Preparen las urnas

Juan Manuel Marqués Perales | 21 de enero de 2015 a las 14:05

Oídas las intervenciones de los portavoces del PSOE y de IU en el Parlamento andaluz esta mañana, cabe concluir que esto, el pacto de coalición, se ha terminado; así que habrá adelanto electoral y, posiblemente, el 22 de marzo. La presidenta andaluza, Susana Díaz, firmaría el decreto el lunes, y el martes saldría publicado en el BOJA. Parece que nada puede impedirlo, y el tono de las declaraciones, mucho menos.

“Los andaluces no somos tontos”, ha declarado el líder de IU, Antonio Maíllo, después de reunirse con sus coordinadores provinciales. IU no se traga los motivos aludidos por el PSOE. “No cuela cualquier cosa”, siguió. Desde luego, no va a ser con este tipo de frase cómo se puede rehacer la coalición. Esto está roto, IU se ha dado cuenta de que Susana Díaz quiere romper de verdad y quizás ahora comprenda las equivocaciones de Alberto Garzón o de la convocatoria del referéndum. Quiso embridar a quien es inembridable.

El portavoz de IU en el Parlamento, José Antonio Castro, el más efectivo en sus mensajes, lo deja claro: “Esto no es un adelanto electoral, es una ruptura unilateral del pacto”.

Y Mario Jiménez, portavoz del PSOE, después de oír a los dos, ha manifestado en el Parlamento que IU “arroja inestabilidad”.

Vayan preparando las urnas. Y sólo queda la duda planteada por Castro: si alguien echa a otro de un piso conjunto, sin motivos y de malas maneras, ¿después me va a invitar a alquilar otro piso?. Y Jiménez ha contestado: quieren pactar con la derecha. Pues eso, roto y acabado.

Ocho razones detrás del adelanto electoral

Juan Manuel Marqués Perales | 20 de enero de 2015 a las 14:09

Al día de hoy, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, se encamina hacia un adelanto electoral en Andalucía que se produciría el 22 de marzo. Éstas son ocho razones para entender los motivos de este paso.

1. La oportunidad electoral

Detrás de cada adelanto electoral, hay una oportunidad que no se quiere dejar pasar. Esta es la razón imprescindible para comprender cualquier adelanto como éste. Susana Díaz hace uso de su prerrogativa para elegir lo que estima una fecha adecuada para ganar unas elecciones antes de que Podemos se consolide en todo el país y antes de que IU se extinga. Los sondeos le dan una victoria. Le seguiría el PP y en tecer lugar, Podemos, que elegirá a mediados de febrero a su candidato, posiblemente la eurodiputada gaditana Teresa Rodríguez.

2. Pérdida de confianza en izquierda unida

El PSOE no se fía de IU, su socio de Gobierno en Andalucía, y no se fía porque, como consecuencia de la irrupción de Podemos, el rumbo de la federación de izquierda es en sí una incertidumbre. En cualquier momento, y más después de las elecciones municipales, IU podría romper el pacto por su cuenta, dejando a un PSOE solo ante un Parlamento en el que está en minoría. El PP es el grupo mayoritario.

3.  El referéndum atiza el miedo

Si la deriva incierta de IU era una sospecha, la convocatoria de un referéndum para junio atizó el miedo. La asamblea de IU decidió convocar para el mes de junio un referéndum entre sus bases para decidir si la federación sigue en el Gobierno en el caso de que éste no aprobase unas cuantas leyes pactadas con el PSOE. Realmente, IU sí le puso una fecha de caducidad la coalición.

4.  El Sahara y Alberto Garzón
La ascensión del diputado Alberto Garzón en IU ha sido entendido por Susana Díaz como un relevo en la federación de los partidarios de apartarse del PSOE. Aunque la semana pasada el pacto ya corría peligro, Garzón arremetió contra Susana Díaz el viernes pasado y le acusó de “indecente” por utilizar un viaje previsto de Diego Valderas (IU) al Sahara como motivo de disputa.

