Señales de vida desde el más allá
Ay, esos portátiles que nos vendieron como grandes esperanzas del ‘todoterranales’. Ay, esas conexiones de adsl que nos vendieron como el ’supersoniquismo’ convertido en virtualidad. Entre las vacaciones y los imponderables, aquí el sofalícola se ha dormido en su asiento y ha dejado que el plasma corra. (”¿pero esto qué es? ¿que excusas son estas?”, me dice la voz de la conciencia. Ah, se siente).
Volvemos al blog tras haber estado en tierra extraña y haber tenido como principal alimento catódico el canal internacional de TVE, que cada vez que salimos más allá de Andorra nos devuelve nuestra alma juvenil de albaneses televisivos, con esas películas y programas extraídos del desván más lóbrego de Prado del Reír. Y eso que al menos este verano hemos tenido los Juegos Olímpicos y el regalo sentimental del ‘Pasando olímpicamente’ de Gomaespuma. Guillermo y Juan Luis brillan en el panorama aunque prácticamente nos enviaron desde Pekín una sarta de bisuterías. Capaces del momento más sorprendente como de los minutos más rutinarios. El dúo siempre se entrega a su perenne improvisación.



5 de septiembre de 2008 a las 12:46 am | Enlace permanente
Lo de estos notas en Pekín fue un mamarracho. No sé dónde tienen la gracia estos Gomaespumas. Puede que en la radio, eso me dicen. Pero lo que es en la tele… Cero.
7 de septiembre de 2008 a las 8:41 pm | Enlace permanente
Mira que me he tragado horas y horas de Olimpiadas porque me encantan (y lo hice a través de la 2, de Tododeporte, de Eurosport y de la 1 también). Pero me negaba a ver Gomaespuma, no me atraía nada conocer su punto de vista de los Juegos…
Oye, y a ver si para Londres 2012 los comentaristas se dan cuenta ¡por fin! de que los nombres chinos hay que decirlos al revés de cómo se leen. ¿No se daban cuenta de que los apellidos estaban en mayúsculas? Siempre diciendo los apellidos primero, qué horror. Y lo más surrealista es que, por ejemplo, en Eurosport, el locutor que retransmitía gimnasia decía: “Muy bueno el ejercicio de Cheng Fei”. Inmediatamente después, la ex-gimnasta Laura Muñoz decía (sin rectificarle, sino sólo apuntando, como para que el maromo se diera cuenta): “Sí, ha estado muy bien Fei Cheng”. Pero él, del que desconozco su nombre, como quien oye llover, seguía a continuación llamándola Cheng Fei. Me entraban ganas de chillar a Laura Muñoz. ¿Por qué no rectificaba a su compañero, ya fuera dentro o fuera de micrófonos? Inaudito.
Hoy he estado viendo las retransmisiones de natación de los paralímpicos por Teledeporte, y la locutora sí estaba diciendo correctamente los nombres chinos. Pero ésto me temo que sólo era un espejismo… :-((