Archivos para el tag ‘Twitter’

Internet se tiñe de luto por la muerte de Steve Jobs

Susana Caballero | 6 de octubre de 2011 a las 23:34

Una vez más, Twitter fue más rápido que cualquier medio de comunicación. No recuerdo quién publicó originalmente la noticia, pero sí que corrió como la pólvora. En un par de minutos, mi cuenta de Twitter no mostraba nada que no tuviese que ver con la muerte de Steve Jobs. Evidentemente, sabía que Twitter (y su legendaria inestabilidad) no iba a aguantar la que se le venía encima (si algún día se rompe internet, va a ser esta noche, pensé), aunque el día anterior sí que había aguantado, casi sin caídas, toda la presentación de Apple. Era la primera vez que resistía, no sé si por mérito del propio Twitter o porque simplemente las presentaciones de Apple sin Steve Jobs no son lo mismo. No lo volverán a ser.

[Tras la presentación del martes, la del iPhone 4S, hubo quien se quejó porque fue demasiado sosa, algo de lo que culparon a quien está ahora al frente de Apple, Tim Cook. Ahora se ha conocido que durante esa presentación la cúpula de Apple ya sabía que la vida de Steve Jobs se apagaba]

Como decía, en cuestión de minutos en Twitter no se hablaba de otra cosa (las cifras hablan de 10.000 tuits por segundo, el doble, por ejemplo, de los que suscitó la muerte de Michael Jackson). Desde condolencias propias hasta retuiteos de otras ajenas (uno de los primeros en pasar por mi pantalla fue Bill Gates; después lo harían otros muchos, como Steve Wozniak, el otro fundador de Apple, que no pudo evitar las lágrimas) y también los primeros tributos que blogs y webs de todo el mundo comenzaban a dedicarle al genio de la manzana. Ni que decir tiene que Jobs ha sido protagonista de unos cuantos trending topics (#thankyousteve, #think different, #stay hungry…). El mejor de ellos quizás fuese iSad.

Hasta Google se sumaba al homenaje, incluyendo por primera vez una leyenda bajo su caja de búsqueda, un simple “Steve Jobs, 1955 – 2011″ que enlazaba a la web de Apple.

Debo confesar que hace ya mucho que no compro prensa impresa (entre otras cosas porque las cosas que ocurren de madrugada salen publicadas más de 24 horas después y, la verdad, todos sabemos ya que ha muerto Steve Jobs), sobre todo, y que me perdonen los compañeros patrios, en papel extranjero. Por ejemplo, el número de Time de la imagen de la izquierda.

Es la octava ocasión que la revista dedica su portada a Steve Jobs. Su muerte les ha pillado casi con la revista en la imprenta y no lo han dudado: han detenido la impresión. No sé si alguien ha gritado el clásico “¡Paren máquinas!”, pero las han parado. La revista también tiene un especial en su web.

La web de Wired, que imagino dedicará buena parte de su próximo número al tema en su edición impresa, ha teñido literalmente su web de luto, sólo alterado por una foto de Jobs y unas cuantas declaraciones de personalidades de la industria tecnológica y figuras como el presidente de EEUU, Barack Obama. También tienen, claro, un extenso y completo especial, que incluye este hermoso vídeo de homenaje.

Como es de esperar, la cobertura del New York Times es digna del New York Times, con artículos de sus muchos expertos, encuestas para que los lectores les digan cuál es su invento de Apple favorito, un espacio para enviar condolencias y fotos y un amplio repaso a reacciones, a lo que se ha dicho en Twitter y a los tributos que por toda la Red le han dedicado a Jobs. Hasta se puede leer (en pdf) el capítulo sobre Jobs del libro de Joe Nocera Good Guys and Bad Guys: Behind the Scenes with the Saints and Scoundrels of American Business (and Everything in Between).

Casi todos los articulistas, blogueros y periodistas que se dedican a la tecnología han escrito en las últimas horas sobre Jobs, aunque si están cansados de leer la palabra visionario tal vez les guste este retrato más humano, titulado The Steve Jobs I Knew y firmado por Walt Mossberg en All Things Digital, el blog tecnológico del Wall Street Journal, o este otro, si prefieren leer en español, de Pedro Aznar en Applesfera, Steve Jobs y el impulso de los genios. Como decía, casi todo el mundo ha escrito sobre el fallecimiento de Jobs, muchos de ellos (si no la mayoría) mejor que yo, y tampoco quiero ponerme pesada recomendando artículos sin ton ni son, pero si quieren seguir leyendo cosas sobre él, les emplazo al Twitter de Eduo, que ha estado retuiteando declaraciones, artículos y tributos de todo tipo desde que se supo la noticia. Imagino que habrá dormido en algún momento, aunque no pondría la mano en el fuego.

