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La web social se reúne de nuevo en Sevilla en el EBE

Susana Caballero | 1 de noviembre de 2012 a las 20:33

De nuevo en noviembre, de nuevo en Sevilla y de nuevo, tras el paréntesis del año pasado, en el Hotel Renacimiento de La Cartuja. Evento Blog (EBE) abre este viernes las puertas de su séptima edición, con el objetivo de batir los 1.800 asistentes del año pasado y llegar a los 2.500. Pero EBE es más que una cuestión de números. Mucho más.

Salvo la primera edición (de la que admito no tuve noticia alguna, de lo contrario no me lo habría perdido) no he faltado a ninguna. Aun así no tengo claro cómo explicar qué es EBE. “La gran cita de la web social”, que es algo así como su eslogan oficioso, se acerca bastante, aunque no del todo. Ya decía hace ahora más o menos un año que el EBE ha ido evolucionando con el tiempo, a la par que han ido evolucionando sus asistentes y el mundo de los medios sociales en general, que se ha profesionalizado, por así decirlo, con todo lo bueno y malo que ello implica. Eso se notó mucho el año pasado, tanto en la confección del programa de actividades como, sobre todo, en el perfil de los asistentes. Imagino que esa línea continuará este año, aunque debo confesar que el programa de este EBE 12 me resulta personalmente más atractivo.

Resumir el programa no es tan difícil como explicar qué es EBE, pero casi. El lema de este año es “Comparte tu experiencia”, pero bien podría ser “Cómo no perderse nada del EBE sin volverse loco por el camino”. Porque este año el equipo liderado por Benito Castro y Luis Rull ha creado una programación intensa (y extensa) que satisfará a casi todos los paladares.

Las actividades comienzan este viernes por la mañana, con la sesión De-Muestra, en la que empresas que están empezando, normalmente relacionadas con la tecnología, enseñan a los asistentes sus proyectos. Por la tarde, tras la inauguración oficial, Pau García Milá, un jovencísimo emprendedor responsable de eyeOS, pronunciará una conferencia con la que, anuncia, insuflará a los asistentes un poco de optimismo. No nos vendrá nada mal.


A partir de ahí, la cosa se complica, porque en este EBE habrá hasta cuatro salas con programaciones simultáneas (cinco, si incluimos las sesiones de proyecciones el sábado a cargo de la Fundación Audiovisual de Andalucía).

La bautizada como sala amarilla se reservará para las grandes conferencias. Por ahí pasarán a lo largo del fin de semana ponentes como Ignacio Escolar (que contará cómo es eso de crear un periódico), Xabier Uribe-Etxebarría, de Sherpa (el asistente de voz más popular para Android); Mitchell Baker, presidenta de la Fundación Mozilla; Mark Tran, del diario británico The Guardian; Pep Gómez, otro jovencísimo empresario que hablará de Fever; Alexandre Huot, responsable de redes sociales del Comité Olímpico durante los recientes Juegos de Londres, u Oleg Gutsol, CEO de 500px.

Mientras, la sala azul se reserva para charlas temáticas. Allí se hablará de analítica web, de social media, de WordPress (a cargo de Rafael Poveda, que además de trabajar en Mecus y ser un experto en dicho gestor de contenidos es uno de los muchos que hacen posible EBE cada año), de derechos de autor e internet, de activismo en redes sociales, de política, de educación, de moda, de televisión (y humor)… En esta sala tendrá lugar el domingo la sesión que pondrá fin a este EBE, a cargo de José Antonio Pérez, autor de Mi mesa cojea. Su título: Derecho a la ofensa.

En la sala verde habrá talleres prácticos: libros interactivos para niños, fotografía en redes sociales, crowdfunding, gamificación, interfaces táctiles, redes sociales para profesionales y diseño y animación en 3D, además de diseño de aplicaciones, entre otros temas.

Por si todo esto fuera poco, en la sala rosa habrá durante los tres días una zona de networking, con charlas, tertulias y, en definitiva, un espacio de conversación, intercambio, negocio y, seguramente, también bastante diversión.

