Sincorbatismo

Juan Manuel Marqués Perales | 9 de marzo de 2015 a las 19:33

Javier Arenas puso de moda el sincorbatismo en el PP andaluz, un modo de aparecer como informal en un partido acusado hace décadas de señoritismo en Andalucía. Dentro de dos horas escasas, Canal Sur emite el primer debate de esta campaña electoral de las elecciones andaluzas, y es posible que ninguno de los tres contrincantes lleve corbata. Antonio Maíllo, el candidato de IU, siempre viste de camisa, por lo general blanca, y chaqueta; Juanma Moreno, del PP, sólo la lleva en ocasiones solemnes, y acostumbra a resguardarse con chaqueta inglesa y un chalequillo de Siempre así, y Susana Díaz, pues como que no. Sería el primer debate sin corbatas.

Rajoy gana y entona el ‘sí se puede’

Juan Manuel Marqués Perales | 24 de febrero de 2015 a las 21:31

Mariano Rajoy ha construido su propio relato náutico, y aunque expresado con cierto triunfalismo, funciona, es coherente, consigue viento para proseguir la legislatura. Habla a medio plazo, para la siguiente. Este presidente no está ni mucho menos acabado, aunque de su valle anímico haya pasado a esta euforia sobrada y hasta faltona. Si en el Debate del estado de la Nación de 2014, Rajoy nos anunció que habíamos logrado cruzar el peligroso Cabo de Hornos, ahora en 2015, parece que ha puesto rumbo a las islas de las Especies, el archipiélago de las Molucas, allá al final del Pacífico, donde Magallanes quería explotar este reservorio carnoso y comercial. Sí, Rajoy fue triunfalista, es verdad, se pasó, pero conjugó en su relato un pasado, un presente y un futuro que se sostienen.
El pasado. “La medida social más importante de esta legislatura fue no aceptar el rescate”. Ya no se trata de haberlo evitado, sino de resistirse ante quienes lo clamaban, y con ello, Rajoy volvía a señalar al economista Luis Garicano, coautor del programa económico de Ciudadanos, ese partido al que tanto teme. A Garicano lo tiene atragantado, al parecer, desde que en una visita a Moncloa, durante la que acompañó a Guillermo de la Dehesa, le explicó que era mejor pedir la intervención de los hombres de negro. Garicano ha explicado que no fue realmente así, aunque admite que el presidente pudo sacar esa conclusión. La intervención suponía un recorte del 20% de las pensiones.
Pero Rajoy no sólo repartió estopa a Ciudadanos, también a Podemos, a los que llamó, sin citarlos, demagogos. La “ventolera” ideológica. A Pedro Sánchez, de quien mantuvo que había tenido una intervención “patética” y poco preparada, quiso ningunearlo al compararlo con estrellas del pasado, tipo Felipe González o Alfredo Pérez Rubalcaba. Se trata de la extraña melancolía de los contrarios: Arenas echaba de menos a Chaves cuando gobernaba Griñán.
Tan sobrado iba el presidente que llegó a clamar : “Se puede, claro que se puede”, y faltó que la bancada popular se alzase al grito obamiano del sí- se-puede. Rajoy ha marcado un rumbo, y aunque sea otra peligrosa promesa sobre el empleo, ha dado una brizna de esperanza para quienes le quieran creer. En eso consiste ahora su liderazgo. En efecto, después de pasar el peligroso Cabo de Hornos –los capitanes de navío se colocaban un aro en la oreja cada vez que lograban surcarlo–, tras dejar atrás el rescate, la economía española crecerá al 2,4% del PIB en 2015, lo que permitirá crear 500.000 empleos que, sumados a los de 2014, llegan al millón de nuevos trabajos.
Rajoy lleva tres años en el Gobierno, y aún hay en España más parados que cuando se hizo cargo del país, pero le falta poco para bajar de la cifra de 4.422.359 que le dejó José Luis Rodríguez Zapatero. En enero se registraron 4.525.691. Si sus cálculos se mantienen, y para ello es necesario que el crecimiento se mantenga por encima del 2%, España puede crear medio millón de empleos cada año, y llegar –cuenta Rajoy– a los tres millones netos, con lo que el número de trabajadores en España sería de 20 millones. Con esta cifra, es posible sustentar el Estado del bienestar, y es que Rajoy tiene razón: la peor consecuencia del desempleo es la desigualdad y, además, sin recaudación (llegó a bajar en 70.000 millones de euros anuales) no hay quien sostenga los servicios.
“Se puede, claro que se puede”. “Éste es nuestro objetivo”. “Es alcanzable”. Ésa es la promesa de Rajoy, crecer, crear empleo y llegar a los 20 millones de trabajadores. El día le era propicio. Los otros que cantaban podemos, los de Syriza, se han estrellado contra la realidad, ni van a contratar a más empleados públicos ni van a parar las privatizaciones ni vana subir el salario mínimo. La capacidad de Syriza se esfuma ante Bruselas. “Hablar es gratis”, subrayó ayer Mariano Rajoy. Está convencido de que se puede, y de que los otros podemos sólo podrían ganar, asaltar los cielos, pero no transformar.
El relato náutico del presidenta sigue su rumbo, si la economía se mantiene al 2%, el PP ajustará cuentas con los sondeos electorales, porque hay una mayoría que prefiere la estabilidad frente a los cantos de sirena que acaban de enmudecer en la Grecia de Tsipras.

