‘Los Serrano’: suicidio, sueño y eutanasia catódica
Globomedia ha cortado por lo sano, o por lo suicida, a Los Serrano. ¿Estamos ante un caso de eutanasia sin regularizar? En el fondo es una forma de desligarse totalmente del proyecto y que Telecinco no rescate nunca a la patulea jamonera. El final de la serie ha sido sorprendente por la contundencia: Diego se tira por un puente después de sumar fracasos y añadirse una falsa inculpación de un accidente para salvar a su hijo. Después se despierta y aparece en la cama con Lucía en la mañana posterior a su noche de bodas. Toma castaña. Vaya tomadura de pelo.
Desenlace extremo que mis redactoras, (mi) Juani y (mi) Alicia cuestionaron in person a Daniel Écija, que hábil y tramposamente negó el final del suicidio, que al final es que se ha impuesto.
El bucle onírico final, entre el surrealismo de Buñuel, las maniobras culebroneras y el olfato de los charlatanes de la penúltima verbena, se ha perpetrado.
Teníamos a Chanquete y ahora a Diego. Hace unos días Globomedia lanzaba por los aires al Lucas de Los hombres de Paco. Qué peligro con Écija.
Que lo lloren bien.



18 de julio de 2008 a las 2:03 pm | Enlace permanente
¿Puede ser que yo sea la única española que jamás de los jamases ha visto un solo capítulo de Los Serrano? (y de Ana y los siete, y de La que se avecina -y la otra de los vecinos pero con otro nombre, que no recuerdo ahora-, y de El internado, etc. etc. etc?) :-PPP
1 de agosto de 2008 a las 1:34 am | Enlace permanente
El fin de Los Serrano. Cágate Lorito Calderón, que la vida es sueño y los sueños (y las series) sueños son. Me gusta la idea de comentar el final de Los Serrano como si fuera el de Los Soprano. Atención, spoilers. Bueno, escribo esto y me parto de risa. O sea, ¿es posible que haya un spoiler de Los Serrano? Spoiler y Serrano, ¿no es un oxímoron?
El episodio se resolvió mitad episodio final de temporada o fin del todo de cualquier serie (reconciliaciones y besos por aquí y por allí) y mitad te voy a dejar muerto. Curro y su primo han atropellado al churrero y tras una primera encarcelación de Bonilla, cuando se enteran de que Farruquito es el niño, Resines se autoinculpa. Pero el churrero despierta y dice que ha sido Curro. Con su edad, lo que le pueda pasar es poco (remember Farruquito story) pero la cosa se convierte en un drama.
Diego Serrano vuelve a casa y está solo (Jaydy Michel también se ha ido por creerle un atropellachurreros: ¿pero qué demonios hacía la mexicana con Resines? ¿Que hace la Verbeke con Fiti? ¿Qué hacía Belén Rueda con Resines?). También se encuentra con que Guille y Teté se han ido de casa. Así que se va y se asoma a un puente con cara de suicida. En ese momento sentí el temor de que se les hubiera ocurrido hacer Qué bello es vivir. Pero no, se tira del puente. El puente es una mierda de puente, con una altura que da para matarse (sobre todo si te pasan varios coches por encima al caer) y para acabar en Toledo, pero también da para hacer el ridículo y policontusionarse. Y ese es otro temor del telespectador en ese momento. Pistas falsas.
Se tira y se despierta todo blanco (como los hermanos de Holly Hunter en el episodio de ayer de Saving Grace; cómo me gusta Saving Grace). En la cama de su casa y con Belén Rueda al lado. ¿Qué haces aquí? ¿Estoy en el más allá? Y ella: Nos casamos ayer. Y entonces todos están ahí (los pequeños muy crecidos pero con sillas bajas en la cocina o con trenzas para infantilizarlos). Hasta Fran Perea. Toda la serie ha sido un sueño. ¿Qué habría cenado ese hombre para soñar todo eso? ¿Para soñar hasta con la Choni?