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Cinco años del iPhone

Susana Caballero | 9 de enero de 2012 a las 19:00

Un iPod con teléfono, un móvil que permite navegar por internet y ver el correo electrónico, un dispositivo que permite ver la televisión y que además lleva cámara

Estas fueron algunas de las cosas que se dijeron hace ahora cinco años, cuando Steve Jobs se subió al escenario para presentar un aparato con el que Apple “reinventaba el teléfono móvil”. La frase fue pronunciada por el propio Jobs, experto en proporcionar a los periodistas el titular que quería ver publicado y que muchos medios replicaron, obedientes, como encabezamiento de textos cuyo tono dejaba entrever que no se creían demasiado aquello de la “reinvención”.

Pero, como tantas otras veces, Jobs tenía entonces razón.

El iPhone, presentado en sociedad el 9 de enero de 2007, lo cambió todo. Cambió la telefonía móvil, cómo nos relacionamos con los teléfonos y puso en el bolsillo de todo aquel que quisiera (y pudiera permitírselo) un teléfono con el que se podía hacer buena parte de lo que hacemos sentados ante un ordenador y por cuya pantalla, que ocupaba casi toda su parte frontal, podíamos movernos sólo con los dedos. Por no hablar de que ese cacharrito nos permitía llevarnos internet con nosotros a todas partes. Y, como suele ocurrir con los productos salidos de la firma de Cupertino, era extraordinariamente fácil de usar.

Basta con echar un vistazo al mercado de eso que llamamos smartphones para comprobar cuán decisivo ha sido el diseño del iPhone, en el que casi todos los fabricantes se han inspirado con mayor o menor acierto, aunque tan importante como el dispositivo es su sistema operativo, el iOS, que tanto ha inspirado también, por ejemplo, a Android.

Un iPod, un teléfono e internet, decía Jobs. El iPhone es todo eso y mucho más, mucho más que un teléfono, o dispositivo en general. Es un concepto, uno muy bueno, que además gustó mucho al público.

Aunque fue presentado en enero, el iPhone no llegó al mercado estadounidense hasta finales de junio de 2007 (tuvo que ser certificado por la Comisión de Comunicaciones). No sé si antes también se producían colas cuando Apple lanzaba un producto, pero sí recuerdo que fue entonces cuando empezamos a verlas en informativos y periódicos, siempre con alguna coletilla que indudablemente suscitaba en el espectador un “estos americanos están locos”. El iPhone comenzaría a llegar al año siguiente al resto del mundo (no fueron pocos los que aprovecharon un viaje a EEUU para traerse uno o lo encargaron a algún amigo), y en todos los países se fue repitiendo el mismo ritual de colas interminables ante las tiendas (sí, los americanos no eran los únicos que estaban locos).

Tras el iPhone vendrían el 3G y el 3GS. Cada uno fue mejorando los registros de su antecesor, hasta el pelotazo del iPhone 4, que batió todos los récords… hasta la llegada del iPhone 4S, del que se vendieron cuatro millones de unidades en tres días. El iPhone 4S fue el primer producto que la compañía lanzó sin Steve Jobs, que fallecería sólo unas horas después de la presentación. Se dice que cuando la muerte le alcanzó el cofundador de Apple trabajaba en el iPhone 5, del que poco se conoce aunque se augura que, una vez más, volverá a revolucionarlo todo. ¿Apostamos?

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Adobe se rinde con el Flash para dispositivos móviles

Susana Caballero | 9 de noviembre de 2011 a las 22:55

Este texto podría haberse titulado también Steve Jobs tenía razón”, porque el anuncio de Adobe de que abandona el desarrollo de su programa Flash para dispositivos móviles no hace sino darle la razón a un hombre que ya cuando presentó el iPhone auguró que la relación entre los cacharros móviles y el Flash no iba a terminar bien.

