Pedro Sánchez, ¿secretario general del Pasok?

Juan Manuel Marqués Perales | 31 de octubre de 2014 a las 5:00

Oído después de la conferencia que la presidenta andaluza, Susana Díaz, pronunció el miércoles en el Hotel Villamagna de Madrid, de una persona de la actual Ejecutiva federal del PSOE y con bastante proyección pública. El problema, vino a decirle a sus interlocutores en la escalerilla del hotel de Castellana, 22, es que nuestro secretario general, éste o el próximo, sea el secretario general del Pasok. Como diría un viejo diputado español, el Pasok, el partido de los socialistas griegos, el que forjó el Estado del bienestar en el país heleno después de la caída de los coroneles, el que cuajó la alianza entre los agricultores pobres, la clase media urbana y los ilustrados, el que les llevó a la Unión Europea –¿les va sonando todo esto?–, el que, en defintiva, devolvió Grecia al mapa de Europa está hoy la irrelevancia. Un ridículo 8,6% en las elecciones europeas y un 13%, en las generales. Superado por Syriza, los aliados de Podemos, el Pasok ha quedado como un pecio de la izquierda.
La encuesta electoral que el CIS publicará el próximo lunes barrunta un terremoto político incluso antes de conocerse sus resultados, aunque todo indica que Podemos se sitúa como primera fuerza en intención de voto directo. La cocina bien entendida dará otro resultado bajo el epígrafe de voto estimado, aunque será la hora de recordar el consejo dado por una de las personas que más saben de sondeos en este país: como no hay recuerdo de voto, lo más honesto es fijarse, de momento, en la intención directa.
El PSOE tiembla, pero el miedo también sacude la sede de Génova, donde Pedro Arriola trata de convencer a Rajoy de que es mejor seguir haciéndose el muertecito porque es así cómo se sortean las grandes olas: pues, depende, si la onda llega limpia, vale, pero si es encrespada, también te tumba. Eso es lo que piensan muchos barones regionales del PP, que la ola de Podemos también les afecta en la línea de flotación y hasta Rajoy comienza a ser cuestionado.
El secretario general del Pasok, Evangelos Venizelos, confesó el pasado 3 de septiembre en Atenas que los males de su partido venían de las promesas incumplidas de 2009: gobernaron justo en la dirección contraria a la que prometieron. ¿Suena? Volviendo a la conversación del Villamagna, habrá un momento que si al CISle sucede un mal resultado en las municipales, los notables del PSOE le dirán a Sánchez: tu obligación, como secretario general, es dar paso al (la) mejor candidato (a).

Chamizo calienta motores para Sevilla 2015

Juan Manuel Marqués Perales | 30 de octubre de 2014 a las 11:08

la foto

José Chamizo se ha estrenado en Twitter, una de las nuevas herramientas de la comunicación política que le servirá, y mucho, para su carrera a la Alcaldía de Sevilla. Fuentes de IU han explicado que llevan meses intentando que el cura Chamizo, ex Defensor del Pueblo andaluz, lidere la lista de Ganemos en la capital hispalense.

Y el martes daba los saludos en su cuenta:

Indignado, y dispuesto siempre que no haya disensiones en Ganemos, donde se incluyen los chicos de Podemos.  

Parece que no lo habrá. En Andalucía, por lo que se ve, Ganemos va hacia adelante con el motor de IU. Si quieres darle la bienvenida a Pepe Chamizo es @JoseChamizo_.