Vaya pollo, Tomás

Juan Manuel Marqués Perales | 22 de febrero de 2015 a las 5:00

Hay un denominador común entre los líderes: asumen riesgos. Suárez se la jugó entre pistolas de golpistas y de terroristas; Felipe González salió bien de aquella ruleta rusa que fue el referéndum de la OTAN, y Susana Díaz convoca unas elecciones a sabiendas de que Chaves y Griñán iban a ser llamados por el Tribunal Supremo. ¿Y Pedro Sánchez? El secretario general del PSOE lo ha tenido fácil. Echaron a Rubalcaba, y Susana Díaz prefirió quedarse en Andalucía después de una duda hamletiana. “Hola, qué tal, me llamo Pedro”. Ea, secretario general. Sus problemas han venido después, pero ha encontrado al madrileño Tomás Gómez. Resulta que Pedro Sánchez, y es de suponer que Felipe González, Rubalcaba y alguna otra estrella, hablaban con Ángel Gabilondo para proponerle que se presentase a la Presidencia de la Comunidad de Madrid mientras convencía a Tomás Gómez para que se retirase por lo civil o por lo militar. Maniobra arriesgada. A Chaves y Pizarro les salió fatal cuando fueron a Benalup a convencer al arquitecto Fustegueras de la candidatura de Jerez mientras Pilar Sánchez ejercía de alcaldesa socialista. Ahí comenzó la pelea con Griñán. ¿Quién tenía razón? En la venta se comieron un pollo en salsa. A Pedro Sánchez le ha sabido bien, los líderes cortan cabezas y ésa era hueca. ¿Y Susana? Baila sola y no quiere amistades peligrosas.

Canal Sur programa un debate a tres

Juan Manuel Marqués Perales | 19 de febrero de 2015 a las 14:54

Habrá un debate a tres en la televisión pública andaluza. Al menos, si no ocurre como en 2012, cuando uno de los candidatos, Javier Arenas, decidió ausentarse tanto del cara a cara como del debate a tres, una falta que tuvo mucho que ver con lo sobrado que fue el PP en esas elecciones y que, a la postre, le costó esos votos mágicos para llegar a la mayoría absoluta.Canal Sur TV ha programado un debate a tres con los candidatos a la Presidencia de la Junta con representación parlamentaria: Susana Díaz, Juan Manuel Moreno y Antonio Maíllo. Será la primera vez que los tres participan en un programa así.

Canal Sur no celebrará el cara a cara que sí convocó en 2012 (también hubo otro en 1994 y en 2008), y es que la dirección argumenta que ha sustituido este debate por uno más amplio donde estarán representados otros partidos con opciones: Podemos, Ciudadanos, UPyD y los andalucistas. El debate, en principio, se presenta con un exceso de personajes, pero es el único modo de que en una televisión pública debatan personas cuyos partidos no tienen representación en el Parlamento.

El PP quiere que se celebre el cara a cara. Puede ser. Aún quedan por cerrar los debates en otros medios privados.