¿Abrumados? Yo también, lo reconozco. Pero si les ha llamado la atención alguna de las propuestas de este año, pueden darse un paseo por su web para consultar a fondo el programa (aquí en pdf) y, si están interesados en ver por sí mismos qué es eso del EBE, aún están a tiempo de apuntarse. No creo que se arrepientan.

PD: Si no pueden acercarse al EBE y no quieren perderse nada, pueden recurrir a la emisión en streaming.

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Cambios en el correo electrónico de Facebook

Susana Caballero | 26 de junio de 2012 a las 18:51

Puede que no lo sepan, pero hace unos meses Facebook comenzó a endosarnos a todos los usuarios una dirección de correo electrónico (algo así: usuario@facebook.com) a la que muchos no le hemos hecho demasiado caso. Esta mañana, al abrir mi cuenta, me he encontrado un apartado en el que se me informaba de cuál era la dirección para consultar mi perfil (algo que ya sabía; una dirección del tipo facebook.com/usuario) y mi dirección de correo electrónico en Facebook. Tampoco esta vez le he hecho demasiado caso.

Al llegar a la redacción me encuentro con un teletipo de la agencia Efe y otro de Europa Press que informan de que la red social va a sustituir nuestra dirección de correo electrónico (la que consta en nuestro perfil, con la que iniciamos sesión y a donde nos envían las notificaciones) por esa nueva dirección de Facebook, lo que nos obligaría, en teoría, a entrar en el propio Facebook para ver si tenemos notificaciones.

Una medida poco práctica para los usuarios pero muy útil para la compañía. Si estamos interesados en estar al día (o al minuto) de esas notificaciones tendríamos que tener siempre Facebook abierto. Una buena forma de luchar contra esa tendencia de los usuarios a pasar cada vez menos tiempo en el reino de Mark Zuckerberg.

De momento, al menos en mi caso, sigue constando en mi perfil mi cuenta de correo de siempre. Habrá que estar alerta por si la red social decide cambiarla (para comprobar si la suya la han cambiado, piquen en la flecha, arriba a la derecha, junto a Inicio, y vayan a Configuración de la Cuenta; ahí, en Correo electrónico, debería figurar su dirección habitual; si no es así, cámbienlo).

 

¿Para qué sirve el correo electrónico de Facebook?

Por ahora, para poca cosa. Sólo podemos recibir correos, pero no enviarlos. A pesar de que en el apartado de ayuda dice esto,

Cuando envías un correo electrónico a tus amigos en sistemas de correo electrónico tradicionales, el correo electrónico procederá de tu nombre de usuario@facebook.com y parecerán mensajes de Facebook (incluido tu nombre, foto de perfil y mensaje).

yo no he sido capaz de enviar un correo electrónico desde Facebook. Puede que sea una función en pruebas que se irá implementando con el tiempo en todas las cuentas (si están leyendo esto y pueden hacerlo, indíquenlo en los comentarios, por favor). Lo que nos llega ahí va directamente a la carpeta de mensajes de Facebook, el mismo sitio al que llegan los mensajes privados que nuestros contactos nos envían.

La particularidad es que a esa dirección (usuario@facebook.com) no puede enviarnos mensajes cualquiera, sólo aquellos a quienes hayamos autorizado a enviarnos mensajes privados. Si en las opciones de privacidad sólo tenemos marcados a nuestros amigos o determinadas listas de amigos, sólo ellos podrán enviarnos mensajes desde su correo electrónico a esa cuenta. A todos los demás que intenten llegar a nosotros a través de ese canal Facebook les enviará una respuesta automática con este texto:

This message was created automatically by Facebook.

Based on the email preferences of the person you’re trying to email, this message could not be delivered.

Como ya les recomendé cuando hablé hace unos meses de la configuración de la privacidad en la red social, también les recomiendo ahora que restrinjan cuanto antes quién puede enviarles mensajes a través del correo de Facebook. De lo contrario, se exponen a que se les llene la bandeja de spam.