5. El miedo a un ‘tripartito catalán’

Susana Díaz es de Sevilla, fue concejala en su Ayuntamiento y teme a que su Gobierno reproduzca lo que ocurrió en el Consisitorio hispalense en la última etapa del alcalde socialista Alfredo Sánchez Monteseirín. Se convirtió en una presa de IU y de su líder, Antonio Rodrigo Torrijos. Un bipartito descolocado como lo fue el tripartito catalán, Ejecutivos en los que nadie sabía quién mandaba; en definitiva, no una coalición, sino dos gobiernos distintos.

6.  Sin opciones de Gobierno en solitario

El Gobierno andaluz tiene aprobado el Presupuesto de 2015 de tal modo que, aunque esté en minoría, podría aguantar todo el año y convocar a la vez que Mariano Rajoy e, incluso, un poco después. Aunque en un principio Susana Díaz pensó gobernar en solitario, teme verse en minoría en un Parlamento donde el primer grupo es el PP. Podría perder todas las votaciones con la sola abstención de IU.

7.   La oposición, sin un líder cuajado
Aunque el PP ganó las elecciones andaluzas en 2012, ha desaprovechado estos tres años en busca de un líder. Después de la dimisión de Javier Arenas, falló la candidatura del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido. El candidato del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, aún tiene un grado de conocimiento bajo, no es parlamentario autonómico y no apunta modos de líder.

8. La carrera política de Susana Díaz

Susana Díaz necesita ganar unas elecciones para legitimarse ante un probable salto a la escena nacional. Tal como la razón número uno es muy importante, ésta no lo es menos. Hay quien opina que el PSOE se encamina hacia un desastre en las elecciones municipales, Susana Díaz puede llegar a ese momento con una victoria y como una persona capaz de frenar a Podemos.

El PCE llama a manifestarse contra Susana Díaz en Sevilla

Juan Manuel Marqués Perales | 16 de enero de 2015 a las 13:58

La desconfianza entre los socios del Gobierno andaluz va a llegar a la crispación. O a la contradicción, que es lo peor.

El PCE en Sevilla ha llamado a los andaluces a manifestarse mañana sábado en esta ciudad, en las Setas, junto a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, cuya convocatoria es una protesta contra la presidenta de la Junta, Susana Díaz, la que dirige una coalición formada por PSOE e IU. Según el PCE, IU apoya esta iniciativa. En la convocatoria de los amigos del Sahara, se rechaza que Susana Díaz no deje ir a su vicepresidente, Diego Valderas, a los campamentos de refugiados de Tinduf, alegando que se trata de un lugar en conflicto y que ello acarrearía problemas en la relación con Marruecos.

Susana Díaz visitó Marruecos el pasado mes de septiembre, y fue recibida por el rey Mohamed VI en Tetuán. En el comunicado donde se llama a la concentración se dice: “Para la sociedad andaluza es inadmisible que sea el miedo a una reacción de un rey feudal, que somete a su pueblo a la miseria y represión, y al pueblo saharaui a las torturas, desapariciones, detenciones arbitrarias y asesinatos en los territorios ocupados y al exilio en los campamentos de Tinduf, lo que guíe las relaciones de Andalucía con el exterior. No pueden quitarnos nuestra dignidad”.

“Para esta oposición al viaje -se explica-, la presidenta y el portavoz del partido socialista han argumentado que hay un conflicto internacional entre el pueblo saharaui y Marruecos, y que el viaje del señor Valderas sería una interferencia en dicho conflicto, sin tener competencias para ello, ya que las relaciones exteriores son competencia del Gobierno central; pero por otro lado han dado la verdadera razón de su oposición al viaje, el previsible enfado del rey de Marruecos, las repercusiones negativas que este enfado pueden tener en la relaciones económicas entre Andalucía y Marruecos y que ejecute su amenaza perpetua de enviar drogas e incluso de dejar pasar a los terroristas, como dijo el ministro de interior marroquí durante la huelga de Aminetu Haidar.

El llamamiento coincide con las primeras declaraciones del diputado malagueño Alberto Garzón sobre la polémica. Garzón ha dicho que Susana Díaz está “incómoda” con IU en el Gobierno andaluz. Garzón ha ido a más en su enemistad manifiesta, y mutua, con la presidenta de la Junta, de quien ha declarado que tiene una postura “indecente” por “instrumentalizar” el viaje de Valderas a los campamentos.