Deflagración controlada

Juan Manuel Marqués Perales | 17 de febrero de 2015 a las 20:30

A efectos de opinión pública, la citación ante el Supremo de los dos últimos presidentes de la Junta hubiera destrozado como una bomba ésta y cualquier otra campaña electoral. Van a declarar ante el tribunal los dos políticos que han dirigido la Junta desde 1990 hasta 2013 y que han sido presidentes del PSOE federal además de ministros en varios Gobiernos de Felipe González. Sin embargo, la deflagración, aún siendo grave, era esperada, de ahí que Susana Díaz se haya preparado para amortiguar el golpe.
La presidenta andaluza y el PSOE contemplaban que el anuncio de la declaración se realizase durante o poco antes de comenzar la campaña electoral, y Susana Díaz lo sabía cuando convocó las elecciones anticipadas. La dirección de la campaña contaba con ello, así como los propios implicados. La citación como imputados a Manuel Chaves y José Antonio Griñán, que se produce mediante una providencia y no un auto, se cuida de imputarles delitos concretos, lo que hubiese roto el guión sobre la petición de dimisión. El PSOE andaluz y el de Ferraz  se han puesto de acuerdo, y sólo solicitarán las actas de Chaves y de Griñán cuando se les inculpe por delito y se inste al suplicatorio al Congreso y al Senado. Todo esto ocurrirá, si ocurre, después de la campaña electoral, pasada la Semana Santa, un poco tarde en opinión de los llamados, que hubiesen preferido pasar este trance después del 22-M pero antes de las fiestas. La declaración, y el paseíllo anterior, sí que habría reventado la campaña y las perspectivas electorales del 22 de marzo serían más inciertas.
Desde que fue elegida presidenta de la Junta, Susana Díaz ha ido construyendo un cortafuegos para que el incendio de los ERE le afectase pero no la quemase. En realidad, su elección es fruto del harakiri de Griñán, que dimitió por el caso de los ERE para dejar tranquila la acción de Gobierno. A partir de ese momento, Díaz tomó dos decisiones muy duras desde el punto de vista interno, absolutamente imprescindible desde el foco de la opinión pública. Ninguno de los consejeros relacionados con el caso de los ERE, aun sin estar imputados, repitieron en su Gobierno, y más tarde fueron desalojados de las listas electorales del 22-M. Antonio Ávila, Carmen Martínez Aguayo, Manuel Recio y Francisco Vallejo no ocuparán escaños en la próxima legislatura. Las responsabilidades políticas han sido sustanciadas, y sólo quedan en cargos los ex presidentes Chaves y Griñán y los ex consejeros Gaspar Zarrías, María del Mar Moreno y José Antonio Viera, tanto en el Congreso como en el Senado. Todos ejercen su aforamiento porque de no ser por ello, su instrucción quedaría en manos de la juez Mercedes Alaya.
Ahora bien, la promesa de la presidenta de la Junta es que si, finalmente, el Supremo considera que sobre algunos de ellos hay indicio de delito, el PSOE solicitaría sus actas; esto es, su dimisión como diputados y senadores, lo que supondría que también prescindirían de su aforamiento. Ni siquiera sería necesario que el Supremo solicitase el suplicatorio a las cámaras legislativa para investigar y juzgar a los afectados. La nueva doctrina del PSOE y del PPsobre los imputados es que se les solicitará la dimisión en el momento en que se abra juicio oral, pero en este caso se ha ido más lejos, Susana Díaz ha querido ser más estricta, incluso perjudicando el principio de inocencia, pero éste existe ante la ley, el campo político es otro.
Si todos dimitieran hoy mismo, cabe la posibilidad de que en abril o en mayo el Supremo desistiera de seguir investigando al no encontrar indicios de criminalidad, lo que supondría una seria injusticia. Y es posible que sea así con algunos de ellos, porque los cinco no forman un paquete. El orden cronológico de las declaraciones ya dice mucho. De los últimos, de María del Mar Moreno y de Gaspar Zarrías, el instructor no sabe ni por qué se les acusa, de ahí que haya pedido información a la Guardia Civil. Y el primero es Viera, apúntenlo.

