Si no puedes vencerle, cómpralo

Susana Caballero | 14 de marzo de 2012 a las 21:10

Como en cualquier otro sector, también en el de las nuevas tecnologías es común el fenómeno de las fusiones y adquisiciones. Desde la burbuja de las .com (en la que muchos pagaron cantidades astronómicas por empresas que poco después tuvieron que cerrar o malvender; seguro que a todos nos vienen un par de ejemplos a la cabeza) es habitual leer que tal o cual compañía se hace con alguna otra.

En algunos casos las compras son operaciones meramente contables y/o estratégicas y se adquiere un servicio que opera en un área que no se domina para engrosar las cuentas de resultados y expandir la marca (por ejemplo, cuando Google compró Blogger o YouTube) y en otras lo que se busca es, lisa y llanamente, eliminar a la competencia. El (pen)último ejemplo es Gowalla (por si no la conocen, una red social de geolocalización y check-ins, del tipo Foursquare) que fue adquirida por Facebook hace unos meses y cerrada hace unas semanas (es de suponer que para quitarse de encima un competidor de su Facebook Places).

La -también- (pen)última adquisición de este tipo es la de Posterous por parte de Twitter. Posterous es un servicio de blogs a medio camino entre servicios como Blogger o WordPress y otros como Tumblr. Por el momento se desconocen tanto las cifras de la operación como los entresijos del acuerdo y, lo que más inquieta a sus usuarios, el futuro mismo de Posterous. En el blog de la compañía adquirida aseguran que todo seguirá como hasta ahora (de momento) y que les avisarán si se producen cambios importantes. También que publicarán manuales sobre cómo podrán migrar las publicaciones a WordPress, Blogger o Tumblr aquellos que no deseen seguir en Posterous tras el cambio de propietario.

Es probable que, tarde o temprano, Twitter acabe cerrando Posterous (o no, porque Tweetdeck ahí sigue) sin más, aunque los más optimistas creen que Twitter integrará el servicio para mostrar publicaciones completas en el propio Timeline de Twitter (mejor incluso que la integración con WordPress, que muestra sólo el arranque de los artículos), lo que evitaría tener salir a leer otra cosa y de paso ayudaría a todos esos que tienen problemas para expresar lo que quieren decir en 140 caracteres (a algunos se les olvida que pueden usar más de un tuit o que, incluso mejor, se puede escribir en un blog y después compartir el enlace en Twitter).

Aunque, como decía al principio, estas operaciones son lógicas y habituales en un entorno empresarial, una siempre tiene el resquemor de que, también aquí, nos encaminemos a un oligopolio en el que, nos movamos por donde nos movamos en internet, estemos siempre en manos de Google, Facebook y Twitter. E incluso menos, quién sabe.

Mejor pantalla, mejor cámara, mayor potencia: así es el nuevo iPad

Susana Caballero | 7 de marzo de 2012 a las 20:12

Apple lanza la nueva versión de su dispositivo, que llegará al mercado español el 23 de marzo y con el mismo precio que tenía hasta ahora su predecesor. En la presentación también se enseñó el nuevo AppleTV.

Foto: AFP

Ni iPad 3 ni iPad HD. Por ahora el nuevo iPad es simplemente “el nuevo iPad”, o “iPad” a secas. En apariencia la nueva versión del dispositivo, que coexistirá en las tiendas con su inmediato antecesor, es simplemente una actualización del anterior. Pero las mejoras anunciadas por Tim Cook son importantes, muy importantes.  Mejor pantalla, mejor cámara, mejor rendimiento, mejores procesadores y conexión 4G son algunas de las novedades del dispositivo, que llegará al mercado español el próximo 23 de marzo con precios similares a los de su antecesor (en cuanto a las versiones con WiFi; las 4G son algo más caras que las actuales con 3G). Por su parte, el iPad 2 rebaja su precio. A partir de ahora se podrá adquirir desde 399 euros.

La remodelación del dispositivo, mejorado en prácticamente todos sus aspectos, incluye la incorporación de la retina display (la pantalla del iPhone 4S), para ofrecer una resolución de 2048 x 1536 (3,1 millones de píxeles, la resolución más alta hasta la fecha para un dispositivo móvil), una cámara mejor (la iSight, de 5 megapíxeles, que incorpora al iPad, también en este aspecto, algunas de las características de la del iPhone 4S, para mejorar la óptica de la cámara, el procesador de señal de imagen y el software; además, con ella se podrá grabar vídeo a 1080), mejores procesadores (incluye el chip A5X con cuatro núcleos para gráficos, que mejora notablemente la velocidad del dispositivo) y la posibilidad de emplear conexiones 4G. Además, si el operador de telecomunicaciones que empleemos lo permite, podremos crear con el iPad un punto de acceso WiFi para conectar otros dispositivos.