No sé si lo recordarán, pero entonces (y con cada nueva versión del sistema operativo de Apple, y con el iPad…) a Jobs le llovieron las críticas porque su teléfono era incapaz de reproducir Flash y eso impediría a quienes lo comprasen disfrutar de buena parte de la web, plagada de Flash aquí y allá. Jobs defendió entonces, y lo hizo más ampliamente en una carta abierta publicada el año pasado en la que explicaba por qué no quería que los dispositivos móviles de su empresa fuesen compatibles con Flash, que el programa de Adobe “fue creado durante la era del PC, para PC y ratones (…) La era móvil es la de dispositivos de bajo consumo de batería, interfaces táctiles y estándares web abiertos”. Y nada de eso encaja con la descripción de Flash (la carta es muy larga y no tiene desperdicio). De hecho, los problemas de Apple con el Flash son incluso anteriores a la era iPhone. Jobs consideraba que el plugin para Mac era malo, un producto poco profesional que para colmo estaba lleno de bugs.

Desde la salida de los dispositivos móviles (y su sistema operativo, iOS), Apple apostó por el estandar web HTML5, que fue progresivamente adoptado por sitios tan populares como YouTube. Y no debían de andar muy equivocados en Cupertino, porque hasta Microsoft siguió su camino. Pese a todo, sí que hay dispositivos (con Android) capaces de reproducir Flash, aunque Adobe sólo pudo proveerles de versiones beta, inestables y poco seguras.

No sé si la decisión de abandonar el desarrollo de la versión de Flash para móviles (sí seguirán trabajando en el apartado de ordenadores y también con dispositivos móviles, pero a través de Adobe Air) será por la reducción de costes (y los despidos) que ha anunciado Adobe o simplemente porque se han dado cuenta de que Steve Jobs tenía razón. No sería la primera vez. Apple ya fue la primera en usar en sus ordenadores de forma masiva el ratón, la interfaz gráfica y las unidades ópticas (CD primero y más tarde el DVD). Y también fueron los primeros en quitar algunas cosas, empezando por la disquetera y siguiendo con esos mismos lectores de CD y DVD. El único que sobrevive es el ratón, aunque, de alguna manera, las pantallas táctiles puede que anticipen su desaparición. Lo que está claro es que, donde quiera que esté Steve Jobs, si es que está en alguna parte, debe de haberse reído mucho hoy.

Homenaje a Steve Jobs

Susana Caballero | 7 de octubre de 2011 a las 17:31

A lo largo de los últimos días mis compañeros y yo hemos publicado, tanto en este blog como en los diarios del Grupo Joly, varios artículos, reportajes y hasta galerías gráficas con motivo de la muerte de Steve Jobs. Por si alguien se ha perdido algo y, sobre todo, para que quede todo más ordenadito, reúno aquí todos los enlaces a lo que hemos ido publicando.

Muere Steve Jobs, el visionario fundador de Apple. La noticia de su fallecimiento, conocida la madrugada (hora española) del jueves 6 de octubre por un comunicado de la propia Apple, y una amplia biografía del cofundador de la compañía.

La vida de Steve Jobs en imágenes. Repaso fotográfico a los hitos de su trayectoria, desde sus inicios hasta sus últimas presentaciones de productos de su compañía.

La inspiración de Steve Jobs. Un retrato algo más personal del genio de la empresa de la manzana, centrado en su capacidad de motivar, alentar e inspirar a quienes le rodeaban.

Internet se tiñe de luto por la muerte de Steve Jobs. Desde que se conoció, la noticia de su fallecimiento se extendió en minutos de punta a punta del mundo gracias a internet. Twitter, blogs, webs y medios de comunicación fueron escenario de homenajes y tributos de todo tipo. Aquí se recogen algunos de ellos.

Lluvia de homenajes a la emblemática figura de Steve Jobs. Reacciones de personalidades de casi todos los ámbitos a la noticia. Bill Gates fue uno de los primeros en manifestar sus condolencias.

Filmes y libros sobre Jobs. Repaso a algunos de los muchos libros que sobre él se han escrito, así como documentales su figura y la ficción semibiográfica Piratas de Silicon Valley.

Steve Jobs, un ‘hippy’ capitalista. Un retrato de Steve Jobs firmado por Luis Rull.