Una coalición tocada

Juan Manuel Marqués Perales | 13 de enero de 2015 a las 19:55

La desconfianza se ha instalado entre los socios del Gobierno andaluz, el PSOE no entiende qué busca IU y la federación de izquierdas no sabe qué pretende la presidenta, Susana Díaz. “Así, no se puede durar un año”, explicó ayer a este medio un dirigente socialista en el Gobierno, que confesó su temor a que la coalición comenzarse a proyectar en la opinión pública la misma imagen que otros Ejecutivos de coalición malogrados. Susana Díaz confía en que las relaciones se serenen y regrese la calma, aunque ella misma ha explicado que si IU lleva a referéndum en junio su participación en el Gobierno andaluz, adelantará las elecciones para que sean los votantes quienes se pronuncien. El vicepresidente Diego Valderas y Susana Díaz conversaron ayer sobre el viaje del primero a los campos saharauis, el último motivo de disputa entre los dos partidos. Fue algo muy breve, apenas unos minutos en los que Díaz le dijo a su vicepresidente: “Tú sabes lo que yo pienso, Diego”. Y lo que piensa es que Valderas, como vicepresidente del Gobierno andaluz, no debe ir a Tinduf. Podrá ir como representante de IU, pero no como miembro del Ejecutivo. Valderas comunicó, oficialmente, que ha abierto “un período de reflexión” con sus colaboradores, pero se da por hecho que no habrá visita.
El vicepresidente explicó que decidirá sobre su gira durante este primer trimestre de 2015, y transmitirá su respuesta, primero, a la presidenta, y, posteriormente, al comité de enlace entre el PSOE e IU. En cierto modo, la coalición queda pendiente de este hecho y de la decisión de Valderas, que la tomará de acuerdo con su equipo en la Consejería y también con el coordinador de IU, Antonio Maíllo.
El clima de tensión entre PSOE e IU se demuestra en este distanciamiento entre Valderas y la presidenta. Ambos han mantenido una estrecha relación hasta ahora, pero la presidenta no ha atendido a sus llamadas telefónica durante los últimos días, y por eso ayer fue el primero que volvieron a hablar de un asunto que se creía cerrado desde que el vicepresidente lo retomó en los primeros días de enero. Valderas y Díaz han quedado para seguir hablando de este asunto en una reunión que aún no tiene fecha. Lo de ayer no puede calificarse de reunión.
“La presidenta se ha enfadado bastante”, explicaron fuentes del Gobierno, que justificaron que, ante lo que consideran una salida de tono de Valderas, Susana Díaz dejase en manos de su consejero de Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, la relación con los consejeros de IU. Por eso no habían hablado. Valderas y Díaz siempre habían guardado un espacio de entendimiento por encima de los dos partidos, como ocurrió con la crisis de la Corrala de la Utopía. El vicepresidente sostiene que decidió anunciar su visita a los campamentos después de ver cómo su homólogo gallego viajó a Tinduf a mediados de diciembre. La Junta mantiene una línea de ayuda con los campamentos, pero la presidenta no estima conveniente enfadar a Marruecos ahora que se están estrechando lazos con el país vecino.
Aunque el asunto del Sahara parece que ha pasado, la desconfianza se mantiene entre PSOE e IU hasta el punto de que la posibilidad de unas elecciones anticipadas no está descartada. Los comicios deberían de ser en marzo de 2016, pero con este clima es difícil pensar que los dos partidos pasarán todo un año electoral sin más crisis. De momento, Susana Díaz ya ha adelantado que si IU convoca en junio un referéndum entre sus bases para analizar si sigue en el Gobierno, ella, antes, irá a una cita anticipada. IU sólo lo haría en el caso de que no se cumpliese el calendario legislativo del pacto, pero éste es difícil de completar al 100%. Ayer, por ejemplo, no se aprobó en el Consejo de Gobierno la ley de memoria histórica de Andalucía, un proyecto propiciado por IU. Oficialmente, al proyecto de ley sólo le faltan unos flecos, pero lo cierto es que Valderas lo había anunciado para mañana.
Preguntado ayer por esta crisis, el portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, optó por colocar el temporal a modo de condicional: “Hasta ahora, este Gobierno ha funcionado como un solo Gobierno”. En tres ocasiones, elogió la acción del Ejecutivo con un “hasta ahora” por delante.
A los problemas entre los socios, hay que sumar una segunda razón de oportunidad electoral para comprender lo que está ocurriendo. Susana Díaz va por delante en las encuestas, y siempre ha tenido muy en cuenta que fue una presidenta elegida por el Parlamento, no por las urnas. De algún modo, para su carrera en Andalucía o por si prueba la nacional, necesita un refrendo del electorado. Aun así, lo que indican los sondeos es un Parlamento con una mayoría minoritaria del PSOE muy atomizado donde sería muy difícil articular el Gobierno. El caso de IU es más complejo, pero hay una corriente que opina que, para hacer frente a Podemos, es necesario hacerlo desde fuera. Incluso, hay personas que piensan que la única solución de IU pasa por la convergencia con Podemos, y este partido ya ha declarado que nunca pactará con quien pacta con el PSOE.
Los socialistas, además, creen que IU romperá el pacto en junio después de las elecciones municipales, cuando le prevén un resultado adverso. Y a todo ello se añade la desconfianza manifiesta de Susana Díaz con Antonio Maíllo y con el que será cabeza de cartel de IU en las generales, Alberto Garzón.