Aplicaciones

Además del lanzamiento de la nueva versión del sistema operativo, el iOS 5.1, Tim Cook ha anunciado la llegada de iPhoto para iPad, con el que se completa el paquete de software iLife para iOS. Las otras dos aplicaciones que integran dicho paquete, Garage Band e iMovie, también han sido actualizadas para aprovechar al máximo la retina display del iPad. Y también hay novedades en el otro paquete de programas más conocido de la casa, iWork, para incluir, por ejemplo, gráficas en 3D. (La actualización para quien ya las tenga instaladas; para los nuevos usuarios el precio es de 3,99 euros para cada uno de los componentes de iLife y 7,99 para los de iWork: Pages, Numbers y Keynote).

EFE

Nuevo AppleTV con alta definición

Antes de hablar del producto estrella de la sesión, la compañía presentó el nuevo Apple TV, que permite reproducir en 1080p HD películas y series de iTunes y Netflix, vídeos de Vimeo, fotos… El rediseño de su interfaz permite acceder con mayor comodidad a los contenidos almacenados en iCloud con iTunes Match. Además, con Airplay, se puede ver en streaming o duplicar en el Apple TV el contenido del iPad o del iPhone 4S. Como es habitual, los usuarios no estadounidenses tenemos un catálogo mucho más reducido (aquí no hay Netflix, por ejemplo), pero aun así podremos reproducir los contenidos (también música) que tengamos almacenados en nuestros dispositivos o en la nube.

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Twitter silenciará contenidos por países

Susana Caballero | 27 de enero de 2012 a las 15:00

Muchos grandes de internet, como Facebook o Google, han tenido que firmar indignos acuerdos y ceder a presiones para poder operar en países como China, sometiéndose a su estricto control y a la censura que tan alegremente ejercen sus gobiernos. Al hablar de estos casos, a menudo se contrapone la libertad que ofrecen otros sitios, como Twitter, y se elogia su papel en acontecimientos como la llamada Primavera Árabe. Pero en Twitter también hay censura. De otro tipo, pero hay contenidos que se borran a petición de gobiernos o empresas y cuentas que se eliminan. Como ya comenté en su día, Twitter tiene sus reglas y, entre otras cosas, determinan qué es legal y qué no. Y lo que no lo es es susceptible de desaparecer.

Según explican ellos mismos, pese a que están comprometidos con la libertad de expresión, las leyes están para cumplirlas, y si algún mensaje o usuario las viola, toman cartas en el asunto. Lo que hacían hasta ahora era eliminar el tuit o al tuitero globalmente. La novedad es que ahora van a empezar a filtrar esos vetos, según indican en su blog oficial, para adaptarse a las leyes de los distintos países en los que opera su servicio. A partir de ahora, un usuario o un mensaje podrán ser silenciados en un determinado país (o en todos), de forma que encontraremos algo así:

Cada país tiene sus propias leyes y en su blog ponen el ejemplo de Alemania o Francia, donde es ilegal hacer apología del nazismo. Si un usuario publica algún mensaje de este tipo, el tuitero o el tuit en cuestión será silenciado en Alemania o Francia (y así aparecerá para quien quiera verlo desde esos países), pero seguirá visible en el resto del mundo.

En mi opinión, esta opción es mejor que el borrado irreversible de los mensajes, pero abre una puerta peligrosa para gobiernos, empresas y grupos de poder en general, que podrían aumentar la presión que a buen seguro ya ejercen sobre el servicio para controlar lo que en él dicen sus usuarios. Tampoco sé cómo se comportará Twitter entonces ni cuánta resistencia podría oponer.

PD: Me sorprende leer titulares como “Twitter pone coto a la libertad de expresión”, “Censura en Twitter” y cosas similares. Esos “cotos” ya existían. La única novedad es el filtrado por países. A lo mejor es que las normas de uso de Twitter se leen tan poco como las condiciones de privacidad de Facebook…

PD (II): Recomienda Luis Rull en los comentarios (gracias) dos artículos, con enfoques distintos, sobre el tema, por si les interesa leer un poco más: La traición de Twitter, de Juanlu Sánchez, y La masa enfurecida, ahora contra Twitter, de Ricardo Galli.

Google+ retira el veto a los seudónimos… más o menos

Susana Caballero | 25 de enero de 2012 a las 16:15

Cuando Google lanzó hace unos meses su red social una de las primeras críticas que recibió fue que exigía a quienes querían abrirse una cuenta en ella usar para darse de alta su “nombre real”. Como comenté entonces, esa restricción no sólo limitaba las opciones de quienes escogen (libremente o porque no tienen más remedio) moverse en internet bajo un seudónimo (no confundir con anonimato), sino que ponía también bajo sospecha todo aquel nombre auténtico que no encajase en los parámetros que según Google debe cumplir un nombre real.

Google al fin ha reaccionado (tarde, a regañadientes y, como se suele decir, de aquella manera) con un comunicado que el vicepresidente de producto de Google+, Bradley Horowitz, ha publicado en su perfil de la red social. En ese texto, admite que ha habido quejas por los nombres para crear una cuenta, pero que sólo han protestado un 0,1% de los que se han acercado a Google+. No tengo datos al respecto, así que asumiremos que sus cifras son correctas. Horowitz añade que un 20% de las quejas de ese 0,1% procedían de empresas que querían abrir un perfil personal y no una página, otro 20% de quienes querían usar seudónimos y el 60% restante de usuarios que querían añadir apodos.