Actualización: Apunta Eduo (gracias) en los comentarios la interesante recopilación de vídeos sobre Steve Jobs que han publicado en Devour.

Vacaciones

Susana Caballero | 29 de julio de 2011 a las 11:00

No sé si serán merecidas o no pero, como diría Rhett Butler, “francamente, querida, me importa un bledo”, porque me voy a ir igual. Servidora se marcha de vacaciones por unos días y, aunque sé que no me van a echar de menos, les dejo un par de recomendaciones por si no se han ido aún o ya han vuelto (lo peor: mis condolencias). Estas recomendaciones, claro, son también válidas para quienes disfrutan en estos momentos de su tiempo de descanso, que marcharse de vacaciones y seguir conectado no son conceptos incompatibles.

Aquí van unas cuantas sugerencias con cosas que pueden hacer estos días:

Por supuesto, aparte de las redes sociales que menciono hay una nueva, revolucionaria y recomendada por los principales expertos que ni siquiera precisa de invitación. Quizás aún no la conozca: se llama vida real y quien la ha probado habla maravillas, si bien tiene inconvenientes como que no se puede cerrar la sesión cuando a uno le plazca, ni siquiera ponerse el estado no disponible si no se tienen demasiadas ganas de hablar con nadie. Pero a pesar de eso dicen que no está mal. Habrá que probarla, ¿no?

Nada más por ahora. Lo habitual en textos de este tipo es incluir una foto de una playa o algún escenario idílico cuya principal finalidad es dar envidia a quienes la ven. No es mi estilo. Además, tampoco soy mucho de playa. Que lo pasen bien.

Tutorial de Twitter

Susana Caballero | 11 de febrero de 2011 a las 21:23

Por petición popular (bueno, me lo ha pedido una sola persona, pero para mí cada lector vale millones) recopilo aquí las cuatro entregas que he publicado sobre cómo funciona Twitter y cómo usarlo. Si hay alguien por ahí que crea que me he dejado algo atrás o que tenga alguna duda sobre todo esto, hagan uso sin miedo del apartado de comentarios. Este es mi pequeño manual sobre Twitter:

-Primeros pasos (I): Para empezar, un par de conceptos básicos (qué es Twitter y qué es un tuit), antes de explicar cómo crear una cuenta y cómo configurarla y cómo empezar a tuitear.

-Primeros pasos (II): Tuitear y retuitear; responder, enviar a alguien un mensaje o mencionar a alguien; enviar un mensaje directo; favoritos; listas; privacidad y cómo proteger la cuenta y bloquear a un usuario que no deseamos que nos siga.

-Primeros pasos (III): Etiquetas, aplicaciones para acceder al margen de la web, conectar Twitter y Facebook, conectar cuentas de otros servicios con Twiter para que aparezca en nuestro perfil lo que actualicemos en ellas y un par de consejos sobre a quién seguir.

-Cómo usar (bien) Twitter: Unas cuantas recomendaciones para mejorar la experiencia en Twitter y prácticas que debemos evitar si no queremos que nos cancelen la cuenta o que la gente en general piense mal de nosotros. Si nos importa lo que la gente piense de nosotros, claro…

Y para disimular un poco el tufo a reciclado de este post, dejo un bonus track en forma de vídeo en el que se dan un par de buenas razones para apuntarse a esto del Twitter:

(Visto, cómo no, en Twitter)

Etiquetas: , ,

Cómo usar (bien) Twitter

Susana Caballero | 7 de febrero de 2011 a las 20:05

No hay una forma correcta de usar Twitter, ni tampoco una mala o incorrecta. Cada usuario es libre de hacer con su cuenta (escribir lo que le apetezca, seguir a quien quiera y dejarse seguir por quien considere oportuno) prácticamente lo que desee.

Fin.

Ha quedado un poco corto, ¿no? Bueno, seguiremos escribiendo un ratito más. Luego no se quejen.

Lo de hacer lo que le apetezca que decía más arriba tiene un poco de letra pequeña. Aparte de respetar las leyes vigentes en el país en el que nos encontremos (como en cualquier otra actividad, sea física o virtual), también hay que respetar las reglas de Twitter, que prohíben prácticas como el spam, la suplantación de identidad, las amenazas, crear cuentas en serie (con nombres de empresas o personajes conocidos) para después venderlas y otras cuestiones que son casi de sentido común (algunas de ellas las recopila David Cantone en este post y otras están incluidas en los límites de actividad del propio Twitter; la info, que verán más grande si pican sobre ella, es de Twittercism, del que hablaré más adelante).