Apple, ante el desafío de sobrevivir a Jobs. Análisis sobre cómo puede ser a partir de ahora el devenir de la compañía sin un hombre que fue mucho más que su cofundador o su consejero delegado.

Y como bonus track, el homenaje que emitieron en la CNN.

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Internet se tiñe de luto por la muerte de Steve Jobs

Susana Caballero | 6 de octubre de 2011 a las 23:34

Una vez más, Twitter fue más rápido que cualquier medio de comunicación. No recuerdo quién publicó originalmente la noticia, pero sí que corrió como la pólvora. En un par de minutos, mi cuenta de Twitter no mostraba nada que no tuviese que ver con la muerte de Steve Jobs. Evidentemente, sabía que Twitter (y su legendaria inestabilidad) no iba a aguantar la que se le venía encima (si algún día se rompe internet, va a ser esta noche, pensé), aunque el día anterior sí que había aguantado, casi sin caídas, toda la presentación de Apple. Era la primera vez que resistía, no sé si por mérito del propio Twitter o porque simplemente las presentaciones de Apple sin Steve Jobs no son lo mismo. No lo volverán a ser.

[Tras la presentación del martes, la del iPhone 4S, hubo quien se quejó porque fue demasiado sosa, algo de lo que culparon a quien está ahora al frente de Apple, Tim Cook. Ahora se ha conocido que durante esa presentación la cúpula de Apple ya sabía que la vida de Steve Jobs se apagaba]

Como decía, en cuestión de minutos en Twitter no se hablaba de otra cosa (las cifras hablan de 10.000 tuits por segundo, el doble, por ejemplo, de los que suscitó la muerte de Michael Jackson). Desde condolencias propias hasta retuiteos de otras ajenas (uno de los primeros en pasar por mi pantalla fue Bill Gates; después lo harían otros muchos, como Steve Wozniak, el otro fundador de Apple, que no pudo evitar las lágrimas) y también los primeros tributos que blogs y webs de todo el mundo comenzaban a dedicarle al genio de la manzana. Ni que decir tiene que Jobs ha sido protagonista de unos cuantos trending topics (#thankyousteve, #think different, #stay hungry…). El mejor de ellos quizás fuese iSad.

Hasta Google se sumaba al homenaje, incluyendo por primera vez una leyenda bajo su caja de búsqueda, un simple “Steve Jobs, 1955 – 2011″ que enlazaba a la web de Apple.

Debo confesar que hace ya mucho que no compro prensa impresa (entre otras cosas porque las cosas que ocurren de madrugada salen publicadas más de 24 horas después y, la verdad, todos sabemos ya que ha muerto Steve Jobs), sobre todo, y que me perdonen los compañeros patrios, en papel extranjero. Por ejemplo, el número de Time de la imagen de la izquierda.

Es la octava ocasión que la revista dedica su portada a Steve Jobs. Su muerte les ha pillado casi con la revista en la imprenta y no lo han dudado: han detenido la impresión. No sé si alguien ha gritado el clásico “¡Paren máquinas!”, pero las han parado. La revista también tiene un especial en su web.

La web de Wired, que imagino dedicará buena parte de su próximo número al tema en su edición impresa, ha teñido literalmente su web de luto, sólo alterado por una foto de Jobs y unas cuantas declaraciones de personalidades de la industria tecnológica y figuras como el presidente de EEUU, Barack Obama. También tienen, claro, un extenso y completo especial, que incluye este hermoso vídeo de homenaje.

Como es de esperar, la cobertura del New York Times es digna del New York Times, con artículos de sus muchos expertos, encuestas para que los lectores les digan cuál es su invento de Apple favorito, un espacio para enviar condolencias y fotos y un amplio repaso a reacciones, a lo que se ha dicho en Twitter y a los tributos que por toda la Red le han dedicado a Jobs. Hasta se puede leer (en pdf) el capítulo sobre Jobs del libro de Joe Nocera Good Guys and Bad Guys: Behind the Scenes with the Saints and Scoundrels of American Business (and Everything in Between).