(No creo que haga falta, pero por si acaso puntualizo que una cosa es un apodo y otra un seudónimo. Aunque una persona pueda utilizar como seudónimo un apodo, los dos términos no tienen nada que ver. Entre otras cosas, porque un apodo es normalmente creado por otros y endosado a un individuo concreto, le guste o no, y el seudónimo es escogido por el propio implicado)

A pesar de lo insignificante que es, según dicen, la cifra de quienes han protestado, en Google+ han tomado cartas en el asunto y han empezado a introducir algunas modificaciones, como la posibilidad de añadir nuestro apodo al nombre real del perfil. Si vamos a editar perfil y pulsamos en nuestro nombre, veremos un botón de opciones que abre una cajita en la que poner el apodo que queramos y un desplegable en el que podemos pulsar el modo en que queramos que se vea. Por ahora no hay posibilidad de que se vea sólo el apodo.

Según dice Horowitz, también están trabajando en el tema de los seudónimos, para actualizar su política de nombres y así admitir “seudónimos establecidos”. Habrá que ver qué entienden por eso, claro, y cómo van a medir si están o no establecidos. Igual depende del número de seguidores que tenga uno en Twitter…

Además, para evitar que alguien más se quede sin poder usar su nombre de verdad porque Google no lo considera lo suficientemente real, permitirán a los rechazados que “confirmen esa identidad establecida” aportando datos como “referencias a una identidad establecida off line en medios impresos o noticias, pruebas de una identidad establecida on line con un seguimiento significativo -imagino que es aquí donde viene lo del número de seguidores en Twitter- o escaneos de documentación oficial, como el carné de conducir”.

Detengámonos un momento en este último punto. ¿El carné de conducir? ¿En serio? Yo no sé ustedes, pero creo que si me piden el carné de conducir -o el DNI- para poder usar mi nombre en Google, su red social va a perder un usuario.

Suecia, para los suecos

Susana Caballero | 13 de enero de 2012 a las 15:00

El Gobierno sueco decidió hace unas semanas poner en manos de sus ciudadanos la cuenta oficial de Twitter del país, @sweden. Cada semana un nuevo sueco se encarga de llevar esa cuenta y, durante siete días, puede decir básicamente lo que se le antoje (conociendo a los suecos, es poco probable que se prodiguen en exabruptos).

Hasta ahora, por esa cuenta han pasado un joven de origen bosnio, otro que cría ovejas o un publicista que tiene una agencia pero vive en el campo (y cría gallinas), entre otros. Esta semana la encargada de la cuenta es Anna, ministra de la Iglesia de Suecia.

La idea parte del Swedish Institute y VisitSweden, responsables del proyecto Curators of Sweden, donde se puede consultar quiénes han sido hasta ahora la voz de Suecia en Twitter y qué es lo que han publicado. La idea es que esos ciudadanos cuenten al mundo cómo es su Suecia, que compartan sus conocimientos, sus opiniones y su experiencia, que respondan las preguntas de los seguidores de la cuenta sobre su país y que muestren una visión más amplia y más real que la de los catálogos de Ikea o las novelas de Henning Mankell (y resuelvan dudas como si están todos los suecos tan hechos polvo como Wallander).

Llegados a este punto quizás alguno de ustedes se pregunte si hay una cuenta oficial de España. Bueno, no sé si es ‘la cuenta oficial de España’, pero hay una @spain, llevada por Turismo de España, dependiente de la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur), que a su vez depende del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, y que se limita a compartir noticias relacionadas con el turismo en España (sigue a un par de decenas de miles de usuarios y la siguen más de 30.000, pero no hay demasiada conversación).

No digo que sea eso incorrecto, pero se me ocurren unas cuantas cosas más creativas y útiles que hacer con esa cuenta, la verdad. Como lo de los suecos. Teniendo en cuenta que a quienes nos gobiernan las redes sociales sólo les interesan estrictamente durante la campaña electoral (entonces hasta se preocupan por denunciar a quienes les parodian) y que una vez llegados al poder o cierran las cuentas (como Gallardón en Twitter) o se despreocupan tanto que no les importa si hay un periodista italiano haciéndose pasar por cinco ministros españoles, no creo que en España prosperase algo como lo de Suecia. Además, tengo mis dudas sobre si sería buena idea abrir la cuenta de España así como así, porque los españoles somos mucho más peligrosos que los suecos.

¿Qué opinan? ¿Debería el Gobierno cedernos a los ciudadanos el uso de la cuenta @spain? ¿Qué dirían si durante una semana hablasen en Twitter en nombre de España?

Cinco años del iPhone

Susana Caballero | 9 de enero de 2012 a las 19:00

Un iPod con teléfono, un móvil que permite navegar por internet y ver el correo electrónico, un dispositivo que permite ver la televisión y que además lleva cámara

Estas fueron algunas de las cosas que se dijeron hace ahora cinco años, cuando Steve Jobs se subió al escenario para presentar un aparato con el que Apple “reinventaba el teléfono móvil”. La frase fue pronunciada por el propio Jobs, experto en proporcionar a los periodistas el titular que quería ver publicado y que muchos medios replicaron, obedientes, como encabezamiento de textos cuyo tono dejaba entrever que no se creían demasiado aquello de la “reinvención”.