Chamizo y el chico de la chica

Juan Manuel Marqués Perales | 26 de octubre de 2014 a las 5:00

El cura José Chamizo es el hombre que supo estar pero no irse después de 17 años al frente del Defensor del Pueblo. Consumió poco más de un año de una prórroga que no concluyó en otro mandato porque ni PP ni PSOE le apoyaron Pero en su polémica salida, señaló a Susana Díaz, en el PSOE, y a Carlos Rojas, en el PP, como los que no le perdonaron aquella vez que abroncó a los parlamentarios en su sede por perderse en sus “peleítas”. Un epílogo del concepto casta. Al irse, aseguró en la Cadena Ser que su cese tenía que ver con “la chica que está en Presidencia”, por Díaz, y “un psicópata del PP” en referencia a un colocado de este partido que va de consejo en consejo dando dolores de cabeza. Cura comprometido con la lucha contra las drogas en el Campo de Gibraltar, licenciado en Historia de la Iglesia en Roma, Biblioteconomía en el Vaticano e Historia en Granada, el viejo Defensor acabó muy mal con la casta, aunque vivió 17 años en un buen puesto. Salvo esto, su biografía describe un perfil preciso para liderar una de las listas de Ganemos, la de Sevilla, que es, junto a la de Málaga, las dos más cuajadas en Andalucía. En ambas hay una importante participación de IU.
Una parte de los integrantes de Ganemos quiere que Chamizo sea su candidato, confían en que pueda ser segundo en las elecciones municipales. Si es así, Chamizo competiría contra el actual alcalde Juan Ignacio Zoido y el socialista Juan Espadas, al que en estos ambientes le han puesto el chico de la chica de Presidencia, debido al apoyo que Susana Díaz le da a su paisano.
Chamizo aceptaría ir en una lista si fuera de consenso y no tuviera grandes problemas en las primarias donde Ganemos elegirá el candidato. Al día de hoy, es un candidato posible, aunque debería evitar que su vuelta a la política se entendiese como una vendetta contra Susana Díaz.
En caso de dar este paso, las de Sevilla serían unas de las municipales más disputadas del próximo mes de mayo. Si Zoido pierde la mayoría absoluta, podría perder la Alcaldía. Los círculos de Podemos ya han aclarado que nunca favorecerán un pacto con el PSOE. Vale: ¿Y si Chamizo queda como segunda fuerza? ¿Lo apoyarían los socialistas en su investidura con tal de echar a Zoido? Es posible, aunque el PSOE sostiene que Espadas aspira a mucho más. El secretario general, Pedro Sánchez, irá el 8 de noviembre a Sevilla a apoyarlo, pero quien, realmente, le servirá de guía y sostén es Susana Díaz, conocedora al detalle de plazas y calles de cómo se vota en la ciudad de su amores.

Adiós al caiga quien caiga

Juan Manuel Marqués Perales | 26 de octubre de 2014 a las 5:00

Expliquemos  cómo fracaso la estrategia del caiga quien caiga. Cuando la juez Mercedes Alaya inició su instrucción sobre el caso de los ERE, el presidente andaluz José Antonio Griñán puso a su consejera de Presidencia, Mar Moreno, al frente de una estrategia de defensa: colaboradora en las formas con la instructora y refractaria a las peticiones de socorro de algunos antiguos compañeros de Gobierno, caso del ex consejero Antonio Fernández. “Caiga quien caiga” no se cansaba de repetir María del Mar Moreno, y a los leones iban cayendo Fernández, José Antonio Viera, Agustín Barberá y un largo etéctera de personas ligadas a la extinta Consejería de Empleo.
Pero como la juez quería subir y subir, también cayeron en sus imputaciones o preimputaciones el propio Griñán, Manuel Chaves, Carmen Martínez Aguayo, José Lozano, Antonio Ávila. Por caer caer, hasta cayó la propia Mar Moreno, que se encuentra a la espera de que el Tribunal Supremo decida si la imputa. Su caso es el más extraño, porque ella no estuvo al frente de nada relacionado con los ERE, aunque durante su mandato en Presidencia sí se concedieron ayudas a los ex trabajadores de los astilleros de Huelva. Por cierto, que se entregó las ayudas en presencia de notario.
Como cayeron todos, no quedaba nadie más de peso, a excepción de Susana Díaz, que fue consejera de Presidencia y, después, presidenta. Díaz nunca firmó ni estuvo en Consejo de Gobierno alguno que tuviera que ver con los ERE. Pero la juez Alaya ha cogido uno de los casos de los cursos de formación, y ya se sabe, a priori, a dónde conducen los caminos de Alaya, siempre a lo más alto.
Después de que Alaya le preguntase a su testigo súperprotegido, Tedoro Montes, si entendía que los cursos servían para financiar el PSOE, y éste se fuera por los cerros de Úbeda, porque realmente no sabe nada de eso, los socialistas pidieron amparo al Poder Judicial. Esto ha supuesto un punto de inflexión. En San Vicente, sede del PSOE, mantienen que no le van a pasar actuaciones gratuitas a la jueza. ¿Un cambio de estrategia? Eso parece, puesto que Alaya, ya en verano, se marcó como objetivo Susana Díaz. Por tierra y mar, por los ERE o por los cursos.