Susana Díaz se acerca a la mayoría absoluta

Juan Manuel Marqués Perales | 13 de febrero de 2015 a las 7:00

Casi los 55 parlamentarios. 53, a dos de la mayoría absoluta. La encuesta que el instituto Capdea, de la Universidad de Granada, hace todos los inviernos adjudica 53 parlamentarios al PSOE de Susana Díaz. Eso es, al menos, lo que saben algunos dirigentes socialistas en Andalucía. Capdea puede hacer público estos datos esta misma mañana. Este resultado se debe a un descenso del PP y, sobre todo, a que Podemos no llega al 15%.

El sondeo de Capdea (hace dos al año) es uno de los más amplios que se realiza en Andalucía.

Solemne silencio andaluz a Pedro Sánchez

Juan Manuel Marqués Perales | 12 de febrero de 2015 a las 6:00

Si hay un incidente con el que Susana Díaz no contaba en esta campaña electoral era el de su propio partido: ni le viene bien el ruido de la inestabilidad en el PSOE ni le ha debido gustar este golpe de autoridad de Pedro Sánchez, que también es un mensaje a navegantes. Su silencio, ayer en Puente Genil, fue revelador: no puede opinar porque no tenía información. Y, lo que es peor, es cierto. Según se comenta en fuentes cercanas a Ferraz, Díaz no lo sabía. Su silencio es solemne, como el de otros dos andaluces en la Ejecutiva de Pedro Sánchez: Micaela Navarro y Antonio Pradas, que no asistieron a la reunión de la permanente donde se informó de la constitución de la gestora. Sí habló Carmen Chacón, muy cercana a la presidenta andaluza, y para criticar esta defenestración.
Detrás de la decisión de Pedro Sánchez, y de los argumentos expuestos sobre la presunta corrupción en Parla, donde fue alcalde Tomás Gómez, hay dos más. El primero, el electoral. Gómez iba camino de quedar el tercero en las elecciones autonómicas en Madrid, detrás de Podemos y del PP. Y Sánchez quiere a Ángel Gabilondo, Claro, que esto, lo de ir de tercero en los sondeos, también puede ser aplicable a otros líderes, entre ellos al propio Pedro Sánchez.
Y segundo, el secretario general quiere mandar, y sospecha que medio partido y la mitad de los barones estaban conspirando contra él por si el PSOE se descalabra después de las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. Y entre estas personas, Sánchez sitúa a Susana Díaz y su decisión de adelantar las elecciones andaluzas.
Pedro Sánchez comienza a trasmutarse en ese bambi que comía carne cruda que también fue Zapatero. Ni está dispuesto a marcharse después de las municipales y no renuncia a presentarse a las elecciones primarias. Sánchez parece que va a dar batalla, y ha comenzado.

 

Málaga responde al ‘cuarto’ Arenas

Juan Manuel Marqués Perales | 11 de febrero de 2015 a las 19:52

La lista del PP de Málaga a las elecciones autonómicas tiene sus tripas. A casi todo el partido y a su líder, Juan Manuel Moreno Bonilla, le ha desconcertado que, tras autodescartarse, el almeriense Gabriel Amat, dueño y señor de la franquicia popular en Almería, propusiera que Javier Arenas fuera el cuarto en la lista por su provincia. Y así ha sido, lo consiguió: Arenas es el número cuatro. Para apoyar. Pues, bien, en Málaga, a Moreno Bonilla le han apoyado tres pesos pesados, pero como suele ocurrir en estos casos, por la cola: Elías Bendodo, presidente de la Diputación; Paco de la Torre, alcalde de la capital, y Celia Villalobos cierran la lista. No son cuatro, o cinco o seis.

Preguntado por este asunto, uno de los dirigentes del PP de Málaga guardo silenció, pero, atento al periodista, guiñó un ojo. Entiendan.

En las pasadas elecciones municipales, el candidato del PSOE a la Alcaldía de Sevilla, Juan Espadas, llevó a Alfonso Guerra cerrando su lista. Para apoyar, aunque al ex vicepresidente se le oyó: “Hay gente que quiere votar con la papeleta al revés”. Arenas comentó hace unas semanas a este periodista que no quería ir en la lista, pero que lo dejaba en manos de su partido. Quizás, Juan Manuel Moreno ya sepa que quien manda en Almería no es Arenas, sino Amat. Y de un modo tan especial que quizás no le guste. Al tiempo.