Casi todos los articulistas, blogueros y periodistas que se dedican a la tecnología han escrito en las últimas horas sobre Jobs, aunque si están cansados de leer la palabra visionario tal vez les guste este retrato más humano, titulado The Steve Jobs I Knew y firmado por Walt Mossberg en All Things Digital, el blog tecnológico del Wall Street Journal, o este otro, si prefieren leer en español, de Pedro Aznar en Applesfera, Steve Jobs y el impulso de los genios. Como decía, casi todo el mundo ha escrito sobre el fallecimiento de Jobs, muchos de ellos (si no la mayoría) mejor que yo, y tampoco quiero ponerme pesada recomendando artículos sin ton ni son, pero si quieren seguir leyendo cosas sobre él, les emplazo al Twitter de Eduo, que ha estado retuiteando declaraciones, artículos y tributos de todo tipo desde que se supo la noticia. Imagino que habrá dormido en algún momento, aunque no pondría la mano en el fuego.

Actualización: Apunta Eduo (gracias) en los comentarios la interesante recopilación de vídeos sobre Steve Jobs que han publicado en Devour.

Steve Jobs en la pantalla y la literatura

Susana Caballero | 6 de octubre de 2011 a las 19:38

Mucho antes de que David Fincher llevase a la pantalla los entresijos de la creación de Facebook en La red social, el mucho menos conocido Martyn Burke hizo lo propio con Apple, centrándose en la rivalidad entre Steve Jobs y su entonces némesis, Bill Gates. Piratas de Silicon Valley, adaptación de la novela Fire in the Valley (Fuego en el valle, aunque no sé si llegó a ser traducida al español), mezcla realidad y ficción para contar los comienzos de ambos y sus primeros encuentros, incluida aquella aparición estelar (y real) de Gates en una de las presentaciones de Apple para anunciar que se había convertido en accionista de la compañía. Noah Wyle se encarga de interpretar a Jobs (tan convincentemente que incluso hizo de Jobs en una presentación real de la empresa) y a Anthony Michael Hall le toca Bill Gates. Como decía, combina realidad y ficción, que nadie se lo tome como si fuera un documental.

Si alguien busca documentales, puede echarle un vistazo al programa que la CNBC le dedicó en su serie Titans y que recorre la trayectoria empresarial y personal de Jobs desde el garaje en el que nació Apple. El vídeo no puede verse en la web, pero podrán localizarlo en sus fuentes de suministro habituales. Tal vez puedan encontrar ahí la serie de la PBS estadounidense Triumph of the Nerds, sobre el nacimiento y crecimiento de Silicon Valley como Meca de la industria tecnológica, o este otro, Welcome to Macintosh.

El que sí puede verse en su web es este de Bloomberg, que recurre a entrevistas con amigos, compañeros y ex compañeros para conformar un retrato de Jobs, una lista que incluye al otro fundador de Apple, Steve Wozniak, y al hombre que le echó de su propia compañía, John Sculley. También está disponible on line The iPod Revolution, un documental de Discovery Channel sobre cómo ese pequeño dispositivo que a nadie interesaba porque todos lo veían sólo como un caro reproductor de CD portátil abrió el camino de lo que es hoy Apple.

Libros

Aquí la cosa se pone peliaguda. Y no precisamente porque sea difícil encontrar libros sobre Steve Jobs, sino justo por lo contrario. La oferta es abrumadora, desde biografías a libros de autoayuda empresarial (o como se llame ese género) cuyas portadas prometen revelar a los lectores los secretos del éxito del cofundador de Apple a través de concienzudos análisis de su trayectoria, su forma de trabajar o simplemente escudriñando su estilo como maestro de ceremonias.

Ni siquiera se ha publicado aún (lo hará el 24 de octubre en EEUU y a España llegará cuatro días después después de que Random House Mondadori haya adelantado el lanzamiento), pero la biografía oficial de Steve Jobs ya se ha quedado desactualizada. Walter Isaacson firma el que estaba llamado a ser uno de los libros del año (ni que decir tiene que ahora lo será aún más) y que se basa en una serie de largas entrevistas que su autor mantuvo con Jobs a lo largo de dos años. Lleva por título simplemente el nombre de su protagonista y en su portada la misma foto que Apple escogió para anunciar su fallecimiento.