Entre ellas está el tema del equilibrio entre seguidores y seguidos (el Twitter Following/followers Ratio o ratio de seguidos/seguidores en Twitter, un palabro que he aprendido en este post de Tristán Elósegui en el que habla, entre otras cosas, de lo poco que les gusta a los medios de comunicación seguir a nadie). Lo ideal es mantener una cifra equiparable de unos y otros, grosso modo. No queda bien seguir a muchos más de los que nos siguen, ni viceversa. Lo primero se asocia a spammers y gente desesperada en general a la que nadie quiere seguir. Lo segundo, con expertos, famosos y, sobre todo, medios de comunicación, más interesados en emitir que en recibir o comunicarse sin más, aunque siempre hay excepciones.

En el apartado turbio de los spammers y gentuza variada que pulula por Twitter se estila bastante lo de los seguimientos y des-seguimientos masivos, gente que cada día sigue a un montón de gente, esperan a que les devuelvan el seguimiento (hay quien no lo hace, pero son muchos los que, por mera cortesía, agradecen el gesto con un seguimiento de vuelta), y después dejan de seguirles, para ir aumentando su lista de seguidores sin que crezca la de seguidos, lo que les permite presentarse como los gurús de los que hablaba arriba y de paso demuestra que en internet, como en la vida real, hay gente muy maleducada. La gente normal no suele darse cuenta de estas argucias, pero llegado a cierto punto conviene usar herramientas como Friend or follow para saber si nos siguen aquellos a quienes seguimos. En teoría estas prácticas también están prohibidas en Twitter (en los apartados seguir agresivamente y seguir agresivamente en rotación).

Y también están los coleccionistas de tuiteros, que siguen y son seguidos por miles, aunque rara vez lean lo que escriben los demás (que retuiteen mensajes no significa que estén pendientes de lo que ocurre en su pantalla de inicio; hay herramientas que monitorizan la actividad de aquellos a los que sigues para que puedas centrarte en lo más retuiteado o comentado, sin tener que leer realmente lo que escriben), y los que sí que leen lo que escriben aquellos que aparecen en su timeline y que, por tanto, prefieren que su número de usuarios no se desmande en exceso. En este post Pablo López analiza ambas escuelas, a partir de las posturas antagónicas sobre el tema (que en su momento levantaron cierto revuelo) de dos usuarios, Eduo y Yoriento (Eduo contesta en los comentarios explicando su postura). Decía al principio que cada uno puede usar Twitter como le plazca, pero la verdad es que yo soy más de la escuela eduísta.

Al margen de todo esto, no hay una forma de usar bien Twitter. Si estamos preocupados sobre cómo lo usamos, es porque queremos conseguir algo a partir de nuestra actividad en dicha red. Si es así, hay algunas cosas que podemos hacer al respecto.

Lo primero es determinar si queremos darle un uso personal, profesional o mixto. Si no se tiene claro, será mixto, pero si trabaja (o pretende hacerlo) en un sector relacionado con las nuevas tecnologías hay que tener cierto cuidado con lo que se hace en Twitter (como siempre, se debe seguir la máxima “si no quieres que algo sea público, no lo subas a la Red”). Ese cuidado empieza con la elección de nombre para nuestra cuenta y nuestra biografía y continúa con la lista de nuestros seguidores y seguidos, que también consultará todo aquel que curiosee en nuestro perfil de Twitter. Mi consejo es, además de mantener el equilibrio del que hablaba antes, seguir a usuarios relacionados con nuestro sector de actividad (lo que no quiere decir que sólo tengamos que seguirles a ellos, claro). También hay que tener cuidado con lo que se escribe (es de cajón, pero por si acaso…), al igual que se debe tener cuidado con lo que se publica en blogs, Facebook y demás, para no soltar burradas comprometedoras. Tampoco queda bien que nuestra cuenta sólo recoja nuestras actividades en otras aplicaciones (RSS de blogs, Flickr, Facebook, notificaciones de Foursquare y similares) pero nada personal. A nadie le gusta seguir a usuarios que parecen robots o que sólo usan Twitter como plataforma de difusión de lo que hacen en todas partes menos en Twitter.

Si cree que el párrafo anterior coarta alguna de sus libertades fundamentales como ser humano y no está dispuesto a contenerse ni en esta ni en ninguna otra actividad on line, su puesto de trabajo no corre peligro y/o sus jefes no saben qué narices es eso de internet, adelante. Exprésese libremente. Si no es así, proteja su cuenta y controle quién está en su lista de seguidores (para purgar a algún usuario no deseado, bloquéele). Si quiere ejercer esa libertad de expresión pero trabaja en un sector en el que es aconsejable tener un perfil en Twitter que pueda consultar todo aquel que le busque y prefiere separar su vida privada de la profesional, mi consejo es que se abra dos cuentas y sólo incluya la pública en su carta de presentación. (Es lo que he hecho yo, por ejemplo).