También les recomiendo que eliminen la dirección de correo de Facebook de la información de su perfil que pueden ver sus contactos (si tienen restringido quién puede ver esa información) o cualquiera que llegue a ella, si es que aún tienen la configuración de fábrica. Para hacer eso, deben ir a la edición de perfil y, en el apartado Información de contacto, indicar si sólo quieren que sus contactos (todos los amigos, sólo algunas listas…) o nadie (para eso hay que marcar Sólo yo) vean su dirección de correo, ya sea la suya habitual o la que le ha creado Facebook, que también aparece ahí.

¿Cansado de decir “te lo dije”?

Susana Caballero | 9 de mayo de 2012 a las 21:05

¿Cansado de decir “te lo dije” a amigos, conocidos o familiares a los que advirtió de que iban a cometer un error pero no le hicieron caso? Si es su caso, o si simplemente disfruta demostrando a los demás que suele tener razón en sus predicciones, puede probar la web I Told Y’All!, con la que además de cumplir con esa responsabilidad social/costumbre/placer (táchese lo que no proceda) podrá divertirse un rato y dejar constancia en la Red de que usted es mucho más listo que los demás. Ya sé que la idea puede parecer un poco tonta, pero cosas más tontas se ven todos los días tanto en internet como en el cada vez más irreal mundo real.

El funcionamiento de este servicio, aún en fase beta, es bien simple: basta entrar con nuestra cuenta de Facebook (anuncian que en un futuro también podrá hacerse con Twitter), decir qué tipo de mensaje queremos crear (predicción, consejo, aviso, profecía o ultimátum), escribir el mensaje en cuestión, indicar quién es el destinatario y anotar cuándo queremos decirle “Te lo dije”. El servicio crea una alerta que llegará al destinatario en la fecha indicada, que podemos seguir con una cuenta atrás. Algo así:

Ya dije que es una tontería, pero siempre se pueden echar unas risas a costa de algún amigo o conocido, que falta nos hace en estos tiempos que nos hagan reír.

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Google+ estrena nuevo diseño

Susana Caballero | 11 de abril de 2012 a las 21:15

Más limpio, más simple, más fácil… Son algunos de los calificativos que tanto la propia Google como quienes han escrito sobre ello han empleado para definir el nuevo diseño de Google+, que acaban de estrenar y con el que la compañía pretende, dicen en su blog oficial, hacer su red social más funcional y flexible.

Tiene mejor aspecto, es cierto, y añade novedades interesantes como la posibilidad de personalizar los botones que queremos que aparezcan (ya no son estáticos, en la parte superior, sino que aparecen en vertical y podemos ponerlos en el orden que deseemos) o que muestre a mayor tamaño las fotos y vídeos que compartimos (que en la versión anterior quedaban en ocasiones un poco ridículos, la verdad). Además, se ha mejorado el diseño de casi todas las secciones, incluida la del perfil de cada usuario, que ahora muestra, además de la foto del perfil propiamente dicha, otra imagen de portada, horizontal, que cubre casi todo el ancho de la página. Sí, como Facebook. Otra vez.

La verdad es que no tengo demasiado que objetar a los cambios en Google+, salvo ese insondable espacio en blanco a la derecha (sobre el que hay unas cuantas bromas en el propio G+), mayor cuanto más panorámica sea la pantalla desde la que se consulta. Medio en broma, medio en serio, muchos apuntan que es ahí donde Google meterá la publicidad que, no lo dudemos, acabará manchando la blancura de Google+. Pero para que esa publicidad sea rentable debe serlo también el sitio en el que se inserta y, por mucho que Google presuma de los 170 millones de usuarios que tiene su red social, no tengo muy claro cuántos de ellos realmente la usan, a diario y de forma más o menos intensiva (no entrar, pegar un enlace y salir corriendo). Tampoco tengo muy claro que estos cambios vayan a atraer a quienes tienen cuenta pero no hacen mucho uso de ella ni a quienes ni la tienen ni la quieren.

Facebook compra Instagram

Susana Caballero | 9 de abril de 2012 a las 19:42

Hace unas semanas, cuando Twitter anunció que compraba Posterous, me preguntaba si nos acercábamos a un punto en el que, hiciéramos lo que hiciéramos en internet, siempre estaríamos en manos de Facebook, Google y Twitter. Hoy estamos un poco más cerca de ese punto: Facebook ha comprado Instagram.