Pero, como tantas otras veces, Jobs tenía entonces razón.

El iPhone, presentado en sociedad el 9 de enero de 2007, lo cambió todo. Cambió la telefonía móvil, cómo nos relacionamos con los teléfonos y puso en el bolsillo de todo aquel que quisiera (y pudiera permitírselo) un teléfono con el que se podía hacer buena parte de lo que hacemos sentados ante un ordenador y por cuya pantalla, que ocupaba casi toda su parte frontal, podíamos movernos sólo con los dedos. Por no hablar de que ese cacharrito nos permitía llevarnos internet con nosotros a todas partes. Y, como suele ocurrir con los productos salidos de la firma de Cupertino, era extraordinariamente fácil de usar.

Basta con echar un vistazo al mercado de eso que llamamos smartphones para comprobar cuán decisivo ha sido el diseño del iPhone, en el que casi todos los fabricantes se han inspirado con mayor o menor acierto, aunque tan importante como el dispositivo es su sistema operativo, el iOS, que tanto ha inspirado también, por ejemplo, a Android.

Un iPod, un teléfono e internet, decía Jobs. El iPhone es todo eso y mucho más, mucho más que un teléfono, o dispositivo en general. Es un concepto, uno muy bueno, que además gustó mucho al público.

Aunque fue presentado en enero, el iPhone no llegó al mercado estadounidense hasta finales de junio de 2007 (tuvo que ser certificado por la Comisión de Comunicaciones). No sé si antes también se producían colas cuando Apple lanzaba un producto, pero sí recuerdo que fue entonces cuando empezamos a verlas en informativos y periódicos, siempre con alguna coletilla que indudablemente suscitaba en el espectador un “estos americanos están locos”. El iPhone comenzaría a llegar al año siguiente al resto del mundo (no fueron pocos los que aprovecharon un viaje a EEUU para traerse uno o lo encargaron a algún amigo), y en todos los países se fue repitiendo el mismo ritual de colas interminables ante las tiendas (sí, los americanos no eran los únicos que estaban locos).

Tras el iPhone vendrían el 3G y el 3GS. Cada uno fue mejorando los registros de su antecesor, hasta el pelotazo del iPhone 4, que batió todos los récords… hasta la llegada del iPhone 4S, del que se vendieron cuatro millones de unidades en tres días. El iPhone 4S fue el primer producto que la compañía lanzó sin Steve Jobs, que fallecería sólo unas horas después de la presentación. Se dice que cuando la muerte le alcanzó el cofundador de Apple trabajaba en el iPhone 5, del que poco se conoce aunque se augura que, una vez más, volverá a revolucionarlo todo. ¿Apostamos?

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Diez motivos para escoger iOS esta Navidad

Susana Caballero | 23 de diciembre de 2011 a las 21:06

Estos días es posible que más de uno esté pensando en regalar (o regalarse) un nuevo móvil, o un tablet, y esté algo confuso por la avalancha de ofertas que ve en folletos de hipermercados, de operadoras telefónicas o por esos anuncios en la tele que de vez en cuando se cuelan entre anuncio y anuncio de colonia (¿nadie más se pregunta qué se han tomado algunos creativos publicitarios?). Puede que incluso haya dado el paso y se haya acercado a una tienda de telefonía para preguntar y haya terminado mareado por planes de datos, contratos de permanencia, cuotas mensuales y todo ese lío. Aunque me gustaría, en esto último no puedo ayudarles. Tengo un móvil de tarjeta, no quiero pasarme a contrato y nada sé de todo eso.

Lo que sí quería la última vez que cambié de móvil era un iPhone, pero ni quería pagar lo que cuesta libre ni estaba dispuesta a vender mi alma a ninguna compañía. Por eso tengo un teléfono con Android. Y no me quejo, pero ni de lejos es un iPhone. Ni Android es iOS. Y de eso sí puedo hablarles, de por qué creo que iOS es mejor que Android.

¿No saben de qué hablo cuando digo Android e iOS? No me extraña. Hay mucha gente que no sabe (ni, si me apuran, tiene por qué saberlo) qué es eso. Tanto iOS como Android son sistemas operativos (un equivalente a Windows, Mac OS X o Linux para ordenadores) para dispositivos móviles. Un sistema operativo es, muy resumidamente, el intermediario entre nosotros y el cacharro, el responsable de cómo funciona, cómo se comporta y cómo vemos todo lo que se puede hacer con él. IOS es el sistema que llevan los dispositivos móviles de Apple (iPad, iPhone e iPod Touch). Android, diseñado por Google, es el sistema operativo que podemos encontrar en la mayor parte de móviles y tablets no-Apple del mercado (hay otros, como Windows Phone, pero por ahora tienen poca cuota).