Si estos consejos le han sabido a poco y no tuvieron suficiente con el tutorial en tres entregas (primera, segunda y tercera) que escribí en su día sobre Twitter, pueden darse una vuelta por el blog Twittercism, en el que Shea Bennett publica a diario consejos y trucos para mejorar nuestra experiencia tuitera, como esta recopilación de recomendaciones para conseguir -de forma honesta- seguidores (no se dejen engañar por el título) o esta lista de posibles explicaciones a por qué no nos sigue nadie. Esta en inglés, sí, pero para eso se inventaron los traductores, y el de Google mejora poco a poco. Ya casi no parece obra de un futbolista de la antigua Yugoslavia…

Etiquetas: , ,

Las estrellas del año 2010 en Twitter

Susana Caballero | 30 de diciembre de 2010 a las 14:41

Los mensajes más compartidos, los más influyentes, los temas de los que más se habló o las personalidades cuya llegada a la plataforma más expectación generó son algunos de los parámetros compilados por Twitter en su resumen del año 2010, el año del Mundial de Sudáfrica, el del vertido de petróleo de BP en el Golfo de México, el de Tiger Woods y sus andanzas fuera de los campos de golf y también el año de Wikileaks y el de Justin Bieber, cuya relevancia en el mundo de los 140 caracteres fue tal (o mejor dicho la de sus seguidores) que Twitter tuvo que cambiar el método con el que selecciona sus trending topics porque no había manera de sacar al imberbe cantante de la lista de los temas más comentados.

Los datos publicados en Year in review se refieren a tráfico global, y en todo el mundo los temas de los que más se escribió en Twitter durante 2010 fueron el ya mencionado vertido de BP, el Mundial de Fútbol, Origen (la película de Christopher Nolan), el terremoto de Haití, la vuvuzela, el iPad, Android, el también ya mencionado Bieber, la última entrega cinematográfica de Harry Potter y el Pulpo Paul. No hay nombres españoles en ninguna de las ocho categorías en que se divide este apartado. Lo más cercano es la presencia de Cristiano Ronaldo y Leo Messi, sexto y octavo, respectivamente, del listado deportivo.

P062410PS-0191

El apartado de mensajes más influyentes de 2010 lo encabezan uno sobre el terremoto de Haití, el saludo en Twitter entre Barack Obama y Dimitri Medvedev y una ciclista accidentada en la montaña que se salvó gracias al tuit que pudo enviar. En el puesto noveno de esta lista está Carles Puyol, que compartió una foto desde el autobús en el que la selección celebró el título mundial (“orgulloso de ver a tanta gente feliz”, escribió).

En cuanto a los tuits más retuiteados, los vencedores son el presentador estadounidense Stephen Colbert (Biz Stone fue a su programa a entregarle el primer Golden Tweet), los raperos Drizzy Drake y Lil Wayne, el inevitable Bieber (“Te quiero mucho mi amor”, decía su mensaje) y Al Qaeda (“Twitter me sugiere que añada una localización a mis mensajes; no voy a caer en esa”). La lista de los diez más populares la completan Joe Jonas (uno de los Jonas Brothers), con un mensaje sobre Bieber; Lady Gaga, Kanye West, Rihanna (con otra mención a Bieber) y Shit my dad says, una cuenta que tiene su serie, con William Shatner.

En la lista de nuevos usuarios célebres del año hay nombres tan dispares como Bill Gates, el Dalai Lama, Diego Forlán, Noor de Jordania, Billy Idol, Hugo Chávez (que tiene más de un millón de seguidores), Conan O’Brien (más de dos millones de seguidores), Cher, Victoria Beckham, Tiger Woods, Sylvester Stallone o Leonard Nimoy, cuya palabra favorita es LLAP (Live long and prosper).

Etiquetas: ,

La ‘persona del año’ y las listas de ‘Time’

Susana Caballero | 16 de diciembre de 2010 a las 17:35

El chico de la foto, por si hay alguien que no lo conoce, es Mark Zuckerberg, uno de los fundadores de Facebook, miembro de la selecta lista de los más ricos del mundo, protagonista -a su pesar- de una de las películas del año (La red social, de David Fincher) y, además, la persona del año de Time por, dice la revista, “conectar a más de 500 millones de personas y cartografiar las relaciones sociales entre ellas; por crear un nuevo sistema de intercambio de información y por cambiar la forma en que vivimos nuestras vidas”. Zuckerberg se ha impuesto a candidatos tan dispares como los mineros chilenos, el Tea Party o Julian Assange, fundador de Wikileaks (sobre cuya supuesta desaparición de la lista de votaciones se armó un buen lío hace unos días, tanto que la propia revista tuvo que desmentir que le hubiesen quitado; poco después de conocerse que Zuckerberg era el elegido comenzaron a surgir voces contra la decisión, que según ellos estaría enmarcada dentro de la campaña gubernamental y empresarial contra Wikileaks. Puede que Assange se haya quedado sin ese título honorífico, pero sí protagonizó la portada de la semana pasada. También es cierto que los lectores eligieron por amplia mayoría al australiano, pero no son ellos los que tienen la última palabra).