Chaves y Griñán irán a declarar voluntariamente

Juan Manuel Marqués Perales | 13 de noviembre de 2014 a las 16:17

Manuel Chaves pedirá la declaración voluntaria ante el instructor del Supremo que investigará una parte del caso de los ERE. De este modo, el ex presidente andaluz tratará de aclarar su función en la Junta antes de que el Supremo llegue a solicitar el suplicatorio al Congreso, un hecho que sólo ocurriría si el instructor hallase indicios racionales de criminalidad. Como Chaves, también lo hará el ex presidente Griñán y los ex consejeros Gaspar Zarrías, Mar Moreno y José Antonio Viera. Mientras esto ocurra, el PSOE y la presidenta de la Junta, Susana Díaz, no pedirá el acta de diputado a los aforados al entender que el Supremo no ha imputado un hecho punible a los afectados. Por tanto, el PSOE  interpreta que no hay una imputación formal, sino la apertura de la investigación por parte de la Sala. Cierto es que, en contras ocasiones, como la del caso Matsa, la sala archivó el caso antes de nombrar un instructor. La declaración voluntaria de un diputado tiene un antecedente en el caso Campeón, que afectaba al ex ministro José Blanco. Fue a declarar con abogado, por tanto en calidad de imputado. Su caso se archivó.

Podemos no quiere a Sánchez Gordillo

Juan Manuel Marqués Perales | 9 de noviembre de 2014 a las 17:42

Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda y uno de los líderes de la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT), está llamando a las puertas de Podemos, pero los podemos no contestan. No es que hayan tomado una decisión, pero hay muchas dudas cada vez que se discute en el triunviratum de Podemos: el formado por Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón. Una vez que éstos hayan sido elegidos para formar el núcleo central de la primera dirección de Podemos, a mediados de noviembre, el partido abordará esta integración de modo formal, pero hay serias dudas sobre la alianza con una formación que, incluso, a estos jóvenes neocomunistas les parece muy radical. O no. Para ser exactos: marginal, ruralista.

“Es que no somos eso”, explicó uno de los dirigentes de Podemos a este medio. Ni el propio núcleo de Podemos imaginaba hace meses que su crecimiento iba a ser tan explosivo, y ello le está obligando a improvisar decisiones para escenarios no contemplados: es el caso de las elecciones municipales. Cuando estos profesores de Ciencias Políticas diseñaron su futuro, no imaginaron que sus bases quisieran acudir a unas elecciones para las que carecen de cuadros y gentes.