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Arenas, el superviviente del balcón

Juan Manuel Marqués Perales | 26 de octubre de 2014 a las 5:00

BALCON DE GENOVA SALUDAN
Mariano Rajoy se queda solo al frente del PP, ya no hay nadie que le cuestione, uno tras otros, todos sus competidores, viejos o nuevos, han ido cayendo. Incluso el director de periódico que le llamó “mierda” en una emisora de radio. Nadie mejor que Rajoy aplica ese consejo oriental de esperar sentado a ver cómo pasa el cadáver de tu enemigo por delante de tu casa: van cayendo por su ambición desmedida, caso de Alberto Ruiz Gallardón o de Esperanza Aguirre, o por la acción de la Justicia. En ocasiones, muy dolorosas, como al de Rodrigo Rato esta semana. ¿Todos? No.
Falta uno, el superviviente del balcón de las victorias de la sede de la calle Génova: Javier Arenas, el anterior presidente del PP andaluz, el que cayó derrotado en una amarga victoria en marzo de 2012. El de Olvera sigue al lado de Rajoy, en un plano más discreto, pero muy cerca del presidente. Sin embargo, a sus 57 años, pleno aún para la política, Arenas sigue sin lograr entrar en el Gobierno. Está en una suerte de limbo. O de purgatorio, según otros, o en cuarentena, a la espera de que su declaración ante el juez Ruz por el caso Gürtel –lo hizo en la misma tacada que Francisco Álvarez Cascos y María Dolores de Cospedal– se quede sólo en eso. Cierto es que la declaración se produjo en el verano de 2013 y, desde entonces, el juez no ha tomado ninguna medida por su relación como secretario general con Luis Bárcenas. En su partido opinan que Rajoy ha tomado esta cautela con él, y que por eso no le sustituyó al frente de Agricultura cuando Arias Cañete marchó a Bruselas ni en Justicia Alberto Ruiz Gallardón cuando dimitió. “Arenas es joven para la política, es verdad que es el vicesecretario general, pero es poco para su potencial”, explica una persona de la actual dirección andaluza.
Sin embargo, las sustitutos de los dos ministros, Isabel García Tejerina y Rafael Català, siguen la estela de los últimos nombramientos de Rajoy, personas con perfil muy técnico, sorayos que conocen muy bien la administración pero no brillan en la política.
“Está raro, la verdad es que me tiene un poco despistado, creía que estaba en lo de Miguel Arias, después en lo de Gallardón, y ya ni presume, en algo debe estar”, comenta uno de los responsables provinciales del PP, convertido en arenólogo. El fin de semana pasado, Rajoy participó en dos actos en Almería, y se trajo a un matrimonio amigo. Fue Arenas quien se encargó de atenderlos, y el que le envió a Patricia del Pozo a pasearlos por Tabernas. A los gallegos le deben parecer muy éxoticos los desiertos. Javier Arenas mantiene el mismo nivel de confianza con Mariano Rajoy, aunque, como apunta la fuente, ya no presume de la de veces que le telefonea el presidente del Gobierno.
Javier Arenas, sin embargo, no está escondido en una madriguera. Asiste a los plenos del Senado y del Parlamento andaluz, aunque apenas entra en el salón de plenos para poco más que votar. Mantiene una buena relación con el nuevo presidente del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, y está mucho más contento con su actuación que con la dirección pasada, la de Juan Ignacio Zoido. Arenas valora que Moreno Bonilla haya recuperado las ruedas de prensa casi diarias y que esté visitando todas las provincias andaluzas. En el equipo de Moreno Bonilla no recelan de él, admiten que algunas coincidencias pueden resultar incómodas por las lecturas que hagan terceros, pero indican que ni lo ha tutelado ni lo ha intentado.
Parte del éxito de su supervivencia de Arenas se ha debido a su capacidad para asumir la frustración, eso es lo que le da resistencia. Después de fracasar en su intento de quitar la Presidencia a José Antonio Griñán, en las elecciones de marzo de 2012, lo pasó bastante mal, pero cedió casi de inmediato el testigo a Juan Ignacio Zoido y cuando éste se hartó de lidiar con la política andaluza, apostó por varios candidatos, entre ellos, por Juan Manuel Moreno, pero no tuvo la tentación de volver o de monoplizar la elección. Algo parecido le ha pasado con María Dolores de Cospedal, la secretaria general del PP. Arenas se lleva mal con ella, creyó que Cospedal accedía a esa secretaría porque iba a dejar la Presidencia de Castilla-La Mancha, y él se conformó con una vicesecretaría de la que no arranca: ahora, está en el mismo nivel de escalafón que Carlos Floriano.
Como Rajoy, parece esperar. De momento, está aliado con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. La sucesión de Rajoy, cuando llegue, será un asunto de mujeres.