Instagram es, dicho de modo muy resumido, una mezcla entre aplicación fotográfica para dispositivos móviles y red social en la que los usuarios comparten sus fotografías con sus contactos, a los que pueden seguir, comentar y hacer todo lo que uno hace normalmente en una red social. Hasta hace un par de semanas, sólo estaba disponible para los usuarios de dispositivos móviles de Apple (iPhones, iPads, iPods Touch), pero hace unos días lanzó su versión para Android, lo que disparó aún más su ya elevada popularidad (y cierta rivalidad entre usuarios de cacharros de uno y otro sistema operativo, por cierto).

Facebook pagará, entre efectivo y acciones, unos 1.000 millones de dólares por Instagram, según la compañía de Mark Zuckerberg, que espera cerrar el acuerdo este mismo trimestre. Como apunta el New York Times, es la compra más importante de Facebook, que hasta ahora había adquirido empresas o servicios mucho más baratos y sin duda no tan populares como Instagram.

Precisamente esa popularidad es la que, además, puede salvar a Instagram del destino que corrió, por ejemplo, Gowalla, o eso dice Zuckerberg en su anuncio, en el que garantiza que la red fotográfica seguirá funcionando de forma independiente a Facebook y que los usuarios que deseen mantener separada su actividad en ambas redes sociales podrán hacerlo. Desde Instagram, su CEO Kevin Systrom dice básicamente lo mismo, que las aplicaciones serán las mismas y se mantendrán los contactos de cada usuario. Veremos cómo evoluciona la cosa…

Pinterest rectifica y cambia sus condiciones de uso

Susana Caballero | 27 de marzo de 2012 a las 18:24

Tras las quejas de numerosos usuarios por sus poco razonables condiciones de uso, de las que hablé hace unos días, Pinterest ha anunciado unos cuantos cambios a partir del 6 de abril. Recomiendo tanto a los que ya son usuarios como a los que se plantean serlo que les echen un vistazo, aunque me permito comentar aquí algunos de esos cambios.

No forma parte estrictamente de las condiciones de uso, pero el servicio ha cambiado también su apartado de etiqueta, eliminando cosas poco razonables como lo de evitar la autopromoción o lo de conminar a sus usuarios a que sólo publicasen contenido propio (sí, ya dije que ambos conceptos entraban en contradicción y parece que se han dado cuenta). Ahora nos piden que seamos respetuosos y auténticos (“Pinterest es una expresión de quién eres”, dicen, algo con lo que por cierto no estoy del todo de acuerdo), nos animan a denunciar contenido inapropiado y a que indiquemos la fuente de lo que publicamos, con enlaces que remitan a dichas fuentes. Un considerable avance con respecto a la anterior política de “publica sólo contenido tuyo pero no te pases autopromocionándote”.

En cuanto a lo que son las condiciones de uso propiamente dichas, se deja bien clarito que el usuario conserva todos los derechos de todos los contenidos que publique en el sitio, y de este farragoso y polémico párrafo

you hereby grant to Cold Brew Labs [los creadores de Pinterest] a worldwide, irrevocable, perpetual, non-exclusive, transferable, royalty-free license, with the right to sublicense, to use, copy, adapt, modify, distribute, license, sell, transfer, publicly display, publicly perform, transmit, stream, broadcast, access, view, and otherwise exploit such Member Content only on, through or by means of the Site, Application or Services.

Se ha pasado a esto (un poco farragoso también, sí):

Subject to any applicable account settings you select, you grant us a non-exclusive, royalty-free, transferable, sublicensable, worldwide license to use, display, reproduce, re-pin, modify (e.g., re-format), re-arrange, and distribute your User Content on Pinterest for the purposes of operating and providing the Service(s) to you and to our other Users. Nothing in these Terms shall restrict Pinterest’s rights under separate licenses to User Content. Please remember that the Pinterest Service is a public platform, and that other Users may search for, see, use, and/or re-pin any User Content that you make publicly available through the Service.