Y lo mismo que le pasa con la estrategia, les ocurre con el programa, que está sometido a un continuo amoldamiento a la realidad. Para las elecciones europeas valía, pero una vez que el éxito electoral ha colocado su programa bajo lupa, Podemos se ha visto obligado a reconsiderar su propuesta sobre la renta básica universal y sobre la auditoría de la deuda pública. Pero hay más: la llegada de votantes del PP a sus caladeros les está haciendo pensar sobre su ubicación ideológica; por ello, hay un intento claro, muy claro en el caso de Íñigo Errejón, de centralizar el partido. No significa virarlo hacia el centro político, sino limarlo de las excentricidades, de llamadas marxistas como la de asaltar los cielos, de limpiar la influencia de los partidos más extremistas.
Ha sido el caso de Teresa Rodríguez, la eurodiputada gaditana de Podemos y representante de Izquierda Anticapitalista, una de las bases primigenias del partido. Rodríguez ha sido apartada de la dirección, y no competirá por la nueva. Desde el principio, Pablo Iglesias temía que Izquierda Anticapitalsta fagocitara al nuevo partido tal como el PCE hizo con Izquierda Unida.
El último sondeo del CIS, publicado esta semana, revela cuál es la debilidad del partido, su extrema ubicación ideológica. Al solicitar a los encuestados que se sitúen en una escala de 0 a 10, donde 10 sería la extrema derecha, es el PSOE el partido más centrado, el más cercano a la posición media española. Podemos se sitúa más a la izquierda que Izquierda Unida, y un partido que niega ser populista pero que aspira a la razón populista (leer a Erneto Laclau) no puede permitirse esa ubicación tan extrema; no si lo que, realmente, desea es alcanzar el poder con un apoyo de casi todos los frentes.
Podemos es aún una caja de sorpresas. El perfil de su votantes es el de las clases medias formadas, el de un voto muy urbano, por eso es tan débil en las zonas rurales de Andalucía, la razón por la que el PSOE andaluz mantiene un apoyo cercano al 40%. O eso creen.

Guerras ganadas

Juan Manuel Marqués Perales | 7 de noviembre de 2014 a las 5:16

Alfonso  Guerra es el único diputado que ha permanecido de modo ininterrumpido en el Congreso desde el inicio de la democracia. Manuel Chaves también es de la cosecha del 77, pero a diferencia de su compañero, ha salido y entrado de la Cámara Baja. La marcha de Guerra es un símbolo más del fin de una época, como la abdicación del Rey de la Transición y la ascensión de Podemos. Tras la dictadura de Franco, España inauguró la Democracia de la Reconciliación que se acaba en los mandatos de los presidentes menores, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Guerra fue uno de los hombres de la reconciliación, el verdadero motor de la Transición: el miedo a no numerar una segunda Guerra Civil. Los viejos republicanos se sentían a gusto con el rey Juan Carlos, como si hubiesen ganado la prórroga de la guerra, y la derecha, tranquila de que la izquierda les hubiera respetado en su pasado y no le cercenara su futuro. Alfonso Guerra pactó con Abril Martorel los asuntos más complicados de la Constitución del 78, se hizo amigo de su contrincante, le lloró en su muerte y visitó a Adolfo Suárez en su retiro de la desmemoria.
La reconciliación llevaba implícito el miedo vigilante, el perdón de los crímenes, la responsabilidad de Estado, el blindaje de la Corona, la contextualización de los delitos de los GALy de otras tantas desmesuras cometidas en las alcantarillas para consolidar lo que Adolfo Suárez quiso que no fuera un paréntesis más en la Historia de España. En el país apenas quedan personas que vivieron la Guerra Civil y las que transitaron por el franquismo ya no cuentan con argumentos para explicar por qué se jodió todo: la ética de la izquierda, la incorruptibilidad de los sindicatos de clase, la moral liberal de la derecha económica. Fue el blindaje el que los mató, y una nueva generación llega dispuesta a hacer tabla rasa del consenso del 78. Digámoslo, no es una tragedia, sino ley de vida, ni el futuro es de Podemos, ni el PP y el PSOE han muerto, vivirán tanto como coraje tengan sus nuevos dirigentes.
Acabada la Democracia de la Reconciliación, vendrá otra, ésta que nacerá con el final del bipartidismo que alumbró el parto amargo del afloramiento de las corruptelas. La togas y los tricornios manejarán la agenda política de España hasta que todo vuelva a encontrar su encaje, será otro país con retos igual de graves pero sin el miedo responsable de la reconciliación, es ley de vida, una de las pocas guías que realmente dirige la Historia.