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El peligro Oña

Juan Manuel Marqués Perales | 21 de octubre de 2014 a las 12:00

En cuanto el PP andaluz supo de la sentencia del Tribunal Constitucional, su líder, Juan Manuel Moreno Bonilla, tuvo claro que Esperanza Oña debía de salir de la Alcaldía de Fuengirola después de 22 años en el cargo. Ése era el motivo. Según Moreno, demasiado tiempo.

El movimiento tiene varias interpretaciones:

1. Envían a Oña al ostracismo en ese lugar llamado Parlamento andaluz, una Cámara sin relevancia según Moreno Bonilla. Esta versión apunta a eso, al ostracismo, al lugar que “luce poco” según el líder.

2.-Siendo esto cierto, la intención, Oña brillará aún más en el Parlamento. La salida de Dolores López, la secretaria general, de la Cámara, que prefirió quedarse en la Alcaldía de Valverde, ha dejado al grupo huérfanos de figuras. Moreno no está; Loles López se fue, y sólo queda Carlos Rojas como portavoz. En el PP sostienen que Rojas es más cómodo para el líder del PP que López. Parlamentarios populares se quedaron boquiabiertos cuando el presidente del PP le comunicó a Rojas que no ejercería de portavoz en el debate de política general con Susana Díaz. Lo tenía hasta preparado.

Como conclusión: que muchos piensan si Moreno Bonilla se ha pensado bien si dejar a Oña en el Parlamento no será una mala estrategia para su futuro personal en Andalucía. Oña es una suerte de Esperanza Aguirre, dura, correosa, sabe a quién dirige sus mensajes.

 

Susana Díaz vuelve al AVE

Juan Manuel Marqués Perales | 21 de octubre de 2014 a las 11:11

Yo quisiera saber si tu alma/es igual/a la de cualquier mujer/porque a mí me atormenta/en el alma/tu frialdad (Triana)

 

Pedro Sánchez y Susana DíazSusana ha invitado a Pedro Sánchez a celebrar un acto conjunto en Andalucía en los próximos días con la intención de zanjar las dudas que ella ha proyectado sobre el liderazgo de su secretario general. Quien fue el apoyo imprescindible de Pedro Sánchez frente a Eduardo Madina en el congreso extraordinario del PSOE del mes de julio trata de mitigar lo que casi todo el mundo ha entendido como una andanada contra su secretario general; sutil quizás, no grave, pero llamativa. La presidenta ha conversado con el líder de su partido en varias ocasiones desde el pasado domingo, cuando la presidenta andaluza, a través de El País, quiso marcar sus diferencias con el secretario general: cada uno, dijo, tiene sus propias estrategias.

A Díaz no le ha gustado que Pedro Sánchez interviniese en el programa Sálvame ni que propusiera que las mujeres víctimas de violencia machistas fueran enterradas en funerales de Estado ni que apostase por la desaparición del Ministerio de Defensa. Y mucho menos que Cataluña sea considerada una nación. Una entrevista, en definitiva, que ha sido juzgada por la dirección de Ferraz como muestra de una “frialdad” no esperada. “La lealtad no está reñida con tener una voz propia”, explicó Susana Díaz ayer a este diario, ante el que repitió que Sánchez “tiene mi apoyo todos los días, aunque a veces discrepe”. Según Díaz sus discrepancias se limitan, básicamente, a eso: a la comunicación. “Hablamos casi todos los días”, repitió.