En cuanto a la elección en sí de Zuckerberg como persona del año, tengo la misma sensación que con los Oscar de compensación (esos que reciben quienes deberían haberlo logrado mucho antes y que se lo terminan llevando habitualmente por trabajos que no lo merecen; Martin Scorsese es uno de los muchos ejemplos que hay). No me parece mal que lo consiga, pero me da la impresión de que llega tarde, porque Facebook lleva ya unos años conectando amigos (o lo que Facebook -y muchas otras personas- entienden por amigos), aunque es cierto que ha sido este año cuando ha alcanzado los 500 millones de usuarios y cuando se ha estrenado su película (peliculón, por cierto, aunque era de esperar con el tándem David Fincher-Aaron Sorkin).

Pero el trabajo de cada fin de año de Time no termina con la elección de la persona del año. La revista también publica en estas fechas sus listas, con lo mejor y lo peor de los doce meses precedentes. Los listados incluyen casi cualquier apartado que a uno se le pueda ocurrir (también uno con las mejores disculpas; gana Tiger Woods, por cierto), y aunque aquí sólo comentaré las que tienen que ver con tecnología en sus distintas variantes, sí recomiendo que se pierda un ratito echándoles un ojo (o un par de ellos, porque siempre lo merecen).

Una de esas listas es la dedicada a las Tendencias en Facebook. El primer puesto lo ocupa el filme de Fincher sobre el nacimiento de la red social (¿he dicho ya que es un peliculón?), y tras él la marca de los 500 millones de usuarios y el estreno de Facebook Places. El premio al gadget del año se lo lleva, como no podía ser de otra forma, el iPad de Apple. En segundo lugar ha quedado el Samsung Galaxy S y tercero el MacBook Air de 11 pulgadas, también de Apple. Alan Wake, Angry Birds y Red Dead Redemption ocupan el podio de los videojuegos, mientras que Netflix, Groupon e iMovie se sitúan como las mejores aplicaciones del año para iPhone.

En el apartado de vídeo, el trío de los más talentosos lo conforman Happy Together / Paper Planes Lip Dub, Marcel the Shell With Shoes On y White Knuckles, de OK Go, mientras que la lista de los vídeos virales la encabezan Double Rainbow (que ha atravesado las fronteras de YouTube; que se lo digan a Nathan Fillion), Merton on Chatroulette y Bed Intruder.

También hay hueco para Twitter en las listas de Time, concretamente dos, uno para los mejores tuits (los tres primeros son de John McCain, Sarah Palin y Kevin Smith) y otro para los mejores momentos Twitter, que lideran el rapero Kanye West (cuando decidió unirse a la red), las dosis diarias de ingenio de Conan O’Brien mientras buscaba trabajo (y lo consiguió, en la TBS; puede que Twitter ayudase) y Justin Bieber, cuyos fans tuvieron la culpa de que Twitter, que dedica al cantante el 3% de sus servidores, cambiase el método en que determina sus trending topics.

Twitter: primeros pasos (III)

Susana Caballero | 15 de octubre de 2010 a las 20:30

Tras haber visto en las dos primeras entregas del tutorial sobre Twitter cómo crear una cuenta y cómo configurarla y empezar a usarla, en esta tercera veremos unas cuantas cosas más que podemos hacer con nuestra cuenta.

Las etiquetas

Como en cualquier otro servicio, las etiquetas sirven para catalogar y organizar lo que se publica. En Twitter se marcan con el símbolo # y se conocen como hashtags. Su uso permite, usando la casilla de búsqueda, localizar mensajes que se refieran al mismo tema, ya sea de actualidad, como los mineros de Chile (#mineros); más genérica (#wordpress, por ejemplo) o en torno a un determinado evento, como el Evento Blog (#EBE10). Para etiquetar cualquiera de nuestros tuits, no tenemos más que escribirlo tal cual, no hay que configurar nada ni usar ninguna opción adicional. (Por supuesto, también pueden usarse de forma menos seria, para decir cualquier cosa que se nos ocurra).

La web y las aplicaciones

Hay otras muchas formas de acceder a la cuenta de Twitter aparte de la web. Hay servicios on line como Brizzly, aplicaciones de escritorio como Twitterrific (para Mac, iPad e iPhone) o TweetDeck (disponible para casi todas las plataformas) y clientes para dispositivos móviles (iPod, iPad, Android), los oficiales y otros alternativos. También se puede tuitear desde el móvil a través de SMS. (La mayoría de estos servicios y aplicaciones disponen de su propio manual de instrucciones por si no se tiene muy claro cómo funcionan. En cualquier caso, pueden dejar cualquier duda en los comentarios.)