Susana Díaz pedirá el acta a Chaves y Griñán si son imputados

Juan Manuel Marqués Perales | 6 de noviembre de 2014 a las 12:04

“Me estoy refiriendo a todos”. Y todos son los ex presidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Susana Díaz ha anunciado durante una visita al Hospital de Valme lo que ya había comentado en círculos privados, que si Chaves y Griñán son imputados por el Tribunal Supremo por el caso de los ERE,  ella le pedirá las actas de diputado y senador, respectivamente. La medida es especialmente dura por dos motivos. La primera, que la figura del imputado no conlleva la culpabilidad. Y segundo, que fue Griñán el que promovió el nombramiento de Díaz como presidenta de la Junta y su sucesora cuando decidió dimitir, entre otros asuntos, por el caso de los ERE.  “Esto no es ni Madrid ni Valencia y no va a haber imputados sentados en los escaños”, ha sentenciado Díaz. Previsiblemente, el Supremo se hará cargo en las próximas semanas de la investigación de los aforados andaluces en el caso de los ERE y será el instructor que nombre la sala segunda quien decida sobre la imputación de los ex presidentes. Manuel Chaves es diputado por la provincia de Cádiz, por la misma provincia por la que ocupó el escaño en las primeras elecciones democráticas, las de 1977. Griñán es senador por designación del Parlamento autonómico.

 

El cónsul de Marruecos quiso ver a Valderas

Juan Manuel Marqués Perales | 2 de noviembre de 2014 a las 5:00

El cónsul de Marruecos para Andalucía, Mohammed Yebari, se reunió hace dos semanas con el vicepresidente Diego Valderas en la sede de su departamento en la plaza Nueva de Sevilla. La visita fue solicitada por el propio cónsul, y el motivo no era otro que la posición de Valderas sobre el conflicto del Sahara y la visita que había anunciado a los campamentos del Frente Polisario en el mes de enero. Valderas, cortés, quiso escuchar, y el cónsul, tratar de aclarar la posición de Marruecos sobre este conflicto. El caso es que Valderas, por el momento, parece que ha congelado su visita a los campamentos de saharauis; no hay suspensión, pero todo indica que si va, no lo hará como vicepresidente del Gobierno andaluz, sino como dirigente de IU, aunque lo cierto es que esto último ya no lo es. La posición de Valderas no está mediatizada por la visita del diplomática, pero sí por la presidenta de la Junta, Susana Díaz, que no desea que su vicepresidente le busque un conflicto con Marruecos después de su exitoso viaje al país vecino en septiembre. Si se recuerda, este mes, el que sucedió a las vacaciones veraniegas, fue de una alta tensión entre los socios de Gobierno, PSOE e IU. Díaz amagaba con adelantar las elecciones autonómicas con la excusa de un malestar por parte de IU que IU nunca mostró. El caso es que dos semanas después de que la presidenta se entrevistase con Mohamed VI en Tetuán, Valderas respondió con el anuncio de una visita al Sáhara, tema absolutamente tabú en el país vecino. La gira del vicepresidente podía echar a peder la jornada que la Junta prepara en Andalucía con empresarios marroquíes. El argumento de Valderas es que la Junta colabora con los campamentos por medio de su agencia de cooperación, como también lo hace con Marruecos. Sin embargo, los asuntos internacionales exceden a las posiciones de los Gobiernos autonómicos. De hecho, la visita de Díaz a Marruecos se pactó con el Ministerio de Asuntos Exteriores. El vicepresidente, de momento, parece esperar, se mueve entre la prudencia y la creencia, entre su responsabilidad institucional y su conocida posición sobre los saharauis y su derecho a tener un Estado.

