, agregar marcadores y, casi lo más importante, escoger la fuente en que queremos leer y su tamaño. Por ahora, no sé si lo hará en futuras actualizaciones, no dispone de la opción de ajustar el brillo de la pantalla (hay que ir a los ajustes del iPad para hacerlo), pero imagino que lo añadirán.

Igual pedir que emule el elegante pase de páginas del iBooks es ponerse tiquismiquis, pero no estaría mal permitir la rotación. Yo la echo en falta.

  • Drea

    Pues yo también soy usuaria o mejor dicho estoy registrada en 24 symbols. Creo que le falta evolucionar pero es normal, todo tiene un principio. En mi caso, estoy esperando la app para iPhone. Yo devoro libros con iBooks, pero soy usuaria de Spotify Premium y sé que no me importaría pagar 24 symbols si, como tú dices, amplían el catálogo. No me siento cómoda buscando libros en epub porque no están todos los que querría y además veo que se pasan a veces con los precios, pero una tarifa plana, estoy dispuesta. Igual que pago Spotify y pagaré, seguramente, Netflix, pagaré 24 symbols si me dan lo que quiero.

  • pepegrillo

    hola,

    Yo lo que estoy harto es de todo este rollo de contenido social tipo Facebook. A ver po que diablos un “amigo” mio tiene que saber que coño estoy leyendo o dejo de leer, tiramos hacia la mas absoluta publicidad de como pensamos, escuchamos, leemos y actuamos…ya cansa.

  • Susana Caballero

    Drea: Totalmente de acuerdo. Si me dan lo que quiero, también yo lo pago. Es más cómodo tenerlo todo en un sitio que ir buscándolo por ahí. En mi caso, lo amortizaría con creces. Además, no creo que los precios de los ebooks en España se racionalicen a corto/medio plazo, así que saldrá mucho más a cuenta hacerse con servicios de este tipo.

    Pepegrillo: Eso, por suerte, es opcional, Se puede usar o no ;)

  • Mireya

    Yo también soy usuaria de 24symbols y estoy bastante de acuerdo con lo esencial de lo que habéis dicho. Supongo que habrá que darles tiempo para que vayan consiguiendo acuerdos con editoriales de peso. De momento, ya que estamos, os recomiendo una novela del catálogo: El vuelo del alcatraz, sobre la historia de un estudiante Erasmus gaditano en Londres.

  • Susana Caballero

    Me lo apunto, Mireya. Gracias por la recomendación y por pasar por aquí. Saludos.

  • Óscar

    Sin duda, se están moviendo y eso es bueno. Habrá que darles tiempo.


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