Conectar Twitter y Facebook

Si ya tiene una cuenta de Facebook y quiere que lo que publique en Twitter aparezca también en su lista de actualizaciones de la mencionada red social, debe conectar ambas cuentas. Hay dos formas de hacer esto: una desde Facebook y otra desde Twitter. En el primer caso, con nuestra cuenta de Facebook abierta, debemos ir al apartado dedicado a Twitter en la sección de aplicaciones, pulsar Ir a aplicación, entrar desde ahí en nuestra cuenta de Twitter y aceptar.

Para hacerlo desde Twitter, hay que ir al apartado Facebook en la sección de widgets y pulsar el botón Instalar Twitter en Facebook. Se abrirá entonces Facebook y nos pedirá que iniciemos sesión y que aceptemos lo que nos ofrece.

Los mensajes que publiquemos en el muro de Facebook desde Twitter tendrán este aspecto:

Conectar otras cuentas con Twitter

Muchos de los servicios más populares, como YouTube, My TV Shows, Anobii, Flickr o Foursquare, entre otros, ofrecen la posibilidad de que nuestra actividad en ellos se refleje en nuestra cuenta de Twitter. Basta configurarlos para que cada vez que subamos un vídeo o lo añadamos como favorito, veamos un episodio de una serie, leamos un libro, subamos una foto o lleguemos a algún sitio salte un tuit que lo refleje.

¿A quién seguir?

A esta pregunta no hay una respuesta buena. Nunca se debe decir qué hay que leer ni tampoco a quiénes hay que seguir en Twitter. Sin embargo, sí se pueden dar algunos consejos. El propio servicio, como comenté en su día, ofrece sugerencias basándose, en teoría, en las cuentas que seguimos. Hay quien tiene en su timeline (así es como se llama a la lista de actualizaciones de los contactos a los que uno sigue; en el nuevo Twitter se llama cronología) sobre todo a medios de comunicación, hay quien prefiere sólo a amigos o gente que conozca, quienes sólo siguen a gente de su círculo profesional o que comparten con ellos determinados gustos y aficiones…

Lo ideal es combinar un poco de todo, pero una buena forma de empezar es seguir a los usuarios de Twitter que conozcamos (personalmente o no), a los autores de blogs que leemos (muchos tienen en sus publicaciones un botón para seguirles en Twitter), a gente de nuestra ciudad y también a medios de comunicación (no tienen por qué ser los oficiales; hay muchos medios más allá de periódicos, radios y televisiones), por ejemplo. También podemos curiosear las listas de seguidores y seguidos de esos a los que vayamos añadiendo, por si nos interesa seguir también a alguno de ellos, para ir poco a poco configurando nuestra propia lista de contactos.

Pero los seguimientos en Twitter no son para siempre. El otro día decía que hay mil razones para que queramos proteger nuestros datos. También las hay para empezar a seguir a alguien o dejar de hacerlo. Puede hacerlo en cualquier momento. Seguir y dejar de seguir se consigue abriendo el perfil del usuario en cuestión. Si el botón de la imagen está en verde, significa que le estamos siguiendo. Basta pulsar ahí para dejar de hacerlo. Cada vez que empecemos a seguir a alguien, ese usuario recibirá un aviso por correo electrónico (si es que así lo tiene configurado, claro), pero no si dejamos de hacerlo.

Twitter: primeros pasos (II)

Susana Caballero | 7 de octubre de 2010 a las 21:00

En la primera entrega vimos qué es Twitter, cómo crear una cuenta, cómo configurarla y cómo empezar a tuitear. En esta veremos algunas cosas más.

Tuitear y retuitear

Ya dijimos el otro día que tuitear es enviar un mensaje. Retuitear es republicar lo que alguien ha escrito para que aquellos que nos siguen puedan leerlo también. Se hace desde un botón que aparece bajo el tuit en cuestión. El mensaje se puede compartir tal cual o añadirle algún comentario adicional (siempre que no sobrepasemos los 140 caracteres). El resultado tendrá este aspecto. Ha sido originalmente publicado por Julio Alonso y retuiteado por Luis Rull:

Responder, enviar a alguien un mensaje, mencionar a alguien

Para responder a un tuit no tenemos más que pulsar el enlace que vemos bajo él, junto al de retuitear. Entonces aparecerá en la caja de texto en la que escribimos los mensajes una arroba y el nombre del usuario en cuestión. Siguiendo con el ejemplo de Julio Alonso, nos aparecería @JulioAlonso y a continuación escribiríamos lo que queramos decirle. El mismo método se usa si se quiere mencionar a alguien (al poner una @ delante de su nombre nos aseguramos de que ese mensaje aparezca en su perfil y, por tanto, de que lo lea) o enviarle a alguien un mensaje público. La diferencia entre hacerlo desde responder o poniendo directamente la @ es que con la primera opción creamos una conversación, que puede recuperarse clicando en la flecha que aparece junto al bocadillo al pasar el ratón sobre él. En la pantalla de la derecha se abrirán los distintos mensajes que pertenezcan a esa conversación. Así (click para ampliar):