Menos autorizada, en realidad no autorizada en absoluto, es esta otra biografía, iCon, que pinta un retrato de Jobs no demasiado halagüeño, o eso al menos dicen los críticos del libro, que se centra en esa segunda oportunidad que tuvo cuando volvió a Apple tras años de exilio. Esta otra no es una biografía, sino una recopilación de citas a partir de discursos, presentaciones y entrevistas, una especie de grandes éxitos. I, Steve: Steve Jobs in His Own Words tampoco está todavía a la venta, pero se puede reservar. Sí está disponible, aunque sólo para Kindle, esta otra recopilación que la revista Fortune ha hecho con todo el material que ha ido publicando a lo largo de los años sobre Steve Jobs, aunque me temo que All about Steve también se ha quedado desactualizado.

Podría pasarme párrafos y párrafos reseñando las obras publicadas sobre Jobs, pero sólo les recomendaré dos más, estas dos traducidas al español: El camino de Steve Jobs y En la cabeza de Steve Jobs: la mente detrás de Apple. El primero de ellos analiza la faceta empresarial de Jobs (y trata de desvelar el secreto de su éxito; sí, tiene su dosis de autoayuda empresarial) y el segundo, escrito por uno de los editores de la web de Wired, repasa la biografía del cofundador de Apple y las claves de su liderazgo. A lo mejor también tiene componente de autoayuda, pero lo ignoro. Tengo ambos en casa pero todavía no me he leído ninguno de los dos. Ya les contaré cuando lo haga.

La inspiración de Steve Jobs

Susana Caballero | 6 de octubre de 2011 a las 13:25

Hay mucha gente que no sabe quién es Steve Jobs, ni siquiera qué es Apple, ni por supuesto conocen ninguno de los productos de su catálogo. Hay otros para los que Apple no es más que la empresa esa que vende cacharritos para jugar y navegar por internet. Y otros para los que, aun conociendo la empresa, sus productos y al hombre tras todo eso, la muerte de Steve Jobs no es más que la desaparición de un tipo que vendía juguetitos tecnológicos caros y que hacía presentaciones de las que se hablaba mucho por internet. Puede que muchos de los integrantes de este último grupo incluso tengan un iPhone, o un iPad, o ambos, pero sean de esos que tienen que tener las cosas de las que habla todo el mundo y que tiene todo el mundo. Todo el mundo importante, claro.

Para todos los anteriores la muerte de Steve Jobs no significará nada, sólo otro acontecimiento del que hablan en los informativos y que tiene monopolizado Twitter desde que anoche, más o menos a las 02:00, hora española, Apple anunció que había fallecido.

Todos esos de arriba pensarán que no es para tanto, se reirán de quienes lloran la pérdida en internet y ante las tiendas Apple, el campus de Cupertino y hasta la casa en la que vivió y murió. Los más avezados en esto de criticar cualquier cosa que lleve el sello de la manzana no dudarán en llamar despectivamente fanboys a todos aquellos que sientan la pérdida como algo personal. Y pensarán que es estúpido lamentarse por la muerte del fundador de una empresa.

Quién sabe. A lo mejor tienen razón.

Yo no lo creo.

Como cada vez que fallece alguien de la talla de Steve Jobs, los obituarios se llenan de vocablos ampulosos y rimbombantes. El más repetido puede que sea visionario, aunque también se le ha llamado inventor, creador, revolucionario, innovador y otras muchas cosas que en pocas ocasiones han resultado tan apropiadas para definir a una persona. Pero, aunque acertadas, todas esas ideas se quedan cortas para explicar quién era Steve Jobs.

