Archivos para el tag ‘Pedro Sánchez’

Vaya pollo, Tomás

Juan Manuel Marqués Perales | 22 de febrero de 2015 a las 5:00

Hay un denominador común entre los líderes: asumen riesgos. Suárez se la jugó entre pistolas de golpistas y de terroristas; Felipe González salió bien de aquella ruleta rusa que fue el referéndum de la OTAN, y Susana Díaz convoca unas elecciones a sabiendas de que Chaves y Griñán iban a ser llamados por el Tribunal Supremo. ¿Y Pedro Sánchez? El secretario general del PSOE lo ha tenido fácil. Echaron a Rubalcaba, y Susana Díaz prefirió quedarse en Andalucía después de una duda hamletiana. “Hola, qué tal, me llamo Pedro”. Ea, secretario general. Sus problemas han venido después, pero ha encontrado al madrileño Tomás Gómez. Resulta que Pedro Sánchez, y es de suponer que Felipe González, Rubalcaba y alguna otra estrella, hablaban con Ángel Gabilondo para proponerle que se presentase a la Presidencia de la Comunidad de Madrid mientras convencía a Tomás Gómez para que se retirase por lo civil o por lo militar. Maniobra arriesgada. A Chaves y Pizarro les salió fatal cuando fueron a Benalup a convencer al arquitecto Fustegueras de la candidatura de Jerez mientras Pilar Sánchez ejercía de alcaldesa socialista. Ahí comenzó la pelea con Griñán. ¿Quién tenía razón? En la venta se comieron un pollo en salsa. A Pedro Sánchez le ha sabido bien, los líderes cortan cabezas y ésa era hueca. ¿Y Susana? Baila sola y no quiere amistades peligrosas.

Pasokización

Juan Manuel Marqués Perales | 2 de noviembre de 2014 a las 5:00

Hay fechas que caen cargadas de intenciones, y no es cabalística. Citaremos dos. Ambas de 2015. El 20 de noviembre se cumplirán 40 años de la muerte de Franco, cuatro décadas que dejaron atrás otros tantos decenios de dictadura. Vamos, pues, de cuarenta en cuarenta, y 2015 también será un año decisivo: el mismo 20 de noviembre se cumplirán los cuatro años de las elecciones que ganó Mariano Rajoy, y estaremos por tanto en fecha de saber cuándo convoca las próximas generales. Podemos, la expresión mayúscula de la crisis institucional española, intentará tomar el poder casi por asalto, a base de prime time, desde arriba hacia abajo. El sondeo electoral que mañana publicará el CIS aventura que esta victoria no es ni mucho menos imposible. Y aún es más probable que el partido de Pablo Iglesias adelante por la izquierda al PSOE, lo que ya bastaría para alterar el mapa político de la España que comenzó a crecer a partir del 20 de noviembre de 1975. Más que alterar, sería otro mapa, la España de estos 40 años ha sido, en cierto modo, la España del PSOE.
Hay fechas cargadas de intención. El 26 de julio de 2015, el PSOE celebrará sus elecciones primarias abiertas para elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno. Será, entonces, cuando Pedro Sánchez afronte su reválida, porque, como aseguró la presidenta andaluza, Susana Díaz, el pasado miércoles en Madrid, lo normal en su partido es que el secretario general quiera ser el cabeza de lista. Fue Díaz, sin embargo, la que se opuso a que las primarias se celebrasen en octubre, o en septiembre, tal como era la voluntad de los pedristas. La mejor forma de asegurar a Sánchez hubiese sido que, tras el pasado congreso de julio, se hubieran convocado estas elecciones, y Pedro habría quedado amarrado bajo dos llaves. Pero Susana Díaz, que pasa por ser ahora una de las personas mejor informadas del país, sabía la que se avecinaba y lo que venía no era otra cosa que un gran período de incertidumbre.
De este modo, en julio de 2015 ya sabremos si Pedro Sánchez avanza algo en las elecciones municipales y autonómicas de mayo y si resiste al embate de Podemos o, si por el contrario, comienza a ponérsele cara de Venizelos, que es el secretario general del Pasok, el partido socialdemócrata que durante 40 años cambió Grecia y hoy no llega ni al 10% de representación. En julio de 2015, se habrán publicado tres sondeos del CIS, de tal modo que cuando los militantes y simpatizantes socialistas vayan a las urnas contarán con suficiente información sobre las posibilidades de cada uno de los candidatos.
¿Más de uno? Sí, al día de hoy es más que posible que Pedro Sánchez tendrá que competir en unas primarias. En Madrid, llamó la atención que Susana Díaz respondiese que ella prefiere “un Gobierno del PSOE” al ser interrogada sobre quién le parecería menos malo al frente del país, si Mariano Rajoy o Pablo Iglesias. La presidenta de la Junta sabe que es posible que haya más de un candidato, de ahí que ya esté posicionada: no apoyará, al menos públicamente, a ninguno de ellos, incluido a Pedro Sánchez.
Muchos piensan ya en la presidenta, pero el requisito que se ha autoimpuesto para dar el salto a Madrid sigue inalterado: antes, debe ganar unas elecciones en Andalucía y ahora no se dan las circunstancias para adelantarlas. El toro de Podemos va a salir con fuerza, y no va a ser Díaz quien lo espere a puerta gayola; en cualquier caso, no antes que Mariano Rajoy. Es mejor esperar a después de las generales por si el efecto Podemos es más un síntoma de indignación que de aceptación con su ideario. Una vez cerrado el Presupuesto de 2015 con IU, a Susana Díaz le espera un año sin sobresaltos con sus socios, sin motivos ni riesgos para adelantar las elecciones. Pero si algo han demostrado estos cuarenta años de historia, es que el PSOE, a pesar de sus atropelladas renovaciones, es un partido de notables, y éstos pueden alterar cualquier calendario, y lo harán en caso de pasokización. Si es así, Díaz no podrá resistir a las presiones.