Ninguno de los señalados en los ERE va en las listas del PSOE

Juan Manuel Marqués Perales | 10 de febrero de 2015 a las 13:00

Ninguno de los ex consejeros de la Junta que han sido preimutados por la juez Mercedes Alaya en el caso de los ERE va en las listas del PSOE a las elecciones autonómicas del 22 de marzo. Una vez que se constituya el nuevo Parlamento, estas cuatro personas, que siguen aforadas porque son miembros de la diputación permanente de la Cámara, quedarán en manos de Alaya. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) se declarará incompetente ya que los señalados por la juez no serán, por entonces, parlamentarios autonómicos. De este modo, la ex consejera de Hacienda Carmen Martínez Aguayo, el ex consejero de Economía Antonio Ávila, el ex consejero de Empleo Manuel Recio y el ex consejero de Innovación Francisco Vallejo, dejarán de ser parlamentarios en la próxima legislatura.

El PSOE de Jaén termina esta tarde de confeccionar sus listas, y en ellas no irá ni Vallejo ni Ávila, militantes de esta provincia. Martínez Aguayo no va por Córdoba y Recio se cae de la de Jaén. Fuentes socialistas explicaron a este medio que ésta ha sido una decisión que tomaron en común todos los secretarios provinciales. No obstante, la voluntad de la presidenta Susana Díaz es que no figurasen en la nómina, a pesar de que ninguno de ellos está imputado por el TSJA.

Lo que sí hizo el PSOE es blindarlos durante la campaña electoral para que la juez Alaya no instruyera contra ellos durante estos días tan sensibles desde el punto de vista político. En el PSOE hay preocupación por el destino de estos compañeros, debido a la dureza con la que Alaya se emplea con los imputados políticos, a los que ha impuesto fianzas civiles millonarias,  acarreándoles una dura situación económica.

Contra Martínez Aguayo y Francisco Vallejo, Alaya supone que conocían las irregularidades de las que alertó el interventor general de la Junta. Recio, sin embargo, fue consejero cuando ya había saltado el escándalo, colaboró con la juez, pero la instructora entiende que las modificaciones legales que hizo del sistema también eran ilegales. La participación de Ávila es aún más confusa.

Sólo se libraría de Alaya en el caso de que el Tribunal Supremo creyese que algunos de ellos deben incorporarse al caso que ha abierto sobre Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Los ‘inquilinos’ (de IU) no podrán ser ‘okupas’ (en el Gobierno)

Juan Manuel Marqués Perales | 23 de enero de 2015 a las 12:05

La comparación del portavoz de IU, José Antonio Castro, corre hoy por Sevilla:  ¿Se quedarán los dos consejeros y el vicepresidente de IU (los inquilinos) en el Gobierno andaluz (el piso) una vez que la presidenta Susana Díaz haya convocado las elecciones municipales (los haya echado de malas maneras y sin justificación)? Pues, posiblemente, , y aunque aún no hayan tomado esa decisión.

El vicepresidente Diego Valderas, el consejero de Turismo, Rafael Rodríguez, y la de Fomento, Elena Cortés, han sido destacados consejeros en el Gobierno de Díaz y, antes, en el de Griñán. Muy activos. Prueba de ello es que se han ido dejando dos proyectos de ley, la de Memoria Histórica y la de defensa del consumidor ante las hipotecas,  muy bien trabajados. Según fuentes del Gobierno, en la Junta hay ahora unas 98 personas -no llegan a 100- en puestos de confianza y de libre designación que tendrán que salir si los consejeros se marchan del Gobierno.

Y no van a tener más remedio. IU no podrá hacer campaña frente a Podemos con sus tres consejeros en funciones dentro del Gobierno. Serían, y volvemos a Castro, tres okupas del piso que le han echado.

La presidenta convocará el Consejo de Gobierno para deliberar sobre el adelanto electoral, como es preceptivo en el Estatuto, el mismo lunes, después de celebrarse el pleno del Parlamento. Susana Díaz no los echará, tendrán que ser ellos quienes adopten la decisión. Es una paradoja: los primeros en salir serán algunos de los mejores.