De todo lo que se ha dicho sobre él en las últimas horas yo me quedo con “inspirador”. Era una persona empeñada en sacar lo mejor de cada uno, de todos los que trabajaban con él, de todos los que una vez cruzaron sus caminos con el suyo. Y no quería que fuesen mejores para ganar más dinero, o poder o cualquiera de esas cosas por las que la gente se afana en sus vidas cotidianas. Quería que fuesen mejores, punto, quería que persiguiesen sus sueños, que pensasen diferente, que averiguasen qué es lo que les hace vibrar, lo que mantiene sus corazones en funcionamiento, y que fuesen, que fuésemos, a por ello.

Si han tenido alguna vez un progenitor, un familiar, un amigo, un profesor o un jefe que les haya hecho sentir eso, que les haya inspirado, seguro que saben apreciar este vídeo, que recoge el discurso -muchos ya lo habrán visto, pero este vídeo tengo que ponerlo- que pronunció en la Universidad de Stanford en 2005, que resume su actitud ante la vida y la muerte y que demuestra, mucho mejor de lo que yo podría explicarlo, por qué la mejor cualidad de Steve Jobs fue su capacidad para inspirar a quienes le rodeaban.

Pero, además de todo eso, Steve Jobs fundó, junto a su amigo Steve Wozniak, una empresa tecnológica, una de las más importantes del mundo, que como seguro ya saben nació en uno de esos famosos garajes californianos donde tantas otras grandes firmas tecnológicas vieron la luz.

Probablemente conozcan todo el catálogo de productos de Apple, desde su primer ordenador al iPad, y puede que se pregunten a qué viene tanto ruido, si no sacó ni el primer ordenador, ni el primer reproductor de música, ni por supuesto el primer teléfono, ni tampoco el primer tablet. Y hay quien discute siquiera que ninguno de ellos sea el mejor de su sector. Pero todos han cambiado algo, han supuesto un antes y un después en cada uno de esos sectores. Apple no sólo vende ordenadores o cacharritos, Apple vende conceptos, ideas, como que los ordenadores entren en los hogares y no se limiten a ser herramientas de las grandes empresas, que esos ordenadores sean fáciles de usar y no una maraña de códigos y comandos, que podamos llevar internet en el bolsillo o que cualquiera pueda comunicarse, navegar por la Red y hacer casi cualquier cosa sin tener ni idea de cómo funciona un ordenador.

Apple, y Steve Jobs, porque pocos ejemplos hay más claros de identificación de persona con marca, se empeñaron desde sus inicios en fabricar productos atractivos, hermosos y sobre todo cómodos para quienes los usaban, porque los clientes, los usuarios, siempre han estado en el centro de todo el proceso creativo e innovador que emana del cuartel general de Apple en Cupertino.

Habrá quien discuta si Steve Jobs ha cambiado o no el mundo (yo creo que sí), pero sí que lo ha hecho, para mucha gente, más cómodo, más sencillo, mejor. No creo que el fin de Steve Jobs sea el final de Apple, ni mucho menos de la innovación tecnológica, pero el mundo es un poquito peor sin él. Gracias por todo, Steve.

Apple presentará su nuevo iPhone el 4 de octubre

Susana Caballero | 27 de septiembre de 2011 a las 19:07

Aún no se sabe si será el tan rumoreado iPhone 5 o una mera actualización del 4 (un 4S, tal vez). Tampoco si se verá el nuevo iPad, los iPod Touch con 3G o si se lanzará al fin el iOS 5. Por ahora lo único que sabemos es que el 4 de octubre hay presentación de Apple (ya con Tim Cook, el relevo de Steve Jobs) y que en ella se hablará del iPhone. También que no se celebrará como es tradicional en San Francisco, sino en el cuartel general de la compañía, en el Infinite Loop de Cupertino. Habrá quien esté ya dándole vueltas a ese cambio en busca de algún significado oculto…

Como de costumbre, la presentación comenzará a las 10:00 hora del Pacífico, es decir, las 19:00 en España, por si alguien quiere seguirlo en directo. Los no interesados (y alérgicos a los cacharros de la manzana en general) ya saben a qué hora tienen que apagar las redes sociales.

