Maldonado perdió El Tiempo
Cuando auténticos emblemas como José Antonio Maldonado dicen adiós se corrobora la sangría profesional que está suponiendo el expediente de regulación para RTVE. El despilfarro de casi dos decenios de nefasta gestión sucesiva venimos a pagarlo todos, en parné público y en cierta medida en la calidad de la televisión que seguimos pagando. Es increíble que para sufragar una operación de ingeniería financiera se queden por el camino figuras de la valía de Fernando Argenta y del propio Maldonado, o de iconos casi sentimentales, de referencia para muchos espectadores, como José Ángel de la Casa o Cristina García Ramos.
Maldonado, con quien hablé poco antes de grabar sus dos últimos informes en TVE, se despidió de ayer de los espectadores con emoción contenida, con buenas palabras para compañeros, ex compañeros y ex jefes. De puertas para fuera se retiene sobre esta educada y financiada patada en el culo y sobre los métodos que trae su sucesora, Mónica López. El catalán Javier Pons, el dire, está llenando Torrespaña y Prado del Reír con paisanos, je, je. RTVE, que hasta por cambiar como un calcetín ha tirado por la borda su imagen corporativa, prescinde del Hombre del Tiempo de más credibilidad. A Maldonado le quedan ofertas y cadenas para seguir aportando su sapiencia y su credibilidad. Ojalá lo veamos, aunque sea fuera de la meteorología, en Canal Sur.
En esta última aparición incluyeron un momento de sus primeras imágenes en el primer Buenos días. Este sofalícola fue uno de aquellos millones de españoles que madrugaron más de la cuenta aquel enero del 86 para conectar con TVE a las siete y media de la mañana. Además del Telediario emitían 5 minutos de Tom y Jerry. El propio Maldonado se sorprendía cuando le relaté que me acordaba de las pegatinas de Eugenio Martín Rubio para explicar el tiempo con paraguas y soles allá por 1973 o 1974. Creía que su interlocutor era mucho más joven. Uno vio demasiada televisión en blanco y negro.
Os dejo en este vídeo de los 50 años de TVE cómo se narraban las isobaras años ha…





31 de agosto de 2008 a las 6:53 pm | Enlace permanente
Bienvenido a las rotativas y a esta trinchera abierta por ti mismo, compañero. Durante este mes mis desayunos aún con aceite, tomate y jamón han estado algo ‘cojos’…
Sin ser hombre del mar o del campo como decía el mismo Jose Antonio Maldonado soy de los que sigo este espacio en TVE, como muchos españoles. Y, observando a todos los que desfilan por la pantalla concluyo que aquellos que tienen rasgos personales acusados o que saben lo que están diciendo son los compañeros que mas valoro. Personas como Maldonado o Montesdeoca, ya ‘fuera de la circulación’ o el activo Albert Barniol ‘débiles precipitaciones’.
De Jose Antonio Maldonado recuerdo un hecho que en esta despedida -lógico- no se ha reflejado, un enfrentamiento que él tuvo que llevar a la pantalla en las vísperas de una semana santa de finales de los 90 porque pronosticó nubes y lluvias en la cornisa cántabrica y los hosteleros de la zona lo interpretaron como un ataque frontal a sus intereses económicos… ¿has podido hablar con él alguna vez de esta curiosa ‘meteo bronca’?
Saludos
31 de agosto de 2008 a las 8:29 pm | Enlace permanente
Francis, ole por esas páginas que nos ofreces todos los días, a ver si te prodigas más que este agosto solo con Sempere en las columnas a sido un rollazo. Sigue así, sofalícola retratando con wasa lo que pasa en el plasma. Te leo todos los días
7 de septiembre de 2008 a las 8:34 pm | Enlace permanente
Es una lástima lo de Maldonado y por supuesto, lo de Argenta. Increíble. Cuando en otros países (léase Estados Unidos), a quienes más se valoran son a los profesionales ya curtidos, aquí se les da una horrenda patada en el culo. No se valoran ni los años que han dado, ni los que les quedan aún por dar, puesto que todavía tienen mucha tela que cortar. Es indignante.
(Yo también he visto muchísima tele en blanco y negro y me acuerdo de todo eso que dices…)
Si ves a Sempere o hablas con él, dile que tiene aquí a una admiradora. Me encanta leerle. Si tiene algún blog, ¿me das su dirección? Gracias, Francis.
B.