Pasokización

Juan Manuel Marqués Perales | 2 de noviembre de 2014 a las 5:00

Hay fechas que caen cargadas de intenciones, y no es cabalística. Citaremos dos. Ambas de 2015. El 20 de noviembre se cumplirán 40 años de la muerte de Franco, cuatro décadas que dejaron atrás otros tantos decenios de dictadura. Vamos, pues, de cuarenta en cuarenta, y 2015 también será un año decisivo: el mismo 20 de noviembre se cumplirán los cuatro años de las elecciones que ganó Mariano Rajoy, y estaremos por tanto en fecha de saber cuándo convoca las próximas generales. Podemos, la expresión mayúscula de la crisis institucional española, intentará tomar el poder casi por asalto, a base de prime time, desde arriba hacia abajo. El sondeo electoral que mañana publicará el CIS aventura que esta victoria no es ni mucho menos imposible. Y aún es más probable que el partido de Pablo Iglesias adelante por la izquierda al PSOE, lo que ya bastaría para alterar el mapa político de la España que comenzó a crecer a partir del 20 de noviembre de 1975. Más que alterar, sería otro mapa, la España de estos 40 años ha sido, en cierto modo, la España del PSOE.
Hay fechas cargadas de intención. El 26 de julio de 2015, el PSOE celebrará sus elecciones primarias abiertas para elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno. Será, entonces, cuando Pedro Sánchez afronte su reválida, porque, como aseguró la presidenta andaluza, Susana Díaz, el pasado miércoles en Madrid, lo normal en su partido es que el secretario general quiera ser el cabeza de lista. Fue Díaz, sin embargo, la que se opuso a que las primarias se celebrasen en octubre, o en septiembre, tal como era la voluntad de los pedristas. La mejor forma de asegurar a Sánchez hubiese sido que, tras el pasado congreso de julio, se hubieran convocado estas elecciones, y Pedro habría quedado amarrado bajo dos llaves. Pero Susana Díaz, que pasa por ser ahora una de las personas mejor informadas del país, sabía la que se avecinaba y lo que venía no era otra cosa que un gran período de incertidumbre.
De este modo, en julio de 2015 ya sabremos si Pedro Sánchez avanza algo en las elecciones municipales y autonómicas de mayo y si resiste al embate de Podemos o, si por el contrario, comienza a ponérsele cara de Venizelos, que es el secretario general del Pasok, el partido socialdemócrata que durante 40 años cambió Grecia y hoy no llega ni al 10% de representación. En julio de 2015, se habrán publicado tres sondeos del CIS, de tal modo que cuando los militantes y simpatizantes socialistas vayan a las urnas contarán con suficiente información sobre las posibilidades de cada uno de los candidatos.
¿Más de uno? Sí, al día de hoy es más que posible que Pedro Sánchez tendrá que competir en unas primarias. En Madrid, llamó la atención que Susana Díaz respondiese que ella prefiere “un Gobierno del PSOE” al ser interrogada sobre quién le parecería menos malo al frente del país, si Mariano Rajoy o Pablo Iglesias. La presidenta de la Junta sabe que es posible que haya más de un candidato, de ahí que ya esté posicionada: no apoyará, al menos públicamente, a ninguno de ellos, incluido a Pedro Sánchez.
Muchos piensan ya en la presidenta, pero el requisito que se ha autoimpuesto para dar el salto a Madrid sigue inalterado: antes, debe ganar unas elecciones en Andalucía y ahora no se dan las circunstancias para adelantarlas. El toro de Podemos va a salir con fuerza, y no va a ser Díaz quien lo espere a puerta gayola; en cualquier caso, no antes que Mariano Rajoy. Es mejor esperar a después de las generales por si el efecto Podemos es más un síntoma de indignación que de aceptación con su ideario. Una vez cerrado el Presupuesto de 2015 con IU, a Susana Díaz le espera un año sin sobresaltos con sus socios, sin motivos ni riesgos para adelantar las elecciones. Pero si algo han demostrado estos cuarenta años de historia, es que el PSOE, a pesar de sus atropelladas renovaciones, es un partido de notables, y éstos pueden alterar cualquier calendario, y lo harán en caso de pasokización. Si es así, Díaz no podrá resistir a las presiones.