Sánchez cumplió el sábado pasado cien días al frente de la Secretaría General de su partido, y al menos llama la atención -los balances son así- que no haya compartido todavía un acto político con Díaz en Andalucía. Algunos de sus seguidores con los que este medio ha hablado sostienen que esto es algo a lo que debería responder el PSOE andaluz, no Pedro Sánchez ni la dirección de Ferraz. El secretario general sólo estuvo en la comunidad en el mes de agosto, cuando pasó parte de sus vacaciones en Almería y le organizaron algunos actos de carácter muy local. Tampoco fue invitado al mitin de Sevilla donde se celebró el año de mandato de Susana Díaz porque se interpretó que era una conmemoración muy regional.

A la entrevista en el citado medio, le siguió ayer otra en Onda Cero y proseguirá la participación de Susana Díaz en un foro en Madrid para hablar de la posición de Andalucía frente al desafío independentista de catalán. La presidenta calienta motores, vuelve así al AVE y recupera su presencia en la vida política nacional, de la que se apartó un paso atrás después de la elección de Sánchez. “Lo que no puedo pasar es del tutejale a la frialdad”, ha declarado Díaz no sin cierta ironía sobre las interpretaciones que se hacen sobre sus intenciones. 

La versión del entorno de Susana Díaz mantiene que la presidenta sólo hace lo que explicó en el congreso, que quería tener una “voz propia” como presidenta andaluza en el debate nacional, y que por ello se negó a entrar en la Ejecutiva de Pedro Sánchez, a pesar de las reiteradas llamadas de su, entonces, amadrinado. Es más, Díaz mantiene un cargo federal que le permitiría acudir a las reuniones de la Ejecutiva, pero no asiste, como tampoco lo hizo a la reunión del último comité federal.

Ahora, Pedro Sánchez y Susana Díaz tratan de mitigar esta sensación, aunque en Ferraz han saltado las alarmas. ” A Pedro se le está poniendo cara de Borrell”, explicó a este medio uno de sus seguidores en referencia a lo ocurrido durante el mandato de Joaquín Almunia como secretario general. El aparato del PSOE terminó por cansar al hombre que había ganado las primarias para ser el candidato a la Presidencia del Gobierno, Josep Borrell. Sánchez no es el candidato; de momento, es secretario general, pero ya ha anunciado que en verano se presentará a estos comicios para también ser el cabeza de cartel en las generales. Díaz se ha apresurado a explicar que no lo apoyará porque, en el caso de concurrir más de uno, debe guardar la neutralidad como secretaria general que es del PSOE andaluz. En realidad, esto de la supuesta no influencia de los secretarios generales lo inauguró José Antonio Griñán aunque en realidad hizo todo lo contrario: apoyó, primero, a Carme Chacón en el congreso contra Alfredo Pérez Rubalcaba.

Son muchos en el PSOE quienes opinan que Susana Díaz sólo dio un paso atrás este verano al no presentarse a las primarias para ser secretaria general, de ahí que estas primeras críticas a Sánchez se entiendan como el prólogo de un proceso de erosión del liderazgo que acabaría en una llamada de auxilio a Susana Díaz por parte de los socialistas para que salve a su partido. Según esto, la presidenta andaluza no habría podido enterrar su vocación nacional, y sólo estaría penando en un nuevo momento. No obstante, y aunque ello fuese verdad, y bien es cierto que algunas veces lo parece, Susana Díaz tendría que pasar antes por unas elecciones autonómicas andaluzas. Y si es así, y la presidenta nunca ha desvelado su hoja de ruta a nadie, Sánchez también estaría contribuyendo a ello con su desliz hacia la banalidad.

“Ni yo ni nadie conocemos la agenda de Susana Díaz”

Juan Manuel Marqués Perales | 22 de septiembre de 2014 a las 11:21

Entrevista con Juan Manuel Moreno

Juan Manuel Moreno (Barcelona, 1975) fue elegido presidente del PP andaluz en marzo del año pasado. Volvió de Madrid, y lleva seis meses en Andalucía, donde ha instalado su residencia familiar, en Sevilla, con su esposa y sus tres hijos.

-El 10 de marzo pasado, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, le recibía en San Telmo. Se intercambiaron los números de teléfonos, usted dijo que se wasapearían, y que comenzaba un nuevo tiempo de hacer oposición en Andalucía. Parece que no ha sido así. Estamos en lo mismo.