Los nuevos iPod de Apple

Susana Caballero | 2 de septiembre de 2010 a las 19:56

Foto: AFP Photo

Estamos a principios de septiembre, pero ya ha empezado la campaña navideña. Al menos para Apple, que como casi todo el mundo sabrá a estas alturas ha presentado una drástica renovación de sus iPod, mejoras en el sistema operativo para sus dispositivos móviles, un nuevo iTunes que incorpora su propia red social (Ping) y una transformación total del Apple TV para hacer de él no “un hobby”, como lo llamó Steve Jobs, sino un producto competitivo.

Aunque puede que esto último sea lo más interesante, por lo que puede suponer de tendencia hacia una nueva forma de ver la tele en casa, lo más llamativo es la revolución en sus reproductores de música, presentada ayer en sociedad por Jobs en la tradicional Keynote de septiembre.

La compañía ha tocado todos los modelos, desde el Shuffle hasta el Touch, pasando por el Nano (el Classic sigue como estaba, aunque hace tiempo que no lo mejoran). El modelo más pequeño, el Shuffle, hace caso a las críticas de muchos usuarios y recupera la rueda con botones suprimida en la anterior versión. Mantiene el Voice Over (las notas de voz que indican qué tema se está escuchando) y añade la posibilidad de configurar varias listas de reproducción. Sale al mercado con 2 GB de capacidad, un precio de 49 euros y una autonomía de hasta 15 horas.

El Nano, el mediano de la familia, por así decirlo, es el que sufre una metamorfosis más radical, convirtiéndose en una especie de Touch pequeñito. Reduce considerablemente su tamaño, pierde la rueda y se queda sólo en una pantalla multitáctil (con una pinza trasera que hace que ya no sea necesario comprar brazaletes si se quiere llevar a mano). Tiene radio, es compatible con Nike+ y, aunque no lleve el mismo sistema operativo del iPhone (el iOS), es bastante similar. Sale al mercado en dos versiones: 8 GB (159 euros) y 16 GB (189 euros).

Los cambios en el Touch son aparentemente menos llamativos, pero muy importantes, porque le acercan de nuevo al iPhone, del que le había alejado la última versión del teléfono. Como éste, incorpora la Retina Display, que mejora muchísimo la resolución y los detalles de la pantalla, y por fin incluye cámara. Y no lleva una, sino dos, una trasera de 1,3 mpx para hacer fotos y grabar vídeo en HD y una delantera para poder realizar videollamadas con Face Time. El nuevo iPod Touch, que sin embargo no permite conexión 3G, como muchos usuarios reclamaban, está disponible en tres versiones: 8 GB (229 euros), 32 GB (299 euros) y 64 GB (399 euros). Además, lleva nuevo procesador, giróscopo y la nueva versión del sistema operativo, el iOS 4.1, con la plataforma de juegos Game Center.

Esta es otra de las novedades del último evento de Apple, el lanzamiento de un proyecto postergado en alguna ocasión y que no hace sino confirmar que para muchos de sus usuarios el iPod Touch no es sino una consola de videojuegos más. Game Center aglutina los más de 50.000 juegos que hay disponibles en la App Store (la tienda de aplicaciones de Apple) para crear una red social en la que los usuarios puedan encontrarse, jugar juntos y, cómo no, retarse.

La cita de San Francisco albergó también el lanzamiento del iTunes 10, que incluye otra red social, bautizada como Ping y en la que los usuarios podrán, como en cualquier otra red social, compartir y recomendar lo que están escuchando (o advertir a los demás para que no pierdan el tiempo escuchando algo que no lo merece).

Comparativa iTunes

La prueba de que Apple es más que una compañía que vende ordenadores y cacharros es la polvareda que ha levantado en la Red en las últimas horas el cambio del logo de iTunes (sí, en serio) y que los botoncitos para cerrar, minimizar, etc. estén en vertical y no en horizontal. Incluso hay quien ya ha averiguado cómo volverlos a poner como estaban…

No me he olvidado del Apple TV. Creo que se merece un artículo aparte.