Enviar un mensaje directo

Si se quiere enviar un mensaje privado a otro usuario, es decir, que no aparezca en la lista de las actualizaciones de sus contactos, debe enviarle un mensaje directo (direct message o DM en inglés). Para ello, pique en la barra superior de Twitter el enlace Mensajes. Entonces, la web le mostrará una pantalla en la que irán apareciendo los mensajes directos que envíe o reciba. Si quiere enviar uno, pulse Mensaje nuevo. Se le abrirá entonces una ventana en cuya parte superior escribirá el nombre del destinatario (sólo puede mandar DM a quienes le sigan) y en la inferior el texto que desee.

Favoritos

Como en otros servicios como GReader o YouTube, también en Twitter se puede marcar cualquier mensaje como favorito, para tenerlo a mano y no perderlo o que los demás sepan que nos ha gustado. La opción está también bajo cada tuit. Nuestros favoritos aparecerán también en nuestro menú.

Listas

Las listas permiten organizar las cuentas que se siguen en torno a criterios como ubicación geográfica, intereses, actividad… Se puede echar un vistazo a las listas de los demás y seguirlas para recibir sus actualizaciones sin necesidad de tener que seguir uno a uno a sus integrantes. Seguimos con Julio Alonso. Estas son sus listas:

Privacidad

Por defecto, los perfiles de Twitter son públicos y cualquiera puede leer lo que escribe simplemente introduciendo su nombre de usuario tras la dirección de la web (algo así: twitter.com/JulioAlonso). Sin embargo, si quiere controlar quién lee lo que escribe puede hacer que el suyo sea privado marcando la opción Proteger mis tuits en la configuración de su cuenta (y sin tener que dar ninguna explicación; hay mil razones para querer mantener una cuenta en privado). Así, todo aquel que desee leer lo que escribe tendrá que pedirle previamente su autorización. Los avisos le llegarán por correo electrónico y entonces podrá aceptar o descartar la petición.

Si decide proteger su cuenta tiempo después de haberla creado, toda esa gente que le sigue desde antes de cerrarla seguirá leyendo lo que escribe. Para evitarlo, debe bloquear a esos usuarios. Sus actualizaciones ya no aparecerán en la lista de novedades de sus contactos ni podrá leerlos si busca su perfil porque lo ha hecho privado. Si quieren volver a seguirle deberán pedírselo. La opción del bloqueo es también el recurso de quien tiene una cuenta abierta pero no desea que un usuario en concreto le siga. Si le bloquea, evitará que sus tuits aparezcan en la pantalla de inicio del bloqueado, pero podrá leerlos si busca directamente su perfil.

Para bloquear a alguien, debe ir a su perfil, picar en la rueda que aparece a la derecha de la imagen de arriba y después marcar Bloquear. Twitter no informa de estas acciones a los bloqueados.

Etiquetas: , ,

Twitter: primeros pasos (I)

Susana Caballero | 4 de octubre de 2010 a las 21:30

Cuando uno lleva un tiempo dando vueltas por la Red se olvida de que hubo un momento en el que no sabía qué eran servicios como Twitter, Facebook, Tumblr o YouTube, en el que ni pensaba que un día se le ocurriría crear un blog, ni las horas que tendría que pelearse con Blogger y WordPress (no aquí, sino en otros sitios) para que lo que tenía en pantalla se pareciese, aunque fuese remotamente, a lo que quería hacer (eso los gurús y los diseñadores lo hacen en un pis pas, pero entonces para una servidora el HTML era tan ignoto como el esperanto; aún lo sigue siendo, pero alguna cosita hemos aprendido por el camino). Y también se le olvida que hay mucha gente que sigue sin saber qué son ni para qué sirven muchas de esas cosas y que toda esa gente no entiende nada cuando de repente ve en la portada de su periódico titulares que hablan de ataques a Twitter o fallos de seguridad en Facebook.

Puede que a muchos les parezca innecesario explicar en un sitio como éste qué es Twitter, pero espero que a alguien sí le resulte útil un tutorial como éste (y, si no es así, díganmelo en los comentarios, que para eso están) o que al menos despierte su curiosidad por enterarse de una vez de qué es eso de Twitter. El que me lo explicó a mí fue su creador, Biz Stone, en el Evento Blog de hace tres años. Por desgracia, el señor Stone no está ahora disponible para impartir esta pequeña clase, así que van a tener que conformarse conmigo. Mis disculpas.

¿Qué es Twitter?

