La magia de la tradición

Pineda&Pastor | 27 de diciembre de 2014 a las 12:22

El lugar que visitamos hoy es el mismo lugar que hace 30 años. Y esto que en un principio puede parecer un inconveniente, a la postre resulta todo lo contrario. Uno tiene la sensación cuando traspasa el umbral de Atahualpa que el tiempo no ha pasado. Aquí se respira autenticidad, pero de la buena, de la que ya solo aparece con cuentagotas. Una casa de comidas, argentina, que bien podría estar en cualquier rincón bonaerense. Quién conoce bien la joya a orillas del Río de la Plata sabe que si uno se sale de los circuitos turísticos, podría encontrar un clon de nuestro argentino de la calle Salado a la vuelta de cualquier esquina, y eso en un mundo franquiciado como el de hoy no tiene precio.

 

Este sitio es un claro ejemplo de como las emociones influyen y de que manera, cuando se trata de qué comer y donde comer. Es esta circunstancia precisamente, lo que subjetiva hasta tal punto la opinión de un restaurante que pueden encontrar opiniones dispares y contrapuestas de dos personas que han comido en el mismo sitio y a la misma hora. Como solemos decir por aquí, el diablo está en los detalles, esas pequeñas cosas que pueden parecer triviales o anecdóticas, pero que son capaces de arruinar una comida excelente o irte con una sonrisa de oreja a oreja sin que hayas probado nada sobresaliente.

 

Ariel en sala y Hernán en las brasas, y que brasas, han heredado de su padre el saber de los  buenos artesanos. La herencia, la tradición, las raíces son las bases de la autenticidad del lugar. Al llegar no lo hacemos buscando alharacas, ni tangos, ni acentos ni otras guarniciones que nos acompañen cuando venimos a comer… carne, claro está. Siempre comandamos sota, caballo y rey. Un trío infalible para disfrutar de la coquinaria más tradicional de allá. Por mucho que vayamos, nuestro idilio con este trío es y será eterno.

 

No hemos probado en nuestra vida mejor provoleta. Aromática, sabrosa y deliciosa como pocas. La provoleta es el resultado de la necesidad de asar el queso italiano provolone, hilándolo para que no se escurra y se deforme en las parrillas. Las mollejas, ¡¡¡Dios que manjar!!!, son el segundo plato que aconsejamos. Asadas a la perfección. Y para rematar, no puede faltar la carne, en cualquiera de los cortes que ofrecen. Dominan el asado y la parrilla con mimo y cariño. El punto siempre a gusto de lo que les solemos solicitar.

atahualpa

Pues son esos detalles lo que hacen de Atahualpa un sitio diferente, y en un mundo en constante cambio y evolución, de negocios nuevos y cartas cambiantes, donde el personal fluye, torna y retorna,y los cocineros no digamos, uno tiene la sensación de entrar en un taller artesano, donde el tiempo se detuvo y no hay lugar para artificios. Allí trabajan los propietarios a la manera que trabajaba su padre, y eso ineludiblemente te lo acaban trasladando a la mesa. Pasen a este sitio con magia, y déjense llevar por una experiencia auténtica, disfrute de un ambiente como si estuvieran en casa de los Alcántara, igual tiene suerte y suenan Los Chalchaleros ( y no esos tangos enlatados que se oyen por ahí) y luego… no lo cuenten mucho por ahí, nos molestaría enormemente ir a cenar con la familia cualquier noche de estas y encontrarnos una cola como la del “japo” de la esquina , no saben cuanto ….

  • Juan Benítez

    ¡Qué bien hemos comido tantas veces!
    ¡Qué bien los hemos pasado, a pesar de la estrechez, en compañía de nuestro amigo Pibe!
    Ahora, que somos casi un recuerdo, nos alegramos sincera y enormemente de encontrar unas líneas dedicadas a esta Institución de Sevilla.

    Muchas gracias por existir. Algún día, si hay tiempo antes de morir, me gustaría volver.

    Juan Benítez

  • Pineda&Pastor

    Gracias por comentar Juan…y por la emoción que nos transmite.

    Volver sin duda!!!, aunque sea con la frente marchita y las sienes vestidas de plata…

  • ariel

    Amigo soy Ariel,un millón de gracias por este articulo dedicado con cariño a nuestro negocio.has retratado casi a la perfección nuestro mundo,y digo casi porque te falto mencionar los postres jajajaja esa tarta de queso casera con arándanos que hace la vieja ,no tiene competencia y por no nombrar el tiramisú ,el cual tiene muchos adictos a expensas de que yo les mande un whatsapp para decirles que recién hicimos el tiramisú para venir a comer expresamente ese día….
    pero por lo demás….chapó
    me quito el sombrero.
    un fuerte abrazo,espero volver a verte próximamente y poder darte ese sota,caballo y rey.
    aparte de un limonchello,es cual te has ganado de sobra.
    un cordial saludo de parte de la familia D’Agostino.


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