No voy a engañar a nadie. Uso Android, pero no me gusta (no me gustó desde mi primer contacto con él, en este análisis que publiqué hace unos meses). En general me parece una versión inacabada de iOS y me siento mucho más cómoda con cualquier cacharro Apple (mi iPad, por ejemplo). No me gusta cómo funciona el Android Market (me parece demasiado caótico) y me desespera la política de actualizaciones del sistema (habitualmente cada fabricante de móviles configura Android a su gusto para instalarlo en sus dispositivos, lo que tiene su parte buena pero hace imposible al usuario actualizarlo hasta que lo autoriza la compañía fabricante o hasta que el dueño del dispositivo lo rootea, la versión Android del jailbreak, así que lo normal es que el móvil esté atrasado).

Como indica el título de este artículo, esto no va sobre Android (si quieren leer los diez motivos de Txema Marín para recomendarlo, pueden pasarse por su blog), sino sobre Apple, en concreto sobre su sistema operativo para móviles. Se me han quedado unos cuantos puntos fuera, como iBooks, la aplicación para leer y comprar libros (pueden echarle un vistazo a todas sus funcionalidades en la web de Apple). Pero bueno, me encargaron que escribiera diez razones para escoger un dispositivo con iOS y aquí van mis diez motivos (en realidad son once):

1.- La App Store: Apple ha conseguido crear un magnífico ecosistema de aplicaciones alrededor de sus dispositivos, con el favor de los desarrolladores, que prefieren iOS porque se obtienen más beneficios y porque la ausencia de fragmentación del mercado hace que sea más sencillo hacer apps de mayor calidad. La naturaleza cerrada de la tienda tiene cosas buenas y malas, pero son más las buenas (sobre todo, más control sobre el software malicioso y sobre el correcto funcionamiento de la tienda). El excelente diseño de la tienda hace que sea muy fácil buscar, encontrar y descargar las apps (y también recorrerla para encontrar curiosidades o novedades). Al igual que el resto del sistema operativo, está pensada para que la experiencia del usuario sea lo mejor posible.

2.- Las Apps: La tienda de aplicaciones de Apple para sus dispositivos con iOS está inmensamente poblada. Para iPod Touch e iPhone se pueden encontrar más de 500.000 apps y para iPad más de 140.000. Evidentemente no todo en la App Store es bueno, pero el famoso eslogan “There’s an app for that” (“Hay una app para eso”) no es sólo un gancho publicitario, porque el usuario puede estar seguro de encontrar casi cualquier cosa que busque. La exigencia de mayor control por parte de Apple también repercute en la calidad de las aplicaciones.

3.- Sin confusión de modelos: La política de Apple con respecto a sus dispositivos móviles es clara: menos es más. El hecho de tener solamente tres dispositivos con iOS (iPhone, iPod Touch, iPad) facilita saber qué escoger según cada necesidad y evita cualquier fragmentación del mercado (y de paso la confusión del potencial cliente ante una oferta apabullante). Además, esa gama controlada unida al habitual mejor diseño de los productos de Apple garantiza a sus usuarios productos de calidad impecable y, por así decirlo, bien acabados.

4.- La interfaz: La usabilidad y el diseño están pulidos hasta el más mínimo detalle para que, como decía más arriba, la experiencia de uso sea perfecta. Además de elegante y muy amigable, se mueve con gran fluidez, sin retrasos (seguramente debido a la habitual optimización hardware/software de Apple), tiene una capacidad de respuesta contrastada y una estabilidad a prueba de bomba y está unificada tanto a lo largo del sistema como entre dispositivos, lo que hace su aprendizaje extremadamente fácil para principiantes y que no haya sobresaltos cuando se cambia, por ejemplo, de iPhone a iPad. La introducción del asistente por voz Siri en iOS5 ha cambiado el paradigma de interacción con el dispositivo y supone un enorme salto cualitativo.

5.- Las actualizaciones: Al contrario que otras plataformas, las actualizaciones de firmware suelen tardar más en llegar, pero cuando lo hacen llegan a la inmensa mayoría de dispositivos iOS (con excepciones motivadas sobre todo por razones de incompatibilidad de hardware en dispositivos más antiguos). Al no haber fragmentación ni multitud de marcas distintas (que pueden incluir modificaciones propias del sistema), los usuarios pueden estar seguros de disponer de la última versión del sistema cuando ésta esté disponible, al contrario que ocurre con Android, donde es habitual, como decía antes, tener que esperar a que el fabricante concreto de un teléfono se decida a actualizar su sistema con independencia de lo que haga Google.

6.- iTunes: El popular software de reproducción de archivos multimedia y de gestión de dispositivos iOS está a años luz de cualquier otro software de este tipo de la competencia, sobre todo en lo que se refiere a facilidad de uso (mantra de Apple) y escaso número de clicks necesarios para hacer cualquier cosa. Con iTunes se accede tanto a la iTunes Store como a la App Store desde un único lugar, lo que facilita una vez más todo frente al usuario. Con la llegada de iCloud su funcionalidad aumenta de forma exponencial.