Es decir, que esa licencia no-exclusiva que adquieren sobre nuestros contenidos al publicarlos en su sitio ya no es ni irrevocable, ni perpetua ni, sobre todo, les permite vender lo que publiquemos. “Vender contenidos nunca ha sido nuestra intención”, explicaban en el correo que han enviado a los usuarios con los cambios y que se puede leer también en el blog de la compañía.

Como no todo iba a ser bueno, sigue donde estaba el párrafo en el que nos amenazan con tener que pagarles los abogados y las costas judiciales si por nuestra culpa (por cómo usemos su servicio) se meten en algún pleito:

You agree to indemnify and hold harmless Pinterest and its officers, directors, employees and agents, from and against any claims, suits, proceedings, disputes, demands, liabilities, damages, losses, costs and expenses, including, without limitation, reasonable legal and accounting fees (including costs of defense of claims, suits or proceedings brought by third parties), arising out of or in any way related to (i) your access to or use of the Services or Pinterest Content, (ii) your User Content, or (iii) your breach of any of these Terms.

Habrá que esperar a la próxima revisión de las condiciones, a ver si alguien se da cuenta de que es un disparate…

La polémica por las condiciones de uso de Pinterest

Susana Caballero | 16 de marzo de 2012 a las 18:30

En alguna ocasión, al hablar de Facebook o Google, he insistido en que hay que leerse siempre los términos y condiciones de los servicios a los que nos apuntamos (y ajustar la privacidad) para no llevarnos después sorpresas desagradables. Lo que no dije es que eso vale para todos, también para mí. Suelo leerme las condiciones de los servicios que uso, aunque sea por encima, pero admito que no siempre lo hago. Y desde luego no lo hice con Pinterest.

Para quienes no hayan oído hablar de Pinterest, es una red social en la que sus usuarios comparten sobre todo fotos y vídeos (pinear) y los exponen en una especie de tableros. Uno puede suscribirse tanto a otros usuarios como a tableros concretos y en cada publicación puede decir si le gusta, comentarla o compartirla en uno de sus propios tablones (repinear). Los usuarios pueden subir contenidos propios o compartir cosas que ven en la Red, una labor que muchos sitios propician incluyendo botones al efecto, como éste:

Pin It

El problema es que si uno combina las palabras compartir e internet suele aparecer también el término copyright. Hace unas semanas ya leí a Enrique Dans hablar sobre el tema, centrándose en el aspecto filosófico (por llamarlo de alguna manera) del asunto. Creo que compartir una foto de algo que nos gusta remitiendo al sitio original (y sin sacar provecho económico de ello) ni siquiera debería ser delito (por mucha ley que se saquen de la manga, sigue siendo una estupidez), pero Pinterest advierte que, al acceder a los términos de su servicio,

you represent and warrant that: (i) you either are the sole and exclusive owner of all Member Content that you make available through the Site, Application and Services or you have all rights, licenses, consents and releases that are necessary to grant to Cold Brew Labs the rights in such Member Content, as contemplated under these Terms; and (ii) neither the Member Content nor your posting, uploading, publication, submission or transmittal of the Member Content or Cold Brew Labs’ use of the Member Content (or any portion thereof) on, through or by means of the Site, Application and the Services will infringe, misappropriate or violate a third party’s patent, copyright, trademark, trade secret, moral rights or other proprietary or intellectual property rights, or rights of publicity or privacy, or result in the violation of any applicable law or regulation.

Lo que, en cristiano y muy resumidamente, viene a decir que el usuario garantiza que es el único y exclusivo propietario de todo el contenido que sube a su cuenta y que nada de lo que publica viola la patente, copyright, marca registrada o derechos de publicidad o privacidad ni ninguna otra ley en general.

De entrada, eso choca con el botoncito que publiqué más arriba, un botoncito que proporciona el propio Pinterest a quien lo desee incluir en su sitio para propiciar que sus contenidos se compartan en Pinterest. Además, choca con otro punto de sus condiciones, éste englobado en el apartado Pin Etiquette:

Avoid Self Promotion
Pinterest is designed to curate and share things you love. If there is a photo or project you’re proud of, pin away! However, try not to use Pinterest purely as a tool for self-promotion.

Es decir, piden que lo uses para “compartir las cosas que amas” y que evites utilizarlo solamente para autopromoción.