Se suele definir como una red social, pero no es exactamente eso. En Twitter hay seguidores, no amigos, como en Facebook (la cuestión de si los amigos de Facebook son realmente amigos da para un largo debate), y el hecho de que tú sigas a alguien no implica que ese alguien te siga a ti. Twitter es más bien una herramienta de comunicación, que te permite expresar lo que se te pase por la cabeza (y lo que quieras compartir) y leer lo que a otros se les ocurra. Se puede conversar, compartir enlaces (vídeos, fotos…) o republicar cualquier mensaje, pero sin la tiranía de la reciprocidad de sitios como Facebook. En Twitter puedes leer lo que dice alguien, pero puedes impedir que ese alguien lea lo que dices tú. Puede que no sea justo, pero yo lo prefiero.

¿Qué es un tuit?

Así se llama a los mensajes que se publican en Twitter, que no pueden sobrepasar los 140 caracteres. Al principio puede parecer demasiado restrictivo, pero es cuestión de acostumbrarse. Además, siempre se puede publicar lo que sea en varias entregas. Si se quiere pegar una dirección url (el enlace a una web, a un vídeo o a una foto) conviene acortarla primero para que no nos coma caracteres. Algunas de las aplicaciones para Twitter, que veremos más adelante, incluyen un acortador. Si se hace desde la web, se pueden usar servicios como TinyURL (basta con pegar la dirección en la casilla del inicio y darle a enter).

¿Cómo empezar?

Obviamente, lo primero que hay que hacer para usar Twitter es crear una cuenta. Desde la página de inicio, vaya al registro e introduzca los datos que se le piden: nombre real (esto es aconsejable, pero no obligatorio), nombre de usuario, contraseña, captcha, correo electrónico… Una vez completado eso Twitter le ofrecerá cuentas a las que quizás le interese seguir, basándose en sus gustos o intereses, la posibilidad de importar contactos desde su cuenta de correo electrónico y la búsqueda directa de usuarios. Todo eso puede hacerlo ahora o más adelante. En cualquier caso, desde el momento en que confirma su cuenta desde su correo electrónico puede empezar a tuitear.

Configuración

En la pestaña de configuración de la cuenta puede cambiar su nombre de usuario, su correo electrónico, el idioma, la zona horaria, la contraseña o indicar qué notificaciones desea recibir de Twitter por correo. Además, ahí podrá escoger una imagen para su perfil, escribir una pequeña biografía o indicar si tiene alguna web o blog personal, o página de Facebook o lo que sea. En la pestaña de diseño puede escoger el fondo para su página y los colores de los textos que aparecen en ella.

Y ahora, ¿qué?

Cuando entre con su cuenta en Twitter le aparecerá a la izquierda una ventana con los mensajes de aquellos a los que sigue y a la derecha datos de su propia cuenta (seguidores, seguidos), sugerencias de personas que le podrían interesar (si lleva al lado un promoted significa que un anunciante ha pagado para que Twitter la recomiende ahí) y los temas candentes en ese momento en Twitter (trending topics en inglés). Arriba, a la izquierda, está la caja sobre la que escribirá sus mensajes, coronada por la frase “¿Qué está pasando?” (que hace un tiempo sustituyó al inicial “¿Qué estás haciendo?”).

———————————————————————————–

[En las siguientes entregas veremos cómo responder, enviar mensajes públicos y privados, las listas, la privacidad, la conexión con Facebook, las otras formas de acceder a Twitter aparte de la web, cómo controlar quién nos sigue y ve lo que escribimos, recomendaciones sobre a quién seguir y buenas y malas prácticas, entre otras cosas]

Etiquetas: , ,

La Moncloa denuncia suplantación de identidad en Twitter

Susana Caballero | 11 de septiembre de 2010 a las 0:17

La Moncloa ha denunciado a través de su cuenta de Twitter (@desdelamoncloa) que @LAMONCLOAnews le ha “suplantado la identidad”. Así se lo ha hecho saber la Secretaría de Estado de Comunicación a la compañía, a la que ha pedido que compruebe quién está detrás de esa cuenta que según el Gobierno está perjudicando a los ciudadanos.

En efecto, la cuenta impostora no cuenta con el sello de verificación de Twitter (como sí lo tiene @desdelamoncloa), pero un vistazo por encima de sus tuits no revela más que titulares sobre la actividad de los miembros del Ejecutivo con sus correspondientes enlaces a la web de La Moncloa. Puede que en algún momento a su responsable le dé por usar su poder para el mal y empiece a enlazar a alguna fuente que informe algo menos objetivamente sobre la actividad de los miembros del Gobierno, pero por ahora yo no veo dónde está el “perjuicio a los ciudadanos”. Igual es que les han cogido el logo de La Moncloa sin pasar por caja…

Etiquetas: ,