-Debo confesar hoy que la señora Díaz me ha producido una enorme decepción, porque pensé que una mujer de mi misma generación cambiaría estas cosas y pensé además que, cuando me recibió, que la vi amable, cordial, iba a salir algo fructífero. Yo había hecho gestos. En mi primera rueda de prensa no hablé de corrupción, me tiré dos meses así, a pesar de las demandas de los medios de comunicación y del peso de la actualidad. En fin, hice ofertas, se la hice en Bruselas, cuando le pedí que fuéramos allí a hablar con algunos eurodiputados de otros países que son muy remisos a que Andalucía siga recibiendo cursos de formación. Y la verdad es que nunca me ha contestado, ni en público ni en privado.

-¿Nunca más han hablado?

-No, recuperé el método epistolar, el de enviarle cartas, ese método tan antiguo.

-¿Y por whatsapp?

-Por whatsapp no lo he intentado; pero, de verdad, yo ese día salí pensando que íbamos a encontrar puntos de encuentro. El fracaso se debe a la faltad de voluntad de Susana Díaz. Yo fui franco; creía, como creo, que es posible llegar a acuerdos, a pesar de que hubo gente que me decía que aquello era como el abrazo del oso. La sensación que yo tengo es de absoluto ninguneo, de desprecio por parte del PSOE hacia mis propuestas. Cada vez que hacía alguna, salía uno de sus adláteres a vociferar en contra mía sin habérsela leído.

-¿Se siente usted maltratado?

-Decepcionado. Pensaba que la señora Díaz representaba otro estilo de hacer política, y me equivoqué.

-Y, desde entonces, parece que la corrupción es el monocultivo estratégico del PP.

-Nunca lo ha sido.

-Bueno…

-Mire, cuando a lo largo de una semana, y son todas las semanas, la prensa lleva en portada todos los días temas de corrupción en Andalucía, te ves en la obligación de fiscalizar al Gobierno. Es que ése es nuestro deber como oposición, la que marca el Estatuto de Autonomía.

-¿Cree que Andalucía es la comunidad más corrupta, más que Valencia o Cataluña?

-Yo no soy presidente de Cataluña ni de Valencia, soy el presidente del PP andaluz, y lo que me importa es Andalucía. Y yo quiero saber qué ha pasado con esos cientos, esos miles de millones de formación, por ejemplo, que han sido desviados.

-¿Y qué cree que ha ocurrido con ellos?

-Primero, una absoluta negligencia por no poner los controles ni la fiscalización, y luego ha habido un enriquecimiento de personas del entorno socialista.

-Elecciones anticipadas. ¿Cree que habrá? ¿Están ustedes preparados?

-Me importa muy poco cuándo van a ser las elecciones. Llevo seis meses de presidente del PP, y no ha habido ni un sólo día en que, desde los alrededores del poder, no se aliente a la posibilidad de unas elecciones. Me parece una irresponsabilidad por parte del Gobierno de la señora Díaz. Un Gobierno debe dar estabilidad y certidumbre porque ello da estabilidad económica y, por tanto, progreso y empleo. Me parece un riesgo que todos los días intente amedrentar a sus socios de Gobierno y desestabilizar; es inaudito por parte de una presidenta. Por tanto, apelo a que se ponga a gobernar. Ni yo ni nadie conoce la agenda de Gobierno de la señora Díaz. Vaya a la calle, y pregunte qué ha hecho. Y cuando convoque, el PP va a estar preparado para generar una mayoría social en Andalucía.

-Vaya, que ni hace cálculos.

-Es que son cortinas de humo. Lo que el PSOE hace aquí es generar cortinas para no hablar de otras cosas. Es que es absurdo hablar de cuándo van a ser; ella tiene la potestad, que ella decida. Y ya le exigiremos la responsabilidad de una legislatura fallida.

-Usted le prestó su apoyo para aprobar el Presupuesto de 2015 si le fallaba IU. ¿Eso iba en serio?

-Completamente en serio. Y cuando la crisis de la Corrala, le ofrecí los 50 diputados del PP para dar estabilidad de Gobierno.

-¿Usted apoyaría al PSOE?