7.- Safari: La navegación web con iOS es una experiencia casi idéntica a la que se puede tener delante de un ordenador, y además hereda características de la versión de sobremesa que mejoran la experiencia (renderizado de texto de gran calidad, Lector, multipestaña…). El progresivo retroceso de Flash en favor del estándar HTML5 para, por ejemplo, el uso de animaciones o visualización de vídeos, hace que la ausencia del plugin de Adobe en iOS no suponga un inconveniente. Está perfectamente optimizado para las pantallas de estos dispositivos y su motor le hace ser el mejor y más usado navegador móvil del mercado (es el que utilizan el 62% de los usuarios).

8.- Un dispositivo con iOS es un iPod: La música sigue siendo buena parte del leit motiv de los cacharros de Apple. La iTunes Store dispone de uno de los mayores catálogos de música (20 millones de canciones), películas y podcasts del mercado y se encuentra perfectamente integrada en el sistema para que quien lo desee pueda comprar lo que quiera. Su interfaz es también un prodigio de facilidad de uso y la integración extendida entre dispositivos y ordenadores (Mac y PC) a través de iTunes logra una simbiosis difícil de igualar. Ahora, con iCloud, se amplían aún más sus posibilidades.

9.- Un dispositivo con iOS es una consola de videojuegos: La oferta de juegos de la App Store y el parque de aparatos disponibles convierten a esta plataforma en un rival muy serio para los tradicionales fabricantes de consolas portátiles (Nintendo y Sony). Además, se pueden encontrar títulos de gran calidad (por ejemplo, la saga de Infinity Blade), apoyados por un hardware cada vez mejor y un sistema cada día más optimizado. Por si fuera poco, la plataforma cuenta con el apoyo de algunas de las grandes firmas desarrolladoras de juegos (Electronic Arts, Gameloft, Konami, 2K), lo que garantiza un catálogo rico y amplio.

10.- iCloud: Tardó en llegar, pero Apple nunca saca al mercado nada sobre lo que tenga el menor atisbo de duda. La idea que Apple tiene de la cada vez más conocida nube es diferente y ese concepto se plasma en este servicio, que promete una sincronización total entre todos los contenidos (fotos, música, documentos, apps, libros, calendarios, contactos, correo y próximamente vídeo) y dispositivos de que disponga el usuario. Está perfectamente integrado con las apps del sistema, por lo que una vez más la fluidez en su uso está garantizada. Con funciones como iTunes Match, streaming de fotos, correo electrónico, calendario, copias de seguridad o gestión de contactos, es un servicio en la nube a tener muy en cuenta de ahora en adelante que añade aún más valor a cualquier dispositivo basado en iOS. Además, la mayoría de lo que ofrece es gratis.

11.- Bonus: “Simplemente funciona”. Una de las frases que más pronunciaba Steve Jobs y que se puede aplicar a toda la gama de productos de Apple, incluidos iOS y los dispositivos que lo integran. La idea que la sustenta es sencilla: el usuario que se acerque por primera vez a cualquier producto diseñado por la casa de Cupertino encontrará un aparato intuitivo, accesible, fácil de usar y en el que todo se puede hacer sin experiencia previa alguna ni esfuerzos por encima de lo razonable. La usabilidad hecha tecnología, la experiencia de uso convertida en placer y la seguridad de poseer un dispositivo con una calidad por encima de la media.

La Agenda Digital para Europa hace escala en Andalucía (II)

Susana Caballero | 4 de diciembre de 2011 a las 20:45

[Segunda parte de la crónica de la jornada ‘Acción Local’ que la Agenda Digital Europea ha celebrado esta semana en Sevilla. Aquí tienen, si les interesa, la primera]

La segunda parte de la jornada se dividió en dos ramas, una dedicada al espectro y otra centrada en la innovación social. Yo me quedé en esta última, donde Juan Francisco Delgado habló del papel de la red Guadalinfo y sus centros como espacios de innovación social para emprendedores y repasó algunos de los casi 800 proyectos que han nacido en los casi 1.000 centros que se reparten por toda Andalucía. Delgado, que aprovechó para mostrar las cifras del alcance en Twitter de lo que se hablaba en la sede de la EOI en La Cartuja, resaltó que los telecentros son una mina de “oportunidades en el propio territorio conectado con el mundo, con todo el mundo”.

Mientras, Paco Prieto explicó el trabajo de la Fundación CTIC en Asturias, donde llevan a cabo actuaciones con ciudadanos y empresas, y explicó que los grandes retos “no se han solucionado”. Para ello, dijo, es necesaria “una nueva forma de pensar y dar mayor peso a las personas”. Prieto, que repasó iniciativas ciudadanas capaces de lograr cambios políticos y sociales, como Actuable, rompió una lanza en favor de las micropymes, que atraviesan por tantos problemas y que no se tienen en cuenta cuando se habla de innovación, de las grandes cifras de la innovación, a pesar de ser tan cruciales en el tejido productivo español.