Pedro Sánchez, ¿secretario general del Pasok?

Juan Manuel Marqués Perales | 31 de octubre de 2014 a las 5:00

Oído después de la conferencia que la presidenta andaluza, Susana Díaz, pronunció el miércoles en el Hotel Villamagna de Madrid, de una persona de la actual Ejecutiva federal del PSOE y con bastante proyección pública. El problema, vino a decirle a sus interlocutores en la escalerilla del hotel de Castellana, 22, es que nuestro secretario general, éste o el próximo, sea el secretario general del Pasok. Como diría un viejo diputado español, el Pasok, el partido de los socialistas griegos, el que forjó el Estado del bienestar en el país heleno después de la caída de los coroneles, el que cuajó la alianza entre los agricultores pobres, la clase media urbana y los ilustrados, el que les llevó a la Unión Europea –¿les va sonando todo esto?–, el que, en defintiva, devolvió Grecia al mapa de Europa está hoy la irrelevancia. Un ridículo 8,6% en las elecciones europeas y un 13%, en las generales. Superado por Syriza, los aliados de Podemos, el Pasok ha quedado como un pecio de la izquierda.
La encuesta electoral que el CIS publicará el próximo lunes barrunta un terremoto político incluso antes de conocerse sus resultados, aunque todo indica que Podemos se sitúa como primera fuerza en intención de voto directo. La cocina bien entendida dará otro resultado bajo el epígrafe de voto estimado, aunque será la hora de recordar el consejo dado por una de las personas que más saben de sondeos en este país: como no hay recuerdo de voto, lo más honesto es fijarse, de momento, en la intención directa.
El PSOE tiembla, pero el miedo también sacude la sede de Génova, donde Pedro Arriola trata de convencer a Rajoy de que es mejor seguir haciéndose el muertecito porque es así cómo se sortean las grandes olas: pues, depende, si la onda llega limpia, vale, pero si es encrespada, también te tumba. Eso es lo que piensan muchos barones regionales del PP, que la ola de Podemos también les afecta en la línea de flotación y hasta Rajoy comienza a ser cuestionado.
El secretario general del Pasok, Evangelos Venizelos, confesó el pasado 3 de septiembre en Atenas que los males de su partido venían de las promesas incumplidas de 2009: gobernaron justo en la dirección contraria a la que prometieron. ¿Suena? Volviendo a la conversación del Villamagna, habrá un momento que si al CISle sucede un mal resultado en las municipales, los notables del PSOE le dirán a Sánchez: tu obligación, como secretario general, es dar paso al (la) mejor candidato (a).