¿En qué quedamos? Si publicamos sólo cosas nuestras y respetamos el copyright de los demás incurrimos en la autopromoción. Y si compartimos “las cosas que amamos” nos pueden denunciar por violar el copyright de otros.

Source: knoed.com via Junior on Pinterest

 

Pero el festival del humor, como denunciaba este post (acertadamente titulado ‘Pinterest: cambia tus condiciones o nos vamos’), que circuló hace unos días por Twitter, va mucho más allá. Si accedes a usar Pinterest,

you hereby grant to Cold Brew Labs [los creadores de Pinterest] a worldwide, irrevocable, perpetual, non-exclusive, transferable, royalty-free license, with the right to sublicense, to use, copy, adapt, modify, distribute, license, sell, transfer, publicly display, publicly perform, transmit, stream, broadcast, access, view, and otherwise exploit such Member Content only on, through or by means of the Site, Application or Services.

O sea, que básicamente pueden hacer con lo que publica cada usuario lo que les salga de las narices. Y si hay algún problema de copyright, vendrán a buscarnos a nosotros, no a Pinterest. Y en caso de que vayan a por ellos, seremos nosotros los que les paguemos los abogados:

You agree to defend, indemnify, and hold Cold Brew Labs, its officers, directors, employees and agents, harmless from and against any claims, liabilities, damages, losses, and expenses, including, without limitation, reasonable legal and accounting fees, arising out of or in any way connected with (i) your access to or use of the Site, Application, Services or Site Content, (ii) your Member Content, or (iii) your violation of these Terms.

Hace un par de meses que tengo cuenta de Pinterest y hasta ahora no lo he usado demasiado. Saber todo lo de arriba no me anima precisamente a usarlo más. ¿Hay alguien en la misma tesitura?

Si no puedes vencerle, cómpralo

Susana Caballero | 14 de marzo de 2012 a las 21:10

Como en cualquier otro sector, también en el de las nuevas tecnologías es común el fenómeno de las fusiones y adquisiciones. Desde la burbuja de las .com (en la que muchos pagaron cantidades astronómicas por empresas que poco después tuvieron que cerrar o malvender; seguro que a todos nos vienen un par de ejemplos a la cabeza) es habitual leer que tal o cual compañía se hace con alguna otra.

En algunos casos las compras son operaciones meramente contables y/o estratégicas y se adquiere un servicio que opera en un área que no se domina para engrosar las cuentas de resultados y expandir la marca (por ejemplo, cuando Google compró Blogger o YouTube) y en otras lo que se busca es, lisa y llanamente, eliminar a la competencia. El (pen)último ejemplo es Gowalla (por si no la conocen, una red social de geolocalización y check-ins, del tipo Foursquare) que fue adquirida por Facebook hace unos meses y cerrada hace unas semanas (es de suponer que para quitarse de encima un competidor de su Facebook Places).

La -también- (pen)última adquisición de este tipo es la de Posterous por parte de Twitter. Posterous es un servicio de blogs a medio camino entre servicios como Blogger o WordPress y otros como Tumblr. Por el momento se desconocen tanto las cifras de la operación como los entresijos del acuerdo y, lo que más inquieta a sus usuarios, el futuro mismo de Posterous. En el blog de la compañía adquirida aseguran que todo seguirá como hasta ahora (de momento) y que les avisarán si se producen cambios importantes. También que publicarán manuales sobre cómo podrán migrar las publicaciones a WordPress, Blogger o Tumblr aquellos que no deseen seguir en Posterous tras el cambio de propietario.

Es probable que, tarde o temprano, Twitter acabe cerrando Posterous (o no, porque Tweetdeck ahí sigue) sin más, aunque los más optimistas creen que Twitter integrará el servicio para mostrar publicaciones completas en el propio Timeline de Twitter (mejor incluso que la integración con WordPress, que muestra sólo el arranque de los artículos), lo que evitaría tener salir a leer otra cosa y de paso ayudaría a todos esos que tienen problemas para expresar lo que quieren decir en 140 caracteres (a algunos se les olvida que pueden usar más de un tuit o que, incluso mejor, se puede escribir en un blog y después compartir el enlace en Twitter).