-Con condiciones. Y se lo dije a ella. No voy a darle un cheque en blanco. Puse varias condiciones para el Presupuesto. Primero, que se evitaran los recortes en política social, sanitaria y de educación; segundo, que introdujéramos parte de la reforma fiscal, con rebajas en tramos del IRPF; tercero, que hiciéramos una auditoría interna a los cursos de formación y todo los relacionado con el empleo, y lo cuarto fueron las reformas para dar mayor seguridad jurídica, estabilidad normativa y un marco de inversión. Lo que pasa es que, cuando yo hago esto, salen sus adláteres con las descalificaciones de siempre.

-También le ha pedido que cambie el Gobierno.

-Claro, es que tiene un Gobierno quemado, de perfil bajo, insignificante. Hace falta un revulsivo. ¿No quiere que retorne el talento? Pues que incorpore el talento en su Gobierno. Yo le daría nombres.

-¿Cuáles?

-Se los dije a ella.

-¿Qué le ha parecido el Debate sobre el estado de la Comunidad?

-Más de lo mismo. He visto a la presidenta huidiza, le quemaba el debate, quería acabarlo cuanto antes. No agotaba sus tiempos, y no lo hacía porque no había ningún proyecto cumplido. En las formas, la señora Díaz es muy de Zapatero, y la música es de Chaves: confrontación, la culpa es del Gobierno nacional. Todo muy manido. Mire, mi padre era autonomista y conocí a mucha gente, y muchos tuvieron problemas, y me da mucha pena que todavía sigamos actuando como si esto fuera una delegación, tenemos una de las cuotas más altas de autogobierno pero sólo miramos a Madrid. No nos comportemos como una comunidad de segundo, todo el día llorando a Madrid. Es lamentable la actitud de la señora Díaz de llorarle todo el día a Madrid.

-Bueno, pero aún no se ha aclarado cómo se reparte el Fondo de Convergencia entre comunidades autónomas o por qué Valencia se lleva 1.000 millones de euros mientras Andalucía apenas si son 400 millones.

-Sí está aclarado. Es muy curioso. El PSOE en el Gobierno y con José Luis Rodríguez Zapatero llegaron a un acuerdo, al que se opuso el PP, para reformar el sistema de financiación autonómica. Ese modelo dispone de una serie de comisiones técnicas, y hasta ahora no ha habido ningún problema. La señora Díaz aplaudió ese modelo y todo el socialismo andaluz. Y cuando cambia el Gobierno, ya no le gusta el modelo. Las comisiones técnicas, que no políticas, deciden con criterios técnicos aprobados por el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

-¿Pero cómo puede haber un reparto tan desigual de un fondo?

-Ella está manipulando la información contable para tapar la pésima gestión del Gobierno de Andalucía, y es exclusivamente eso. Esto sería creíble si, desde el minuto uno, la señora Díaz se hubiese opuesto al sistema de financiación.

-La Junta ha recurrido los anteriores repartos de ese fondo de otros Gobiernos.

-Pero su actitud no fue beligerante. Es que pactaron el sistema con Esquerra Republicana y el PSC del señor Montilla. Estamos en la vieja estrategia del enemigo exterior, es que esto ya lo sabemos.

-¿Por qué Carlos Rojas, que es el portavoz, fue sustituido por Dolores López, la secretaria general, en este debate?

-Porque así lo decidí yo.

-¿Y eso?

-Tengo dos puntales: el portavoz y la secretaria general, y jugaré con los dos; creo que era mejor que, en este debate, saliese Lola. Y estoy contento, probablemente mucho de los nervios de la señora Díaz viene de eso. La prueba es que le sacó no se qué de las multas de Valverde del Camino, un municipio de 12.000 habitantes (Dolores López es su alcaldesa), qué poco nivel.

-¿El interlocutor del PP quién es?

-Eso es una excusa para no interlocutar. Hay dos: el portavoz, en los temas de Parlamento, y los más políticos, la secretaria general, y si la señora Díaz quiere uno más directo, aquí estoy yo.

-¿El PP ha congelado el proyecto de reforma de la elección de alcaldes, para otorgar la mayoría absoluta a la lista que obtuviera más del 40% de los apoyos?

-A nivel nacional, se está hablando con otros partidos para obtener una mayoría más amplia.

-¿Y si no la hubiera? ¿Se congelaría la reforma de la ley electoral?

