Asuntos motorizados
Con buen criterio la firma filantrópico-financiera que patrocina a Fernando Alonso ha eliminado el desafortunado anuncio en el que un cuatrolatas y otros esforzados ciudadanos rebasaban con facilidad al monoplaza del bicampeón mundial. La ficción no sólo se estaba pareciendo demasiado a la realidad, como es evidente, sino que el mensaje calaba en la credibilidad del anarajando banco y del piloto asturiano. La Fórmula 1, pese a todo y al sexto puesto, superó este domingo los 5 millones de espectadores y fue lo más visto del día.
En segundo lugar llegó a la meta El coche fantástico, la revisión de La 1 traída directamente desde la NBC. Soy el primer sorprendido del buen resultado de este episodio piloto promocionado a todo pasto. Le salió bien la jugada a TVE.De eso hablo en el artículo que publico hoy en los periódicos del Grupo Joly…
Lo más inverosímil de El coche fantástico son esas velocidades que se mete por la Ruta 66, sin un mal radar o una patrulla de la guardia civil que le corte el punto. Si no tiene miedo a las multas, ni al precio del gasoil, lo de zafarse de los enemigos lo tiene chupado. El episodio piloto que emitió La 1 carbura y pegó un acelerón de audiencia que vaticina un largo recorrido. Este Kitt rejuvenecido, prototipo evolucionado de aquel vehículo medio cani de los 80, es más estirado que el estilista de Antonio Gala. Por eso en la futura serie el coche relajará las bielas y será más irónico, como su antecesor (que doblaba el infortunado Carlos Revilla, el primer Homer). Si se mira con ojos de adulto, El coche fantástico patina, pero le sucede como a Héroes: si el espectador acepta sus reglas de juego no sólo se deja ver, sino que engancha como una sesión infantil en blanco y negro. Una válvula de escape. Este arreglo de chapa, pintura y software recupera a los espectadores nostálgicos y es capaz de atraerse a los jóvenes como una historia nueva. El nuevo coche mejora su virguería: tiene GPS, radar que previene situaciones y una carrocería que se transforma para camuflarse. Es decir, la nueva serie aprovecha todos los recursos de efectos especiales que hubieran sido insospechados en su entrega originaria, de presupuesto cortito. El coche fantástico actual hubiera plantado cara en el cine, sólo tendría que haber adaptado algunas secuencias de primeros planos. El resto de piezas era de lo más previsible, científico acosado por los malos, hija en busca del muchacho bueno de pasado militar que resulta ser un antiguo amor… El encuentro del protagonista en el funeral de su madre con el legendario Michael Knight, que es su padre, fue el momento de autohomenaje patético, con un David Hasselhoff resaneado que entregaba así los trastos a su chaval. Esto desbarra, pero entretiene.
En Sé lo que hicisteis se rieron de lo lindo de las promociones de La 1 sobre la parentela de Michael Knight y de cómo Anne Igartiburu llama a Kitt…