También hubo tiempo para repasar algunos datos sobre implantación y uso de nuevas tecnologías en España y para insistir, como decía el otro día, en que esto es el presente. Por ejemplo, Marta Izquierdo, de Cland, hizo hincapié en el poder que están alcanzando las redes sociales, no sólo con anécdotas como lo de La Noria o la campaña de Donettes, sino con eventos de primera magnitud como el 15-M o la bautizada como Primavera Árabe. Y recordó que hemos pasado del mero consumidor al prosumidor, aquel que no sólo consume contenido, sino que lo comparte y también lo crea.

En esta misma línea, Antonio Saravia habló durante su intervención sobre cómo las redes sociales, nacidas con fines exclusivamente comunicativos, se han convertido en un lugar para aprender, formarse y donde poder encontrar trabajo (y buscar candidatos, algo que cada vez hacen más responsables de Recursos Humanos). Saravia repasó el Informe Anual de los Contenidos Digitales en España y el Estudio sobre el conocimiento y uso de las Redes Sociales en España del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, que revelan datos como que los contenidos digitales ya suponen el 53% de la facturación de contenidos en España o que las redes sociales tienen una penetración del 43% en la población española.

Aunque la haya dejado para el final, Clara Centeno no fue la última que tomó la palabra en la EOI. Pero la dejo para el final por tratar un tema de los que pocos se ocupan y que sin embargo ejemplifica cómo pueden las nuevas tecnologías aliviar y ayudar a personas invisibles para gobernantes y legisladores y cada vez más numerosas: los cuidadores informales, que atienden a enfermos de larga duración, personas mayores y dependientes sin tener ni formación para ello ni ayuda de ningún tipo (la Ley de Dependencia, por desgracia, todavía no llega a todas partes). Cada vez son más las personas que reciben atención en casa y ese trabajo, que realizan casi siempre familiares, según los datos mostrados por Centeno (aunque cualquiera que haya pasado por una situación similar puede atestiguarlo), tiene consecuencias negativas para esos cuidadores.

Centeno hizo una panorámica de los servicios de teleasistencia para personas mayores, un campo en el que se ha avanzado mucho en los últimos años, pero insistió en que eso no es suficiente, y reivindicó más herramientas y más apoyo para quienes los cuidan, como redes sociales que les presten apoyo formativo y emocional (como Cuidadoras en Red), al tiempo que incidió en que algo tan simple como los servicios de compra o banca on line ahorran mucho tiempo y mejoran la calidad de vida de estas personas. Eso por no hablar del teletrabajo, cuya extensión evitaría que muchas de estas personas tengan que abandonar su empleo para cuidar a un familiar.

Estos fueron sólo algunos de los temas de los que se habló en las sesiones de Sevilla. Otros muchos más fueron debatidos en internet, sobre todo en Twitter, y otros muchos seguirán siendo objeto de debate en los próximos meses. Si quiere estar al tanto de ellos y aportar sus ideas, puede echar un vistazo a la web de la Agenda Digital para Europa o ver en este enlace cómo seguir su actualidad en Twitter y Facebook.

La Agenda Digital para Europa hace escala en Andalucía (I)

Susana Caballero | 2 de diciembre de 2011 a las 21:46

[La Agenda Digital Europea celebró ayer en Sevilla una de sus jornadas ‘Acción Local’. Como el día fue largo e intenso, he preferido dividir en dos artículos la crónica de estas sesiones. Este es el primero. En este enlace está el segundo

No es el futuro. Es el presente. Internet, las redes sociales y todas sus herramientas forman parte desde hace años de la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo, personas que se comunican, se informan, trabajan, aprenden y colaboran con otras personas, estén cerca de ellas o no, sin más cortapisas que las que les imponen unas leyes que en ocasiones entorpecen la innovación y el progreso, unos políticos reacios a escuchar a ciudadanos cuya voz es más que un voto en una urna cada cuatro años y marañas burocráticas que hacen a veces imposible cualquier gestión sin perder horas de cola en cola.

Estos fueron algunos de los temas de los que se habló en la jornada que la Agenda Digital para Europa, dentro de su programa Going Local, celebró ayer en Sevilla, una iniciativa abierta a la participación ciudadana, tanto presencial como virtual, a través de Twitter y los foros abiertos en la Red, para que los ciudadanos dejasen sus propuestas y votasen las mejores. Durante todo el día se celebraron mesas redondas y debates en torno a tres ejes centrales: el eGobierno, el espectro y la innovación social.

El primer tema ocupó todas las sesiones de la mañana, en las que se habló del plan de acción europeo sobre eGobierno y las prioridades de España en este ámbito, la reutilización de los datos del sector público y la identidad electrónica y la interoperabilidad. Las conclusiones fueron contundentes: la Unión Europea sigue siendo un maremágnum de normativas, estándares y protocolos (en casi todos los campos, también en el electrónico) que hacen imposibles transacciones y operaciones de un país a otro (o al menos muy difíciles), los Gobiernos apenas ponen a disposición de los ciudadanos todos los datos públicos de que disponen (y si lo hacen, los liberan en formatos no reutilizables) y las tramitaciones electrónicas muchas veces entorpecen más que ayudan.