Aunque, como decía al principio, estas operaciones son lógicas y habituales en un entorno empresarial, una siempre tiene el resquemor de que, también aquí, nos encaminemos a un oligopolio en el que, nos movamos por donde nos movamos en internet, estemos siempre en manos de Google, Facebook y Twitter. E incluso menos, quién sabe.

Google+ retira el veto a los seudónimos… más o menos

Susana Caballero | 25 de enero de 2012 a las 16:15

Cuando Google lanzó hace unos meses su red social una de las primeras críticas que recibió fue que exigía a quienes querían abrirse una cuenta en ella usar para darse de alta su “nombre real”. Como comenté entonces, esa restricción no sólo limitaba las opciones de quienes escogen (libremente o porque no tienen más remedio) moverse en internet bajo un seudónimo (no confundir con anonimato), sino que ponía también bajo sospecha todo aquel nombre auténtico que no encajase en los parámetros que según Google debe cumplir un nombre real.

Google al fin ha reaccionado (tarde, a regañadientes y, como se suele decir, de aquella manera) con un comunicado que el vicepresidente de producto de Google+, Bradley Horowitz, ha publicado en su perfil de la red social. En ese texto, admite que ha habido quejas por los nombres para crear una cuenta, pero que sólo han protestado un 0,1% de los que se han acercado a Google+. No tengo datos al respecto, así que asumiremos que sus cifras son correctas. Horowitz añade que un 20% de las quejas de ese 0,1% procedían de empresas que querían abrir un perfil personal y no una página, otro 20% de quienes querían usar seudónimos y el 60% restante de usuarios que querían añadir apodos.

(No creo que haga falta, pero por si acaso puntualizo que una cosa es un apodo y otra un seudónimo. Aunque una persona pueda utilizar como seudónimo un apodo, los dos términos no tienen nada que ver. Entre otras cosas, porque un apodo es normalmente creado por otros y endosado a un individuo concreto, le guste o no, y el seudónimo es escogido por el propio implicado)

A pesar de lo insignificante que es, según dicen, la cifra de quienes han protestado, en Google+ han tomado cartas en el asunto y han empezado a introducir algunas modificaciones, como la posibilidad de añadir nuestro apodo al nombre real del perfil. Si vamos a editar perfil y pulsamos en nuestro nombre, veremos un botón de opciones que abre una cajita en la que poner el apodo que queramos y un desplegable en el que podemos pulsar el modo en que queramos que se vea. Por ahora no hay posibilidad de que se vea sólo el apodo.

Según dice Horowitz, también están trabajando en el tema de los seudónimos, para actualizar su política de nombres y así admitir “seudónimos establecidos”. Habrá que ver qué entienden por eso, claro, y cómo van a medir si están o no establecidos. Igual depende del número de seguidores que tenga uno en Twitter…

Además, para evitar que alguien más se quede sin poder usar su nombre de verdad porque Google no lo considera lo suficientemente real, permitirán a los rechazados que “confirmen esa identidad establecida” aportando datos como “referencias a una identidad establecida off line en medios impresos o noticias, pruebas de una identidad establecida on line con un seguimiento significativo -imagino que es aquí donde viene lo del número de seguidores en Twitter- o escaneos de documentación oficial, como el carné de conducir”.

Detengámonos un momento en este último punto. ¿El carné de conducir? ¿En serio? Yo no sé ustedes, pero creo que si me piden el carné de conducir -o el DNI- para poder usar mi nombre en Google, su red social va a perder un usuario.

La Agenda Digital para Europa hace escala en Andalucía (II)

Susana Caballero | 4 de diciembre de 2011 a las 20:45

[Segunda parte de la crónica de la jornada ‘Acción Local’ que la Agenda Digital Europea ha celebrado esta semana en Sevilla. Aquí tienen, si les interesa, la primera]

La segunda parte de la jornada se dividió en dos ramas, una dedicada al espectro y otra centrada en la innovación social. Yo me quedé en esta última, donde Juan Francisco Delgado habló del papel de la red Guadalinfo y sus centros como espacios de innovación social para emprendedores y repasó algunos de los casi 800 proyectos que han nacido en los casi 1.000 centros que se reparten por toda Andalucía. Delgado, que aprovechó para mostrar las cifras del alcance en Twitter de lo que se hablaba en la sede de la EOI en La Cartuja, resaltó que los telecentros son una mina de “oportunidades en el propio territorio conectado con el mundo, con todo el mundo”.