-No lo sé, ésa es una decisión del presidente del Gobierno. Creo que, de todos modos, al PSOE le pierde el regate corto, su miedo a no sacar un buen resultado electoral. Es una iniciativa que la gente ve bien, que la apoya el 62% de la población, es un cambio.

-No parece edificante que se intente cambiar la ley a seis meses de las elecciones.

-En Andalucía se aprobó una ley, sin negociar, para evitar que los alcaldes pudieran ser parlamentarios autonómicos, y en plena campaña.

-Es cierto, pero eso no quita…

-¿Pero por qué, entonces, utilizan ese argumento?

-Hablemos de otros acuerdos y desacuerdos. ¿Qué le parece el caso del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón?

-De su boca no he oído decir que se vaya a ir, sí he leído eso en los medios de comunicación. No lo sé, yo creo que no.

-¿A usted le gustaba el proyecto de ley del aborto que él presentó?

-El proyecto nace por dos razones: porque la última reforma, la de Zapatero, incorporó a las menores y porque no generaba consenso social. Por eso, su reforma iba en el programa electoral. Y, por eso, el presidente dijo que se haría con el máximo consenso posible, y en eso es en lo que se está trabajando.

-Pero entre no permitir que algunas jóvenes puedan abortar sin conocimiento paterno y la ley de dos supuestos de Gallardón hay un abismo.

-No es una ley, es un borrador, un anteproyecto, y por tanto es sólo eso.

-¿Pero a usted le gusta?

-Si hubiese salido adelante, me pronunciaría, pero por qué me voy a pronunciar sobre algo que es un borrador.

-Entiendo, entonces, que no le gusta.

-Cuando haya un proyecto, diré si me gusta o no me gusta.

-Este domingo hay manifestaciones a favor de ese anteproyecto, y los obispos presionan al Gobierno para que lo saque.

-La sociedad es plural, y se manifiesta en ambos sentidos.

-José Luis Sanz, alcalde de Tomares, está atrapado por lo que es la propia doctrina del PP sobre la culpabilización de los imputados.

-Con una salvedad, él no está imputado.

-Bueno, porque es aforado, pero su caso está en el Supremo.

-No está imputado.

-Bueno, es el mismo caso que los ex presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, tampoco están imputados, están en el Supremo.

-El mismo caso no es. José Luis Sanz no ha sido presidente de la Junta, y su caso es administrativo.

-Es penal.

-Pero por una cuestión administrativa en una contratación de una persona. No puede decir que lo que ocurre en Andalucía desde hace más de una década es comparable con una persona que no está imputada.

-Ya, pero lo que le digo es si mantiene la doctrina de que un imputado guarda alguna culpabilidad.

-Culpable sólo se es si se es juzgado. Un imputado es una persona con una causa abierta, que se le imputa para que vaya a declarar con su abogado, pero después hay imputados con indicios serios de delitos e imputados con casos administrativos y con una casuística amplia. Cuando hay un imputado en un partido político, es una mala noticia, pero hay que ver por qué, es que se puede imputar por un problema en la recogida de la basura o por tirar un muro.

-Usted ha criticado la subastas de medicamentos porque mantiene que no se aseguran los estándares de calidad.

-Traslado dos quejas. Quizás no me expresé correctamente. Estoy en desacuerdo en que se haga una subasta de medicamentos. Que se hagan de bienes inmuebles, de coches oficiales, de bienes inmuebles…. Eso es un criterio economicista.

-Y se abaratan.

-Es economicista, y limita el amplio mercado. Los farmacéuticos me dicen que es una auténtica aberración y las asociaciones de consumidores se quejan de que hay pastillas para personas mayores a las que se les ha cambiado de color o medicamentos que no son exactamente igual que los que tomaban antes. Medicamentos que se fabrican en Lituania, en la India…

-Pero pasan por la Agencia Española del Medicamento.

-Sí, claro, pero limita las posibilidades de acceso de los andaluces al medicamento. ¿Por qué, nosotros, que somos los que más impuestos pagamos, sólo podemos tomar aquel medicamento concreto que dice el SAS? ¿Por qué debemos ser menos? De eso es lo que me quejo, que coartamos la libertad del paciente y hay margen en el SAS para introducir otros elementos economicistas.