Por suerte, hay esperanza. En la Unión Europea son conscientes de los problemas y están dispuestos a tratar de solucionarlo, como se puso de manifiesto en la aprobación, hace dos años, de la llamada Declaración de Malmö (pdf), que refleja, entre otros aspectos, la necesidad de capacitar a los ciudadanos, reforzar el mercado único o diseñar los servicios a la medida del usuario para responder a sus necesidades. Para 2015, la Agenda Digital para Europa pretende que un 80% de las empresas y la mitad de los ciudadanos utilicen la Administración electrónica.

Todos esos propósitos se enfrentan con la realidad actual, según puso de manifiesto María Jesús Sobrini, de Cisco, que pintó un presente menos amable y un futuro más incierto, insistiendo en la necesidad de agilizar trámites y procesos (y de unificarlos), fomentar la colaboración, especialmente la público/privada, o incluir a las pymes en los proyectos de innovación tecnológica. Además, Sobrini se preguntó por el impacto real de la Administración electrónica, quiso saber cuántos ciudadanos y empresas la usan realmente y cuál es su impacto real en la economía y en el engranaje de un país (o comunidad autónoma o ayuntamiento), y pidió a las administraciones que racionalicen el gasto en IT, porque, por ejemplo, dijo, “no necesito tener una central eléctrica en casa para encender un horno en la cocina”.

La sesión dedicada a los datos públicos fue una de las más interesantes del encuentro, y en ella los ponentes fueron especialmente críticos con el modo en que las administraciones gestionan sus datos públicos. Por ejemplo, Carlos Alonso, de Asedie, aseguró que si en España ciudadanos y empresas tuviesen más información del sector público se habrían evitado muchos impagos desde que empezó la crisis.

Por su parte, David Cabo, de Pro Bono Publico, puso de manifiesto lo que comentaba más arriba: el hermetismo de las administraciones, que se limitan a guardar en un cajón datos de indiscutible utilidad y con ello frenan la innovación y la posibilidad de mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos. Cabo puso como ejemplo aplicaciones de tráfico, farmacias o impuestos, entre otros servicios públicos, que se implementan en una ciudad o comunidad pero no se pueden extender a otra porque se puede acceder a unos datos pero a otros no. Cabo es el propulsor de herramientas cómo ¿Dónde van mis impuestos? (inspirada en el Where does my money go? británico), para la que sólo puede usar datos de los Presupuestos del Estado porque los datos de CCAA y ayuntamientos, si los consigue (dijo que es difícil acceder a los informes de ejecución presupuestaria), no son reutilizables. Su próximo proyecto, para el que busca financiación, es Tu derecho a saber, que permitirá a los ciudadanos pedir información a cualquier institución pública y con el que revindica la aprobación de la anunciada (y postergada desde que se prometió en 2004) ley de acceso a la información pública. También comparó la situación en España y países como Reino Unido o Estados Unidos, algo de lo que se habló en el último EBE y de lo que hablé yo aquí hace unos días.

Alberto Ortiz de Zárate explicó la filosofía y el funcionamiento de Open Data Euskadi y lanzó un mensaje muy claro: los datos deben ser abiertos al público y accesibles, sin autorizaciones, para su libre uso, y ya habrá tiempo después de ver qué es lo que la gente necesita. Y animó a las administraciones a que pongan en sus webs todos esos datos, “pero que lo hagan bien, para que mi madre lo entienda”. (Esto último debería ser, en mi opinión, el leit motiv de todos los desarrolladores de herramientas tecnológicas, sobre todo si son públicas), invirtiendo con sentido, en lo que es importante, y llevando a cabo una “sofisticación tecnológica razonable”.

Durante esta sesión se habló también del decreto sobre reutilización de la información del sector público (para ámbito estatal) publicado hace unas semanas y que autoriza expresamente la reutilización, determina el responsable de este campo en cada administración, y define claramente la normativa al respecto. Por si a alguien le interesa consultar cómo está actualmente el tema de la reutilización de la información del sector público de España, esta es la última nota técnica del Observatorio de Administración Electrónica de la AGE (pdf).

Spotify presenta sus nuevas aplicaciones

Susana Caballero | 30 de noviembre de 2011 a las 21:59

Spotify ha anunciado el lanzamiento de sus aplicaciones, que funcionan integradas en la aplicación principal y enriquecen las posibilidades del servicio de música en streaming. Las aplicaciones, presentadas por el consejero delegado de la compañía, Daniel Ek, estarán disponibles tanto para clientes de pago como gratuitos y profundizan en el enfoque social al que está orientada la compañía especialmente tras su acuerdo con Facebook. Según explicó Ek, Spotify se convierte en “una plataforma musical” abierta al trabajo de terceros, que podrán publicar sus aplicaciones en HTML5 a través de la API puesta a disposición de los desarrolladores.

Todavía se desconoce cuándo podrán los usuarios instalarlas y el catálogo completo, pero por ahora se han anunciado servicios como Rolling Stone, The Guardian, Last.fm, Billboard o We Are Hunted (si se buscan recomendaciones), TuneWiki (para ver la letra de la canción que uno esté escuchando y seguirla en plan karaoke), Songkick (para encontrar conciertos) o Moodagent (para reproducir música que encaje con el estado de ánimo del usuario).

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