Mientras, Paco Prieto explicó el trabajo de la Fundación CTIC en Asturias, donde llevan a cabo actuaciones con ciudadanos y empresas, y explicó que los grandes retos “no se han solucionado”. Para ello, dijo, es necesaria “una nueva forma de pensar y dar mayor peso a las personas”. Prieto, que repasó iniciativas ciudadanas capaces de lograr cambios políticos y sociales, como Actuable, rompió una lanza en favor de las micropymes, que atraviesan por tantos problemas y que no se tienen en cuenta cuando se habla de innovación, de las grandes cifras de la innovación, a pesar de ser tan cruciales en el tejido productivo español.

También hubo tiempo para repasar algunos datos sobre implantación y uso de nuevas tecnologías en España y para insistir, como decía el otro día, en que esto es el presente. Por ejemplo, Marta Izquierdo, de Cland, hizo hincapié en el poder que están alcanzando las redes sociales, no sólo con anécdotas como lo de La Noria o la campaña de Donettes, sino con eventos de primera magnitud como el 15-M o la bautizada como Primavera Árabe. Y recordó que hemos pasado del mero consumidor al prosumidor, aquel que no sólo consume contenido, sino que lo comparte y también lo crea.

En esta misma línea, Antonio Saravia habló durante su intervención sobre cómo las redes sociales, nacidas con fines exclusivamente comunicativos, se han convertido en un lugar para aprender, formarse y donde poder encontrar trabajo (y buscar candidatos, algo que cada vez hacen más responsables de Recursos Humanos). Saravia repasó el Informe Anual de los Contenidos Digitales en España y el Estudio sobre el conocimiento y uso de las Redes Sociales en España del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, que revelan datos como que los contenidos digitales ya suponen el 53% de la facturación de contenidos en España o que las redes sociales tienen una penetración del 43% en la población española.

Aunque la haya dejado para el final, Clara Centeno no fue la última que tomó la palabra en la EOI. Pero la dejo para el final por tratar un tema de los que pocos se ocupan y que sin embargo ejemplifica cómo pueden las nuevas tecnologías aliviar y ayudar a personas invisibles para gobernantes y legisladores y cada vez más numerosas: los cuidadores informales, que atienden a enfermos de larga duración, personas mayores y dependientes sin tener ni formación para ello ni ayuda de ningún tipo (la Ley de Dependencia, por desgracia, todavía no llega a todas partes). Cada vez son más las personas que reciben atención en casa y ese trabajo, que realizan casi siempre familiares, según los datos mostrados por Centeno (aunque cualquiera que haya pasado por una situación similar puede atestiguarlo), tiene consecuencias negativas para esos cuidadores.

Centeno hizo una panorámica de los servicios de teleasistencia para personas mayores, un campo en el que se ha avanzado mucho en los últimos años, pero insistió en que eso no es suficiente, y reivindicó más herramientas y más apoyo para quienes los cuidan, como redes sociales que les presten apoyo formativo y emocional (como Cuidadoras en Red), al tiempo que incidió en que algo tan simple como los servicios de compra o banca on line ahorran mucho tiempo y mejoran la calidad de vida de estas personas. Eso por no hablar del teletrabajo, cuya extensión evitaría que muchas de estas personas tengan que abandonar su empleo para cuidar a un familiar.

Estos fueron sólo algunos de los temas de los que se habló en las sesiones de Sevilla. Otros muchos más fueron debatidos en internet, sobre todo en Twitter, y otros muchos seguirán siendo objeto de debate en los próximos meses. Si quiere estar al tanto de ellos y aportar sus ideas, puede echar un vistazo a la web de la Agenda Digital para Europa o ver en este enlace cómo seguir su actualidad en Twitter y Facebook.