La demanda contra el planeta de los vídeos
Paolo Vasile, el consejero delegado de Telecinco, y sus abogados han puesto el punto de mira del revólver en Youtube y su empresa matriz, Google. No temen perder audiencia por unos miles de vídeos descargados sobre sus contenidos. El asunto es por supuesto… económico. Andando el 5 de por medio, la empresa de Berlusconi y sus compadres de Vocento han olido una millonaria indemnización por el ‘cuelgue’ de vídeos de la cadena.
Es sorprendente que mientras la mayoría de las cadenas se decanta por ampliar su oferta a través del gran portal de vídeos, que ha comenzado a revolucionar el uso audiovisual del ordenador (el invento de youtube será uno de los escalones protohistóricos en la unión de monitor y televisor), Telecinco vaya a contracorriente se desmarque con esta demanda en pro de la billetera. La cadena líder apela a que en la web de vídeos aportados por la universalidad se aprovecha de unos derechos que no puede disfrutar. Youtube y sus adictos están en el punto de mira. Me da la sensación de que Telecinco, en pro de una pingüe indemnización, intenta ponerle puertas al campo. ¡Con lo que mola tubear! Y encontrar fragmentos de programas que de otra manera no veríamos. Youtube pone en valor a la propia televisión.
Para ir en plan rebelde, aquí debería ir un vídeo de algún contenido de Telecinco. Pero no, no tengo ganas de seguirle el juego a Vasile. Prefiero incluir la famosa caída de una de las participantes (María Amparo) del Supermodelo de Cuatro que revela lo delirante y churrete que ha sido este reality que desaparece desde hoy viernes de la parrilla de los de Sogecable



22 de junio de 2008 a las 5:57 pm | Enlace permanente
Estoy de acuerdo con todo lo que recoje la acción ‘tubear’ descrita en su artículo. Siguiendo este método he ‘restaurado’ para recreo asiduo de mis neuronas la sintonía del concurso ‘3 X 4′ y los dos temas de salida que tuvo ‘Ruy, el pequeño Cid’ (curiosamente uno de ellos lo atribuia erroneamente a la cabecera de esta serie y no al final de la misma).
Lo que aprecio es que los internautas, en programas y series ‘clásicos’ de TVE que han sido ‘tubeados’ suelen ‘gritar’ frases como ‘aquello si que era una TV de calidad, educativa’ y todo lo que se nos ocurra añadir. Sé que pensar así es casi automático pero creo que es un gran error. Aquella era una TV diferente, adecuada a los tiempos y a las -limitadas- posibilidades tecnológicas del medio. No necesariamente mejor, diferente sí. Había evolucionado tanto como sus espectadores habían evolucionado. Era de su época y hoy sería inviable.
Sigo ‘tubeando’…