Todos tenemos un pasado inconfesable…
Tubeando el otro día me encontré con este vídeo que no tiene precio. Procede de La imagen de tu vida, aquel zapeo-homenaje del medio siglo TVE, y en su momento me perdí este fragmento en el que aparece Marta Sánchez en su primera aparición, con carácter pecoso juvenil, en el matinal Sabadabadá. La joven se animó a presentarse con una canción de su autoría, entre Hilario Camacho y Joan Báez, en plan cantautora rebelde pero menos, cuando se despertaban los 80. Todavía no había generado la pechonalidad que la convirtió al instante en mito de la década en Olé, Olé.
Recuerdo las concisas palabras de un compañero de carrera, Alejandro Gandul, la mañana después del estreno de Marta Sánchez sustituyendo a Vicky Larraz y que, si la memoria no me falla, se produjo en el programa Contigo, que presentaba Pedro Rollán: “qué tetas, qué tetas, qué tetas tenía la tía de Olé, olé”. Era un buen observador anatómico. Ahí nació la estrella de Martita, la de la guerra del Golfo, que apareció con jerseicito y canesú en esta su primera intervención televisiva, tan infantil, tan monjil, tan ingenua. Tan de los 80


