A pique de un perreo
Pocas bromas han llegado tan lejos. Hasta Belgrado. El tupé de Rodolfo está en capilla, a reclamar un destino en el olimpo de Massiel, de Betty Missiego y de Remedios Amaya. A los recuerdos, entusiasmos y frustraciones de la memoria colectiva. Todo esto comenzó hace cuatro meses, cuando Andreu Buenafuente le propuso al actor de guardia, David Fernández, que sacara punta a la noticia del fabricante de una guitarra a la que había añadido un vibrador sexuarrl. Y David se puso a rellenar un rato el trasnoche de La Sexta…
Y de la improvisación de una noche se pasó a la idea de mandar un videoclip con el personaje a la recién abierta convocatoria de TVE para buscar representante a Eurovisión, a través de Myspace. Andreu, parece, fue el último en enterarse (¿Seguro?). El asunto se pergeñó en una reunión matinal de creativos, con Santiago Segura y Pedro Guerra como falsa coartada. El público internauta, cachondo perdío, se volcó con Rodolfo (el más destacado de las decenas de frikies que se presentaron) y dejó fuera de juego a La Casa Azul y Coral, los favoritos. Primero en internet y luego en la gala donde Uribarri ostensiblemente negaba con el dedo. Lo pregunto ya: ¿qué nos aguarda en una convocatoria libre para Eurovisión 2009? Una película de terror virtual
La premeditada sencillez del tema, la cutrez de la invitación al baile borreguil, se convirtieron en atractivos irresistibles para miles de anónimos, que hicieron versiones alternativas. Con la mediación de San Yutub, cualquier desdichado, en cualquier parte del globo, podía emular al de la perilla. Un fenómeno sin precedentes hasta el momento que, de todas formas, trae negros vaticinios de reiteraciones futuras de canciones semejantes
Quedan poco más de 24 horas para que Chikilicuatre salga al auditorio al borde un ataque de serbios y eurofans, dispuestos a reírse con la ocurrencia española. Estamos a pique de un perreo.
¿Ganar? Imposible. La cosa queda entre el ruso y la griega Kalomira (acaba de salir en un delirante momento de Berto en el propio Buenafuente). Me juego el bigote que no tengo a que no pasamos del puesto 10. Pero, como dije hace unos días, nos vamos a reír.
Lo último para el producto de Chikilicuatre, que se ha ido puliendo a lo largo de estas semanas que se nos han hecho años, ha sido esta parodia del vídeo de Barack Obama (”We can”), que lo ha terminado de poner en rampa de lanzamiento hacia la Casa Blanca. Y pensar que la OTAN bombardeó Belgrado hace apenas unos años. “We can” frente a “Podemos perrear”. Qué listos
Aquí va el original y la parodia…



23 de mayo de 2008 a las 9:18 pm | Enlace permanente
Y digo yo: Supongo que el trikitrake se quitará la guitarrita para ducharse y acostarse…, es que como tiene que pesar tanto; o es para correr cuando termine su actuación?
En fin, detrás del último no va nadie…
24 de mayo de 2008 a las 9:05 pm | Enlace permanente
Menudo ridículo vamos a hacer…